El Sharingan es una técnica ocular de línea sucesoria, un Kekkei Genkai del clan Uchiha, que se manifiesta de forma selectiva en algunos de sus miembros. Nacer con el Sharingan es raro; lo más habitual es que se active en momentos de emociones intensas, como la pérdida de un ser querido o la desesperación. Una vez activado, el usuario puede convocarlo a voluntad.
Las habilidades del Sharingan son sorprendentes. Permite ver el flujo de chakra, lo que proporciona información valiosa sobre el estado del oponente, la presencia de genjutsu o el nivel de reservas de chakra. Otorga una percepción sobrehumana, permitiendo diferenciar tipos de chakra, observar hasta el más mínimo detalle y memorizar movimientos al instante, creando patrones de movimiento y registro de chakra. Además, otorga la capacidad de comprender, captar o copiar cualquier tipo de Ninjutsu, Genjutsu y Taijutsu, pudiendo incluso modificarlos para mejorarlos. También permite realizar los genjutsu más poderosos, hasta el punto de hacer creer al cerebro que la ilusión es real. Otra de sus capacidades es la hipnosis, mediante el contacto visual, quitando la voluntad al oponente. Dos usuarios del Sharingan juntos pueden liberar a otros de genjutsu. Finalmente, la habilidad más poderosa es el control de las Bestias con Cola, aunque esto requiere un enorme control sobre el dojutsu.
El Sharingan evoluciona. Con el uso constante y entrenamiento, el usuario gana más Tomoe, hasta un máximo de tres por ojo. El siguiente nivel es el Mangekyō Sharingan, una forma avanzada y rara del Sharingan. Este ojo otorga tres nuevas técnicas oculares (si se tienen ambos Mangekyō) o una (si solo se tiene uno). Según Itachi Uchiha, solo dos personas poseían este ojo en su tiempo: él mismo y su hermano.

Para adquirir el Mangekyō Sharingan, el usuario debe afrontar la pérdida de alguien cercano, como un familiar o su mejor amigo, y generalmente presenciarlo o experimentarlo de primera mano. Con el uso constante del Mangekyō Sharingan, la visión del usuario se deteriora hasta el punto de dejarlo ciego, debido a la pérdida de luz en la pupila.
El Mangekyō Sharingan Eterno (永遠の万華鏡写輪眼, Eien no Mangekyō Sharingan) es la solución a la ceguera provocada por el uso excesivo del Mangekyō Sharingan. Se obtiene al implantarse el Mangekyō Sharingan de otro Uchiha. Madara fue el primer Uchiha en activar el Mangekyō Sharingan y, debido a su uso constante, comenzó a quedarse ciego. Para evitarlo, su hermano Izuna le entregó sus ojos, lo que permitió a Madara despertar el Mangekyō Sharingan Eterno, cuyo diseño era la unión de su propio Mangekyō Sharingan con el de Izuna.
Para realizar el trasplante de ojos y obtener el Mangekyō Sharingan Eterno, es necesario que el "donante" y el "receptor" tengan una relación de sangre, por lo que generalmente el intercambio se da entre hermanos. Al ocurrir esto, el usuario no solo recupera una visión perfecta, sino que obtiene un poder aún mayor. Tras el trasplante, el receptor debe descansar para acostumbrarse a sus "nuevos" ojos, un proceso que puede variar en duración. Este proceso restaura la visión y otorga un poder superior. El diseño del Mangekyō Sharingan Eterno combina el diseño original del usuario con el del donante.
Habilidades y Usuarios Destacados del Mangekyō Sharingan
El Mangekyō Sharingan concede habilidades únicas a sus portadores:
Indra Ōtsutsuki
Indra Ōtsutsuki fue el primer usuario del Mangekyō Sharingan. En el anime, lo despertó tras asesinar a dos de sus amigos más cercanos. Se desconocen las habilidades específicas de sus ojos.
Madara Uchiha
Madara Uchiha fue uno de los primeros Uchiha en activar el Mangekyō Sharingan. Su uso constante le provocó ceguera, pero al implantarse los ojos de su hermano Izuna, despertó el Mangekyō Sharingan Eterno. Estos ojos le permitieron enfrentarse a Hashirama Senju. Se dice que ningún ninja podía sacarle información con estos ojos. Madara poseía su propio Susanoo, una imponente armadura espiritual con dos caras y múltiples brazos, capaz de invocar meteoritos y con un poder comparable a las Bestias con Cola.

Durante la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, Madara, revivido por Obito y como Jinchūriki del Diez Colas, implantó los ojos de Kakashi (los de Obito) y activó el Mangekyō Sharingan con suma facilidad, utilizando el Kamui para acceder a la dimensión de Obito.
Izuna Uchiha
Izuna Uchiha fue el segundo en despertar el Mangekyō Sharingan y el segundo al mando del Clan Uchiha. Recibió una herida mortal en batalla contra Tobirama Senju y, antes de morir, entregó sus ojos a su hermano Madara para que este pudiera proteger al clan, liberándose de los efectos negativos del Mangekyō.
Obito Uchiha
Obito Uchiha desarrolló el Mangekyō Sharingan tras presenciar la muerte de Rin Nohara a manos de Kakashi. Con su Mangekyō, dominó el Kamui, una técnica que le permitía teletransportarse a sí mismo o a otros a una dimensión separada, volviéndose intangible y permitiendo que objetos pasaran inofensivamente a través de su cuerpo. Podía combinar el Kamui con Elemento Fuego para crear vórtices de llamas.

Shisui Uchiha
Shisui adquirió su Mangekyō Sharingan tras la muerte de un amigo. Este dojutsu le concedió el Kotoamatsukami, el genjutsu más poderoso del Mangekyō Sharingan, capaz de manipular oponentes sin que se dieran cuenta. Su desventaja era que no se podía usar sucesivamente y requería mucho tiempo para regenerarse. Shisui confió su ojo izquierdo a Itachi para proteger la aldea, y luego se suicidó. El Mangekyō Sharingan de Shisui tiene un diseño de cuatro puntos, a diferencia de los múltiplos de tres de otros usuarios.
Itachi Uchiha
Itachi Uchiha obtuvo el Mangekyō Sharingan al presenciar el suicidio de Shisui. Con su ojo izquierdo, podía usar el Tsukuyomi, un poderoso genjutsu que permitía torturar oponentes manipulando el tiempo. Con su ojo derecho, usaba el Amaterasu, llamas negras inextinguibles. Sin embargo, el uso del Mangekyō suponía una gran tensión para Itachi, agotando rápidamente su chakra y visión.

Sasuke Uchiha
Sasuke Uchiha despertó su Mangekyō Sharingan tras conocer la verdad sobre su hermano Itachi. Con su ojo izquierdo, puede usar el Amaterasu, superando a Itachi en su capacidad de aplicar la transformación de la naturaleza de las llamas. Sasuke también ha demostrado la capacidad de usar el Susanoo. Tras implantarse los ojos de su hermano Itachi, despertó el Mangekyō Sharingan Eterno, cuyo diseño combina el suyo con el de Itachi, otorgándole un nuevo Susanoo y mayor poder.

Shin Uchiha
Shin Uchiha, un misterioso individuo, logró despertar el Mangekyō Sharingan en todos los ojos implantados en su cuerpo. Su ojo derecho era capaz de manipular telequinéticamente objetos marcados y utilizar un Ninjutsu de Espacio-Tiempo para teletransportarse.
Sarada Uchiha
Sarada Uchiha despertó su Mangekyō Sharingan en el anime. Su ojo derecho puede usar el Ōhirume (大日孁), un Ninjutsu de Espacio-Tiempo que le permite invocar esferas negras con una poderosa atracción gravitacional.
Fugaku Uchiha
En el anime, Fugaku Uchiha despertó el Mangekyō Sharingan tras presenciar el sacrificio de un amigo cercano durante la Tercera Guerra Mundial Shinobi.
Técnicas Oculares Principales
- Amaterasu (天照): Llamas negras inextinguibles, el ataque físico más poderoso del Mangekyō Sharingan. Arden a la temperatura del Sol y solo se apagan al consumir su objetivo.
- Tsukuyomi (月読): Un genjutsu de alto nivel que permite al usuario controlar el tiempo, el espacio y la masa dentro de un mundo ilusorio. Causa un dolor inimaginable al oponente.
- Susanoo (須佐能乎): Un jutsu que crea un espíritu humanoide gigante con forma de guerrero samurai, que protege y lucha por el usuario. Su apariencia y armas varían según el portador.
- Kamui (神威): Un ninjutsu de espacio-tiempo que permite al usuario teletransportar cualquier objeto o persona a otra dimensión, o hacerse intangible.
- Kotoamatsukami (別天神): El genjutsu definitivo, que permite controlar la mente del oponente sin que este se dé cuenta. Su uso es muy limitado.

El Sharingan, en sus diversas formas, representa un poder inmenso, pero también un gran sacrificio. La búsqueda del poder a menudo conlleva un precio, y el Mangekyō Sharingan Eterno es el testimonio de esa lucha por superar las limitaciones y preservar la visión en la búsqueda de la fuerza.