En el universo del Boys Love (BL), existen obras que desafían las convenciones y exploran territorios más oscuros y complejos. "Pájaro que trina no vuela" (Saezuru Tori wa Habatakanai) de Kou Yoneda es un claro ejemplo de ello, una obra que se adentra en las profundidades de la yakuza, las relaciones de poder abusivas y los traumas personales, todo ello envuelto en un romance intenso y a menudo doloroso entre sus protagonistas.

La Premisa: Un Guardaespaldas y un Yakuza
La historia nos presenta a Chikara Dômeki, un ex-policía recién salido de prisión que comienza a trabajar como guardaespaldas de Yashiro, un cabecilla de los yakuza. Yashiro es descrito como lascivo, insaciable y masoquista, pero posee una notable habilidad para generar riqueza. A pesar de tener como regla no mantener relaciones con sus inferiores, Yashiro se siente inexplicablemente atraído por Dômeki.
Chikara Dômeki, expolicía recién salido de la prisión, comienza a trabajar como guardaespaldas de Yashiro, un cabecilla de la yakuza lascivo, insaciable y masoquista, pero con una gran habilidad para hacer dinero. Yashiro tiene como regla no mantener relaciones con sus inferiores, pero, por alguna razón, se siente muy atraído por Dômeki.
Dômeki es un personaje que captura la atención desde el principio, especialmente cuando revela su impotencia sexual a su jefe. La pregunta surge: ¿qué utilidad tiene un personaje yakuza en un manga yaoi que no puede tener relaciones sexuales? Esta aparente contradicción es precisamente lo que impulsa la curiosidad del lector y motiva a continuar la lectura para descubrir cómo se desarrollará la relación entre Yashiro y Dômeki.
Domeki acaba de salir de prisión y no tiene muy claro qué debe hacer ahora. Es una persona solitaria a la que no parece que la ate nada. Callado e impasible, nada es capaz de perturbarle. Sus pasos lo llevan a comenzar a trabajar de guardaespaldas para Yashiro. Éste ostenta la posición de Kashira, un cabecilla de la yakuza sin escrúpulos que vive atormentado por un pasado que no le permite ser libre. Domeki enseguida se verá arrastrado por la imponente personalidad de su líder, y no dudará en poner en peligro su vida para protegerlo.
Un BL que Trasciende el Género
"Pájaro que trina no vuela" se distingue de muchas otras historias BL (Boys Love) porque no se centra únicamente en la búsqueda y aceptación del amor. A diferencia de muchas narrativas que caen en la repetición de tramas y pretextos, esta obra ofrece una historia más profunda y compleja.
Es un manga yaoi que no se centra enteramente en la relación de los personajes, lo digo porque últimamente las historias BL (boys love) son enfocadas en la búsqueda y aceptación del amor y no tienen una historia más allá. Es como leer lo mismo una y otra vez pero con nombres y pretextos distintos, Pájaro que trina no vuela no es el caso.
El género Boys Love (BL) agrupa historias que se centran en la relación romántica o afectiva de dos o más personajes de sexo masculino. El BL es un género igual al romance, con la distinción de que sus protagonistas son de sexo masculino. El BL presentará características diferenciadoras dependiendo del lugar de donde provenga porque depende de la industria y su historia como género.
La cuna del BL, Japón, migró el género a otros países de Asia como Corea, China y Tailandia, que a día de hoy tienen su propia industria. También en occidente, a partir del fanfiction slash, surgió el MM romance. Por supuesto, los géneros de la ficción de oriente y occidente tienen sus diferencias debido a su tradición histórica y cultural. Entre los mismos países, cada uno ha forjado sus propios subgéneros dentro del Boys Love.
¿Qué hace que algo sea BL y no otro género? Además de lo obvio que es lo que diga el portal/revista/editorial que lo lanza al mercado y lo que diga su autora, está que cumple con los puntos que hacen reconocible al género. Una historia que trata sobre un hombre que encuentra una casa embrujada y lucha toda la noche contra visiones espectrales no es un BL, a menos que en dicha casa se enamore de uno de los espectros y eso sea parte vital de la trama.
El género romántico occidental se entiende bajo unos valores, referencias culturales e historia propios. Mientras que el BL se desprende del género romántico japonés, y la sociedad japonesa tiene otros valores, otra cultura y otras formas de entender y manifestar el amor romántico. Occidente está muy orientado a la ciencia ficción y el romance erótico. Lo mismo el final feliz, por los valores de positivismo y éxito que tiende a tener el mercado norteamericano.
Pensemos en China, sus leyes y políticas hacen que los romances BL tengan muestras afectivas de índole más sutil que la explícita. Su cultura también los lleva a combinar BL con xianxia o wuxia, géneros nativos chinos que no verías en occidente. Sin embargo, pese a la vasta diversidad cultural de los distintos productores de Boys Love, el género se mantiene bastante consistente.
Los puntos clave o "beats" que construyen la estructura de un BL giran en torno a la idea de "Chico conoce a chico, ambos tienen resistencia al amor, por situaciones deben pasar tiempo juntos lo que pone a prueba esos 'miedos que les impiden enamorarse', pese a la resistencia ambos se involucran sentimentalmente para, más tarde, ser separados. Luego de la separación ambos intentan volver a sus vidas sin el amor, volver a quienes eran antes de conocerse. No pueden." Esta estructura se puede mezclar con dioses mitológicos, mafiosos, psicópatas, omegaverse o thriller.

Mientras que el romance occidental de los mismos años se quedaba en campo seguro, las autoras japonesas aún lidiaban con opresiones del sistema sobre lo que se consideraba "adecuado" para una historia Male/Female. No es de extrañar que estas autoras migraran hacia la exploración de los romances entre dos hombres y, al inicio de su trayectoria, contemplaran temas tabúes como el incesto, el abuso, la diferencia de edad, la violencia y aspectos psicológicos extraños para el romance como la locura, la obsesión y la enfermedad. Las autoras querían explorar zonas psicológicas, emocionales y situacionales que el romance hetero no les permitía.
Es por eso que obras como "Madk" o "Heartless", pese a las relaciones insanas que derivan en monstruosidad o terror, siguen siendo Boys Love pues se centran en las relaciones entre los dos personajes masculinos, aunque sea en un subgénero poco habitual en occidente como es el del horror. El BL bebe muchísimo del género de romance que todos conocemos, pero varía lo suficiente como para ser considerado un género en sí mismo. Esta propia estructura ha ido mutando desde la década de los 70's en que surgió.
Como todo género, este tiene sus convenciones, es decir, acuerdos que existen entre los lectores y las creadoras, aspectos que se esperan de la historia porque están enraizados en el género indicado. Estas convenciones han cambiado con los años y con la intensa diversificación del BL. Algo como el uke y el seme de los 90's no es ya precisamente una convención inamovible del género, tampoco lo es el amor sano e idealizado de la novela rosa. Pero si tomas un BL, esperas una historia de amor, independientemente del subgénero: has ido por una historia de amor entre dos hombres a la que le pides un intenso viaje emocional.
Subgéneros y Temáticas Adultas
El estilo de dibujo de Kou Yoneda concuerda con la temática adulta de la obra. Es delicado al mostrar partes desnudas del cuerpo, pero conserva la seriedad al mantener, en muchos casos, el traje formal como una barrera de sensaciones. El dibujo no se excede en detalles, lo que permite que el enfoque permanezca en la narrativa y la atmósfera.
El dibujo no se va en detalles. Me agrada que el estilo concuerde con el tema, es decir que es delicado al momento de enseñar partes desnudas del cuerpo, pero conserva la seriedad dejando puesto, en muchos casos, el traje formal como una barrera de sensaciones.
La obra aborda temas como el masoquismo y la violencia de forma explícita. La violencia y el abuso son elementos recurrentes en las relaciones presentadas, lo que hace que "Pájaro que trina no vuela" no sea apto para todos los públicos. La crudeza de algunas escenas puede herir la sensibilidad de muchos lectores.
En mi opinión - y en varias otras críticas - nos encontramos ante uno de los mejor BL del momento, uno que vale la pena leer y tener guardado con mimo y adoración en nuestras estanterías. Si alguien busca entre las páginas de Pájaro que trina no vuela una historia de amor pastelosa, romántica hasta decir basta y suave como la seda, éste no es su manga. Me explico: Pájaro que trina no vuela es una historia en que la impresionante sensei Yoneda, con un dibujo espectacular, nos narra sin pudor y sin censura la crudeza de la vida tanto de sus protagonistas como de aquellos personajes que interactuan con ellos.
La historia en sí misma es oscura, cruda, y que te revuelve las tripas, pero de no ser así, no tendría la calidad que, para mi entender, lo hacen un manga imprescindible. Eso sí, no apto para todos los gustos, algo que considero una verdadera pena pero que entiendo perfectamente.
La sinopsis no hace justicia al tomo que tenemos entre manos. Aunque la temática usa como base la relación que se va forjando entre Yashiro y Dômeki, lo cierto es que encontramos mucho más en una trama con diversos caminos. En ella, sus dos protagonistas principales no son más que otra pieza de un puzle en el que se tratan diversas relaciones de poder -sobre todo abusivas- con un lenguaje y unas escenas que por momentos resultan bastante duras y fuertes.
Uno de los puntos fuertes de este manga sin duda alguna es el atrevimiento de su autora para decir las cosas tal y como son y no amilanarse en dibujar escenas de alto contenido sexual y de violencia que pueden llegar a herir la sensibilidad de muchos.
El manga aborda temas delicados como los abusos sexuales a niños y el estilo de vida de Yashiro. Su masoquismo, que puede despertar controversia, es enfocado como una consecuencia de los abusos sufridos por su padrastro, pero se presenta también como una práctica consensuada dentro del mundo del BDSM. En el caso de Yashiro, su masoquismo está patologizado y busca el dolor por voluntad propia.
La trama principal gira en torno a la yakuza y todo lo que ello implica. Conoceremos al clan en el que Yashiro es uno de los cabecillas, el Shinsei-kai, así como las relaciones entre éste y otros clanes. La obra es maestra en contarnos una historia compleja de forma amena y fácil de seguir, a pesar de la densidad del diálogo y la jerga propia del mundo yakuza (con glosario al final de cada tomo).
Se hace mucho énfasis en la relación de familia que se da dentro de cada grupo, cómo se estructuran y el vínculo tan fuerte que une a los superiores con sus «hijos». De esta forma, no sólo los que pertenecen a rangos más bajos tienen el deber de obedecer y cumplir órdenes. A los de rangos más elevados también se les exige cierta responsabilidad hacia ellos.

La Relación entre Yashiro y Dômeki
La relación entre Yashiro y Dômeki es el eje central de la narrativa, a pesar de las complejidades y oscuridades que la rodean. Sus personalidades dispares parecen destinadas al conflicto, pero gradualmente descubren puntos en común que los unen.
Por un lado tenemos a Domeki, una persona muy misteriosa. Apenas habla y no expresa ninguna emoción. Cumple las órdenes de sus superiores a rajatabla, no pone pegas ni hace preguntas, lo que lo hace idóneo para trabajar con la yakuza. Pero tras esa fachada oculta una intensidad que echaría para atrás a más de uno. En cuanto ve a Yashiro queda prendado de su belleza. Le da igual la vida de desfase que lleva, para él se convierte en todo su mundo.
Y por otro lado está Yashiro, una persona con un pasado que te hiela la sangre, que ha sobrevivido por pura cabezonería. Desprecia sus propios problemas y todo lo malo que le ha pasado como mecanismo para defenderse a sí mismo. Si finge que nada le importa, quizás en algún momento consiga creérselo. Es por ello que se da a la buena vida, ha perdido todos sus escrúpulos. Cuando tiene que conseguir algo, hará lo que necesite, chantajear, usar la violencia o acostarse con quien sea, a él le da igual. Pero su mundo comienza a resquebrajarse poco a poco con la llegada de Domeki, porque no le juzga ni lo desmerece como suelen hacer los demás. Hace que se tenga que enfrentar directamente a su sinceridad.
Juntos crean una obra cargada de pasión, que a pesar de los oscuros temas que trata tiene una sensibilidad que consigue ponernos los pelos de punta. "Pájaro que trina no vuela" no es un manga para leer de pasada. Kou Yoneda utiliza los silencios y las insinuaciones para hablarnos de sus personajes, y si sabemos verlo todo encaja a la perfección.
Yashiro es una persona que tiene tantos admiradores como enemigos, hay mucha gente que siente que ha llegado donde está gracias a su cuerpo. Y a mayores, es una persona que sabe ganar dinero por lo que también aumenta la envidia de los que le odian. Eso hace que juegue un papel fundamental en esta guerra fría dentro del clan. Es una obra que no se debe juzgar por la cantidad de escenas de sexo que tiene, ya que lo que tiene peso no es el acto en sí, si no lo que significa.
"Pájaro que trina no vuela" nos habla de gente rota que va sobreviviendo como puede. Yashiro ya deja claro en más de una ocasión que él está en el mundo de los Yakuza porque era la única opción que le quedaba. Él mismo se ve como un degenerado que piensa 24/7 en sexo y de la forma más sádica posible. A la vez tiene muy claro que esta adicción suya es una buena baza para conseguir lo que necesita en cualquier momento, sabe que es atractivo y que tiene una personalidad que acaba engatusando a más de uno. Y por eso no acaba de entender qué es lo que Domêki siente por él, estos sentimientos le generan miedo y ganas de hacer sufrir a Domêki.
Ahí es donde entra la visión que se tiene de uno mismo y cómo te ven los demás. Muchos ven a Yashiro como la letrina de todos los altos cargos, hasta él mismo está de acuerdo con esta afirmación. Pero para Domêki no es así, para él Yashiro es alguien respetable, bueno y bello.
Dicho de esta forma se puede ver esta relación algo tóxica, pero personalmente me ha sorprendido. En ningún momento Yashiro obliga a Domêki a quedarse con él, es más en muchas ocasiones quiere alejarlo del mundo de la Yakuza, aunque sin mucho éxito. Tal vez la dependencia de Domêki hacia Yashiro no es sana, pero él lo ve como una luz que le ha ayudado a salir adelante, alguien de quien se quedó prendado al verlo por primera vez. Y se puede llegar a entender el porqué de esta dependencia, que además no llega al punto de ser enfermiza. Sinceramente encuentro su relación bastante bonita, trágica y llena de sufrimiento, además los sentimientos que tienen el uno por el otro son bastante fuertes.
Un Manga Imprescindible y Premiado
"Pájaro que trina no vuela" es considerada una de las obras cumbre de Kou Yoneda y ha ganado reconocimiento internacional. La obra ha sido galardonada, incluyendo premios como mejor manga BL en 2016 y mejor personaje masculino por Dômeki.
Este manga es sin duda la obra magna de Kou Yoneda, y es evidente por la inmensa popularidad que ha alcanzado tanto en su país de origen como a nivel mundial. Su serialización nos lleva emocionando desde hace más de 5 años y capítulo tras capítulo consigue engancharnos y dejarnos con ganas de más.
Kou Yoneda era una autora inédita en España hasta que Tomodomo se animó a traerla. El tono oscuro y atrevido de la obra, con temas más adultos que a los que acostumbran los BL publicados en el país, es un cambio que se agradece. Es una obra para adultos, pero sin duda una de las mejores dentro de su género.
La edición de Tomodomo es destacable, con tomos B6 con cubiertas oscuras que combinan a la perfección con el tipo de historia. La traducción de Ana María Caro es elogiada por su adaptación a la jerga y por el excelente trabajo al traducir a Yashiro, dada la cantidad de expresiones que utiliza.
La obra cuenta con una adaptación animada en forma de película, titulada "The clouds gather", animada por el estudio japonés GRIZZLY. La película es dirigida por Kaori Makita, quien trabajó en animes como "Banana Fish" y "Yuri!! on Ice".
RESUMEN Y ANÁLISIS |Pájaro Que Trina No Vuela (1/3)
En resumen, "Pájaro que trina no vuela" es una obra compleja, atrevida y cargada de profundidad emocional. A pesar de su catalogación como Yaoi o BL, trasciende las etiquetas para ofrecer una narrativa madura sobre relaciones de poder, traumas y la búsqueda de conexión en un mundo oscuro y peligroso.

La editorial española Tomodomo ha jugado un papel crucial en la distribución de este tipo de títulos en el mercado hispanohablante, arriesgándose a publicar géneros que otras editoriales latinoamericanas aún no se atreven a abordar de forma directa.
Las historias de este manga son puro sufrimiento y siempre te dejan con ganas de más. El estilo de Kou Yoneda se ha ido perfeccionando con los años hasta conseguir un trazo limpio y bonito. Los personajes que crea son atractivos y elegantes, con gran nivel de detalle en las expresiones de estos.
"Pájaro que trina no vuela" narra la historia de un clan yakuza, el Shinsei-kai, de sus actividades y una guerra fría por la sucesión de este. Nos encontramos con una obra llena de traiciones, asesinatos y amoríos. Kou Yoneda nos cuenta el día a día de una mafia y, a pesar de que está llena de cosas algo oscuras, también tiene momentos divertidos. Es que así es la vida y esta obra lo plasma en el papel a la perfección, una tragicomedia muy bien llevada.
Estamos hablando de una trama de yakuzas en la que se ve envuelta una especie de romance. Por un lado, tenemos a Yashiro, un wakagashira (jefe de una de las ramas del clan) de la mafia japonesa que es un degenerado adicto al sexo, y por otro a Domêki su guardaespaldas que es un exconvicto, expolicía e impotente. Ambos tienen una experiencia traumática con el sexo y la afrontan de maneras completamente diferentes.
"Pájaro que trina no vuela" es una obra densa con extensos diálogos que además cuenta con su jerga propia del mundo yakuza (al final de cada tomo nos encontramos con un glosario que ayuda enormemente la lectura).
Si me preguntáis si os recomiendo "Pájaro que trina no vuela" pues os diría depende. Personalmente me encantan las historias de los yakuzas, me genera bastante curiosidad su organización y jerarquía. Y creo que esta obra consigue explicar muy bien este punto, además tanto la personalidad de Yashiro como la de Domêki me gustan mucho y eso hace que aún encuentre más atractiva esta obra.