Cuando Goten y Trunks tomaron el mando de la batalla en "Dragon Ball Z" frente a Majin Buu, realmente parecían dos prodigios destinados a dejar en nada a Goku y Vegeta. Eran simples niños, y sin embargo, podían transformarse en Super Saiyan sin esfuerzo alguno. A todos los efectos parecían ser los guerreros con más potencial de cuanto había presentado "Dragon Ball", incluso más que Gohan si hablamos por términos de su edad, pero en "Dragon Ball Super" la cosa ha cambiado drásticamente.
En el último capítulo del manga, volvieron a protagonizar unas viñetas inexistentes en el film, por lo que la voluntad parece estar ahí. Sin embargo, las dudas son razonables. Los últimos meses de Dragon Ball Super están siendo peculiares. Después del fin del arco de Granola, que intentó conectar con el pasado de Goku mientras se sucedía una escalada de poderes tal vez algo absurda (incluso para los estandartes de la serie), se decidió hacer un parón. Replantear por donde iban a ir los tiros y prepararse para una nueva etapa. Eso se tradujo en unos capítulos de impás para conectar el manga con la película Superhero en los que Goten y Trunks aparecían ya en modo adolescente como protagonistas a lo Great Saiyaman, pero adaptado a 2023.
Por un lado, se celebró que ambos personajes crecieran después de haber sido desterrados total y absolutamente durante Super. De ser los que debían salvar la tierra ante Buu (así lo dijo Goku en su momento) a acabar relegados incluso por detrás de personajes como Krilín o Mutenroshi en el Torneo del Poder. Ni los capítulos de relleno del anime, donde otra vez se les trataba como dos personajes que no sabían hacer nada si no era fusionándose, les salvaron.
Una escala de poder inalcanzable
Goku y Vegeta despegaron definitivamente en Super con sus entrenos con los Dioses, jugando una liga a la que ningún otro personaje de la saga podía acercarse. Dragon Ball Z acabó con un Gohan y un Gotenks que seguramente eran más poderosos que Goku y Vegeta, pero eso quedó en el olvido con las nuevas transformaciones, Blue primero y Ultra y Megainstinto después. La película Superhero quiso arreglar el desaguisado dándole un power-up a Piccolo importante con Orange Piccolo (que sea equiparable ya es otro tema de debate) y el renacer del hijo mayor de Goku con el Gohan Bestia, que vendría a ser el mismo proceso que hizo con Cell pero ahora superando su versión definitiva conseguida en Z.

Con estos cuatro personajes a un nivel superior, y la presencia de Broly que como recordaremos de la película de su mismo nombre, es más poderoso en teoría que Goku y Vegeta (solo pueden hacerle frente cuando se fusionan), ¿dónde podemos encajar a Trunks y Goten, que están en edad escolar y sus únicos pinitos son los de hacer de superhéroes contra terrícolas delincuentes? Cuesta imaginar que consigan alcanzar el mismo nivel si no es con alguna triquiñuela poco convincente.
¿Por qué Goten y Trunks no tienen cola saiyana?
Un rasgo característico y bastante curioso que se encuentra presente en varios de los personajes de la franquicia de Dragon Ball es nada más y nada menos que la cola de mono con la que cuentan todos los saiyans pertenecientes al Universo 7 desde que nacen, conocida como cola saiyana. Esta cola no es un simple apéndice sin utilidad, sino que, gracias a esta, al exponerse a la luna llena los saiyans pueden convertirse en Ozaru, un Mono Gigantesco que les permite aumentar su poder de pelea unas diez veces más que el poder que ostentan habitualmente.
A pesar de que esta característica se ha convertido en algo distintivo de los saiyans e incluso fue heredada por Gohan aun siendo medio humano, Goten y Trunks no tienen la cola saiyana en ningún momento de la historia, lo cual se convirtió en un gran misterio y enigma para los fans.

Como se menciona anteriormente, la cola saiyana la tienen los saiyans del Universo 7 desde que nacen, como es el caso de Goku y Vegeta, quienes la tuvieron por un largo tiempo en la historia, hasta que pudieron alcanzar determinado punto de poder, y su cuerpo no necesitaba más de la transformación de Ozaru. Asimismo, otro ejemplo bastante particular es Gohan, quien, a pesar de ser medio humano, también tiene la cola y es capaz de transformarse en el simio gigante Ozaru.
La cola es un rasgo característico de los Saiyans. Pero hay dos excepciones conocidas: los Saiyans del universo 6 (como Cabba, Caulifla o Kale) introducidos en Dragon Ball Super y los saiyans mestizos. En el caso de los saiyans del Universo 6, se trata de una variante que ha evolucionado más y en el proceso, tienen un aspecto menos salvaje y dejaron de nacer con cola. Por eso, parecen mucho más pequeños que Son Goku o Vegeta, pero tienen una fuerza similar o mayor. Nacer sin cola es algo muy conveniente, ya que pueden ver la luna sin transformarse en monos gigantes y, además, carecen de su punto débil original.
Sin embargo, el caso de Trunks y Son Goten hay una segunda peculiaridad que se ha dado en ambos: según podemos leer en Dragon Ball Compendio 1, el primer volumen de la enciclopedia oficial del universo creado por Toriyama, hay mestizos que tienen cola al nacer y otros que han nacido sin ella. Los genes saiyanos combinan muy bien con los terrícolas. Por eso mismo, cuando se mezclan el resultado son unos mestizos con una fuerza excepcional. Aunque convertirse en supersaiyan es extremadamente difícil, algunos lo hacen de manera espontánea desde pequeños. Sin embargo, y a pesar de estas aptitudes sobresalientes, carecen de la belicosidad de los saiyans puros. Tanto Trunks (el hijo de la terrícola Bulma y el saiyan Vegeta) como Goten (el segundo hijo de Son Goku y la terrícola Chi-Chi) nacieron sin cola. Son Gohan, sin embargo, sí nació con cola, con lo que es un rasgo heredado que no se manifiesta en todos los mestizos. Un medio saiyan puede nacer con cola.
Como hemos visto, que un saiyan nazca sin cola se debe fundamentalmente a dos factores: la evolución natural de la especie o que se trate de un mestizo. E incluso siendo mestizos hay posibilidades de de nacer con cola o sin ella. Sin embargo, todos los saiyans, sin excepción, tienen características comunes. Otra no menos singular es la posibilidad de ver cómo su cola reaparece. Incluso si ha sido cortada. Que esto ocurre es una cuestión de pura estadística. Según los compendios de Dragon Ball, la reaparición de la cola ocurre cuando el saiyan está ante un peligro extremo. La primera condición se reduce a la suerte y la proporción del peligro al que están expuestos. La segunda condición, bastante más concisa, es que el saiyan no debe haber sobrepasado la fuerza que habría obtenido en forma de gran simio sin transformarse.
A partir de aquí, el caso de Trunks y Goten es singular. Cabe una minúscula posibilidad, todavía menor del 8% de los saiyans puros, de que los genes y la sangre saiyana habiliten que a Trunks o a Son Goten les aparezca una cola en una situación de extremo peligro. A fin de cuentas, y a diferencia de los mestizos de segunda generación, estos tienen una cantidad suficiente de células S como para transformarse en supersaiyans. Sin embargo, y esto ya es entrar en hipótesis, esto significaría, fundamentalmente, que el potencial de Trunks y Goten es mucho mayor del que habrían obtenido si se transformasen en gran mono. Pero, claro, lo que sí sabemos es ni Goten ni Trunks nacieron con cola. Al menos, según el Compendio de Dragon Ball. Y si el propio Son Gohan adulto se ha acostumbrado a la paz en la Tierra (hasta exasperar a Goku y Piccolo). Es muy, muy poco probable que se de el caso.
El castigo y la falta de entrenamiento
Cuando Goten y Trunks asaltan inicialmente a Cell Max, el villano los aparta como si nada. Es aquí que Bulma interviene para dejarnos una pista clara: han estado castigados durante más de medio año. No, no estoy hablando de que sean más débiles porque están tristes. No es por algo que hayan hecho durante ese período de tiempo, sino al contrario, algo que no han podido hacer: entrenar.
Con Son Gohan en el arco de Majin Buu ya vimos que, aparentemente, en el caso de los Saiyans hibrídos su poder puede fluctuar de forma salvaje dependiendo de si están activos en sus entrenamientos o no. De nuevo con Son Gohan, se trata de un caso que puede extrapolarse incluso a Dragon Ball Super: Super Hero, un largometraje en el que Piccolo debe recurrir a la ira de Son Gohan para que este active de nuevo el poder de su forma de Gohan Definitivo, al cual en teoría puede acceder precisamente desde los tiempos de Majin Buu. Por consecuente, lo que se debe sobreentender es que Goten y Trunks llevan seguramente años sin entrenar en serio. Con Goku y Vegeta lidiando con la gran mayoría de posibles amenazas, los más pequeños han acabado gozando de un crecimiento más cercano al de un niño terrícola que no al de uno de sangre Saiyan.

¿Cambiará en algún momento el papel actual de Goten y Trunks?
Si algo están dejando claro Toriyama y Toyotaro en estos últimos meses de "Dragon Ball Super" es que desean que Goten y Trunks vuelvan a contar con peso narrativo. Sí, es cierto que lo más destacado que les hemos visto hacer es convertirse en Super Saiyan, algo que sabían hacer desde que tenían apenas 7 años, pero por lo menos es ALGO.
Gohan y Piccolo tienen ahora nuevas transformaciones que presumiblemente les ponen al nivel de Goku y Vegeta. Esto quiere decir que la Tierra tiene a dos protectores de un poder descomunal, con lo que la participación en combate de Goten y Trunks es incluso menos necesaria. Pero... En efecto, estoy hablando de Black Freezer, esa alargada sombra que deberá materializarse en estos próximos meses. Si Dragon Ball Super le ha dado nuevas formas de poder tan increíbles a Goku, Vegeta, Piccolo y Gohan, es porque el peligro que se acerca va a ser como nunca antes se ha visto. Por eso, puede que la reinserción de la Tierra como una ficha actualmente relevante en el compendio de poder del Universo 7 sea producto de que, ahora más que nunca, serán necesarios todos los guerreros que uno pueda reunir próximamente.

Sinceramente, me encantaría que el potencial que vimos de Goten y Trunks no se quedara en nada. Soy de pensar que ojalá "Dragon Ball" jamás acabe en este punto, porque hace tiempo que partió el barco de contar con un objetivo final como tienen otras obras tales que "One Piece" o "Kingdom". Sin embargo, siempre he sido partidario de un relevo generacional, y por suerte con personajes como Goten, Trunks o Pan hay donde escoger. No obstante, para ello habrá que ver mucho más de lo que tenemos hoy en día.
El futuro del manga de Dragon Ball Super con Goten y Trunks
Japón: Goten y Trunks quedan fuera por ser demasiado jóvenes e ingenuos, ante el temor a las consecuencias para su universo. Uno de los acontecimientos más importantes de Dragon Ball Super es el Torneo de Poder que enfrenta a varios universos en un Battle Royale por la supervivencia. A pesar de que el Universo 7 cuenta con los luchadores más poderosos y entre ellos se encuentran Goku y sus amigos, tanto Goten como Trunks fueron excluidos del mismo. Al parecer, y aunque en temporadas anteriores los jóvenes saiyans no temían al peligro ni a la muerte, ahora parecen verse afectados por la posible ejecución de su propio universo si llegan a perder la batalla.
Actualmente Dragon Ball Super está pasando por una época de gloria, eso se debe principalmente a que hace unos meses se estrenó la película más reciente de la franquicia. Pero también el manga está haciendo lo suyo, pues está expandiendo la historia de personajes que se creían en el olvido, principalmente a los amigos Goten y Trunks. La trama que se nos está estableciendo por ahora es la de estos jóvenes en la etapa de superhéroes, eventos que hacen la conexión directa con lo que viene para el enfrentamiento en el regreso de Cell. Sin embargo, este protagonismo está a nada de acabarse en las páginas de blanco y negro, pues el arco principal lógicamente se pasará a Gohan y Piccoro.
Desde hace mucho tiempo se sabe que las tramas de las películas ya son canon, principalmente con La Batalla de los Dioses y La Resurrección de Freezer, cintas que fueron adaptadas al manga y también anime. Con Super Hero no va a ser diferente, pues después de poner el pie a manera de precuela, es hora de pasar esos acontecimientos a las hojas. A pesar de esto, no significa que no veamos más de sus historias de forma posterior, dado que los jóvenes aún cuentan con potencial para seguir demostrando su poderío ante los enemigos que quieran invadir la tierra. Entonces, podría ser que los veamos hacer mancuerna con otro villano, esto para que al fin Gokú y Vegeta pasen la batuta a una nueva generación.
Nota del editor: Esto no podía durar para siempre, dado que estos personajes perdieron importancia desde que a inicios de Super no se les consideró para ninguna batalla importante. A simple vista, un saiyan es prácticamente idéntico a cualquier terrícola humano. La estirpe guerrera de Dragon Ball tiene rasgos específicos con alguna que otra excepción, como un cabello negro que no les cambia a lo largo de su vida, pero en circunstancias normales uno los reconoce por su insaciable apetito o por su todavía mayor deseo de combatir.

En cualquier caso, la cola y el temperamento de los hijos de los saiyans no tiene nada que ver con la violencia y la sed de combate de Goku y Vegeta, pero su abrumadora fuerza natural y su espíritu justiciero es extraordinario. Pero claro, las reglas del universo Dragon Ball pueden cambiar de un día para otro. O, más bien, cuando el cielo se oscurece: en Dragon ball Super: Super Hero vimos como el propio Akira Toriyama se sacaba de la chistera nuevas transformaciones insólitas. Esas pequeñas esferas capaces de conceder cualquier deseo. Siete cabos sueltos colocados de manera estratégica y adornados con estrellas que le permiten a Toriyama reinventar sus propias reglas y, ¿por qué no? llegado el momento, despertar el poder oculto de aquellos personajes que estime convenientes.