El año comenzó con la triste noticia del fallecimiento de Miguel Ángel García, conocido en el mundo de la música como Mikel. El 6 de enero, el panorama musical lloró su partida, víctima del avance implacable de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Nacido en Vitoria y con residencia en Bilbao, Mikel García dejó una huella imborrable en la música experimental, presentando sus composiciones en escenarios internacionales como París, Nueva York, Tokio, México y Moscú. Su obra, difícil de encasillar, abarcaba diversas facetas de la música vanguardista.
El ámbito deportivo también se vio entristecido a principios de año. El 7 de enero, Vitoria despidió al jugador Jesús Arambarri, quien a sus 76 años se sumó a la lista de figuras alavesas que nos dejaron. Arambarri vistió la camiseta del club albiazul entre 1972 y 1978, un periodo clave en su crecimiento, donde celebró como capitán y goleador el ascenso del equipo a Segunda División. Su carrera futbolística también incluyó un ascenso a Primera División con la Real Sociedad en 1967, marcando un gol en su debut. A pesar de no haber gozado de continuidad en el club donostiarra, sí encontró un lugar destacado en Mendizorroza, donde se convirtió en un jugador muy aclamado.
El 11 de enero marcó la partida de Luis de Lezama, popularmente conocido como 'El cura Lezama', a la edad de 88 años. El polifacético sacerdote, periodista y empresario, originario de Amurrio, falleció en Madrid tras una valiente lucha contra una grave enfermedad. Durante décadas, El cura Lezama se dedicó a apoyar a los barrios marginados y a causas sociales. Fue una figura clave en la fundación de Radio Popular de Madrid y la Cadena COPE, dejando un legado de compromiso social y servicio.
El mundo del arte se despidió el 11 de enero de Carmelo Ortiz de Elgea, pintor aretxabaletarra nacido en 1944. Reconocido como un renovador del género del paisaje contemporáneo y un maestro del color, su fallecimiento ocurrió mientras disfrutaba de unas vacaciones en Almería. Su trayectoria artística comenzó tempranamente: con tan solo once años se matriculó en la Escuela de Artes y Oficios de Vitoria, y a los 16 ya había realizado su primera exposición y vendido una obra al Museo de Bellas Artes de Bilbao. Becado, perfeccionó su formación en Madrid, donde se codeó con destacados artistas, antes de regresar a Álava y participar en la creación del Grupo Orain.
Emilio Larreina, a sus 80 años, falleció en Vitoria el 13 de enero. La ciudad que lo vio nacer le debe un profundo reconocimiento por su dedicación a divulgar el evento histórico más trascendental de la biografía local: La Batalla de Vitoria. Fascinado desde su infancia por el monumento que preside la Plaza de la Virgen Blanca desde 1917, su curiosidad innata, su pasión por la historia local, su mente de maestro industrial, su espíritu de profesor y la habilidad de un miniaturista lo impulsaron a relatar con minucioso detalle lo acontecido aquel 21 de junio de 1813 en los campos de la Llanada Alavesa, en torno a Vitoria.
Pocos días después del fallecimiento de Jesús Arambarri, el fútbol alavés lamentó otra pérdida: Luis Echevarría Angoitia. Nacido en Lemona en 1940, su paso por la entidad de Mendizorroza fue breve, abarcando dos campañas (1961-1963), ambas en Segunda División. Como defensa, su participación no fue muy extensa, debutando con la elástica albiazul a mitad de su segunda temporada. Tras su paso por Vitoria, jugó en el Racing de Santander y posteriormente militó en clubes como el Eldense, Recreativo de Huelva, Portuense y Menorca, donde finalmente se estableció y ejerció como entrenador. Su fallecimiento ocurrió el 13 de enero.
El 23 de enero se vivió un hecho insólito con el fallecimiento de los hermanos Ruiz de Alegría en el mismo día. El menor de ellos, Jaso Luki, murió a los 88 años, dejando tras de sí una vida marcada por la política, el mundo empresarial y una estrecha amistad con Vicente Ferrer, que lo llevó a involucrarse en proyectos solidarios. Fue una figura destacada del PNV, ejerciendo como concejal en Agurain, juntero alavés entre 1983 y 1987, y miembro del Araba Buru Batzar entre 1996 y 2001.
El mismo día que su hermano menor, Jaso Luki, falleció Elías Ruiz de Alegría, a la edad de 91 años. Apasionado de la montaña y participante en las primeras expediciones vascas a los Alpes, Pirineos y Aconcagua, esta afición dio lugar a su proyecto profesional. Junto a su hermano, fundó la empresa Sallurtegi, especializada en la fabricación de prendas deportivas bajo la marca Sallkon, con un fuerte enfoque en la ropa de montaña. Posteriormente, asumió la gerencia de la fábrica Areitio en Vitoria, dedicada a la producción de cremalleras.
La Diócesis de Vitoria anunció el 28 de enero el fallecimiento del sacerdote Fernando Otaduy, a los 68 años. Nacido en la capital alavesa el 5 de octubre de 1957, fue un cura muy querido en el barrio de Judimendi, donde sirvió en su parroquia durante seis años antes de asumir diversas responsabilidades en el Seminario y como vicario episcopal durante quince años. Tras cursar estudios de Maestría Industrial, ingresó en el Seminario en 1976 para formarse en Teología y Filosofía.
Con una voz serena y cálida que la hacía única, la vitoriana María Cristina Fructuoso, conocida como 'la tía Mari', encontró su vocación en la radio, a pesar de que inicialmente se preparaba para ser enfermera. Cada día, su voz llegaba a los hogares alaveses a través de las ondas de Radio Álava, desde sus estudios ubicados en la antigua estación de autobuses de la calle Francia. El 4 de febrero, esta entrañable locutora local falleció a los 94 años, a consecuencia de una desafortunada caída.
El 4 de febrero, el mundo de la hostelería de Vitoria se despidió de Pablo Calvo, conocido como 'el de Río', a los 64 años. Su partida fue repentina, en menos de una semana, dejando un recuerdo imborrable de su sonrisa franca, sus manos expresivas y su mirada perpetua de niño curioso. Pablo Calvo fue una figura icónica detrás de la barra del bar que regentó durante años en Vitoria en la década de los 80, y también atendió en La Florida. Residía en Urrugne, Francia.
El 18 de febrero, el mundo del arte lloró la pérdida de Félix Beristain, una de sus figuras clave. Considerado el último costumbrista vasco, el pintor de Ondarroa falleció a los 87 años, dejando un legado de una obra extensa que reflejaba las tradiciones y la dureza de la vida cotidiana. Sus cuadros no solo capturaban la esencia de su pueblo natal, sino que también incluían paisajes de Marruecos, escenas del carnaval valenciano y obras que exploraban el poscubismo, la abstracción y el hiperrealismo. El Ayuntamiento de Ondarroa lamentó la muerte del artista que "más ha pintado nuestro pueblo".
La madrugada del 23 de febrero fue especialmente luctuosa para la noche vitoriana con la violenta muerte de Kerman Villate, de 31 años, tras recibir un golpe en la cara por parte del portero de la discoteca Mítika. Este trágico suceso llevó al cierre de la discoteca y a un cambio de gestores. Kerman Villate, dedicado al paisajismo y muy conocido en el mundo del baloncesto alavés, era también un apasionado del arte. Su fallecimiento puso de manifiesto los abusos que se cometen en la vigilancia de los locales de ocio nocturno.
El territorio alavés ganaba en color con la paleta de José Miguel Jimeno Mateo, pintor del 'Grupo Pajarita', quien falleció el 3 de marzo a los 92 años. Su obra, que acercaba una mirada diferente al espectador, se plasmó en el libro 'Pueblos e iglesias de Álava', publicado a finales de los 80, un recorrido por paisajes de diversos rincones. Jimeno Mateo, junto a Armesto, Pichot, Moraza y Enrique Suáez Alba, formó el 'Grupo Pajarita'.
Sus hermanos definieron a María José Toña como "una mujer hecha a sí misma". Falleció el 13 de marzo de forma inesperada a los 82 años. Nacida en Ondarroa, dedicó gran parte de su vida a la enseñanza y al aprendizaje. Estudió Magisterio, Filología Francesa y Filología Vasca, su lengua materna. Tras perfeccionar el francés en Francia, regresó a Bilbao, donde ejerció como profesora en la Universidad de Deusto y en la Escuela de Magisterio de la Diócesis.
El 14 de marzo, la comarca de Gorbea perdió a uno de sus pastores más entrañables, Juantxu Astondoa, a los 88 años. Nacido en el caserío Iturza, en el barrio de Uribe, Astondoa tuvo el honor de subir a hombros una estatua de la Virgen de Begoña hasta la cima. Cargó con la imagen de la 'Amatxu', de 40 kilos, a cambio de cien pesetas en 1963. Durante sus 55 años de pastoreo, Juantxu estableció relaciones de cordialidad con los montañeros, algo poco habitual en su gremio, llegando a dejar su chabola abierta con quesos para el almuerzo de quienes pasaban por allí.
El cocinero Joseba Arana murió el 14 de marzo a los 59 años. Arana, quien a los 26 años se convirtió en el chef más joven en obtener una estrella Michelin, dirigía desde 2019 el restaurante UME, en Deusto (Bilbao). Perteneciente a una destacada generación de cocineros vizcaínos formados en escuelas de hostelería, supo evolucionar hacia una cocina moderna. Tras pasar por restaurantes en Washington y Japón, regresó a su ciudad natal para crear una carta que fusionaba la cocina oriental con la tradición vasca.
Victoria de Castro, conocida en su barrio natal de Repélega (Portugalete) como 'Vitori', falleció el 16 de marzo a los 100 años. Su caso de okupación ilegal de su vivienda, sufrido a los 94 años, tuvo una gran repercusión social, convirtiéndola en un símbolo de la lucha antiokupa. En 2019, al ausentarse de su hogar por unos días, se encontró con dos mujeres y cuatro menores que se negaban a abandonar la propiedad.
El 12 de abril, Ramón Aguirre, navarro de Bargota y el sacerdote más longevo de la Diócesis de Vitoria, falleció a los 99 años. Ordenado en Pamplona a los 16 años, ejerció su ministerio durante décadas en diversos pueblos de su tierra natal, como Azparren, Oroz-Betelu, Olaldea, Artozqui y Arive. En 1995, ya jubilado, solicitó traslado a Vitoria para estar más cerca de su familia. El entonces obispo, José María Larrauri, aceptó su petición y lo destinó como sacerdote colaborador a la parroquia de Nuestra Señora de los Desamparados, donde sirvió durante más de dos décadas.
Kike Loyola, músico y humorista, era una figura emblemática de la escena vitoriana. Con 61 años, dio voz a canciones y actores, buscó la emoción y la risa en el público, desplegó ingenio e ironía en sus monólogos y exploró diversas formas de expresión. Su fallecimiento, el 2 de mayo, se debió a un problema respiratorio que arrastraba desde una afonía sufrida en diciembre. Cantante y fundador de la banda alavesa Segundo Banana, también recorrió estudios de radio y la geografía española con sus agudos monólogos.
Rafael Abecia, juntero del PP entre 1995 y 2007, período en el que pocos se atrevían a presentarse en listas electorales debido a la amenaza de ETA, falleció el 7 de mayo a los 75 años en Torrevieja (Alicante). Este funcionario de la Diputación alavesa dio un paso al frente tras la llamada de Ramón Rabanera, diputado general. Su valentía fue recordada con gran estima por muchos dirigentes tras conocerse su muerte.
Iñaki Fernández, recordado por su bigote y temas como 'Todos los negritos tienen hambre y frío', fue uno de los iconos musicales de los años 80. El cantante bilbaíno de Glutamato Ye-Yé murió de cáncer el 10 de mayo a los 63 años. Iñaki, conocido por sus atuendos peculiares en escena, fundó la banda en 1979 junto a Ramón Recio. Debutaron en la Sala El Sol y llenaron la década de los 80 con temas satíricos que se burlaban tanto de los grupos de pop meloso de la época como de las canciones solidarias o los aficionados al fútbol.
Juanjo Betolaza, alcalde de Peñacerrada por la Agrupación Municipal Independiente, falleció el 23 de mayo a los 52 años. Nacido en Payueta, arrastraba una enfermedad desde hacía dos años que, ni en sus peores momentos, le impidió acudir a la casa consistorial. Profesional del sector automotriz, trabajaba en la planta de Mercedes Benz en Vitoria, pero su verdadera pasión era su pueblo, con el que estaba "comprometido hasta la médula".
El sacerdote Jesús Ramírez de la Piscina, natural de Peñacerrada, murió el 27 de mayo a los 85 años. Se formó y ordenó en el Seminario de Ali y ejerció su ministerio en Gaceo, Salvatierra, Arana, San Vicente Mártir, Araya y San Mateo. Fue capellán de la Hermandad Obrera de Acción Católica de Vitoria, desde donde estuvo atento al mundo del trabajo y comprometido con la defensa de los derechos de los trabajadores.
El 29 de mayo, la política nacional se despedía de Juan Manuel Eguiagaray, una figura histórica del socialismo vasco y español. Referente del PSOE durante los primeros años de la democracia y la década de los 90, falleció a los 79 años. Nacido en Bilbao, desempeñó numerosos cargos públicos hasta llegar a ser ministro en los gobiernos de Felipe González. Vivió en primera persona la amenaza de ETA y participó en las conversaciones que el Ejecutivo inició con la banda en Argel a finales de los 80. Pedro Sánchez destacó de él que fue "un político solvente, serio y conciliador".
Un profundo abatimiento recorrió el pelotón ciclista alavés al conocerse la trágica noticia del fallecimiento de Ibai Hoyos, de 19 años, como consecuencia de un accidente de tráfico sufrido el 1 de junio en Espinosa de los Monteros (Burgos). Ibai, junto a un amigo también corredor, el navarro Mikel Regil, se dirigía a ver el rally de Hoznayo (Cantabria). De regreso, el vehículo en el que viajaban se salió de la calzada, precipitándose por un barranco con un fatal desenlace para ambos ocupantes. Ibai Hoyos era un prometedor ciclista formado en la escuela de Joseba Beloki, aunque había decidido colgar la bicicleta tras una incursión en el campo amateur.
Álava perdió el 8 de junio a una de sus grandes divulgadoras del rico arte sacro de la región: Susana Aréchaga. La vitoriana, responsable episcopal de Patrimonio Histórico-Artístico y Documental de la Diócesis, falleció a los 62 años. El obispado lamentó profundamente su pérdida, que "deja un gran vacío en la Iglesia". Aréchaga, historiadora del Arte, discípula de Micaela Portilla, profesora, autora de diversas publicaciones y experta y promotora de arte en el Gobierno Vasco, dirigía además el Museo Diocesano de Arte Sacro.
Su nombre civil era Julia Pastor, pero entre sus hermanas clarisas era conocida como sor Corazón de María. Nacida en Prádanos de Ojeda (Palencia), vivió más de 40 años en el convento de Salvatierra-Agurain. Fue una de las tres monjas alavesas que, alrededor de 1997, viajaron a Ecuador con el propósito de fundar una comunidad religiosa. Cumplieron su misión y ese mismo año establecieron una nueva comunidad clarisa en Montalvo, Ecuador, que actualmente cuenta con 26 religiosas.
El 3 de julio, la literatura vasca despidió a uno de sus pensadores más prolíficos: Julio Joxe Azurmendi, conocido como Asurmendi. Falleció a los 84 años. Nacido en Zegama, su obra, escrita principalmente en euskera, abarcó temas como la ética, la política, la filosofía del lenguaje y la literatura vasca, siempre desde un enfoque crítico y una firme defensa de la libertad de pensamiento. Catedrático de Filosofía Moderna en la Universidad del País Vasco, fue cura, miembro del grupo Jakin y autor de más de 40 libros.
El baloncesto alavés despidió el 4 de julio a uno de sus pioneros: Xabier Añua. Falleció a los 90 años tras una larga batalla contra la enfermedad. Bajo su espíritu inquieto nacieron las primeras iniciativas baloncestísticas en la provincia.
