Obito Uchiha: El Enigma Tras la Máscara

Obito Uchiha, también conocido por su alias Tobi, es una figura central y enigmática en la saga de Naruto. Su viaje, marcado por la tragedia, la transformación y una profunda influencia en el mundo ninja, lo establece como uno de los antagonistas principales de la serie, cuya redención final a manos de Naruto Uzumaki ofrece un poderoso mensaje sobre el perdón y la esperanza.

Los Primeros Años: Un Corazón Puro y un Sueño de Hokage

En su infancia, Obito poseía un cabello negro y puntiagudo, y ojos oscuros. Vestía un uniforme azul de manga larga con placas metálicas en el dorso de las manos y una chaqueta azul adornada con detalles naranjas. Era un joven alegre y bueno, enamorado de su compañera de equipo, Rin Nohara. A pesar de su tendencia a llegar tarde, a menudo con la excusa de realizar buenas acciones, su deseo de convertirse en Hokage y proteger a sus compañeros era inquebrantable, cualidades que resonaban con la Voluntad de Fuego.

Cuando era niño, Obito llegaba tarde con la excusa de estar haciendo una buena obra, como ayudar a una anciana a llevar su equipaje. Minato se refiere a esto como verdad, aunque Kakashi nunca le creyó. Obito también era un poco obstinado pero, a diferencia de Kakashi (quien era muy estricto por las normas y reglamentos), por lo general, no tenía mayores preocupaciones y prefería ayudar a un compañero que completar una misión, al igual que Sakumo Hatake. También mentía para salir de situaciones incómodas; cada vez que tenía ganas de llorar, afirmaba que había "algo en su ojo", aunque siempre llevara sus gafas puestas.

Obito tenía fuertes sentimientos románticos por su compañera de equipo, Rin Nohara, pero nunca se atrevió a decirle lo que sentía por ella (ni siquiera cuando estaba "muriendo").

Niño Obito ayudando a una anciana

El Equipo Minato y la Tragedia en el Puente Kannabi

Obito nació dentro del Clan Uchiha. Al graduarse de la Academia Ninja a la edad de 9 años, fue asignado al Equipo Minato, junto a Kakashi Hatake y Rin Nohara, bajo la tutela de Minato Namikaze. Durante la Tercera Gran Guerra Mundial Shinobi, una misión crucial en el Puente Kannabi se vio empañada por el secuestro de Rin. A pesar de la urgencia de la misión, Obito, impulsado por su lealtad hacia su compañera, decidió ir a rescatarla, pronunciando las memorables palabras: "Los que rompen las reglas son escoria, pero los que abandonan a un amigo son peor que escoria".

Tras enfrentarse a varios enemigos, Obito se sacrificó para proteger a Kakashi de un ataque, quedando su cuerpo gravemente aplastado por escombros. En sus últimos momentos, cedió su Sharingan izquierdo a Kakashi, un acto que marcaría profundamente el futuro de ambos.

Obito cediendo su Sharingan a Kakashi

La Transformación: De Obito a Tobi

Rescatado de los escombros por Madara Uchiha, Obito fue sometido a una rehabilitación que incluyó la sustitución de la mitad de su cuerpo con un cuerpo artificial de Hashirama. Este evento, sumado a la posterior y traumática muerte de Rin a manos de Kakashi, destrozó su espíritu y lo sumió en una profunda oscuridad. Convencido de que la realidad era un "infierno" sin valor, Obito juró destruirla y crear un mundo perfecto a través del Plan Ojo de Luna.

Bajo la tutela de Madara, Obito adoptó la identidad de "Tobi", cubriendo su rostro con diversas máscaras. Inicialmente, utilizaba una máscara naranja con un solo agujero para su ojo derecho, similar a las cicatrices que marcaban su rostro. Posteriormente, su vestimenta evolucionó, adoptando la túnica negra de Akatsuki y una máscara con un patrón espiral. Después de obtener el Rinnegan, su máscara cambió a una de color blanco que dejaba al descubierto ambos ojos, adornada con un diseño que aludía al Sharingan y al Rinnegan.

A lo largo de su vida, Obito sufrió una serie de transformaciones y empleó una rica variedad de atuendos durante las diferentes etapas que sucedieron. Cuando era niño, Obito tenía pelo negro y puntiagudo, y ojos oscuros. Llevaba un uniforme de manga larga azul con placas de metal en la parte que alcanzó el dorso de las manos, así como una chaqueta azul con adornos de color naranja y el cuello. La chaqueta fue fijada al resto del equipo por dos botones en el cuello. Tras la catástrofe en el Puente Kannabi, la mitad de su cuerpo quedó gravemente dañada, a la vez que perdió su ojo izquierdo al cederlo a Kakashi. Sin embargo, Madara, tras rescatarlo de los escombros sustituyó todo el hemisferio izquierdo con un cuerpo artificial de Hashirama, otorgándole un color blanco perpetuo en este lado, el lado derecho de su rostro quedó marcado por profundas cicatrices, similar a arrugas profundas, otorgándole una apariencia de anciano a simple vista. Durante su rehabilitación, Obito dejó crecer su cabello de manera muy similar a Madara en su juventud. Tiempo después, totalmente recuperado, empezaría a moverse usando su propio cuerpo. Obito cortó su pelo a uno más corto, emulando su apariencia de siempre, con ésta empezó a usar una máscara de color naranja (gris en el manga) con un solo agujero en su ojo derecho, rodeado de un patrón de marcas que hacían alusión a las cicatrices de su rostro. Durante esta etapa, llevaba una larga y gruesa túnica negra sobre un traje de cuerpo completo oscuro. Posteriormente, dejó crecer su pelo nuevamente, dando una imagen espectral de Madara en su juventud, seguía cubriendo su rostro con la máscara usada durante el ataque a Konoha. Durante el tiempo que controló a Yagura en Kirigakure, vestía con un largo kimono azul de bordes púrpuras que dejaba al descubierto su pecho, éste estaba ceñido a la cintura con un cinturón simple color oliva, incluía también unos pantalones negros holgados. Llevaba gran parte de su cuerpo vendado, incluidas sus piernas, brazo y mano derecha. Una vez como Tobi, al principio de la serie, usaba el uniforme de Akatsuki, una larga túnica negra cubierta con nubes rojas y se cubría su rostro con una máscara naranja con un patrón espiral que emulaba el espiral formado por su Kamui. Bajo su capa de Akatsuki, lleva un traje negro de manga larga que cubría también su cuello y barbilla, un par de guantes negros y un pantalón negro, junto con los zapatos de Akatsuki y estribos blancos. En la cintura, lleva un cinturón negro y espeso, con una armadura metálica, como las placas que se le atribuye. Antes de revelar su supuesta identidad, llevaba el anillo de Sasori en el pulgar izquierdo. Después de conseguir el Rinnegan, su vestuario cambió a una nueva máscara que deja al descubierto los dos ojos, a diferencia de su antigua máscara que solo mostraba uno, ésta era de un color blanco y tenía la parte trasera cubierta de una tela color púrpura claro, ésta tenía un diseño de tres tomoe con un pequeño punto en el centro y un patrón de ondas extendiéndose a través de ella, haciendo alusión al Sharingan y Rinnegan. Está máscara era de un material muy resistente, que, según él, era más adecuado para la guerra, llegando incluso a soportar un choque a toda velocidad con Naruto en su Modo Chakra del Nueve Colas sin siquiera sufrir algún rasguño. Acompañaba esta máscara con una ropa traje similar al atuendo tradicional del Clan Uchiha durante el Era de Guerra entre Clanes. Este traje incluía un par de pantalones y guantes de color negro con una camisa negra de mangas blancas, sobre ésta llevaba una gran túnica púrpura de cuello alto y manga larga y tenía grabado el símbolo Uchiha en la espalda. Alrededor de su cintura, llevaba una sencilla obi morado y un cinturón. Obito después de convertirse en el Jinchūriki del Diez Colas, sufre una serie de cambios en su cuerpo: Su cabello se vuelve color blanco, le aparecen diez salientes en su espalda, cinco en la parte superior de su espalda y otros cinco cerca de su cadera, así como una serie de magatamas, siendo nueve pequeñas y una grande con la forma del Rinnegan, pero con dos líneas a los lados. Además, la parte derecha de su cuerpo parece estar cubierto por la piel de la bestia. Ahora solo lleva el pantalón del traje que llevaba al inicio de la Guerra. Al acostumbrarse al poder del Diez Colas, Obito cambia su apariencia notablemente: le salen seis magatamas en el pecho y los salientes de su espalda se desplazan colocándose alrededor del cuello. También se forma una capa a partir de su piel y le crecen dos cuernos de la frente, siendo el izquierdo más pequeño. Tras perder a las Bestias con Cola, el atuendo y la apariencia de Obito se volvieron más simples, tras dejar de ser Jinchūriki, su cabello siguió de una tonalidad gris blanquecino, denotando una gran pérdida de vitalidad, y su atuendo consistía en un sencillo pantalón negro, dejando toda la parte superior de su cuerpo al descubierto, notándose que la mitad del mismo era blanco debido a estar formado artificialmente de células de Hashirama.

Obito como Tobi con su máscara naranja

El Antagonista y Maestro de la Manipulación

Como Tobi, Obito exhibía un comportamiento cómico e infantil, una farsa para ocultar su verdadera naturaleza y mantener su identidad en secreto. Sin embargo, bajo esta fachada, se encontraba un manipulador maestro. Utilizó a los miembros de Akatsuki como meras herramientas para sus propios fines, omitiendo detalles cruciales de la historia y corrompiendo sutilmente a aquellos con objetivos similares a los suyos, como Nagato y Sasuke.

A pesar de su crueldad y nihilismo, Obito albergaba un profundo amor por Rin, que se convirtió en el motor de su odio y su deseo de un mundo donde ella pudiera existir. Su amor por Rin parece ser uno de los motivos de su cambio y su muerte tuvo un papel primordial en la creación de su personalidad actual, llegando a creer que la realidad no es más que un "infierno".

Obito se rio de las palabras de Kakashi. Aunque con frecuencia se muestra arrogante acerca de sus propias habilidades y falta el respeto de aquellos a los que considera débiles, no está por encima de alabar a sus enemigos, como a su antiguo maestro, Minato, cuando logró herirlo. Asimismo, ha abandonado su sueño de ser Hokage y los ideales de compañerismo, llegando al punto de ridiculizar a Naruto por poseer dichos atributos. Esta arrogancia se extendió hacia Kakashi Hatake, a pesar de los dos son antiguos amigos y compañeros de equipo, alabando su velocidad, luego reprenderlo por abrir la boca tan fácilmente. Obito también se lleva bien con Zetsu, que data a su amistad con el Zetsu Blanco cuando Madara lo salvó. Obito le enseña a Kakashi lo vacío que lo ha dejado el mundo. Obito también ha desarrollado un lado agresivo y asesino, un contraste directo con su juventud, tras presenciar la muerte de su amor platónico y encabezar una matanza él solo contra varios ninjas de Kirigakure. Esto fue mostrado por primera vez cuando atacó a su pueblo natal y mantuvo como rehenes a su antiguo maestro de la infancia, y a su hijo antes de la extracción del Nueve Colas del jinchūriki, una acción que llevó a la muerte de Minato y Kushina. Él, despiadadamente, asesinó a Torune para reencarnarlo momentos más tarde mediante el Edo Tensei, haciendo uso de Fu como sacrificio con tal de probar las habilidades de Kabuto. Después de haber sido expuesto como el falso "Madara" por Naruto, Obito se muestra con una personalidad más nihilista, como él declaró que su nombre no tenía sentido, ya sea como "Madara", "Tobi" u "Obito", que ha sido y será "Nadie", y que no le importa nada quién era él. Él, sin embargo, sigue ferozmente comprometido con el Plan Ojo de Luna, prometiéndose hacer cualquier cosa para verlo terminado, a pesar de sus opiniones en conflicto, y que nada más importa.

Obito manipulando a Nagato

El Despertar del Sharingan y el Mangekyō Sharingan

El Sharingan es un dōjutsu que se activa en los miembros del Clan Uchiha bajo emociones intensas, como la pérdida o la desesperación. Obito activó su Sharingan por primera vez durante la Tercera Guerra Mundial Ninja, y posteriormente, tras presenciar la muerte de Rin, despertó el Mangekyō Sharingan, una forma avanzada del dōjutsu que otorga habilidades poderosas pero conlleva la ceguera como consecuencia. Tras la muerte de Rin, Obito se convirtió en un ninja muy centrado, tranquilo y serio, afirmando haber heredado la Maldición del Odio del clan Uchiha.

Este dōjutsu no se obtiene en el momento del nacimiento, ya que heredar el Sharingan es raro, incluso entre los miembros del propio Clan Uchiha. En vez de eso, se activa cuando un Uchiha sufre emociones intensas luego de experimentar la pérdida de un amor o desesperación, haciendo que un cierto chakra brote en su cerebro que afecta el nervio óptico, y provoca un cambio en sus ojos. Ese es el ojo que refleja los sentimientos: el Sharingan. Después de la primera vez en que se usa este Kekkei Genkai, la persona puede usarlo cuando lo desee. Después de su primera aparición, el usuario puede usar el Sharingan en cualquier momento en que le plazca. También es posible trasplantar el Sharingan de una persona a otra, como ocurrió en el caso de Kakashi Hatake, que recibió el ojo Sharingan izquierdo de su compañero, Obito Uchiha, luego de ser aplastado por una roca gigante. Debido a esto, el Sharingan de Kakashi no puede ser desactivado, y dado a que el consumo de chakra del Sharingan en estas condiciones es mucho más fatigoso que él que puede soportar un miembro del Clan Uchiha, se cubre con su banda para la cabeza para conservar chakra.

Evolución del Sharingan

El Legado de Obito

A pesar de su papel como antagonista, Obito dejó un legado complejo. Su ideal de la Voluntad de Fuego, aunque corrompido, fue transmitido a Kakashi y, de manera más significativa, a Naruto. Su influencia en el mundo ninja fue inmensa, desde la manipulación de Akatsuki hasta el inicio de la Cuarta Guerra Mundial Shinobi. En sus últimos momentos, Obito encontró la redención, sacrificando su vida para proteger a Naruto y Kakashi, demostrando que incluso en la oscuridad más profunda, la posibilidad de un cambio y el regreso a la luz siempre existe.

Su influencia en el mundo fue una de las más largas de la historia del Mundo Shinobi. Su ideal de la Voluntad de Fuego, cuando era un niño, fue transmitida a Kakashi, dándole como regalo su Sharingan izquierdo, después de que todos creyeran que había muerto y que de la misma forma, su voluntad fue transmitida a su alumno, Naruto, quien es el Jinchūriki del Nueve Colas, cosa que sucedió gracias a su padre Minato, quien a su vez fue el sensei de Obito, quien lo hizo para impedir que el Nueve Colas destruyera Konoha mientras era controlado por Obito. También adoptó y empezó el Plan Ojo de Luna de Madara, manipulando y convirtiendo a Akatsuki en una organización criminal, además de que mantenía cierta vigilancia sobre el Rinnegan de Nagato. Además, junto a Itachi, comenzó y participó en la Masacre del Clan Uchiha, dando lugar a la búsqueda de venganza de Sasuke, algo que siguió siendo alimentado por el mismo Obito luego de la muerte de Itachi. Cuando declaró la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, provocó que las Cinco Grandes Naciones Shinobi se unieran, formando la Gran Alianza Shinobi, una hazaña que nunca antes se había pensado. Mientras luchaba contra Naruto en el segundo día de la guerra, los viejos ideales de Obito empezaron a surgir nuevamente, cosa que le hizo cuestionar sus acciones actuales, algo que provocó su derrota, a pesar de que pudo eludir ser controlado por Madara, convertirse en el Jinchūriki del Diez Colas y haber estado a pocos minutos de lanzar el Tsukuyomi Infinito. Durante este mismo tiempo, Obito ayudó a salvar la vida de Naruto, enviándolo a la Espacio-Tiempo del Kamui junto a Sakura, transfiriendo la mitad Yin del Nueve Colas junto con un poco del Chakra del Una Cola y el Ocho Colas que había robado de Madara cuando éste se convirtió en el nuevo Jinchūriki del Diez Colas. Además, ayudó a traer de regreso a Sasuke cuando fue enviado a otro espacio-tiempo por Kaguya Ōtsutsuki, y en última instancia, sacrificó su vida para salvar a Kakashi y a Naruto.

De HÉROE a VILLANO: El destino Roto de Obito Uchiha | Naruto

Tras su muerte definitiva, Obito pudo regresar utilizando el Kamui, hablando con Kakashi en su subconsciente en donde le concedió su Chakra, logrando que éste pudiera utilizar su Mangekyō Sharingan en ambos ojos volviendo a ser, temporalmente, Kakashi del Sharingan. Obito fue mencionado en Naruto por Kakashi, cuando murió el Tercer Hokage. Kakashi antes de acudir a su funeral, se paró un momento en la supuesta tumba de Obito para contarle lo sucedido. Tras recuperar su ojo izquierdo era capaz de invocar a Susanoo, pero no quiso hacerlo en ningún momento.

El Susanoo de Kakashi

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