La presión y el sacrificio detrás del manga: Un vistazo a las duras condiciones de los mangakas

El mundo del manga y el anime es vibrante y fascinante, pero detrás de las historias épicas y los personajes inolvidables que millones de personas disfrutan en todo el mundo, existe una realidad poco conocida: los creadores, conocidos como mangakas, y los artistas que trabajan en este medio, a menudo sufren una presión desmedida debido a las largas jornadas de trabajo, los plazos ajustados y la constante demanda de innovación.

Las condiciones de trabajo en la industria del manga son conocidas por ser extremadamente duras y exigentes. Todos conocemos, de oídas al menos, lo importante que resulta para la sociedad nipona el trabajo, llegando a hacer horas extras continuamente o/y viviendo por y para trabajar. La industria del manga es conocida por su dinamismo y por la alta demanda de contenido constante, lo que genera un entorno donde los artistas trabajan bajo enorme presión para cumplir con plazos muy ajustados. Esto se traduce en largas horas frente al escritorio, con muy poco descanso o tiempo para recuperarse. A menudo, los mangakas deben entregar capítulos semanales, lo que les deja poco margen para equilibrar su vida personal y profesional.

En Japón, la ley establece que la jornada laboral no puede superar las 40 horas semanales u 8 horas diarias, e incluso el gobierno ha implementado semanas laborales de 4 días en algunos sectores para mitigar el impacto del estrés laboral. Sin embargo, sigue siendo muy normal para la sociedad nipona normalizar tendencias compulsivas de sobrecarga laboral, y el karoshi (término ominoso que designa la muerte “por exceso de trabajo”) sigue siendo una realidad. La legislación reciente que limita las horas extras para los empleados tiene poco impacto en una industria donde el 98% de los artistas se consideran independientes.

Los asistentes de los mangakas más conocidos, encargados de trabajos de entintado, hacer las luces y las sombras, los fondos y las multitudes de personajes, limpieza de paneles y mucho más, cobran aproximadamente 180 000 yenes mensuales (unos 1500€), lo que quiere decir unos 1125 yenes por hora. Puede parecer que no es poco y que está bien, sin embargo, significa vivir al límite, ya que el salario mensual medio japonés es de 429.500,75 yenes, es decir, ganan menos de la mitad del salario medio del país.

Casos de agotamiento y sacrificio

Son conocidos los casos de los horarios de Masashi Kishimoto (autor de Naruto) que trabajaba de 00 a 6:00, dormía de 6:00 a 9:00, volvía al trabajo de 9:00 a 13:00, comía en una hora, y de nuevo de 14:00 a 23:00 volvía al trabajo, para cenar y ducharse en la hora siguiente, antes de volver al trabajo; es decir, 19 horas de trabajo diario. En el volumen 8 de la edición tankobon de Dragon Ball, Akira Toriyama describe un día de trabajo común y corriente de la siguiente manera: “Los días en los que dibujó empiezo más o menos desde mediodía. A la 1 es la hora de la comida, y mi asistente comienza a dibujar. De las 7 a las 8 ceno, hago ejercicio con mi perro y le doy de comer a mi ave. A las 9 mi asistente se va a su casa y yo continuo trabajando mientras veo televisión. A las 11 me baño, después trabajo y me duermo a las 4 am. La rutina de 14 horas de trabajo diaria del mangaka, extendida durante más de 15 años entre Dr. Slump y Dragon Ball, no solo es testimonio del sacrificio que muchos creadores hacen por su arte: se trata de un posible antecedente de su hematoma subdural agudo, una condición que, lamentablemente, le costó la vida.

Sin embargo, nos interesan más los casos de los asistentes de los mangakas, como el caso que señala K. D. Wilson en Mangascout: «Shuho Sato, mangaka de Umizaru, solía ser asistente de Nobuyuki Fukimito. Trabajaba unas 20 horas al día y dormía una o dos. Fukimito le pagaba únicamente 200 yenes (1,28€) por hora, sin horas extras. A raíz de esto, Shuho decidió convertirse en mangaka. Hoy en día, les aumenta el sueldo a sus empleados dos veces al año. Además, sus empleados reciben al año un bono que se corresponde al sueldo de cuatro meses de trabajo. Otro caso fue el que ocurrió entre el mangaka Norifusa Mita, autor de Dragon Sakura e Invester Z, y su asistente, Shunsuke Kakuishi, que tras estar más de once años trabajando para el autor admitió en su blog que pese a que Mita decía que no había horas extras trabajadas, en realidad sí que las había, y generalmente todos los días.

La reciente muerte del legendario autor de "Dragon Ball", Akira Toriyama, ha vuelto a poner de relieve las preocupaciones sobre las condiciones laborales de los autores de manga. Desde la trágica partida de Kentaro Miura, creador de "Berserk", los lectores de manga han estado más atentos que nunca a las pausas que deben tomar los autores de manga debido a problemas de salud. Ejemplos hay varios: Eiichiro Oda, autor de One Piece, ha sufrido varias hospitalizaciones debido a su agotamiento extremo. Otro caso, bastante trágico, es el de Kentaro Miura, creador de Berserk. Miura falleció a los 54 años debido a una disección aórtica, una condición vinculada al estrés crónico. El caso más sonado de la industria del manga: la muerte de Kentaro Miura, autor de “Berserk”. Este falleció el pasado 6 de mayo de 2021. Su muerte fue causada por una disección aórtica aguda, causada por el exceso de trabajo, al que era sometido desde que comenzó la publicación de su obra en 1989.

Aunque no todos los casos se hacen públicos, hay algunos mangakas populares que han dado a conocer que, por el exceso de trabajo al que se ven sometidos, terminan sufriendo alguna enfermedad. Comenzaremos nombrando a uno de los casos no tan graves. Se trata del dibujante Masami Kurumada, autor de “Saint Seiya”. Como se sabe, el maestro tiene su obra bastante abandonada, al punto de que por año llega a publicar un máximo de 5 capítulos e incluso hay veces en que no los grafica. Esto se debe a que Kurumada sufre de un problema de cartílago en uno de sus dedos por el largo tiempo que pasó dibujando en sus inicios. Si bien es cierto que las editoriales contratan ayudantes para sus mejores autores, hay casos en los que tras una baja de popularidad el dibujante vuelve a estar solo y se ve obligado a continuar con su trabajo. Tal es el caso de Ai Yazawa, autora de “Nana”, quien entró en hiatus hace varios años tras anunciar que padecía de una grave enfermedad incurable. Luego de un tiempo, al ser entrevistada por un periodista japonés, la mangaka reveló que llegó a un punto en que no salía de casa y el único momento de descanso que tenía era cuando se desmayaba por el cansancio. Otro caso es el de alguien que parece estar dispuesto a volver a dibujar, Yoshihiro Togashi, quien saltó a la fama con “Hunter x Hunter” pero pese a su gran popularidad debía entrar en hiatus cada cierta cantidad de capítulos. Esto se debía a que el dibujante, como ha manifestado en varias ocasiones, sufre de fuertes dolores en su espalda, que podrían deberse a una posible lumbalgia.

La editorial japonesa Shogakukan, una de las compañías más influyentes del mundo del manga, quedó en el centro de una fuerte polémica luego de que se revelara que permitió que un autor con antecedentes por delitos sexuales contra menores continuara publicando en una de sus plataformas digitales utilizando un seudónimo. El caso se hizo público cuando se conoció que el mangaka había vuelto a trabajar en la aplicación Manga ONE bajo otra identidad. La reacción no tardó en llegar desde la propia comunidad de creadores. Varios mangakas expresaron públicamente su descontento y algunos decidieron retirar temporalmente sus obras de la plataforma en señal de protesta. A esta protesta también se sumaron los creadores de algunos de los títulos más populares del catálogo de la editorial. Ante la creciente presión pública, Shogakukan emitió un comunicado en el que reconoció errores en la gestión del caso, suspendió la publicación de la obra involucrada y anunció que revisará sus procesos internos.

Impacto en la salud y el futuro de la industria

Trabajar como mangaka conlleva riesgos significativos para la salud a largo plazo. Las largas horas sentados frente a un escritorio pueden causar dolores en el cuello, la espalda y los hombros, así como problemas metabólicos. Esta situación aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y otros problemas graves, lo que reduce la expectativa de vida. Es común que los artistas sufran de calambres y lesiones por esfuerzo repetitivo debido al uso excesivo del lápiz, que pueden desarrollarse en problemas más graves con el tiempo. Algunos autores de manga han desarrollado síndrome del túnel carpiano o fracturas vertebrales debido a las condiciones de trabajo.

El estrés es uno de los principales factores que agrava este problema. De acuerdo con Guillermo Farrera, médico general titulado en la Universidad Veracruzana y fanático del manga y anime (su favorito es Naruto), el exceso de trabajo puede tener consecuencias devastadoras para la salud. "El exceso de trabajo puede tener graves consecuencias para la salud. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en 2016, 745,000 personas murieron debido a accidentes cerebrovasculares y cardiopatía isquémica causados por jornadas laborales prolongadas", señala Farrera. Los mangakas, al igual que muchos otros trabajadores en Japón y en otras partes de Asia, suelen trabajar jornadas laborales de más de 55 horas a la semana, lo que aumenta su riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares en un 35% y de fallecer por cardiopatía isquémica en un 17%.

Pero, ¿cómo afecta el estrés al cuerpo humano? Para entender mejor esto, es importante conocer el rol del cortisol, la hormona del estrés. En pequeñas cantidades y durante breves períodos, el cortisol puede ser útil, ayudando a regular funciones esenciales del cuerpo como el sueño, el peso y la presión arterial. Los altos niveles de cortisol generados por el estrés son muy perjudiciales para la salud de los mangakas. "Con el tiempo, los efectos del estrés pueden acumularse en el cerebro y en el cuerpo, debilitando el sistema inmunológico y aumentando el riesgo de sufrir enfermedades", comenta Farrera.

Ángel Sánchez Aviña, médico especializado en medicina interna y cardiología de la Universidad de Guadalajara, explica que “el estrés crónico a menudo pasa desapercibido porque los pacientes se adaptan y comienzan a considerarlo como algo normal”. “No tengo buena salud. No suelo tener rigidez en los hombros, pero recientemente mi brazo derecho comenzó a entumirse y finalmente me está doliendo. Ahora que lo pienso, creo que es porque, desde que empecé con Dr.

Uno de los testimonios más reveladores sobre el impacto del estrés en el trabajo de los artistas nos lo ha ofrecido Carlos Rambler, fan de la cultura otaku e ilustrador mexicano con experiencia en cómic, animación y publicidad, y quien ha vivido en carne propia ambientes de estrés laboral. “La presión constante afecta a algunos más pronto que a otros. Las situaciones de estrés en el trabajo pueden repercutir de forma física, lo que comúnmente llamamos ‘quemarse’. El estado de ánimo decae y esto afecta al rendimiento laboral, generando un círculo vicioso”. La falta de equilibrio entre la producción de contenido y el bienestar personal ha llevado a artistas talentosos a tomar pausas prolongadas o incluso abandonar el medio, o la vida. Como señala Rambler, “la industria debería ser consciente de que sus trabajadores no son solo recursos de los cuales sacar un beneficio”.

La OMS y la OIT recomiendan establecer límites en los horarios laborales, fomentando la colaboración entre gobiernos, empleadores y trabajadores para proteger la salud de los artistas y otros profesionales que sufren estas mismas condiciones. A largo plazo, las jornadas laborales prolongadas no solo ponen en riesgo la salud de los artistas, sino que también pueden afectar la calidad y la innovación en sus obras. Un mangaka agotado física y mentalmente no puede seguir creando con la misma pasión y dedicación, lo que podría tener consecuencias tanto para la industria como para los fanáticos que disfrutan de sus creaciones.

La transición hacia el dibujo digital y la distribución en línea también está ayudando. Aunque muchos autores de manga siguen enfrentando problemas de salud, la industria está avanzando hacia una dirección más positiva en general. Sin embargo, la conciencia creciente sobre los problemas relacionados con el exceso de trabajo está teniendo un efecto positivo en la industria del manga. Algunas publicaciones han abordado el tema abiertamente, y es cada vez más común que mangas populares tomen descansos.

Pero, ¿y qué puedo hacer yo? ¿Qué papel tenemos como lectores? La decisión la tienen que tomar los trabajadores de las revistas junto a los lectores: los primeros organizándose en sindicatos y los segundos apoyándolos y no presionando para que salgan capítulos semanales o mensuales. Quizá un capítulo de manga necesita más tiempo que el determinado, que tanto presiona a los autores. Por nuestra parte, también tenemos que apoyar estas decisiones y fomentar que los autores y sus equipos descansen más y sobre todo no enfurecer cada vez que un mangaka decide parar su obra por problemas de salud, al contrario, debemos desearle el mejor descanso posible y apoyarlos. Esperamos que este artículo os haya abierto los ojos a lo compleja y dura que puede ser la industria del manga, ¿sabías que se daban estos abusos en las obras que tanto nos gustan? ¡Recordad que también tenemos Patreon!

Ilustración de un mangaka trabajando hasta tarde en su escritorio

La dura vida de mangaka en el Tokiwa-sô

A pesar de ser la editorial más grande de Japón y una de las más importantes del mundo del manga, los trabajadores de la Shonen Jump enfrentan una carga de trabajo pesada y presiones constantes para cumplir con los plazos de entrega. El manga, como ya conocemos, es un producto cultural que se consume masivamente en Japón y en todo el mundo. Las revistas de manga, como la Shonen Jump, son publicaciones que contienen varios capítulos de diferentes series de manga. Sin embargo, la popularidad del manga tiene un costo para los trabajadores que lo producen. Los artistas de manga deben cumplir con plazos de entrega ajustados y producir una gran cantidad de páginas cada semana. Además, la Shonen Jump es conocida por su alta tasa de cancelación de series. Uno de los casos más sonados recientemente fue PPPPPP, pero no habría que olvidar series como Samurai 8, manga posterior a Naruto y del mismo autor que sufrió su cancelación, pese a que la fama del autor era alta y aparentemente podría significar la permanencia en la revista; o el caso de Shaman King, que también tuvo problemas en la etapa final del su publicación. Esto significa que los artistas y los trabajadores de la editorial tienen que trabajar aún más duro para asegurarse de que una serie tenga éxito.

A pesar de los altos niveles de productividad y éxito de la Shonen Jump, los trabajadores enfrentan una serie de problemas laborales. Según informes, los trabajadores de la editorial Shueisha tienen que trabajar largas jornadas y los plazos de entrega son extremadamente ajustados. A menudo, los trabajadores deben trabajar horas extras y los fines de semana para cumplir con los plazos. La presión para cumplir con los plazos y producir trabajo de alta calidad puede ser abrumadora y puede llevar a un ambiente de trabajo altamente estresante. Además, parece ser que las revistas manga tienen una política de no contratar a trabajadores a tiempo completo. A menudo, los trabajadores a tiempo parcial no tienen un salario estable y deben emplearse en varios trabajos para ganarse la vida. La situación de los trabajadores de la Shonen Jump ha sido objeto de preocupación por parte de los defensores de los derechos laborales.

Gráfico comparativo de salarios de mangakas y salario medio en Japón

La dura vida de mangaka en el Tokiwa-sô

Portada de la revista Shonen Jump

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