La relación entre Meliodas y Zeldris, dos de los hijos del Rey Demonio, está marcada por la ambición y el conflicto, especialmente en lo que respecta a la sucesión del trono demoníaco.
El Plan de Meliodas para Convertirse en Rey Demonio
Tras la partida de Meliodas, los demás Pecados Capitales se encuentran desanimados. Merlín les explica que Meliodas ya no es el mismo, ya que sus emociones fueron robadas por el Rey Demonio y están retenidas en el Purgatorio. Merlín revela que los ojos de Hawk funcionan como una ventana al Purgatorio, lo que lleva a Diana a sugerir su uso como puente para rescatar las emociones de Meliodas. Sin embargo, Merlín aclara que esto es imposible debido a la extrema peligrosidad del Purgatorio, una dimensión demoníaca con aire ácido y azufre, donde un minuto equivale a un año en el mundo exterior.
De vuelta en Camelot, Meliodas anuncia a su hermano Zeldris su plan de convertirse en el nuevo Rey Demonio. Zeldris, al considerarse un candidato superior, se dispone a desafiarlo. Cusack le reprocha a Meliodas haber permitido la presencia de Elizabeth, a lo que Meliodas responde indignado que se opuso firmemente y que deberían eliminarla, siendo interrumpido por Meliodas.

La Aparición de Estarossa y la Disputa por el Trono
En ese momento, aparece Estarossa, el tercer hijo del Rey Demonio. Aunque no le interesa directamente el trono, está dispuesto a reclamar su derecho. Sin embargo, al ver a Elizabeth, expresa su disposición a cederlo a cambio de ella. Meliodas, harto de la situación, derrota fácilmente a sus hermanos y retiene a Cusack, asustando a Elizabeth y Peronia, mientras Chandler observa conmovido y orgulloso.
Los tres discuten su plan para ayudar a Meliodas a convertirse en Rey Demonio, lo cual se lograría absorbiendo los diez Mandamientos en su cuerpo. Zeldris revela que ya posee tres de ellos: el del desinterés, el reposo y la paciencia. Por otro lado, Meliodas confiesa tener el Mandamiento del pacifismo, obtenido de Grayroad voluntariamente y sin que Merlín se diera cuenta.

El Conflicto entre Meliodas y Elizabeth
De regreso en Camelot, Meliodas y Elizabeth tienen una acalorada discusión. Elizabeth se opone a su insistencia en convertirse en Rey Demonio y traicionar a los Pecados Capitales, mientras Meliodas está convencido de que no hay otra alternativa y que el tiempo se agota. Meliodas llega a dudar del amor de Elizabeth debido a la maldición de la perpetua reencarnación. Elizabeth le asegura que lo ha amado en cada una de sus 107 vidas a lo largo de 3000 años, especialmente cuando Meliodas finge momentáneamente ser el mismo de antes.
Peronia se presenta ante la audiencia como una subordinada de los Diez Mandamientos, advirtiendo que, a pesar de su apariencia inofensiva, puede ser peligrosa.
Meliodas regresa al reino demoníacl a reclamar el trono como rey demonio con Elizabeth
El poder de Estarossa es un tema de debate, con dudas sobre si sus 60.000 de poder base son su límite o si puede aumentarlo sin transformaciones. La suma de su poder tras absorber el decreto de Galand, alcanzando los 88.000, resulta confusa, ya que se esperaría que los Mandamientos, como demonios de alto nivel, poseyeran un poder considerable incluso antes de recibir sus decretos.
Al final del capítulo, Estarossa, que antes parecía un Meliodas más joven, ahora con ambos en versión asalto, se asemeja a un gemelo. Curiosamente, parece más cuerdo y "badass" con dos Mandamientos absorbidos que solo con uno. La admiración de Estarossa por Meliodas y su deseo de ser como él se hacen evidentes, sugiriendo que ahora se cree el mismo Meliodas.
