El Reishi, cuyo nombre botánico es Ganoderma lucidum, es un hongo medicinal reconocido mundialmente por sus propiedades antioxidantes y su larga trayectoria en la medicina tradicional oriental, especialmente en China, Japón y Corea. Conocido como el "hongo de la inmortalidad" o el "hongo de la eterna juventud", ha sido un símbolo de longevidad y felicidad en Asia durante siglos.
Este hongo se caracteriza por su aspecto coriáceo y un sombrero generalmente arriñonado, cuyo color puede variar desde el anaranjado hasta el caoba o marrón rojizo, a menudo con un brillo lacado. Un pie esbelto y algo tortuoso, en posición lateral, lo sostiene. El carpóforo es persistente y va aumentando de tamaño a medida que crece desde el borde del sombrerete. Los poros, de color ocre, presentan un área más joven de color gamuza con poros casi blancos que, al madurar, adquieren el mismo aspecto y color que la parte más oscura.

El nombre científico del género, Ganoderma, deriva de las palabras griegas "ganos" (brillo, lustre) y "derma" (piel), haciendo alusión a su característica apariencia. En China, el reishi ha sido inmortalizado en numerosas obras de arte y vestimentas imperiales.
Historia y Tradición del Reishi
El primer registro del uso medicinal del reishi se encuentra en el Shennong Materia Medica (alrededor del 100 a.C.), donde se le denomina Lingzhi "rojo" (Cizhi). Este antiguo texto describe su sabor amargo, su seguridad de consumo y su utilidad para mejorar la memoria. La obra más antigua que proporciona información sobre el reishi es "Eruditos hablando sobre medicina" de la dinastía Zhou (1112-221 a.C.). Sin embargo, hallazgos arqueológicos sugieren que su uso como seta se remonta a tiempos del Neolítico.
El reishi desempeña un papel importante en los sistemas de medicina tradicional de varios países de Asia, incluyendo China, Japón y Corea. Otros nombres utilizados para este hongo son reishi rojo, hongo basidiomicetes, ling zhi o ling chih (en China) y mannentake (en Japón).
Composición y Principios Activos
El reishi es una fuente de vitaminas y minerales, incluyendo calcio, potasio, fósforo, magnesio, hierro, selenio, cobre, zinc, vitamina C, D y vitaminas del complejo B. Está compuesto en un 90% de agua. Los principios activos del hongo reishi participan en el apoyo del sistema inmunológico.
Las moléculas responsables de su actividad inmunomoduladora son principalmente polisacáridos, en particular β-D-glucanos. También ejercen efectos proteínas inmunomoduladoras como la Ling Zhi-8, ácidos ganodéricos, peptidoglicanos, oligosacáridos y proteoglicanos. Para que un producto de reishi muestre toda su actividad global, es importante consumir la seta pura, que incluye todas las moléculas del hongo. Los extractos concentran solo una parte de estas moléculas, limitando su actividad global.
Beneficios Atribuidos al Reishi y Evidencia Científica
Los defensores del hongo reishi afirman que puede ser beneficioso para la salud de muchas maneras:
- Reforzar el sistema inmunitario: Tradicionalmente se ha utilizado para aumentar la respuesta inmunológica del cuerpo ante enfermedades e infecciones.
- Propiedades antioxidantes: Combaten el daño causado por los radicales libres. El reishi actúa sobre los sistemas antioxidantes del organismo regulando positivamente la expresión de enzimas antioxidantes como superóxido dismutasa, glutatión peroxidasa y catalasa.
- Apoyo a la función hepática.
- Alivio del estrés y mejora del sueño: El reishi es considerado un adaptógeno, una sustancia natural que ayuda al cuerpo a adaptarse y responder mejor al estrés físico, emocional y ambiental. Puede promover la relajación y reducir la ansiedad, mejorando la calidad del sueño.
- Potencial anticancerígeno: El sistema inmunológico tiene la capacidad de prevenir la aparición de tumores (vigilancia inmunológica). El reishi, al activar el sistema inmune, podría actuar vigilando la aparición de tumores.
- Actividad antiviral: Existen datos científicos que indican que el reishi puede tener potencialmente efectos antivíricos contra el dengue, los enterovirus y otros virus.
Es importante señalar que, si bien los estudios en animales y células han mostrado resultados prometedores, los estudios en personas son limitados y, en muchos casos, de mala calidad. Una revisión de estudios bien realizada determinó que los datos disponibles eran insuficientes para demostrar que el reishi pueda utilizarse como tratamiento inicial para el cáncer. Las pruebas no demuestran si el reishi puede prolongar la supervivencia en personas con cáncer.

Algunos estudios reducidos han demostrado que el tratamiento con hongo reishi reduce el dolor y favorece la curación de las lesiones producidas por el virus de la varicela-zóster en adultos mayores. Otros estudios han determinado que el reishi podría disminuir la fatiga y mejorar la calidad de vida de las personas que han sufrido cáncer de mama. Otros estudios indican que el reishi puede ayudar a aliviar los síntomas de las vías urinarias en hombres con agrandamiento de la próstona.
Formas de Consumo y Consideraciones
El Reishi no es un hongo que se pueda cocinar de la misma manera que el Shiitake o el Boletus, debido a su sabor amargo y textura dura. Generalmente, se consume en forma de polvo, extracto, o añadido a otras bebidas y comidas. Las dosis más altas de ingesta se observan cuando se consume el hongo en su forma natural, mientras que en polvo o extracto la dosis es mucho menor debido a su mayor concentración. Por ejemplo, 50 gramos de hongo reishi en sí pueden ser comparables a aproximadamente 5 gramos de extracto.
Algunos productos gastronómicos elaborados con reishi incluyen miel, chocolate, infusiones y tés. También se encuentra en forma de complementos nutricionales, a menudo añadido a bebidas como el café matutino o cualquier otra bebida caliente.
Revelan propiedades y beneficios del "hongo de la inmortalidad"
Posibles Efectos Secundarios e Interacciones
Tomar extracto de hongo reishi durante un año como máximo puede ser inocuo, pero tomarlo en forma de polvo durante más de un mes podría ser perjudicial para el hígado. Otros efectos adversos pueden incluir boca seca, erupciones, malestar estomacal, diarrea, dolor de cabeza, hemorragia nasal y mareos.
Precauciones y contraindicaciones:
- Embarazo y lactancia: No se ha estudiado a fondo la inocuidad del reishi en mujeres embarazadas y lactantes.
- Problemas de coagulación y antes de cirugía: El reishi puede ralentizar la coagulación de la sangre, aumentando el riesgo de hemorragias y hematomas. Se recomienda evitar su consumo al menos dos semanas antes de una cirugía programada.
- Interacción con medicamentos: Puede interactuar con fármacos para reducir la presión arterial, aumentando el riesgo de hipotensión. También puede interactuar con anticoagulantes, aumentando el riesgo de hemorragias. Podría hacer que algunos fármacos antineoplásicos (quimioterápicos) fueran menos eficaces (aunque, a la inversa, podría hacer que algunos fueran más eficaces).
- Enfermedades autoinmunes: Se recomienda precaución.
- Niños: No se recomienda su uso en niños.
- Insuficiencia renal o hepática: Consultar a un profesional de la salud.
El reishi podría alterar una prueba de laboratorio para un marcador tumoral sérico (CA72-4). En estudios con animales, puede interaccionar con medicamentos para la diabetes para disminuir el azúcar en sangre.

Aunque el reishi es considerado generalmente seguro para la mayoría de las personas cuando se consume con moderación, es fundamental consultar a un profesional de la salud antes de su ingesta, especialmente si se padecen condiciones médicas preexistentes o se están tomando otros medicamentos.