Las Características de las Novelas Gráficas de Tintín

Las siete primeras entregas de las aventuras de Tintín se publicaron por entregas en Le Petit Vingtième, un suplemento del diario belga de orientación católica Le Vingtième Siècle, entre 1929 y 1939. La publicación de la octava, Tintín en el país del oro negro, quedó interrumpida en 1940 al producirse la invasión alemana de Bélgica, aunque el autor la reanudaría años después. Posteriormente, las aventuras de Tintín aparecieron en otras publicaciones: el diario Le Soir, durante la ocupación alemana de Bélgica, entre 1940 y 1944; y el semanario Tintín, desde 1946 hasta 1976. Todas las aventuras del personaje fueron después recogidas en álbumes independientes y traducidas a numerosos idiomas.

A partir de La estrella misteriosa (1942), los álbumes fueron editados siempre en color, y se emprendió la tarea de colorear y reeditar también los álbumes anteriores de la serie (a excepción de Tintín en el país de los soviets). En la serie, junto a Tintín -un intrépido reportero de aspecto juvenil y edad nunca aclarada que viaja por todo el mundo junto con su perro Milú-, hay una serie de personajes secundarios que han alcanzado gran celebridad: entre ellos, el capitán Haddock, el profesor Tornasol, los detectives Hernández y Fernández y la cantante Bianca Castafiore. Las aventuras de estos personajes están cuidadosamente ambientadas en escenarios reales de los cinco continentes, y en lugares imaginarios creados por Hergé, tales como Syldavia o San Theodoros.

La serie conoció desde sus inicios un éxito sin precedentes. Se calcula que se han vendido desde sus inicios más de 200 millones de álbumes en más de 60 idiomas, sin contar las ediciones piratas. Las aventuras del personaje de Hergé son además objeto de culto y de coleccionismo en todo el mundo.

Orígenes y Evolución de Tintín

En 1928, el abate Norbert Wallez, director del diario belga Le Vingtième Siècle, tomó la decisión de crear un suplemento semanal dirigido al público infantil y juvenil. El primer número de este suplemento, que llevaría el nombre de Le Petit Vingtième, apareció el 1 de noviembre de 1928. En sus páginas Hergé dibujaba una serie cómica, La extraordinaria aventura de Flup, Nénesse, Poussette y Cochonnet, con guiones de uno de los redactores deportivos de Le Vingtième Siècle. La historieta, poco original, narraba las aventuras de dos niños de doce años, de la hermana de uno de ellos, de seis, y de su mascota, Cochonnet, un cerdito de caucho.

Convencido de que el suplemento necesitaba una serie más innovadora y que lograse conectar con el público juvenil, Hergé tuvo la idea de crear un reportero, Tintín, cuya primera aventura sería un viaje a la Unión Soviética. El 4 de enero de 1929 el periódico publicó el anuncio de la inminente publicación de las aventuras de Tintín, presentado como un ficticio reportero para Le Petit Vingtième.

Se han buscado varios modelos para Tintín, la mayoría de papel y tinta, aunque también hay alguno de carne y hueso. El principal es, sin duda, el boy scout Totor, personaje anterior de Hergé que aparecía en la revista Le Boy-Scout Belge desde julio de 1926. Totor es el protagonista de la que puede considerarse la primera serie de historieta de Hergé, que llevaba el título de Totor, jefe de patrulla de los abejorros. La figura esquemática de Totor es una prefiguración de Tintín, aunque falta el característico mechón. Hergé declaró, por su parte, haberse basado en el físico de su hermano, el militar Paul Remi.

El dirigente fascista Léon Degrelle, en solitario y contra toda evidencia, se jactó en varias ocasiones, especialmente en su libro Tintin mon copain (1992), de haber sido el modelo vivo en que Hergé se inspiró para crear a su célebre reportero. Según él, el viaje de Tintín al país de los soviets estaría basado en su viaje a México para cubrir como reportero la guerra cristera. Esto es imposible, ya que Degrelle viajó a México meses después de que las aventuras de Tintín empezaran a publicarse en Le Petit Vingtiéme. Pierre Assouline, el principal biógrafo de Hergé, descarta rotundamente esta posibilidad.

Muy probablemente, el destino de la primera aventura de Tintín fue decidido por el abate Wallez, fervoroso anticomunista: no se trataba solo de entretener a la juventud, sino de mostrar los peligros que entrañaba el comunismo. Basado en un libro bastante popular en la época que denunciaba estos peligros, Moscou sans voiles ("Moscú sin velos", 1928), de Joseph Douillet, Tintín en el país de los soviets narra la incursión del reportero, ya acompañado por su fiel mascota, el fox terrier Milú, en la Rusia soviética, insistiendo continuamente en las perversidades del régimen comunista. La historieta tuvo un gran éxito entre el público belga: cuando terminó de publicarse, en mayo de 1930, se escenificó en la estación del Norte de Bruselas el regreso de Tintín a Bélgica. El personaje, representado por un boy scout de quince años, fue recibido por una auténtica muchedumbre.

La segunda aventura de Tintín tuvo como escenario el Congo Belga, y es una abierta apología de las ventajas del colonialismo, con ciertos tintes racistas. Predomina un discurso paternalista acerca de la dominación colonial, vigente en la sociedad belga de la época. Algunos de los aspectos más controvertidos del álbum fueron eliminados en ediciones posteriores.

Al término de la aventura de Tintín en el Congo se descubre que un grupo de gánsteres de Chicago, dirigido por Al Capone, planea hacerse con el negocio de los diamantes en el Congo, anticipando ya la que sería la tercera de las aventuras del reportero, Tintín en América. En efecto, en la siguiente historia, que empezó a publicarse en septiembre de 1931 en las páginas de Le Petit Vingtième, el joven reportero y su inseparable fox-terrier visitan Estados Unidos, donde el protagonista no solo logra desbaratar los planes criminales de Capone, sino que tiene tiempo para hacer una visita a los pieles rojas, largamente idealizados por Hergé desde su época de boy scout.

En Los cigarros del faraón, inicialmente titulado "Las aventuras de Tintín en Oriente", Tintín inicia un periplo que lo llevará a nuevos escenarios exóticos: Egipto; la India y, más tarde, en el siguiente álbum, China. En esta ocasión el reportero no viaja como enviado de su periódico, Le Petit Vigtième, sino por motivos de placer. En Los cigarros del faraón los policías Hernández y Fernández (Dupond et Dupont, en la versión original) hacen su primera aparición. Adquiere protagonismo la figura del malvado millonario Rastapopoulos, que ya había tenido una breve aparición en Tintín en América.

El Loto Azul, publicado por entregas entre diciembre de 1932 y febrero de 1934, marca un punto de inflexión en la historia de la serie. La crítica coincide en que se trata de la primera obra maestra de Hergé, y algunos autores lo consideran el mejor de todos los álbumes de Tintín. Gracias a la colaboración que le prestó un estudiante chino, Zhang Chongren, el álbum está minuciosamente documentado, y se lleva a cabo con el propósito explícito de desterrar los absurdos tópicos occidentales acerca de China.

Ilustración de El Loto Azul

La madurez creativa alcanzada por la serie después de El Loto Azul se muestra en todo su esplendor en los años siguientes, que coincidieron con las tensiones prebélicas en Europa. Durante esta etapa, Hergé realizó otros tres álbumes, hoy considerados clásicos: La oreja rota, La isla negra y El cetro de Ottokar.

La oreja rota se publicó en Le Petit Vingtième entre diciembre de 1935 y febrero de 1937. El álbum marca el inicio de la fascinación de Hergé por Iberoamérica, que luego habría de retomar como escenario en aventuras posteriores. El desencadenante de la trama es el robo en el Museo Etnográfico de un fetiche arumbaya (una etnia amerindia inventada por Hergé), en pos del cual Tintín se desplaza al imaginario país de San Theodoros. La ambientación está inspirada en un conflicto entonces de actualidad: la guerra del Chaco, que entre 1932 y 1935 enfrentó a Bolivia y Paraguay por el control del Chaco Boreal. Hergé disfrazó los nombres, convirtiendo a Bolivia en San Theodoros y a la sede del Gobierno, La Paz, en Las Dopicos; Paraguay aparece como Nuevo Rico, y Asunción, su capital, como Sanfación.

En La isla negra, que empezó a publicarse en abril de 1937, la acción se traslada a Escocia. En una época en que las tensiones prebélicas debidas al expansionismo de Hitler eran más que evidentes, Hergé firmó una historia de espionaje en la que el principal villano era un alemán, el doctor Müller. Aunque las primeras ediciones del álbum contenían numerosos errores de ambientación, se solucionarían años después cuando se hiciera la edición para el mercado británico, en 1965, en gran parte gracias a la colaboración de Bob De Moor.

El siguiente álbum fue El cetro de Ottokar. El argumento del libro, en que aparece una dictadura expansionista (Borduria) que quiere anexionarse mediante intrigas una pequeña monarquía limítrofe (Syldavia), tiene analogías evidentes con el Anschluss alemán de Austria (1937), y con la posterior incorporación de Checoslovaquia al Reich (1938). Estas analogías, además, quedan aún más de manifiesto cuando se lee el nombre del dictador bordurio: Müsstler, una evidente amalgama de los nombres de Benito Mussolini y Adolf Hitler.

Sobre todo desde su reelaboración para la edición en color, en 1947, El cetro de Ottokar destaca por su cuidadosa ambientación, a la que no fue ajeno Edgar Pierre Jacobs (en agradecimiento, Hergé lo retrató como oficial sildavo en la página 59 de la edición en color del álbum). Hergé dotó a Syldavia, un país imaginario que volvería a ser escenario de otras aventuras de Tintín en el futuro, de todos los atributos de un verdadero estado: inventó su historia -que se resume en un folleto turístico que lee Tintín en las páginas 19 a 21 del álbum-, su folclore, el complicado aparato ceremonial de su corte, e incluso su idioma, el syldavo, que, aunque suena exótico, no es otra cosa que una mezcla de neerlandés y dialecto bruselense.

Mapa de Syldavia y Borduria

La Etapa de Plenitud y los Personajes Clave

Curiosamente, la etapa de plenitud de la serie coincide con la ocupación alemana de Bélgica, durante la Segunda Guerra Mundial. Es en esta época cuando aparecen varios de los personajes más importantes de la saga, incluyendo al capitán Haddock (en El cangrejo de las pinzas de oro) y al profesor Tornasol (en El tesoro de Rackham el Rojo). Es también la época en que los álbumes de Tintín comienzan a editarse en color (desde 1942).

Cerrado Le Vingtième Siècle por orden de los ocupantes, Hergé aceptó colaborar en el diario Le Soir, controlado por los alemanes. La tirada de Le Soir, de unos 250.000 ejemplares, permitió una difusión todavía más amplia de las aventuras de Tintín. En un primer momento, la nueva aventura, El cangrejo de las pinzas de oro, apareció en el suplemento del diario, Le Soir Jeunesse, todos los jueves a partir del 17 de octubre de 1940. En septiembre del siguiente año, sin embargo, debido a las restricciones de papel, el suplemento dejó de publicarse, y la historieta pasó a aparecer en las ediciones diarias del periódico, en formato de tira de prensa de solo tres o cuatro viñetas.

En una atmósfera apocalíptica, La estrella misteriosa, la siguiente aventura de Tintín, pone en escena la rivalidad entre europeos y estadounidenses por encontrar un misterioso meteorito. El álbum fue después muy criticado por el personaje del judío neoyorquino Blumenstein, principal villano del álbum, y por una viñeta en la que aparecían dos judíos estereotipados, uno de los cuales se alegra de la noticia del fin del mundo porque "así no tendría que pagar a mis proveedores". Esta última viñeta se suprimió en la edición en álbum; en cuanto a Blumenstein, en ediciones posteriores de la obra Hergé le cambió el nombre por Bohlwinkel, y lo ubicó, en lugar de en Nueva York, en un país imaginario, São Rico.

La estrella misteriosa fue el primero de los álbumes de Tintín editado en color, en 1942. Al año siguiente se reeditaron en color algunos álbumes anteriores: La oreja rota, La isla negra y El cangrejo de las pinzas de oro. En estas nuevas versiones de los álbumes tuvo un importante papel otro destacado autor de historietas, Edgar P. Jacobs.

Los dos libros siguientes constituyen una de las obras más ambiciosas de Hergé: el díptico compuesto por El secreto del Unicornio y El tesoro de Rackham el Rojo, en el cual es evidente la influencia de la clásica novela de aventuras La isla del tesoro de Stevenson. Es en el segundo de los álbumes en el que hace su aparición el profesor Silvestre Tornasol, paradigma del científico despistado y algo chiflado, para cuyos rasgos físicos Hergé se basó en los del célebre Auguste Piccard.

En diciembre de 1943, se inició en Le Soir la publicación de otra aventura de largo aliento, Las siete bolas de cristal, en la cual una misteriosa maldición persigue a los arqueólogos que han descubierto la tumba del Inca Rascar Cápac. Bruselas fue liberada por los aliados el 3 de septiembre de 1944, lo que supuso la interrupción inmediata de la publicación de Le Soir y, por consiguiente, de Las aventuras de Tintín. La acción de Las siete bolas de cristal quedó interrumpida en el momento en que Tintín deja el hospital en que están internados los arqueólogos afectados por la maldición del inca Rascar Capac (página 50 de la edición actual del álbum).

Para Hergé, acusado de colaboracionismo, se inició un calvario personal, ya que se le impidió seguir trabajando, y tuvo que responder de su actitud durante la ocupación. Puso fin a esta situación la intervención de Raymond Leblanc, antiguo miembro de la resistencia belga, que brindó a Hergé la posibilidad de continuar las aventuras de su reportero en una nueva revista, que llevaría precisamente el nombre del célebre personaje, Tintín, y cuyo primer número apareció el 26 de septiembre de 1946. Hergé recuperó a su personaje desde el primer número de la revista. Con algunos pequeños cambios (se intercaló un encuentro entre Tintín y Haddock), la acción de Las siete bolas de cristal se reanudó donde se había interrumpido. En lugar de la tira única en blanco y negro que se había utilizado en los últimos tiempos de Le Soir, en la nueva revista se publicaban tres tiras en color en la doble página central, lo que permitió a Hergé cuidar más la ambientación, e introducir en algunas de las planchas un texto explicativo acerca de la civilización inca. El templo del sol, segunda parte de Las siete bolas de cristal, continuó publicándose en la revista Tintín hasta el 22 de abril de 1948. Concluida la publicación de este díptico narrativo, Hergé decidió retomar, ocho años después, la aventura que había quedado interrumpida en 1940...

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Estilo Artístico y Narrativo

La obra de Hergé, creador de Tintín, no solo es famosa por su narrativa intrigante y sus personajes memorables, sino también por su estilo artístico distintivo. A lo largo de los años, se puede observar una notable evolución en la estética de los cómics, desde las primeras publicaciones hasta las más recientes. En los primeros álbumes, como Tintín en el país de los soviets, el arte es más rudimentario y sencillo. Sin embargo, a medida que avanza la serie, especialmente en títulos como El secreto del unicornio y Las cigarras del Pharaón, Hergé perfecciona su técnica, incorporando detalles más elaborados y una mayor profundidad en la iluminación y las expresiones faciales de los personajes.

El estilo gráfico y narrativo de Las Aventuras de Tintín se caracteriza por la "línea clara", un estilo franco-belga que se distingue por la definición exacta de la línea, la narrativa clásica y el cómic de género. Hergé concebía este estilo no solo como una técnica gráfica, sino como una forma de lograr la máxima comprensión de la historia a través de la integración del grafismo, los encuadres, los diálogos y los rótulos.

Las características de la línea clara incluyen la delimitación de las figuras mediante una línea continua y depurada, la ausencia de tonos intermedios como manchas de luz y efectos de sombra, y la aplicación del "efecto máscara", que combina personajes caricaturescos en un entorno realista, herencia de la escuela de Osamu Tezuka. A esto se suma el respeto a la narrativa clásica, el amor a la historieta de género, especialmente las historias de aventuras, y el uso exclusivo del blanco y negro en las primeras etapas, aunque las recopilaciones en formato álbum fueron publicadas a todo color, a excepción de Tintín en el País de los Soviets.

El diseño de personajes de Hergé es único, al igual que el diseño de sus escenarios, en los que el lector se ve cada vez más inmerso. Tintín vive sus aventuras en lugares diversos: desde los fríos paisajes de la URSS, las rutas arquetípicas estadounidenses hasta panoramas de la sabana africana, sin olvidar sus paseos por océanos, desiertos, selvas y otros lugares exóticos y singulares como ciudades y pueblos, recorriendo prácticamente todo el mundo, incluida Latinoamérica.

Ejemplo de estilo de

Personajes Principales y Secundarios

Tintín es un reportero belga estrella del diario Le Petit Vingtième, quien, en su intento de hacer grandes reportajes, siempre se mete en problemas por defender sus causas. Es fácil identificar a Tintín gracias a su baja estatura, su vestimenta y su tupé rubio característico. Algo curioso de este reportero es que en ningún momento se nos dan su edad ni sus relaciones familiares o afectivas, siendo todos estos datos un completo misterio, ya que la intención de Hergé era la de exaltar sus aventuras y líos en los que pudiera meterse. También es curioso que muchas de sus acciones son inspiradas por el movimiento scout, del cual su autor siempre sintió admiración.

A pesar de protagonizar casi siempre sus historias de manera solitaria -a excepción de su perro-, a lo largo de sus travesías, Tintín se hace de algunos aliados y amigos como los detectives Hernández y Fernández, el capitán Haddock o el Profesor Tornasol, eso sin contar la gran cantidad de personajes secundarios que lo ayudaron a lo largo de sus aventuras.

Pero, a pesar de tener ciertos acompañantes y ayudantes aliados, no podemos dejar de lado a su mejor amigo y compañero de viaje: su perro Milú, un fox terrier blanco amante de los huesos y con una ligera afición por el whiskey que, además de ser su acompañante, también servirá como el salvador de su dueño en diversas ocasiones. Además, a pesar de no poder hablar, Milú es excelente dando a entender lo que desea, aunque nosotros como lectores siempre sabremos lo que se encuentra en la mente de este perro gracias a los globos de diálogos.

En cuanto a los personajes secundarios, el capitán Haddock es un marino gruñón y leal, a menudo el alivio cómico de la serie. El profesor Silvestre Tornasol es un inventor brillante pero despistado, conocido por su sordera selectiva y sus excéntricos inventos. Los detectives Hernández y Fernández son una pareja de policías torpes pero bienintencionados, cuya ineficacia a menudo genera situaciones cómicas.

Impacto y Legado

La figura de Tintín ha tenido un impacto significativo en la literatura gráfica moderna, inspirando a numerosos artistas y autores en la creación de cómics y novelas gráficas. Su estilo narrativo, caracterizado por la claridad en la exposición y un enfoque casi cinematográfico en la construcción de la trama, ha marcado la pauta para otros creadores. Además, la forma en que Hergé integra elementos de realismo con aventuras fantásticas ha permitido que obras contemporáneas exploren temas complejos mediante un formato visual atractivo.

Los libros de Tintín son considerados clásicos en el análisis de la literatura gráfica por varios aspectos clave. En primer lugar, su narrativa visual única combina texto e ilustración de manera efectiva, permitiendo una inmersión profunda en la historia. Además, los personajes bien definidos y carismáticos, como Tintín y el Capitán Haddock, aportan humor y humanidad a las aventuras. La atención al detalle histórico y cultural en las tramas también enriquece la experiencia del lector, convirtiéndolos en ejemplos atemporales de arte secuencial.

La calidad narrativa y artística de los álbumes de Tintín se mide a través de varios factores clave. Su trama dinámica y el desarrollo de personajes crean historias envolventes que mantienen el interés del lector. El estilo gráfico de Hergé, caracterizado por su claridad y detalle, establece un estándar visual que muchos libros ilustrados intentan imitar. Además, la investigación y contexto cultural presentes en las aventuras de Tintín enriquecen la lectura, ofreciendo una profundidad que se compara con otros grandes títulos ilustrados.

Aún y con el paso del tiempo, Las Aventuras de Tintín son y seguirán siendo un gran referente para la industria del cómic. Incluso se puede catalogar como un eje central dentro de la historia de esta industria gracias a sus aportaciones a la narrativa gráfica. Indudablemente, sin Tintín muchas grandes historias -tanto en los cómics como en otros medios- no existirían. Tintín es un personaje de historieta creado por el dibujante belga Hergé, protagonista de la serie Las aventuras de Tintín. Hergé bautizó a su personaje inspirándose en el álbum de Benjamin Rabier Tintin Lutin, que apareció en 1897, y la vestimenta de Tintín se parece a la de otro personaje del mismo álbum, Onésimo. En el álbum de Rabier, 'Tintín' es el hipocorístico del nombre Martin, si bien también podría serlo de Augustin. Tintín aparece por primera vez en Le Petit Vingtième, suplemento infantil del diario belga Le Vingtième Siècle (El Siglo Veinte), el 10 de enero de 1929. Originariamente es un reportero de Le Petit Vingtième. Más adelante seguirá siendo reportero, aunque no se dirá de qué publicación, y de hecho casi nunca le veremos actuar como tal.

Al principio su compañero es solo el perro Milú, pero a partir del cuarto álbum, Los cigarros del faraón, conocerá a los policías Hernández y Fernández. A partir del noveno, El cangrejo de las pinzas de oro, le acompañará también el capitán Haddock, y ocasionalmente otros personajes secundarios, como el profesor Tornasol y Bianca Castafiore. Hasta El tesoro de Rackham el Rojo, el protagonista vive con su perro en un piso situado en la calle del Labrador 26, en una ciudad poco definida aunque a todas luces se trata de Bruselas.

Tintín es joven, rubio, de mediana estatura, y tiene un característico tupé. Su edad es difícil de determinar: no es adolescente pero tampoco adulto (se podría estimar que tiene alrededor de 20 años de edad). Como suele ocurrir con los personajes de cómic, Tintín apenas cambia a lo largo de los años. Desde 1929 hasta 1976 mantendrá su aspecto juvenil y su atuendo variará poco, apenas el color de los calcetines o el de la camisa. En cuanto a su carácter, encarna la perfecta bondad, no fuma, no bebe, salvo en muy pocas ocasiones, más que agua. No parece tener ninguna afición en particular ni practica ningún deporte, aunque le gustan los paseos por el campo y en alguna ocasión se nos muestra haciendo gimnasia casera y después yoga. Es extremadamente inteligente e ingenioso, tiene bastante más fuerza física de la que aparenta, una increíble facilidad para los idiomas, y sabe conducir todo tipo de vehículos, incluidos aviones y carros de combate. También es un buen tirador. Es muy sensible ante la injusticia y capaz de sacrificarse por socorrer a los débiles.

Uno de los mejores amigos de Tintín es Tchang Tchong Yen (aparte del capitán Haddock y de Milú), un adolescente chino al que conoce en El Loto Azul, su quinta aventura. Tintín siempre aparece con el mismo nombre, que necesariamente tiene que ser su apellido (de otro modo no recibiría correo a nombre de "Sr. Tintín").

Desde el primer volumen en adelante, Hergé describió a Tintín como un experto en conducir o reparar cualquier vehículo mecánico con el que se cruzara, incluidos automóviles, motocicletas, aviones y tanques. Dada la oportunidad, Tintín se siente cómodo conduciendo cualquier automóvil, ha conducido un tanque lunar y se siente cómodo con todos los aspectos de la aviación. También es un operador de radio capacitado con conocimiento del Código morse. Da un puñetazo sólido a la mandíbula de un villano cuando es necesario, demuestra impresionantes habilidades de natación y es un gran tirador. Demuestra ser un ingeniero y científico capaz durante su aventura a la Luna. También es un excelente atleta, en excelentes condiciones, capaz de caminar, correr y nadar largas distancias. Hergé resumió así las habilidades de Tintín: "un héroe sin miedo ni reproche". Más que cualquier otra cosa, Tintín es un pensador rápido y un diplomático eficaz.

La personalidad de Tintín evolucionó a medida que Hergé escribió la serie. Se relató que en las primeras aventuras, la personalidad de Tintín era "incoherente", ya que era "a veces tonto y a veces omnisciente, piadoso hasta la burla y luego inaceptablemente agresivo", en última instancia solo sirviendo como "vehículo narrativo". Pierre Assouline señaló que en las primeras Aventuras, Tintin muestra "poca simpatía por la humanidad". Michael Farr consideró a Tintín como un joven intrépido de alto nivel moral, con quien su audiencia puede identificarse. Su personalidad bastante neutral permite un reflejo equilibrado del mal, la locura y la temeridad que le rodea, permitiendo al lector asumir la posición de Tintín dentro de la historia en lugar de meramente seguir las aventuras de un protagonista fuerte.

Desde la primera aventura de Tintín, vive la vida de un reportero de campaña. Cuando viaja al Congo Belga, se dedica al fotoperiodismo. A veces, Tintín es quien es entrevistado, como cuando un reportero de radio le pide detalles "en sus propias palabras". A medida que sus aventuras avanzan, se le ve menos a menudo reportando y es más a menudo visto como un detective, persiguiendo su propio periodismo de investigación desde su apartamento. La ocupación de Tintin se desplaza aún más en aventuras posteriores, abandonando todo pretexto de informar sobre las noticias y en su lugar haciéndolo en su papel de explorador. Claramente libre de preocupaciones financieras, después de El tesoro de Rackham el Rojo es invitado a vivir como huésped permanente en el majestuoso palacio de Moulinsart con el jubilado capitán Haddock y el profesor Tornasol. Tintín ocupa todo su tiempo con sus amigos, explorando el fondo del mar, cimas de las montañas y la superficie de la Luna (dieciséis años antes del astronauta Neil Armstrong).

Graffiti de Tintín en Bruselas

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