Sin lugar a dudas, este es un gran momento para ser fan de One Piece. A nivel cronológico, One Piece: Odyssey estaría ubicado antes de la llegada de los Mugiwara a Wano, ya que es el momento en el que la tripulación está unida tras los eventos de Whole Cake Island. Dicho esto, los Mugiwara llegan repentinamente a una isla conocida como Waford después de una fuerte tormenta. Naturalmente, la nueva misión de los Mugiwara es recuperar sus habilidades, lo cual solo pueden hacer al revivir eventos del pasado, teniendo que regresar a Arabasta, Water 7, MarineFord y Dressrosa, cuatro de los arcos más importantes en toda la serie.
Anunciado como un ambicioso proyecto para el 25 aniversario de la serie, One Piece Odyssey se queda corto precisamente en esa ambición y nos llega como un RPG con buenos momentos, pero que ni tiene una historia propia que realmente nos vaya a emocionar, ni revive a la perfección las principales tramas de la serie. Nos encontramos con la mano de Oda detrás de la trama principal, que nos presenta a dos interesantes personajes, Adio Suerte y la carismática Lim, que tras naufragar en la misteriosa isla de Waford serán la clave para que Luffy y sus amigos puedan continuar su viaje. Y aunque hay algunos momentos y batallas interesantes con ambos, esta mini-historia es principalmente un hilo conductor para revivir algunos momentos inolvidables de la serie.
El primer lugar que visitamos en esta travesía por los recuerdos es Alabasta. Sin embargo, la misión principal en este arco se alarga innecesariamente, obligándonos a ir y venir entre lugares ya visitados, enviándonos a un montón de recados y misiones de búsqueda, y forzándonos a atravesar cuevas monótonas. Es muy lento llegar al meollo de la historia que estamos reviviendo, y se hace especialmente repetitivo por el hecho de que no obtenemos nuevas técnicas o habilidades al subir de nivel. Para mí fue un fastidio, porque Alabasta es uno de mis arcos argumentales favoritos de One Piece. Afortunadamente, los demás tienen un mejor equilibrio al mantener su misión principal centrada en la historia y relegar las tareas más insignificantes a misiones secundarias opcionales, de las que hay muchas, aunque pocas son realmente atractivas de empezar o gratificantes de completar.
A nivel jugable, One Piece Odyssey apuesta por el rol por turnos tradicional, pero enriquecido con varias ideas interesantes. Para empezar, tenemos una escala de afinidades - similar a la de Fire Emblem, pero basada en Poder/Técnica/Velocidad - en la que tenemos que tener muy en cuenta las fortalezas y debilidades de nuestro personaje. Otro punto a controlar es la distancia de nuestros ataques (y la de los enemigos), porque hay algunos personajes - como Usopp - que funcionan mejor luchando de lejos, pero algunos golpes y técnicas los acercan al enemigo (y lo mismo pasa con los del enemigo), por lo que para no sufrir más de la cuenta tenemos que controlar este flujo. Sin embargo, no es tan necesario hacernos expertos en el sistema de batallas, ya que el juego en general es bastante sencillote, tanto en el desarrollo de los combates como en la exploración, que es muy lineal.
El combate de One Piece Odyssey es refrescantemente sencillo, aunque esa sencillez acaba siendo un arma de doble filo. El combate tradicional por turnos se basa en una lógica de piedra, papel o tijera que asigna a cada miembro del grupo, enemigo y jefe un tipo de daño: potencia, velocidad o técnica. La potencia supera a la velocidad, la técnica a la potencia y la velocidad a la técnica. Lo que hace que este sistema funcione es que no hay un orden de turnos tradicional, y puedes elegir libremente al personaje que quieras para que dé el primer paso en el combate. Incluso si no está en tu grupo activo de cuatro personajes, puedes cambiarlo libremente sin ocupar un turno. También puedes ver cuál de tus enemigos será el siguiente en tomar su turno e intentar planificarlo.
La única complicación de todo esto es que hay varias zonas en el campo de combate, y para que un personaje pueda pasar de una a otra, primero debe derrotar a todos los enemigos de su propia zona. Así que, sobre el papel, hay cierta estrategia a la hora de decidir el orden en que tus personajes deben atacar primero. Digamos, por ejemplo, que hay un grupo de enemigos en una zona que son débiles a la técnica, pero mi personaje más fuerte en técnica, Zoro, está atrapado en una zona con un único enemigo que es débil a la velocidad. Ese es un ejemplo de cómo podría entrar en juego la estrategia. El problema es que One Piece Odyssey es tan fácil en el 95% de sus batallas que rara vez se requiere estrategia, y no hay forma de ajustar la dificultad. Nunca me esforcé (de hecho, pasé por delante de muchos enemigos que podrían haberme dado aún más experiencia) y aún así me sentí muy superior durante la mayor parte de las 40 horas que tardé en llegar al final. Gran parte de esto se debe al sistema de escenas dramáticas, que te da al azar un objetivo adicional durante ciertos encuentros con enemigos. Casi siempre son trivialmente fáciles, como "derrota al enemigo C antes de que un miembro de la tripulación caiga noqueado", pero la bonificación que otorgan es astronómica, a veces duplicando o más que triplicando la cantidad de experiencia ganada en un solo combate.
A pesar de la falta de tensión durante los combates, me ha gustado el combate de One Piece Odyssey en general, sobre todo porque las habilidades especiales son muy divertidas. Dan en el clavo con el aspecto, el impacto y la comicidad de cada uno de los ataques de los Sombrero de Paja. Ya sea la ridiculez de Usopp, la espectacularidad de prácticamente cualquiera de los movimientos de Zoro o la devastación de las habilidades de Luffy.

Como es apenas obvio, al ser un RPG cada personaje cuenta con sus estadísticas individuales, las cuales podemos mejorar al equipar artefactos. En lugar de encontrar nuevas armas o piezas de armadura, encuentras accesorios de distintos tamaños y formas que debes encajar en una cuadrícula cada vez más grande. Es un sistema muy flexible que te permite asignar tus propios roles a cada personaje, y cambiarlos con la misma facilidad si quieres centrarte en un personaje diferente o reforzar un atributo distinto. Incluso puedes convertir a Nami en tu gran repartidora de daño equipándola con equipo de ataque, lo que resulta sorprendentemente eficaz dado que, durante un tiempo, es el único personaje que puede golpear a todos, independientemente de la zona en la que se encuentren.
En tu viaje por Memoria, visitarás cuatro lugares principales de la historia de One Piece, y el mérito es del estudio desarrollador ILCA, que ha hecho un trabajo increíble para que cada uno de ellos parezca un lugar real. Fuera de Memoria, explorarás un puñado de mazmorras más centradas en los puzles, que normalmente requieren que uses las técnicas de campo únicas de cada personaje. Luffy puede usar puntos de agarre para cruzar huecos y coger objetos a distancia, Usopp puede usar su tirachinas para derribar objetos o activar ciertos interruptores desde lejos, Zoro puede cortar puertas de acero y Chopper puede atravesar pequeños pasadizos y acceder a zonas ocultas.

A nivel visual, One Piece Odyssey consigue una brillante puesta en escena con un estilo gráfico a caballo entre el realismo y el típico cel-shading. Esto permite que podamos disfrutar de bonitos paisajes en zonas abiertas, escenarios llenos de detalle y vida, y combates rápidos y emocionantes, pero a nuestros héroes no termina de sentarles del todo bien, y elementos como sus expresiones (algo que se nota especialmente en las cinemáticas) no funcionan del todo bien. Tampoco resulta sencillo olvidarse de los problemas de rendimiento que el juego tiene incluso en Series X y PS5, ya que no consigue 60 FPS estables a máxima resolución; tenemos que quedarnos con un modo rendimiento (que sí consigue 60FPS) o uno calidad, más lucido pero que sufre para mantener los 30 FPS.
La banda sonora, de Motoi Sakuraba, funciona a la perfección, y aunque no tiene una gran cantidad de temas, sí que son estupendos en calidad, composiciones muy inspiradas que terminaremos tarareando, y que ambientan a la perfección de los momentos más emocionantes a algunos en los que casi se nos saltarán las lágrimas. Las voces las tenemos disponibles en japonés (y con los dobladores originales de la serie, como suele ser habitual en las producciones niponas), y además con textos en castellano.
One Piece Odyssey Full Walkthrough Gameplay – PS5 No Commentary
La campaña de One Piece: Odyssey pasa por los mismos momentos que un arco canon de One Piece, teniendo momentos de comedia y acción, pero en los que el drama también juega un papel vital como punto de reflexión. Un punto que sí nos ha gustado mucho es cómo las relaciones entre los personajes (y sus técnicas) se van fortaleciendo conforme se ayudan, algo que es muy fiel al espíritu One Piece, y que aquí encaja a las mil maravillas. Precisamente uno de los mayores alicientes en nuestra experiencia de juego ha sido ver cómo nuestros héroes interactúan en nuevas situaciones o recuperan algunas de sus técnicas legendarias, y ahí no faltan un montón de guiños para los que hemos vivido el viaje del Sombrero de Paja y sus amigos.
Terminar la aventura que nos propone One Piece Odyssey nos llevará en torno a las 35 horas de juego en nuestra primera partida, en la que disfrutaremos de una nueva historia creada especialmente para el videojuego, pero también de tramas clásicas. Con todo, la fórmula rola funciona, la trama principal resulta más o menos interesante (especialmente en el último cuarto del juego), y tenemos mucho que hacer, con misiones secundarias y mejoras para nuestros piratas favoritos; con ello es posible llegar hasta las 50 horas de juego si queremos exprimir todo el contenido al 100%. Y no nos extrañaría nada que la acción siguiese creciendo con DLCs posteriores.
One Piece Odyssey es, sin lugar a duda, un excelente producto de One Piece. Pese a los puntos flacos en términos de gameplay, es un juego que se disfruta de principio a fin por la forma en que desarrolla su historia y sus personajes, incluso si al final se siente algo apresurado. Podemos recomendar One Piece Odyssey a casi cualquier fan de las aventuras de Luffy y su tripulación, siempre que esté interesado en la fórmula jugable del rol japonés; la nueva trama irá de la mano con revivir grandes momentos de serie, y hacerlo de una forma espectacular y divertida nunca es una mala apuesta.
Nos quedamos con un sabor agridulce tras probar esta nueva aventura; el 25 aniversario de una de las mejores series de manga-anime se merecía más, y con más tiempo y puliendo más los diferentes apartados de juego, Odyssey podía haber sido el regalo perfecto para los fans.
