La obra de Manuel Gago es espectacular por su fuerza y su enérgico e incluso violento sentido del movimiento. En cada viñeta te arrastra la acción sin necesidad de leer el texto. Su obra es espectacular también gracias al sentido de la composición que domina siempre en sus viñetas. Personajes y decorado forman un todo épico y heroico.
Hace ya bastantes años, la casualidad me brindó la oportunidad de ojear superficialmente los primeros números de esta colección de tebeos. Mi ojeada a aquellos cuadernos apaisados fue tan rápida como espontánea, pero la impresión que me causaron las imágenes que vi no pudo ser más positiva. Conocida la obra en su totalidad, la apreciación no podía haber sido más correcta y positiva.
Cabe decir que «El Guerrero del Antifaz» significó la consagración de su autor y la aparición de un nuevo concepto de narrar una acción y un drama en la historieta de aventuras en nuestro país. En «El Espadachín Enmascarado», Gago nos ofrece apabullantes lecciones de asignaturas fundamentales como, por ejemplo, planificación y montaje, pero lo que en este trabajo suyo constituye un acierto definitivo, lo que hace de él un autor especial, es haber conseguido integrar esta suma de referencias en una secuencia de imágenes coherentemente trabadas en un argumento. Estamos, en efecto, ante un trabajo en el que lo fundamental es precisamente el desarrollo de una narración en la forma característica del arte secuencial. Gago crea sus propias reglas en cada trazo. Notorio es también en esta obra el protagonismo que adquiere la imagen en toda la narración gráfica.
Siempre he considerado que el abuso de textos de apoyo o el uso de diálogos superfluos no hacen más que constatar que un autor no ha sido capaz de comprender que la historieta, o cualquier narración gráfica, es un medio autónomo, con unas posibilidades y unos límites propios muy distintos de los de otros medios de comunicación.
Orígenes y Creación
La colección nace a partir de un cuaderno que Manuel Gago y su hermano Pablo presentan, en 1947, ante el editor de la Editorial Valenciana. La trama se desarrolla, pues, en el siglo XVII, cuando el joven oficial Pierre de Drumond es falsamente acusado de traición ante el rey por un grupo de ambiciosos cortesanos encabezados por Paul de Bremat, otro oficial de la Corte. Condenado a muerte por su rebeldía a ser procesado injustamente, el noble escapa e idea cubrir su rostro con un antifaz para combatir con más eficiencia a los causantes de su infortunio.
Manuel Gago, nacido en 1925, fue un dibujante autodidacta claramente influenciado por Alex Raymond. El gran éxito de Gago sería El Guerrero del Antifaz, serie de la que ya hemos hablado largo y tendido. En un momento puntual, Gago trabaja para otra editorial, Toray. Para esta Toray crea una serie titulada El Espadachín de Hierro. ¿Cual fue el problema de esta serie? Pues que a la editorial Valenciana se le podía escapar la gallina de los huevos de oro y obligan a Gago a trabajar en exclusiva para ellos, dejando inconclusas las aventuras de este espadachín inglés.
El Espadachín Enmascarado. En aquellos años en donde las editoriales hacían y deshacían a su antojo, era frecuente que muchos proyectos se quedasen aparcados, o incluso olvidados. Este fue el caso del Espadachín Enmascarado, cuyo primer número se dibuja en 1947, y es tenido en cuenta a raíz del éxito del Espadachín de Hierro. Así Valenciana daba un golpe encima de la mesa: Se quedaba en exclusiva con el trabajo de Gago y lanzaba al mercado una serie en donde el éxito estaba garantizado. Si había funcionado Boy Less, también lo haría Pierre de Drumond.

Argumento y Personajes
La serie nos cuenta las aventuras de un oficial de la corte de Luis XIV, apodado el Rey Sol. Pierre de Drumond se bate en duelo con el hijo de un noble. El motivo, una disputa amorosa, la mano de Paulina, uno de los personajes mas sosos de todos los tebeos de Gago, dicho sea de paso. El duelo transcurre de forma normal, Drumond vence, y su rival muere, pero es acusado de matarle a traición.
A diferencia del Guerrero del Antifaz, no tiene un acompañante que le ayude en sus batallas. Bueno, lo tiene, pero de otra naturaleza: Bernardette, su “hermanita adoptiva”. Esto son cosas de la censura de la época. Otro detalle que llama la atención es la gran desigualdad social que denuncia Gago en esta serie. Hay otra cosa que llama poderosamente la atención. La ausencia de familiares del protagonista. Suele ser habitual que los personajes de estas series tengan padres o madres que mueren al principio, aquí no. Pierre de Drumond no tiene familia, que se sepa. Más adelante aparecerá un personaje singular: Bernardette.
Los villanos. Aquí se repiten los papeles vistos en el Guerrero del Antifaz. Como consecuencia de la evolución de Bernardette se nos presenta otro personaje muy bien trabajado: Sir Geoffrey. ¿Por qué una hermana adoptiva?

Análisis de la Obra
Estas razones nos inducen a plantearnos la siguiente pregunta: ¿Es «El Espadachín Enmascarado» una obra maestra? La publicación «El Wendigo» ha establecido un conjunto de condiciones para que un tebeo o cómic pueda considerarse «obra maestra». En nuestra evaluación, no debemos olvidar lo que implica la palabra «maestro» en sus valores de educador, instructor, orientador, profesor, guía y ejemplo, entre otras cosas. Si analizamos cada uno de los apartados en que «El Wendigo» divide el término, resulta evidente que si no nos encontramos ante una obra maestra, es lo que más se le asemeja, especialmente en los apartados de «historia» y «guion», e incluso los otros dos de «diálogos» y «textos de apoyo», por la sencilla razón de que si no son sublimes, sí son buenos, hasta el punto de que, sin duda, la obra sirvió de paradigma a otros autores.
El Dibujo
Por más que nos esforcemos, resulta una tarea harto difícil encontrar algo en los dibujos de Gago, aun en sus momentos más bajos, a lo que se le pueda poner alguna objeción en lo que a la narración y al estilo se refiere. Basta con hacer una pequeña incursión crítica en la obra para percatarse de que sus mejores viñetas son las que describen desafíos personales, enfrentamientos grupales, carreras; en una palabra, acción; son viñetas que firmaría cualquier gran dibujante de la historieta. «El Espadachín Enmascarado» es una creación dotada de personalidad, una trama notable, una narración con fuerza para destacar por su propia valía…; en fin, un trabajo capaz de crear escuela, y, de hecho, fue origen de secuelas. Y qué decir de aquellas otras viñetas en las que, con total ausencia de acción, los personajes denotan sin embargo tener vida, estar dotados de movimiento. Por otra parte, las historias narradas por Gago están pobladas de personajes con entidad personal propia: cada uno de ellos tiene una personalidad, un temperamento, un carácter, una actitud ante la vida que lo singulariza de los demás.
El Guion
Una de las grandes bazas de la serie es, sin lugar a dudas, el guion. Es probable que haya quien eche en falta una cierta trascendencia en la trama o aduzca la ausencia de profundidad argumental. No estamos del todo de acuerdo con ambas afirmaciones en lo que tienen de negación absoluta: la serie tiene la trama y el argumento necesarios para amenizar un buen rato de lectura y trasladarnos, mediante el ejercicio de la imaginación, a una época ya pasada de la historia de Francia; por otra parte, no debe olvidarse la etapa de nuestra historia en que se editó.

Legado y Reediciones
Como ya he dicho, he vuelto a leer el drama personal y las aventuras del joven oficial Pierre de Drumond, el «Espadachín Enmascarado», en una reedición que llevó a cabo la Editorial Valenciana a comienzos de la década de los ochenta. Esta historia, considerada una de las mejores creaciones del maestro, es una de las obras a la que el tiempo ha causado poca mella y a cuya relectura nos invita pasado no mucho tiempo.
En poco tiempo hemos asistido a la reedición de las Nuevas Aventuras del Guerrero del Antifaz, material nuevo del personaje, una novela estupenda, la serie original y ahora Dolmen comienza una serie sensacional: El Espadachín Enmascarado. A 20 números por tomo tendríamos la serie completa en 13 ejemplares. Esperemos que vaya bien esta nueva aventura, acompañen las ventas y tengamos la serie completa.
Indudablemente es ésta una de las mejores colecciones de la década de los cincuenta y quizá de la historia de la historieta española. Se trata de una obra a la que el tiempo ha hecho poca mella, por la simple razón de que se sustenta sobre una historia y un guión de calidad. ØQue sus imperfecciones sean tan evidentes y/o geniales que rompan moldes y marquen pautas a otras obras posteriores.
La obra de Manuel Gago es espectacular por su fuerza, su enérgico y hasta violento sentido del movimiento. En cada viñeta te arrastra la acción sin necesidad de leer el texto. También es espectacular su obra gracias al sentido de la composición que siempre rige las viñetas de Gago. Personajes y decorado forman un todo épico y heroico.
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Género | Acción. Aventuras. |
| Formato Original | 252 cuadernos apaisados de 10 páginas en B/N y portada en color. |
| Época | Siglo XVII |
| Protagonista | Pierre de Drumond |
| Creador | Manuel Gago |
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