Hasta no hace demasiado tiempo, la idea de que un cómic pudiera existir fuera del formato físico era impensable. El concepto de "webcomics", publicaciones digitales periódicas o esporádicas, era desconocido. Estas plataformas online ofrecen una vía para que los dibujantes, independientemente de su nivel de reconocimiento, difundan su trabajo y alcancen a un público más amplio.
Las plataformas web pueden ser un arma de doble filo. Por un lado, permiten mostrar y promocionar la obra a través de redes sociales, foros o blogs, con la esperanza de que una editorial se fije en el autor para dar el salto a la publicación impresa y obtener un beneficio económico. Afortunadamente para los dibujantes, el formato cómic posee un atractivo especial, incluso mayor que otros tipos de libros, relacionado con la textura del papel, el color (o su ausencia), el formato y el tamaño.

Dentro de este descubrimiento de nuevos formatos, una noche, a través de una recomendación (RT), se conoció la obra de Víctor Santos. Tras leer trabajos como "Yo, asesino" de Keko y Altarriba, la historia de "Polar" capturó la atención desde el primer instante por su composición en blanco, negro y rojo. Una de las ventajas del webcómic es que permite tener un primer vistazo a la obra. El dibujo y la composición de las viñetas resultan atractivos, y la obra es visualmente impactante desde el principio. Durante muchas páginas, la imagen es lo más importante, lo cual es natural en un cómic. El texto, sin embargo, es un complemento tan esencial que la obra "Polar. Surgido del frío" se puede disfrutar en su web. Esta historia, nacida sin diálogos, resulta perfectamente comprensible sin ellos.
Aunque no se sea un gran lector de cómics, la obra "Polar. Surgido del frío" se presenta como un thriller protagonizado por Black Kaiser, un antiguo espía de la agencia Damocles que debe ser eliminado por la misma agencia. El problema radica en que los sicarios contratados no logran igualar la maestría de su objetivo. El argumento, aunque no extremadamente complejo, merece la pena por el deleite visual que compensa la sencillez de la trama.
La historia del personaje es curiosa, ya que Black Kaiser nació en la novela gráfica homónima publicada en 2010 por Planeta De-Agostini. Afortunadamente, existen más obras de "Polar". Norma ha publicado la segunda parte, "Polar. Ojo por ojo", y en inglés está disponible "Polar. No mercy for sister Maria". El formato webcómic es excelente, especialmente por su publicación periódica con dos actualizaciones semanales de contenido entre 2012 y 2015. Sin embargo, existen diferencias significativas entre el contenido de la web y el cómic en papel.

Para aquellos que aún no están convencidos, la obra de Víctor Santos se nutre de influencias de autores como Hammet, Chandler, Jim Thompson, Spillane, Megan Abbot, Sallis, Ellroy, Leonard o Neil Cross. Hace años, el historietista valenciano Victor Santos, autor de títulos como "Los Reyes Elfos", "Pulp Heroes" o "Ezequiel Himes: Zombie Hunter", publicó "Black Kaiser". Esta obra, descrita por él mismo como "una historia de acción ambientada en el mundo del espionaje y los asesinos a sueldo", es un tributo a Trevanian, autor de "Shibumi", y una revisitación del trabajo de Jim Steranko, especialmente su "Nick Furia".
Sus influencias, a las que se suma el trabajo de Frank Miller, especialmente en "Sin City", son evidentes y bien aplicadas en una historia sobre un veterano espía del Telón de Acero convertido en asesino a sueldo internacional que intenta adaptarse a los nuevos tiempos. Este planteamiento sirvió a Victor Santos como punto de partida para una obra marcada por su virtuosismo gráfico y su tributo al cómic de género negro.
La propuesta de "Polar" sigue las directrices de su obra anterior, con un gran despliegue visual, enfoques y composición de página inspirados, y un uso magistral del juego de luces y sombras. Victor Santos consigue mimetizar las virtudes de autores como Jim Steranko y Frank Miller, integrándolas en su propio estilo. En "Polar", la preponderancia de lo visual es doblemente importante respecto a "Black Kaiser", ya que el autor opta por una historia muda, sin diálogos ni textos narrativos. Como afirma Victor Santos, de esta manera "no existen limitaciones de idioma o país", haciendo la obra más accesible a todo tipo de público.
El autor español menciona como inspiración directa de la historia y referente principal de su "estilo minimalista y directo" películas del género de los años setenta como "El Silencio de un Hombre" de Jean-Pierre Melville, "Tokyo Drifter" de Seijun Suzuki o "A Quemarropa" de John Boorman. También novelas como "El Asesino dentro de Mí" de Jim Thompson o "La Sanción Eiger" de Trevanian, así como la obra de artistas del cómic como José Muñoz, Alberto Breccia o Alex Toth.
En "Polar", Victor Santos se desenvuelve con soltura, siendo ya un veterano del género como demostró en "Black Kaiser", en el recopilatorio de historias cortas "Al Mejor Postor", o en su colaboración en "Asquerosamente Rica" junto a Brian Azzarello. Tampoco es un neófito en el mundo de las redes sociales y la publicación de cómics online, aunque "Polar" podría ser su proyecto más ambicioso hasta la fecha en este sentido. En cualquier caso, "Polar" es una excelente oportunidad para introducirse en la obra de este destacado artista valenciano, una buena muestra y síntesis de sus capacidades en la narrativa gráfica, en un relato lleno de acción y ritmo vertiginoso, tan atractivo como entretenido.
La idea de este nuevo acercamiento a Black Kaiser surgió de manera inversa. Victor Santos tenía una idea para una historia y pensaba crear un personaje nuevo, pero al ordenar sus trabajos, se encontró con ejemplares de "Black Kaiser" y decidió utilizarlo. Al concebir al personaje para Planeta DeAgostini, lo imaginó como una especie de "The Spirit" de Eisner, un catalizador para diferentes tipos de historias.
El salto a crear un webcómic fue animado por amigos como Jordi Bayarri o José Fonollosa, quienes serializan sus obras online. La decisión de probar este formato se vio facilitada porque el personaje de Black Kaiser es de su propiedad y no está sujeto a una serie o editorial específica. De hecho, en muchas de sus historias aparecen personajes de otras obras, especialmente en el género negro, y al ser el propietario, puede hacerlos saltar de editorial en editorial. Aunque inicialmente lo planteó como una historia de Black Kaiser, no se impone limitaciones y es posible que cierre tramas y abra nuevas con otros personajes, recuperando a Kaiser cuando le apetezca, con el objetivo de que sea divertido e interesante.
"Polar" se define como un experimento debido a su dinámica de trabajo y planificación, totalmente diferente a otras obras. Se impuso como una especie de banco de pruebas.
Siempre intenta que haya una motivación importante detrás de cada proyecto, incluidos los encargos.
El medio del webcómic o cómic online es una buena herramienta para que los que empiezan reciban opiniones de los lectores y se impongan autodisciplina, aprendiendo lo que es una fecha de entrega. Para autores con experiencia, es una manera de exponer su trabajo de otra forma. Cuando se trabaja en un cómic, aunque sea mensual, el público lo lee cuando ya se han dibujado más de cien páginas o incluso está completado.
Sobre si el webcómic, el cómic online y digital es el futuro del medio, la opinión es que la descarga directa o el acceso a portales con mucho contenido, es decir, la suscripción, es lo que funcionará, ya que los lectores no quieren ir buscando sus cómics de web en web. Se prevé una fórmula mixta, donde la versión digital acabará sustituyendo la grapa, y las series que funcionen darán el salto al tomo. Sin embargo, es difícil predecir con certeza, especialmente para alguien de una generación que vivió sin ordenadores en casa.
El concepto de relato mudo en "Polar" fue una decisión deliberada. Al tener otros compromisos más "alimenticios", se planteó "Polar" como algo sencillo, fácil de hacer, divertido, inmediato y una herramienta útil de promoción para mantener su trabajo fresco. Al poder ser leído desde cualquier parte del mundo, pensó en escribirlo en inglés y castellano a la vez, pero esto le habría quitado tiempo. La idea de hacerlo mudo surgió porque a menudo sus mejores escenas son así, y suponía una nueva forma de trabajar.
La ausencia de diálogos y textos narrativos en un relato tan físico como "Polar" fue inicialmente liberadora, pero a medida que la trama se complica, se hace más difícil conseguir ciertos efectos que con un par de frases de diálogo serían sencillos. Sin embargo, esa es la gracia de estos "divertimentos". Además, no le gusta dárselo todo al lector "mascadito", dejando algunas cosas sugeridas para su interpretación.
La creación de las páginas de "Polar" se realiza pensando en lo que tiene que pasar esa semana, de manera divertida y sin bocetos previos ni storyboard. Directamente con lápiz sencillo y apuntes con rotulador rojo para situar el bitono, para luego entintar calcando con una mesa de luz. Posteriormente, escanea y aplica los tonos rojos en una capa aparte, por si acaso es editado algún día.
La historia de "Polar" se desarrolla sobre la marcha, sin ponerse limitaciones. Tiene una vaga idea general, pero al dibujar, acaba cambiándola. Si un día se levanta de un humor concreto, puede llegar a "cargarse" al personaje y tirar por otro lado. Por ejemplo, en las últimas entregas, el protagonista ha obtenido el nombre de una dirección, y aunque tiene un plan para ese nombre, podría cambiarlo a última hora. Es como un cómic en directo o una jam musical.
En cuanto a diferencias con "Black Kaiser", más allá del formato y el concepto de historia muda, "Black Kaiser" es un "mcguffin", un personaje icónico que sirve para introducir la historia que apetezca en cada momento, similar a los personajes de Tezuka que se repiten en cada obra. No hay una secuela prevista para el "Black Kaiser" de Planeta, pero el personaje puede aparecer en otros proyectos.

La influencia de autores como Jim Steranko y Frank Miller es palpable en "Polar" y "Black Kaiser", compartiendo esa necesidad de experimentación gráfica. Miller y Steranko consiguieron capturar la luz y la oscuridad de manera similar. Ambos son inconformistas y afrontan cada proyecto de forma diferente a nivel de composición y narrativa. Esto es lo que ha llegado a Victor Santos como artista, quien intenta no quedarse estancado en un estilo que le da éxito, sino que los buenos artistas se convierten en lo que la historia necesita.
La percepción de si un trabajo es el estilo definitivo o el que se quiere potenciar solo se tiene con una perspectiva de muchos años. El propio desarrollo como artista lleva a evolucionar. Victor Santos es incapaz de hacer las cosas de la misma manera siempre; es más fuerte que él.
A lo largo de su carrera, ha demostrado ser un autor versátil, abordando todo tipo de géneros e historias. Sin embargo, se siente especialmente cómodo con el género negro, a pesar de ser duro. Requiere un equilibrio entre estilización y realismo, siendo complicado de explicar pero muy difícil de dibujar. Es una "dama difícil", pero por eso merece la pena.
Considera que es un gran momento para el género negro, recordando su primer gran apogeo tras la Gran Depresión, y viviendo tiempos tristemente similares. Se percibe una época oscura y dura, donde el Estado, que se suponía que debía proteger, se ve cada vez más como un enemigo, un monstruo corrupto.
El género negro sigue vigente porque sus arquetipos funcionan perfectamente hoy en día. Aunque la estética cambie, el trasfondo es el mismo.
La tendencia de los cómics de superhéroes a mirar hacia el género negro, tanto en el tratamiento de sus historias y personajes como a nivel gráfico (ejemplos como Daredevil, Batman, Capitán América, o nuevas interpretaciones como Powers), es una consecuencia lógica de la llegada de escritores con predilección por el género negro como Bendis, Rucka, Azzarello o Brubaker. Estos autores integran sus propias filias en la industria superheroica, haciendo el trabajo suyo. Como lector, esto es muy positivo.
Siempre recomienda autores clásicos como Hammet, Chandler, Jim Thompson o Spillane, pero también anima a leer a escritoras modernas que están destacando en el mundo del género negro, como Christa Faust, Megan Abbot o Vicky Hendricks.
La acción visual es en sí misma una historia. Transmite algo. Imagina una carrera entre varios participantes: si se narra de manera atractiva, ahí hay una historia. Los reportajes sobre cine donde los actores comentan su escena más difícil, especialmente las de acción para los españoles, que suponen un gran esfuerzo físico y técnico, son un ejemplo. El cine y la cultura en general a menudo desprecian la aventura y la acción física, pero cuando la realiza un actor español, tiene un mérito impresionante. Una escena de acción puede transmitir emociones básicas de manera muy efectiva.
El dominio de la acción parece ser una clave del éxito del manga, logrando una mayor implicación del lector. Como autor y lector, aunque se vuelque la historia en la prosa, nunca hay que olvidar que la narrativa y su parte visual son lo que la sostiene. Hay que "conducir" al lector con la arquitectura de la página.
This is the final installment in the Polar quadrilogy. Victor Santos (Mice Templar, Filthy Rich) delivers an epic finale to his espionage action adventure! Part one is now a major motion picture! An indomitable, yet aging spy assimilates to retirement in Miami, until a rookie assassin locates him and challenges him to his crown. Living a simple life down in the Miami sunshine gets complicated when Black Kaisers housemaid has some problems involving a local gang. However, resurfacing to maintain the peace, puts him right in the new adversarys crosshairs.