Hiruzen Sarutobi, conocido como el Tercer Hokage (三代目火影, Sandaime Hokage), fue una figura central en la historia de Konohagakure. Nacido en el Clan Sarutobi, demostró desde joven un talento excepcional y habilidades prodigiosas, lo que le valió el reconocimiento como un prodigio. Fue estudiante de los dos primeros Hokages, Hashirama y Tobirama Senju, junto a sus compañeros Homura Mitokado y Koharu Utatane. A lo largo de su vida, Hiruzen se convirtió en maestro de legendarios ninjas como Jiraiya, Tsunade y Orochimaru, los Sannin Legendarios.
Desde su juventud, Hiruzen mantuvo una rivalidad con Danzō Shimura, a quien siempre superaba. Durante la Primera Gran Guerra Mundial Shinobi, Hiruzen estuvo involucrado en un peligroso enfrentamiento donde Tobirama Senju se sacrificó como señuelo para salvar a su equipo, incluyendo a Hiruzen, Danzō, Kagami Uchiha y Torifu Akimichi.

Más adelante, Hiruzen se casó con Biwako y tuvo dos hijos: Asuma Sarutobi y Tatsu Sarutobi. Como maestro de Orochimaru, Hiruzen reconoció su talento, pero también percibió una profunda maldad y sed de poder, intentando guiarlo por un camino mejor.
Tras la Tercera Guerra Mundial Shinobi, Hiruzen renunció a su puesto de Hokage, asumiendo la responsabilidad por los eventos de la guerra. Buscó un sucesor, considerando inicialmente a Orochimaru, pero se dio cuenta de que solo buscaba el poder.
Durante el nacimiento de Naruto Uzumaki, Hiruzen tomó medidas para proteger a Kushina Uzumaki, pero un hombre enmascarado atacó, liberando al Nueve Colas (Kyūbi). Hiruzen lideró la defensa de Konoha hasta la llegada de Minato Namikaze, el Cuarto Hokage. Tras la muerte de Minato y Kushina, Hiruzen retomó el puesto de Hokage para guiar a la aldea y cuidar de Naruto.

Hiruzen también se enfrentó a Orochimaru cuando este regresó para atacar Konoha. A pesar de su incapacidad para matar a su antiguo alumno, Hiruzen luchó valientemente, resucitando a Hashirama y Tobirama en el proceso. Utilizando el Sello Consumidor del Demonio de la Muerte, selló las almas de los anteriores Hokages y los brazos de Orochimaru, debilitándolo gravemente antes de morir pacíficamente.
Como Hokage, Hiruzen fue una fuente de sabiduría y buscó siempre la paz, intentando evitar el derramamiento de sangre. Admiraba profundamente a sus maestros y amaba a sus estudiantes, como demostró al no poder matar a Orochimaru.
Su apariencia cambió con el tiempo, pasando de ser un joven de baja estatura a un anciano con barba y líneas de expresión, a menudo visto fumando en su pipa. Siempre llevaba el uniforme oficial de Kage, destacando su dedicación al puesto.

Hiruzen también tuvo un papel importante en la vida de su nieto, Konohamaru Sarutobi. Inicialmente, Konohamaru se sentía eclipsado por ser el nieto del Hokage y aspiraba a serlo él mismo. Sin embargo, la influencia de Naruto le enseñó la importancia del esfuerzo y la dedicación.
Konohamaru Sarutobi, nieto del Tercer Hokage, es un jōnin de Konohagakure. A pesar de su linaje, inicialmente se sentía reconocido solo por ser el nieto del Hokage. Inspirado por Naruto, aspiró a convertirse en Hokage, llegando a ser líder del Equipo Konohamaru, formado por Boruto Uzumaki, Sarada Uchiha y Mitsuki.

Durante su juventud, Konohamaru demostró ser un ninja prometedor, dominando técnicas como el Jutsu Sexy y el Rasengan. A pesar de enfrentar tragedias, como la muerte de su abuelo y su tío Asuma, Konohamaru demostró una gran resiliencia emocional, emulando la "Voluntad de Fuego" de Naruto.
Años después, Konohamaru se convirtió en un mentor para Boruto, compartiendo un vínculo fraternal y guiándolo en su camino ninja. Su dedicación a Konoha y su aspiración a ser Hokage reflejan el legado de su abuelo, Hiruzen Sarutobi.
Naruto : La Historia de HIRUZEN SARUTOBI | La Vida del Tercer Hokage
Tsunade Senju, nieta de Hashirama Senju, fue una de las Sannin Legendarias y la Quinta Hokage. Conocida por su belleza y habilidades médicas, también poseía una fuerza física extraordinaria y el Sello Yin: Liberación, que le permitía regenerarse. A pesar de su pasado trágico y su fobia a la sangre, aceptó el puesto de Hokage tras la muerte de Hiruzen, demostrando valentía y liderazgo en momentos críticos para Konoha.
El legado de Hiruzen Sarutobi perdura a través de sus estudiantes, su familia y la aldea que protegió con su vida, encarnando los ideales de un verdadero líder ninja.