La familia de los escarabeidos, a pesar de su diversidad, es a menudo asociada con plagas que causan estragos en céspedes y jardines. Entre ellos se encuentran especies invasoras y devastadoras como los escarabajos europeos y japoneses, además de docenas de especies conocidas regionalmente como escarabajos de mayo y junio. Estos insectos presentan un doble desafío: en su etapa adulta, afectan las hojas, flores y frutos de las plantas, mientras que en su fase larvaria, conocidos como "gusanos blancos", atacan las raíces del césped y otras plantas comestibles, incluyendo frutas, bayas y árboles ornamentales y perennifolios.

Identificación y Daños de los Escarabajos
La morfología de los escarabeidos varía considerablemente entre especies. Los escarabajos de mayo y junio son particularmente notables por su tamaño, alcanzando hasta 2.54 cm de longitud, el doble que los escarabajos japoneses. Sus colores oscilan entre el rojo-marrón y el negro, aunque algunas variedades exhiben un brillo metálico verde o bronce. Las larvas de estas especies son gusanos de color blanco cremoso con cabezas marrones, llegando a medir hasta 3.81 cm.
Los escarabajos adultos emergen del suelo para reproducirse y depositar huevos entre finales de primavera y mediados de verano, dependiendo de la especie. Las especies de mayor tamaño son atraídas por la luz, mostrando un vuelo nocturno torpe que a menudo las lleva a chocar contra ventanas y mallas. Los gusanos, por su parte, eclosionan a principios del verano y se alimentan de las raíces de hierbas y plantas justo debajo de la superficie del suelo.
Las plantas afectadas por los gusanos de los escarabajos presentan síntomas similares a los de la sequía: crecimiento atrofiado, marchitez y decoloración amarillenta o marrón. Los daños en el césped se hacen evidentes en la primavera siguiente, cuando la hierba muerta o moribunda no logra recuperar su color verde característico.

Estrategias de Control de los Escarabajos
El control efectivo de los escarabajos requiere un enfoque integral que abarque tanto las larvas como los adultos. Se recomienda tratar las áreas donde se ha observado la presencia de escarabajos o donde hayan existido problemas en el pasado. El momento ideal para tratar las larvas es a finales del verano y principios del otoño, cuando son jóvenes, pequeñas y se encuentran cerca de la superficie del suelo.
Existen productos específicos para combatir estas plagas. Un producto granular eficaz actúa tanto en la superficie como bajo tierra, eliminando por contacto a las larvas y los escarabajos adultos. Este tipo de insecticida es adecuado para céspedes, huertos de frutas y vegetales, jardines ornamentales y áreas circundantes a las viviendas.
Para optimizar los resultados en el césped, se sugiere cortarlo a una altura de 7.62 cm o menos antes de aplicar los gránulos. Para una protección adicional, es recomendable aplicar un tratamiento contra los escarabajos adultos en cuanto emergen para alimentarse y poner huevos.
Los insecticidas líquidos también son una opción viable. Algunos productos listos para rociar se acoplan a mangueras de jardín, facilitando la aplicación automática y la cobertura de céspedes, jardines comestibles y ornamentales, así como los cimientos de las casas hasta una altura de 0.91 metros. Otros insecticidas concentrados, utilizados con rociadores de bomba, permiten una aplicación controlada en árboles pequeños, arbustos y céspedes.
Consejo para la detección: Para confirmar la presencia de gusanos en un área específica, se puede utilizar una pala para levantar un cuadrado de 0.09 m² de suelo del jardín o césped, a una profundidad de 5.08 a 7.62 cm, y observar si hay larvas.

El Pequeño Gigante: Scydosella musawasensis, el Insecto Más Pequeño del Mundo
En un extremo del espectro de tamaño, encontramos al Scydosella musawasensis, un diminuto escarabajo que ostenta el título del insecto vivo más pequeño del mundo. Descrito inicialmente en 1999 a partir de escasos especímenes encontrados en Nicaragua, este escarabajo ha sido objeto de estudios más recientes en Colombia. El más pequeño de los individuos medidos alcanza la asombrosa cifra de 0.325 milímetros.
Este hallazgo, realizado por Alexey Polilov de la Universidad Estatal de Moscú, ha sido publicado en la revista científica ZooKeys. El Scydosella musawasensis, además de ser el insecto de vida libre más pequeño, se caracteriza por un cuerpo alargado y ovalado de color marrón amarillento, y antenas divididas en 10 segmentos. Es el único representante de su género, Ptiliidae, conocido por sus alas emplumadas.

La medición precisa de su tamaño fue posible gracias a nuevos ejemplares recolectados en el Parque Nacional Chicaque, Colombia. Utilizando software especializado y micrografías digitales, se determinó la longitud exacta de estos diminutos seres. La investigación reciente confirma que el rango de distribución de esta especie es más amplio de lo que se pensaba, coincidiendo con la presencia de los hongos de los que se alimenta.
El Scydosella musawasensis pertenece a la familia Ptiliidae y es el único miembro del género monotípico Scydosella. Su descubrimiento inicial en Nicaragua en 1999 por Wesley Eugene Hall presentó desafíos para la medición debido al pequeño tamaño de los especímenes y su preservación. Sin embargo, la recolección de ochenta y cinco ejemplares en Colombia en 2015 permitió realizar mediciones exactas con microscopía electrónica de barrido.
El Pequeño Escarabajo Rinoceronte
Otra fascinante muestra de miniaturización dentro de la familia de los escarabajos es el pequeño escarabajo rinoceronte, Phyllognathus excavatus. Esta especie es una versión reducida de su pariente mayor, el escarabajo rinoceronte Oryctes nasicornis, alcanzando solo unos 20-25 mm en su etapa adulta. Los machos de Phyllognathus excavatus presentan un cuerno cefálico, aunque de menor tamaño que el de su pariente mayor, y una característica excavación en la parte frontal del pronoto que le da su nombre específico "excavatus".
Las larvas de este pequeño escarabajo rinoceronte son gusanos blancos y blandos, con puntos castaños a los lados, cabeza redonda y también castaña, y mandíbulas robustas. Aunque son comestibles, no existe una tradición culinaria establecida para su consumo en Cataluña.
Ciclo de vida del gorgojo de la vid
