Trunks y Pan: Un Amor Inesperado en la Academia de Guerreros

El tedio se cernía sobre la clase en esa calurosa mañana de primavera. La voz de la profesora llegaba tan sólo como un murmullo a los oídos de la joven Saiyan, quien era toda una maestra en el arte de la abstracción. No sabía cómo pudo ceder a estudiar la carrera de empresariales, quizás por complacer a sus padres, pero ahora se lamentaba de haberlo hecho. Eso de estudiar, desde luego, no iba con su naturaleza. No sabía cuánto tiempo llevaba en ese estado semicatatónico hasta que fue sacada de su ensimismamiento por una voz que conocía perfectamente.

"Pan", dijo la voz, seguida de unos golpecitos en el brazo a su amiga, al ver que no reaccionaba. "¡Eh!", contestó Pan, saliendo de su abstracción ante la atenta mirada de su profesor, hasta llegar a un pupitre de en medio, donde se sentó al lado de Bra.

En mitad de la puerta, observando con expresión soñadora a su nuevo profesor, se encontraba Pan. Un joven apuesto, con un aire de misterio, se ponía en pie. "Soy Trunks, vuestro nuevo profesor", anunció, provocando revuelo en la clase, sobre todo entre las alumnas. "Guapo, ¿eh?", murmuraban entre ellas, mientras los chicos se reían a lo vacilón. Las chicas asentían con la cabeza, y los chicos se reían a lo vacilón, y nadie podía negar que se rieran de Trunks.

Trunks, con una sonrisa, cogió una libreta y empezó a escribir en el encerado. "Física, sociales y química...", enumeró. Pan sonrió pensativa. "Experimentar... ha salido a Bulma, su madre...", pensó, y luego se sonrojó. "Física... también es normal... es un sayan, ¿no?". Al ver que Trunks estaba delante de ella, con la cara fija en ella, se rieron, sobre todo la chica de pelo corto y ojos grises. "¿Estaba escuchando?", le preguntó Trunks, levantando una ceja y volviendo a irse de nuevo a mitad de la clase. Pan, colorada, solo pudo contestar: "¿Pan?".

Mientras Bra le daba ánimos, Pan pensaba en sus "amores perdidos". "Sabes cómo es Aruka, ¿no? Pues ya está", le dijo Bra, refiriéndose a una chica de su clase, que desde su niñez había sido la competencia de Pan. A Aruka le encantaban las artes marciales y le daba envidia que Pan fuera mejor que ella.

Trunks se colocó en frente, donde explicaba las normas de su clase. Pan no pudo evitar sonrojar, pensando en eso último. "¡No me voy a sonrojar! ¡He estado muchas veces con Trunks a solas!". Trunks, que explicaba, continuó: "Las últimas en salir, y fueron hacia Trunks...".

"¡Mas a papá!", dijo esta. Trunks, por primera vez en el día, miró a Pan. "¿Algo ida en esta clase, no?", comentó, tomando nota mental de que tenía que echárselo en cara más tarde. Pan recogió su maleta y se dirigió a la puerta.

"¡Nos vemos al unísono!", dijo Trunks, con una sonrisa. "¿Os llevo a casa… Pan, tú vas a casa con Bra?". Pan asintió a Trunks, que cogió su avión particular. Era peligroso a esas horas y en aquel lugar, por si algún alumno los veía.

En el comedor, Trunks fue hacia la mesa donde ellas se habían sentado. Videl y Gohan, yendo hacia su gimnasio para entrenar, se encontraron con ellos. "¡Hola, cariño! ¿Ha ido tu primer día?", preguntó Videl. "Segura, hijo mío, en fin, ¿y las chicas?". "Nosotras o esperarás a que tu padre coma", dijeron, miraron y se rieron en la mesa.

Después de entrenar en el gimnasio, Bulma entró en el comedor. "¡Hola, cariño! ¿Ha ido tu primer día?", preguntó Bulma, sonriendo a las chicas. "¿Has sorprendido, Pan?". "Demasiado…", dijo Pan, frunciendo el ceño, por qué nadie la había avisado.

"¡Ups! ¿Deciendo qué?", pensó Pan, con un poco de brillo rosa en los labios. "¡Traído! Mi abuelo esta mañana estaba muy sonriente". "Claro", dijo Goten. "¿Comer ya?". Y el antiestético bigote negro de Vegeta apareció. "Este... ¡hermano nos dé clases!".

"¿De qué te ríes?", preguntó Pan, que se había puesto del color de su pañuelo en la cabeza. Astuta como hija de Bulma y Vegeta que era, le dijo en un susurro. "¡Detuvo!". "¡Eh, sobrinita!", dijo tío Son Goten, con su novia Pares. Pan lo miró, sobre todo a Pares, de ojos negros como su abuelo y su padre, y muy parecido a los dos. "Es amigo de Trunks, aunque estaba más espabilado en el terreno amoroso que él. ¡Tonta! Tenía el cerebro del tamaño de un guisante". "¡Sobrínita!", rió este, tocándole el pelo y revolviéndoselo. "¿Cómo tu por aquí?". Pan, irritada, dijo: "¡Pesado!". "¡Hola, Bra!". Bra estaba muy absorta, mirando un árbol con un nido de pájaros. "¡Muy bien! ¡Sé que es Trunks! ¡Y veo que tú también lo sabías! ¿Nos vamos, Goten?". Bra solo hizo un gesto de cabeza, entonces la pareja se fue.

Pan, tranquila al ver que Bra también pasaba lo suyo por amor, dijo: "¡Bra!". Enfurecida, se fue a casa sin decir palabra a Pan. Encogiéndose de hombros, Pan fue hacia un callejón solitario y se fue volando, oculta entre las nubes.

Al llegar a casa, ya era de noche. Todos estaban allí. "¡Pan!", dijo Goku, yendo hacia ella. "Nada". Goku le hizo un guiño. "Venía su abuelo Satán, con aspecto feliz". Pan se tiró a su cuello. "¡Con el abuelo!". Más irritada, "¡Tu primer día de…!?", empezó a decir Chichi, cuando Pan explotó. "¡Dejadme en paz! ¡Todos idiotas!". Se fue a su habitación, dando un portazo. Goku se levantó. Pan había caído ante la fuerza de Pan. Se echó a llorar de rabia en su cama. "¡No soy una cría!", chillaba rabiosa, dando golpes en la cama. Goku la abrazó por el pecho y la espalda, abrazándola. "Mucho…", decía Pan, llorando y secándose las lágrimas.

Tocaron a la puerta. "--- ¿Quién?", dijo Pan. "Pasar…", dijo Goku con amabilidad. Y Goku, dubitativo, pasó, cerrando la puerta tras él. Con una sonrisa en el rostro, se acercó a su cama, sonriéndola con dulzura. "Tambien…", dijo Pan, con lágrimas en los ojos. "¿Nada?". "Se ahoga, Pan…". Pan carraspeó. "¡Abuelo! ¡Nada!". Y Pan se echó a llorar como una niña de dos años. Goku la cogió en brazos y la abrazó, acariciándole su pelo negro, como cuando era pequeña. El poderoso Saiyan murmuró.

Trunks como profesor

A pesar de la atracción que sentía por su nuevo profesor, Pan intentaba concentrarse en sus estudios. Sin embargo, la presencia de Trunks en el aula era una distracción constante. Su belleza, su forma de hablar y su mirada la cautivaban, haciendo que las clases de física, química y sociales parecieran interminables y, a la vez, demasiado cortas.

La dinámica entre Trunks y sus alumnos era un constante tira y afloja. Mientras él intentaba imponer disciplina, la picardía de los estudiantes, especialmente de Pan, amenazaba con desestabilizar su autoridad. Las risas, los comentarios y las miradas cómplices creaban una atmósfera cargada de tensión y expectación.

La relación entre Pan y Trunks era un juego de seducción y resistencia. Él, con su autoridad de profesor, intentaba mantener la distancia, pero la mirada de Pan, llena de admiración y un toque de rebeldía, lo desarmaba. Ella, por su parte, luchaba contra sus propios sentimientos, consciente de la imposibilidad de su amor.

Pan distraída en clase

La tensión entre ellos se palpaba en cada mirada, en cada palabra, en cada gesto. Trunks, a pesar de su intento de mantener la compostura, se veía cada vez más atraído por la inteligencia y la belleza de Pan. Ella, por su parte, no podía ocultar su fascinación por él, soñando con un amor que parecía imposible.

El primer día de clase terminó, pero la conexión entre Pan y Trunks apenas comenzaba. Las miradas furtivas, las sonrisas compartidas y los roces accidentales dejaban entrever un futuro lleno de emociones y desafíos para esta peculiar pareja.

Trunks se transforma en Super Saiyajin por primera vez ante Vegeta

Al finalizar la jornada escolar, Trunks ofreció llevar a casa a Pan y Bra. El trayecto en su avión particular se convirtió en un momento de intimidad, donde las palabras apenas eran necesarias para expresar la creciente atracción entre Pan y Trunks. La noche, el cielo estrellado y la cercanía de ambos crearon un ambiente mágico, cargado de promesas y anhelos.

En casa, la familia de Pan la recibió con entusiasmo. Bulma, siempre atenta, notó la chispa en los ojos de su sobrino y la sonrisa nerviosa de Pan. La cena familiar se convirtió en un escenario de indirectas y comentarios, donde todos parecían intuir la especial conexión que se estaba forjando entre los jóvenes.

Los días siguientes estuvieron marcados por el juego de seducción y el tira y afloja entre Pan y Trunks. Las clases se convirtieron en un campo de batalla donde las miradas se cruzaban, las sonrisas se compartían y los corazones latían al unísono. Cada encuentro era una promesa de un amor que se resistía a ser ignorado.

La relación entre Pan y Trunks se desarrollaba en un ambiente de complicidad y deseo. A pesar de las normas y las convenciones, la atracción entre ellos era innegable, y cada encuentro los acercaba más a un amor que desafiaba todas las expectativas.

La vida de los jóvenes guerreros, marcada por el entrenamiento y la lucha, se veía ahora envuelta en una nueva dimensión: el amor. Pan y Trunks, unidos por un destino que los había puesto en el mismo camino, se preparaban para un viaje emocional que cambiaría sus vidas para siempre.

Pan y Trunks compartiendo un momento íntimo

La tarde, el sol se ponía tiñendo el cielo de tonos anaranjados, creando una atmósfera romántica. Pan y Trunks, sentados en el jardín de la Corporación Cápsula, compartían un silencio cómodo, cargado de sentimientos no expresados. Él, con su habitual seriedad, la miraba con una ternura que rara vez mostraba. Ella, con el corazón latiendo desbocado, disfrutaba de su compañía, deseando que ese momento durara para siempre.

Los días pasaban, y la relación entre Pan y Trunks se fortalecía. Los encuentros furtivos, las miradas cómplices y las conversaciones a escondidas se volvieron su rutina. A pesar de los obstáculos y las diferencias, su amor crecía, alimentado por la pasión y el deseo de estar juntos.

La vida de los guerreros Z, antes centrada en la lucha y la protección de la Tierra, ahora incluía un nuevo elemento: el amor. Pan y Trunks, unidos por un destino que los había elegido, se preparaban para enfrentar los desafíos que su relación les depararía, sabiendo que su amor sería su mayor fortaleza.

Pan y Trunks en el jardín de Corporación Cápsula

A pesar de las advertencias y las convenciones sociales, Pan y Trunks se entregaron a su amor, desafiando las normas y las expectativas. Su relación, marcada por la pasión y la complicidad, se convirtió en un faro de esperanza en un mundo que aún recordaba las guerras y las batallas.

El futuro se presentaba incierto, pero Pan y Trunks estaban decididos a enfrentar cualquier obstáculo juntos. Su amor, nacido en las aulas de una academia de guerreros, prometía ser una fuerza imparable, capaz de superar cualquier barrera y de escribir una nueva historia en el universo.

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