El yaoi, también conocido como Boys' Love (BL) o simplemente BL, es un término japonés que se refiere a la representación romántica, artística, erótica o sexual de relaciones centradas entre individuos de sexo masculino.
Este género se puede aplicar a series de anime, manga o ficción, con historias creadas y orientadas a un público -mayormente- femenino. Originalmente, el término se utilizaba para designar a los dōjinshi (同人誌?) no oficiales creados por fanáticos y autopublicados.
Los personajes principales de este género generalmente se ajustan al estereotipo del seme ("activo" o figura dominante) y uke ("pasivo" o figura sumisa). El material yaoi presenta casi siempre relaciones amorosas entre personajes masculinos y puede incluir contenido homoerótico. El shounen-ai, por su parte, se centra en las relaciones emocionales entre parejas del mismo sexo.
Este género, así como también el shōnen-ai, fue creado para atraer a un público femenino. Sin embargo, actualmente es dirigido para cualquier público que se presente, pues en la relación se excluye a las mujeres y no amenaza a dicho público. Sus seguidores señalan que esto se debe a la belleza de los personajes, así como también a la representación del amor.

El género ahora conocido como BL o yaoi deriva de dos fuentes. Las autoras de manga shōjo cerca de 1970 publicaban historias sobre relaciones platónicas entre chicos, las cuales eran conocidas como tanbi o shōnen-ai. Para mediados de los 70, comenzó a ser popular el dōjinshi, historias cortas creadas por las lectoras de manga y anime shōnen, quienes reconstruían la historia agregando una relación homosexual entre los personajes y los convertían en amantes.
A finales de la década de 1970, comenzaron a aparecer revistas dedicadas a este nuevo género en crecimiento, mientras que en la década de 1990 se inventó el término Boys' Love o BL, para finalmente convertirse en el término dominante utilizado para este género en Japón.
La serie de manga de Takemiya, Kaze to Ki no Uta, publicada por primera vez en 1976, fue pionera en representar relaciones abiertamente sexuales entre hombres, estimulando el desarrollo del yaoi, así como también el desarrollo de cómics sexualmente explícitos.
El término "yaoi" es un acrónimo creado a finales de los años setenta por Yasuko Sakata y Akiko Hatsu derivado de las palabras Yama nashi, ochi nashi, imi nashi (山[場]なし、落ちなし、意味なし que significa lit. «sin clímax»?). Esta frase fue utilizada por primera vez como un "eufemismo para el contenido" y se refiere a cómo el yaoi, en contraposición al shōnen-ai "difícil de entender" producido por autores de manga shōjo del Grupo del 24, se centra en "las partes deliciosas". La frase también parodia un estilo clásico de la estructura de la trama.
Kubota Mitsuyoshi ha dicho que el autor Osamu Tezuka usaba yama nashi, ochi nashi, imi nashi para descartar el manga de mala calidad y esto fue apropiado por los primeros autores de yaoi. A partir de 1998, el yaoi fue un término considerado como "conocimiento común para los fans del manga".
En la década de 1980, el género fue presentado en formato de anime por primera vez, incluyendo las obras Patalliro!.
Antes de la popularización del término yaoi, solía ser llamado como june (ジュネ), un nombre derivado de June, una revista que publicaba historias de romance entre hombres.
En China, se utiliza el término danmei, el cual es una derivación de tanbi.
El término bishōnen fue utilizado en la década de 1970, pero se dejó de utilizar en los 90 cuando el manga de este género comenzó a presentar una gama más amplia de protagonistas más allá de los adolescentes tradicionales.
La historia del yaoi, tanto en entornos urbanos como rurales, se desarrolló en Japón a principios de los años 1980 (el género shōnen-ai ya era popular en los años 1970). A finales de los años 1990, un equipo de investigadores japoneses estimaba que el núcleo de consumidores de historias de boys' love (yaoi y shōnen-ai) era de medio millón de personas.

A medida que el yaoi fue ganando popularidad en Estados Unidos, varios artistas estadounidenses comenzaron a crear sus propios cómics sobre parejas homosexuales masculinas, los cuales prontamente recibieron el nombre de "yaoi americano". El primer cómic conocido de este tipo fue Sexual Espionage #1 de Daria McGrain, publicado en mayo de 2002. Se estima que desde 2004, lo que comenzó como una pequeña subcultura de "cómics yaoi" en Norteamérica, actualmente se ha convertido en un floreciente y extenso mercado.
Subgéneros y Temáticas del Yaoi
El yaoi, el shounen-ai y el bara se dividen en géneros más específicos y ayudan a saber qué esperar de su producción en anime, juegos, novelas, manga, manhua y manwha.
Acción y Aventura
Escenas emocionantes que involucran artes marciales, armas, peleas y explosiones. Incluye situaciones de naturaleza rápida como persecuciones en auto y otras escenas arriesgadas.
- Big Apple: un francotirador sueco se traslada a Nueva York para deshacerse de magos en una sociedad secreta.
- Legs Which Won't Walk: un ex-boxeador es obligado a pagar las deudas de su padre.
- Zombie Hide Sex: un empleado de tienda evade y pelea con zombies.

Fantasía y Aventura
Un camino que puede ser personal o a través de tierras fantásticas. Se encuentran muchos obstáculos y escenarios desconocidos, incluyendo mundos y dimensiones. Los personajes avanzan buscando tesoros, explorando o derrotando villanos.
- Kyou kara Maou!: ayudar a un compañero de clases lleva al protagonista a un mundo mágico donde escucha que será el próximo rey demonio.
- Tian Bao Fuyao Lu: Un mundo fantástico inspirado en la mitología china.
Comedia
Escenas divertidas y cómicas hechas para hacer reír. Involucran elementos satíricos, sarcásticos e irónicos, aún para analizar temáticas más serias. Analogías y frases con doble sentido también aparecen. El humor negro también puede darse en este género.
- Ameiro Paradox: un reportero no es feliz de tener que trabajar con un fotógrafo que ha robado algunas de sus oportunidades laborales.
- Ganbare! Nakamura-kun!!: Situaciones cotidianas llevadas al absurdo con humor.
Drama
Usualmente el foco de atención estará en lo que causa problemas a un personaje u otros eventos importantes de su vida. Pueden mostrarse dinámicas familiares y temas emocionales que incluyen pero no se limitan a: infidelidad, pobreza, corrupción, desastres naturales, conflictos de clase, etc. Escenarios donde se debe empatizar con un personaje o más.
- Hold Me Tight: el presidente de una compañía no puede sentir calidez, excepto cuando alguien dice que lo ama.
- BJ Alex: se desata el drama cuando el protagonista conoce a alguien a quien ha estado observando por webcam.
- Cherry Magic!: El drama 4-gatsu no Tokyo wa....

Fantasía
Las historias de fantasía generalmente se desarrollan en mundos mágicos y suelen estar entrelazadas con el género de aventura. Caballeros, magos, y criaturas mágicas como los dragones aparecen a menudo. La hechicería y la creación de objetos mágicos también son comunes.
- Ennead: un mundo fantástico inspirado por el antiguo Egipto real.
- K's Secret: como semi-vampiro es normal ingerir la energía de las personas en vez de su sangre.
- Ayakashi Tsukai no Yome Sagashi: Una historia de fantasía con elementos sobrenaturales.
Histórico
La ficción histórica puede tomar elementos o basarse por completo en periodos históricos del mundo real. Generalmente adaptados de civilizaciones antiguas.
- Tsuki to yabanjin: Una historia ambientada en un Japón feudal con elementos románticos.
Orígenes y Evolución del Yaoi
El yaoi se utiliza para denominar a los animes, manga o cualquier representación erótica, sexual o romántica entre dos hombres. Los cómics japoneses se han convertido en una de las mayores tendencias del mercado, gracias a sus abundantes historias de diferentes categorías y a su forma de narración interesante y auténtica. Lo mejor es que, con el paso de los años, los mangakas han ido aumentando la diversidad de contenidos para cautivar cada vez a más personas, incluso a aquellas con preferencias peculiares. Sin duda, los mangas no solo manifiestan de manera genuina la cultura del país del sol naciente; sino que, además, desarrollan con originalidad temas que generan polémica en la sociedad.
Ahora bien, al momento de buscar un contenido específico en los mangas es fundamental que conozcas que, dependiendo del tema, existen géneros o categorías definidas con nombres poco comunes.
Para empezar, es necesario acotar que el término Yaoi proviene de la contracción de las palabras «Yama nashi, ochi nashi, imi nashi», que se traduce como contenido sin sentido o sin clímax. Los personajes que se encuentran en estos cómics japoneses siguen el patrón de seme y uke, que significa figura activa y pasiva, respectivamente. Cabe destacar que, la presencia de personajes femeninos en las obras tipo Yaoi es bastante reducida y, en algunos casos, se observa una ausencia total.
Reconocido en la industria de los mangas por sus siglas “BL”, este es el género literario que engloba relaciones amorosas entre hombres. En 1990, los mangakas empezaron a crear los llamados Boys Love. Al definir las características de cada categoría, seguramente habrás detectado las diferencias entre ellas.
Público Objetivo
En esencia, Yaoi es un material exclusivo para mujeres; a pesar de que, en la actualidad, también hay hombres disfrutando de los contenidos.
Personajes
En las obras Yaoi la mayoría de los personajes, principales y secundarios, son varones adolescentes; puesto que la idea es que haya una participación máxima del sexo masculino. Estos desempeñan un papel de activo o pasivo, bien definido a lo largo de la historia. En BL, por su parte, no existe el enfoque de desaparecer a las mujeres, si no de ilustrar una sociedad habitual.
Temática
Aunque ambas categorías exhiben relaciones homosexuales entre hombres, Yaoi es más violenta; llegando a mostrar incluso escenas de coito anal. No queda duda de que, las categorías antes descritas abren de una forma genuina la realidad social en lo que se refiere a la homosexualidad; ya que, se trata de un tema que ha tenido que ser canalizado y aceptado como parte normal de la sociedad.

Con origen en Japón a fines de la década de 1970 y principios de la de 1980, como un subgénero del manga shōjo o «cómics para chicas», el término surgió a menudo parodiando el manga y el anime convencional al representar personajes masculinos de series populares en escenarios sexuales. El «amor de chicos» fue adoptado más tarde por las publicaciones japonesas en la década de 1990 como un término general para englobar las producciones comercializadas para mujeres con romance hombre-hombre. Su difusión y presencia global es sólida, habiéndose extendido internacionalmente desde la década de 1990 a través de licencias y distribución, así como a través de la circulación sin licencia en línea.
Los personajes principales se han ajustado tradicionalmente al estereotipo del seme («activo» o figura dominante) y el uke («pasivo» o figura sumisa). El material Yaoi presenta casi siempre relaciones amorosas entre personajes masculinos y puede incluir contenido homoerótico. Aunque en el Yaoi se tiende a presentar casi siempre personajes adolescentes, la edad puede variar a cualquiera por encima de la pubertad, incluyendo a adultos. Las obras con jóvenes prepúberes se etiquetan como shotacon.
En Japón existen varios términos para describir al género de ficción del romance hombre-hombre. Shōnen-ai (少年愛, lit. «amor de chicos»). El término shōnen-ai históricamente ha tenido una connotación identificativa de efebofilia o pederastia. A comienzos de los años 1970 las creadoras de un nuevo género del manga shōjo (manga de chicas) se apropiaron del término para calificar sus obras en las que había romances entre bishōnen (lit. «chicos guapos») en el que los personajes tenían características de androginia o afeminamiento. Los primeros trabajos shōnen-ai tuvieron como inspiración la literatura Europea, los escritos de Taruho Inagaki y el género Bildungsroman. A menudo este subgénero ofrece referencias a literatura, historia, ciencia o aspectos filosóficos.
Tanbi (耽美, lit. «culto a la belleza»). Este subgénero se centra en las tramas que abordan el culto a la belleza y en el romance entre hombres mayores y jóvenes hermosos. Tanbi como término y concepto es anterior al manga romántico masculino-masculino que surgió en la década de 1970, y se originó para describir la ficción en prosa que representa la homosexualidad de autores como Yukio Mishima, Yasunari Kawabata o Jun'ichirō Tanizaki.
Derivado de la revista homónima de manga de romance hombre-hombre, publicada por primera vez en 1978, el término se usó originalmente para describir obras que se parecían al estilo artístico del manga publicado en esa revista. También se ha utilizado para describir obras de aficionados que representan la homosexualidad masculina que son creaciones originales y no obras derivadas.
Acuñado a fines de la década de 1970 por los artistas de manga Yasuko Sakata y Akiko Hatsu, Yaoi es un acrónimo de yama nashi, ochi nashi, imi nashi (山[場]なし、落ちなし、意味なし), que se traduce como «sin clímax, sin sentido, sin significado». Inicialmente utilizado por los artistas como un eufemismo irónico y autocrítico, el acrónimo se refiere a cómo los primeros trabajos de yaoi generalmente se enfocaban en el sexo con exclusión de la trama y el desarrollo del personaje.
Típicamente escrito como el acrónimo BL (ビーエル, bīeru), o alternativamente como «Boy's Love» o «Boys Love», el término es una construcción wasei-eigo derivada de la traducción literal al inglés de shōnen-ai. Utilizado por primera vez en 1991 por la revista Image, en un esfuerzo por recopilar estos géneros dispares bajo un solo término, el término se popularizó ampliamente en 1994 después de ser utilizado por la revista Puff. A pesar de los intentos de los investigadores de identificar y estandarizar las diferencias entre estos subgéneros, en la práctica estos términos se usan indistintamente.
En la investigación de Suzuki sobre estos subgéneros señala que «no existe un término abreviado japonés apropiado y conveniente para abarcar todos los subgéneros de ficción de amor hombre-hombre por y para mujeres». Mientras que Yaoi se ha convertido en un término general en Occidente para los cómics de influencia japonesa que muestran relaciones hombre-hombre y es el término usado preferentemente por los editores de manga estadounidenses para trabajos de este tipo, Japón usa el término para denotar dōjinshi y obras que se enfocan en las escenas de prácticas sexuales. En ambos usos el yaoi y el Boys' Love excluyen el manga gay (denominado Bara), un género que también describe relaciones sexuales entre hombres homosexuales pero que está escrito principalmente por hombres homosexuales.
En Occidente el término shōnen-ai a veces se usa para describir títulos que se centran en el romance sobre contenido sexual explícito, mientras que Yaoi se usa para describir títulos que presentan principalmente temas y materias sexualmente explícitos. Yaoi también puede ser utilizado por los fanáticos occidentales como una etiqueta para la ficción slash basada en anime o manga.
A finales de la década de 1970 comenzaron a aparecer revistas específicas dedicadas a este nuevo género en crecimiento. Autoras como Keiko Takemiya y Kaoru Kurimoto, conocidas por ser precursoras del Yaoi, publicaron historias con relaciones abiertamente homosexuales. La serie de manga de Takemiya, Kaze to Ki no Uta, publicada por primera vez en 1976, fue pionera en representar relaciones abiertamente sexuales entre hombres, estimulando el desarrollo del género y el desarrollo de cómics sexualmente explícitos.
El nuevo género se desarrolló en Japón, tanto en entornos urbanos como rurales, a principios de los años 1980 (el género shōnen-ai ya era popular en los años 1970). En la década de 1980 el género fue presentado en formato de anime por primera vez, incluyendo las obras Patalliro!.
Con la implementación del término Boys' Love (o BL) este se convirtió en el término dominante utilizado para este género en Japón. A pesar de que el Yaoi deriva principalmente del manga shōjo y todavía apunta a una misma demografía que el shōjo y el josei, actualmente se considera como una categoría separada. El término bishōnen se dejó de utilizar en esta década cuando el manga de este género comenzó a presentar una gama más amplia de protagonistas más allá de los adolescentes tradicionales.
A finales de la década, en 1998, se certificó que Yaoi había alcanzado la posición de ser considerado un término conocido y de «conocimiento común para los fans del manga». Un equipo de investigadores japoneses estimaba que el núcleo de consumidores de historias de Boys' love (Yaoi y shōnen-ai) era de medio millón de personas.
La crisis económica provocada en Japón por la Década Perdida afectó a la industria del manga a finales de la década de 1990 y principios de la de 2000, pero no afectó particularmente al mercado del Yaoi. Al contrario las revistas del género continuaron proliferando durante este período y se incrementaron sus ventas. En 2004 Otome Road en Ikebukuro surgió como un importante destino cultural para los fanáticos, con varias tiendas dedicadas a productos shōjo y yaoi.
A lo largo de la década de 2000 se experimentó un crecimiento significativo del Yaoi en los mercados internacionales uno de cuyos puntales fue el inicio de la convención de anime estadounidense Yaoi-Con en 2001. Las primeras traducciones al inglés con licencia oficial de manga yaoi se publicaron en el mercado estadounidense en 2003: el mercado se expandió rápidamente, antes de contraerse en 2008 como resultado de la crisis financiera mundial de 2007-2008, pero siguió creciendo lentamente en los años siguientes.
Durante las décadas de 2010 y 2020 el seguimiento de las producciones del género ha experimentado un notable incremento, además de en su Japón natal, especialmente en otros países y regiones asiáticas como Tailandia, China, Taiwán, Corea del Sur, Filipinas o Vietnam. La irrupción de nuevos autores, que publican novelas con distribución tanto en librerías convencionales como en internet, y el interés mostrado por productoras cinematográficas y de televisión han incrementado notablemente la oferta de películas, programas de televisión y, especialmente, series que se emiten tanto en la televisión convencional como a través de plataformas de streaming.
Aunque Boys' love y BL se han convertido en los términos usuales para referirse a estas producciones originarias de Asia en Tailandia, específicamente y en ocasiones, se denominan «Y» o «Y series» como apócope de Yaoi. Las series Y tailandesas explícitamente adaptan contenidos japoneses con la particularidad de adaptarlos al contexto, usos y costumbres locales y, con el tiempo, se han convertido en series muy populares que obtienen millones de reproducciones en plataformas como YouTube si bien sus espectadores a menudo realizan una separación entre las series tailandesas y sus antecesores japoneses.
En China el Yaoi, denominado danmei (adaptación al chino mandarín del término japonés tanbi), hunde sus raíces a finales de la década de 1990. Sin embargo el desarrollo del género se ha topado con las regulaciones de la censura del país que han dificultado su progresión. Inicialmente los creadores comenzaron su publicación en internet pero en 2009 una ordenanza de la administración china prohibió la publicación de la mayoría de los danmei en las plataformas de internet. En 2015 se promulgaron leyes que prohíben mostrar explícitamente, tanto en televisión como en el cine, imágenes de parejas conformadas por dos personas del mismo sexo. Ello ha supuesto el florecimiento de series en cuyas tramas no se explicita claramente, pero sí de un modo evidente, que la relación que surge entre dos hombres es algo que va más allá de la camaradería, sino que se trata de una relación sentimental.
¿Por qué las mujeres están tan interesadas en el Yaoi y el BL? Una historia y análisis del fenómeno Yaoi.
El término shōnen-ai originalmente se utilizaba en Japón para connotar la efebofilia o pederastia, pero desde principios de los años setenta hasta finales de los ochenta, se utilizó para describir un nuevo género del manga shōjo, producido principalmente por el Grupo del 24 acerca de jóvenes enamorados. Se cree que el origen del shōnen-ai se debe a dos razones. Akiko Mizoguchi se remonta a los cuentos de romance tanbi de la autora Mari Mori. El término tanbi se usó para denominar a las historias escritas para y sobre la adoración de la belleza, así como también el romance entre hombres mayores y jóvenes hermosos, utilizando en su mayoría un lenguaje con kanjis bastante inusuales. La obra de Mori Mari, Koibito tachi no mori, considerada como «el primer trabajo Yaoi», utilizó un kanji tan inusual para los nombres de sus personajes que Mori terminó por convertir los nombres a katakana, un vocabulario utilizado para transcribir palabras extranjeras. La palabra se utilizó originalmente para describir el estilo distintivo de un autor, por ejemplo, los estilos de Yukio Mishima y Jun'ichirō Tanizaki. Akiko Mizoguchi describe su aplicación a las historias masculinas como «engañosas», pero señala que «era el término más comúnmente utilizado a principios de los años 90».
Kazuko Suzuki describe el shōnen-ai como «pedante» y «difícil de entender», sosteniendo que requiere de «conocimiento de literatura clásica, historia y ciencia», y están repletos de «reflexiones filosóficas y abstractas». Para Suzuki, el shōnen-ai «desafía a los lectores jóvenes, quienes a menudo sólo son capaces de comprender las referencias y temas profundos a medida que crecen, cuando inicialmente fueron atraídos por la figura del protagonista masculino».
Los términos Yaoi y shōnen-ai son a veces utilizados por los fanes occidentales para diferenciar entre dos variantes del género. En este caso, Yaoi se utiliza para denominar historias que presentan temas sexualmente explícitos y escenas de sexo, mientras que shōnen-ai se utiliza para describir títulos que se enfocan principalmente en el romance y omiten contenido sexual explícito u otros actos implicados. Últimamente, la diferenciación entre ambos ha ido cayendo en desuso, prefiriéndose el uso de especificaciones para indicar el contenido erótico dentro de los mismos.
Términos Clave del Yaoi
Los dos participantes en una relación Yaoi (y a veces también en el género yuri) son llamados seme (攻め?), el individuo que acostumbra a tomar el rol activo o dominante, y uke (受け?), el individuo que suele desempeñar el papel pasivo o sumiso; esta palabra es usada en la jerga gay japonesa para designar al compañero receptivo en el sexo anal. En algunas ocasiones se reemplaza, ya sea, al uke o al seme por el suke (彼ら) que es la persona que puede desempeñar el papel de ambos personajes o versátil.
Ambos términos se originaron en las artes marciales; seme se deriva del verbo ichidan semeru (攻める atacar?) y uke del verbo ukeru (受ける recibir?). Zanghellini también sugiere que este arquetipo samurái es el responsable de «la estructura jerárquica» y la diferencia de edad «de algunas relaciones retratadas en el Yaoi y shōnen-ai». El seme, a menudo, es representado como el hombre estereotipado presente en la cultura del anime y manga japonesa: restringido, físicamente exorbitante y protector.
El sexo anal es un tema dominante en el Yaoi, y casi todas las historias de este género lo presentan de alguna manera. La historia en la que un uke se muestra reacio a tener sexo anal con un seme se considera similar a la reticencia del lector a tener contacto sexual con alguien por primera vez. Zanghellini observa que las ilustraciones del sexo anal casi siempre posicionan a los personajes uno frente al otro, en lugar de hacerlo en la denominada 'posición del perrito'. A pesar de que estos tópicos son comunes en el Yaoi, no todas las obras se adhieren a ellos.
El bara, también conocido como Mens' Love (メンズラブ Menzu rabu?) o ML, es un término utilizado para referirse a un género de publicaciones ilustradas, ya sea de manga o anime homoeróticos dirigidos a un público masculino homosexual y serializadas en tales revistas. El bara aún es un género de extensión relativamente pequeña en comparación al manga Yaoi, y se puede considerar como un subgénero gay del hentai, los cuales son, generalmente, creados por y ...
Dōjinshi (同人誌?) es la palabra japonesa para trabajos autopublicados, normalmente manga, novelas o revistas. Pueden ser trabajos originales o derivados de otra franquicias o series películas también. El término dōjinshi está formado por la palabra dōjin (同人? tdl. ‘misma persona’) y el sufijo shi (誌? tdl. ‘publicación o revista’), refiriéndose así a una publicación hecha por un grupo de personas con un objetivo o gusto en común. Los dōjinshi pueden ser trabajos de aficionados o publicaciones de manga de pequeña tirada. Normalmente, el dibujante de dōjinshi se basa en un manga o un anime de moda, pero puede incluir títulos anteriores o incluso los personajes originales del mangaka. Las historias consisten normalmente en una parodia o una historia original con los personajes del manga o anime dado. A primera vista puede parecer que este sector del manga es dominado por las historias e ilustraciones hentai, pero muchos dōjinshi no están necesariamente orientados al lector adulto, sino que son creados por aquellos que prefieren publicar sus propios cómics o están buscando entrar en el mercado.
Los artistas e ilustradores de dōjinshi, tanto los individuales como los miembros de un círculo, pueden ser meros aficionados o incluso artistas profesionales. Los seguidores más ávidos del dōjinshi acuden al Comiket (Comic Market, mercado de cómics), una convención bianual que tiene lugar en Tokio cada verano e invierno. Allí, los dōjinshi nuevos e incluso los antiguos se compran, venden e intercambian. Debido a las leyes de los derechos de autor, los artistas de dōjinshi solo pueden imprimir unas pocas copias de sus libros. No existe un tamaño fijo para los dōjinshi; cada artista o círculo tiene libertad de escoger el tamaño que desee. Los precios pueden variar entre un dólar y varios cientos de dólares. Se distinguen en categorías similares al manga: kenzen (para niños), shōnen (para jóvenes y adolescentes), yaoi (hombre y hombre), yuri (mujer y mujer) y H «ecchi» o hentai (sexual). Algunos dōjinshi son historias originales que pueden pertenecer a cualquier categoría.

BL: Boys love o boy's love, es la forma actual con la que se conoce el género chicoxchico en manga, anime, videojuegos, novelitas (tanbi) y los doujinshi, aunque se prefiere su uso en trabajos oficiales y profesionales. Fudanshi: Lo mismo de arriba, pero aplicado a los hombres. June: nombre de una de las revistas especializadas en la publicación de material BL, pionera en ello. Seme: Semeru-atacar. En BL vendría a ser el "activo" de la relación. En algunos títulos se llega al extremo de convertirlo en "el hombre" de la relación. Shojo: anime y manga en teoría para mujeres. Suelen tratar las situaciones desde el punto de vista emocional y sentimental, usan dibujos "bonitos" y estilizados en forma delicada. De aquí partiría el BL "oficial". Shounen-ai: Amor de chicos. Referida a aquellas series antiguas donde se comenzaban a esbozar sentimientos entre los chicos, de aquí salen cosas como Kaze to ki no uta, término actualmente obsoleto. Fuera de Japón es ampliamente usado para los manga y anime carentes de contenido sexual. Shoujo-ai: popularizado fuera de Japón como "amor entre chicas" suponiéndolo la contraparte femenina de "shounen-ai". Shota shota-con: Si se conoce lo que es la Lolita y el lolicon, ya avanzamos, es su contraparte masculina. Uke: Ukeru-recibir. En BL sería el "pasivo" de la relación. En algunos títulos se llega al extremo de convertirlo en "la mujer" de la relación. sasoi-uke: podría ser la pareja para el hetare-seme. Su personalidad es dominante, pero pareciera que por comodidad prefiere ser uke. Yaoi: acrónimo de "sin punto, sin clímax, sin significado". Usado para los trabajos amateur, llámense fan-art y doujinshi. Yuri: Lirio, se refiere a la contraparte femenina del yaoi chica x chica.