Nelson Mandela: La Historia Autorizada en Viñetas

Pocos personajes de la Historia reciente alcanzan el nivel de popularidad del que goza Nelson Mandela. Su prolongada vida es también la historia de los cambios en un país que hasta hace apenas dieciocho años se regía según las reglas de un régimen basado en la segregación racial. Su rostro es uno de los más conocidos, su imagen una de las más populares y su nombre estará por siempre unido al de la lucha por la dignidad. Su biografía ha sido llevada a todo tipo de formatos y hace unos años llegó al tebeo en la forma de una novela gráfica de más de doscientas páginas firmada por el colectivo Umlando Wezithombe y bendecida por el propio Mandela.

Hace unos meses Ediciones Escalera lanzó al mercado español una edición en castellano que supone la primera incursión en el mundo de la viñeta de esta joven empresa. Umlando Wezithombe es el nombre que un colectivo de artistas se ha dado para convertir el cómic en una herramienta educativa. Su lema traducido viene a ser algo así como “la historia del tebeo” o “la historia a través del tebeo”. Esta biografía del líder africano es un ejemplo perfecto de sus intenciones.

Portadas de novelas gráficas sobre Nelson Mandela

El cómic está dividido en ocho partes que se corresponden con las etapas de la vida de Mandela: su nacimiento y niñez en la Sudáfrica regida como dominio del Imperio Británico; su juventud y toma de conciencia de las diferencias establecidas entre razas; su progresiva implicación en el movimiento de liberación y primeras detenciones; su pase a la clandestinidad; su larga etapa como preso político; su papel como negociador para llevar la verdadera democracia al país austral; su posición como candidato a la presidencia del Estado y finalmente su mandato una vez en la misma, con un epílogo relativo a su legado.

Mandela es, como reza al principio de la reseña, una de las personas más conocidas de la historia reciente de la humanidad y su nombre lleva mucho tiempo siendo sinónimo de la lucha por la dignidad humana por el respeto a unos valores y derechos que toda persona debería ostentar. El cómic permite comprender al lector que la biografía de este líder político es también la radiografía de la evolución de un país cuyo nombre estuvo asociado hasta no hace mucho a lo peor que puede institucionalizar la especie humana. Los tiempos de las personas son distintos a los de las estructuras de poder, pero a veces un individuo tiene las cualidades y las oportunidades suficientes como para convertirse en el motor del cambio de los engranajes del mando.

La narración nos lleva a un país donde las tradiciones tribales conviven con la modernidad, al tiempo que una minoría blanca anglo-boer sienta las bases de un sistema de discriminación que permita mantener su posición de privilegio frente a la presión demográfica de una población mayoritariamente de color, principalmente negra pero también hindú. Asistiremos a la aparición del apartheid y a la sangrienta represión ejercida por sus defensores sobre cualquiera que osara cuestionar las medidas basadas en la filosofía de la diferencia de origen. Acontecimientos tan infames como la matanza de Soweto o el largo cautiverio al que fueron sometidos Mandela y sus compañeros de lucha nos retrotraen a unos tiempos no tan lejanos en los que don Nelson era uno de los presos políticos más conocidos y su liberación (de que hiciera carrera política mejor ni hablar) era un espejismo.

Mapa de Sudáfrica destacando Soweto

Han pasado dieciocho años desde que Sudáfrica viviera sus primeros comicios multirraciales, en virtud de los cuales Nelson Mandela fue el primer presidente de color de la república. Formalmente, el país ha borrado de su ordenamiento jurídico las normas segregacionistas pero social y psicológicamente las barreras construidas durante varias generaciones son aún tangibles. El tebeo recoge la frase lapidaria según la cual es más difícil defender las libertades que luchar por ellas. Quien la expone es alguien que por haber hecho la elección de pelear por los derechos de la mayoría desfavorecida sacrificó su libertad, arriesgó su salud y estuvo ausente durante una parte de la vida de su familia.

En el apartado técnico hay que indicar que las doscientas páginas de la novela parecen insuficientes para abarcar la rica y azarosa vida de Nelson Mandela. Hay que agradecer a los autores que hayan tomado la tarea de presentar aspectos de la vida privada del estadista, pero el resultado final hace necesario que la aproximación al cómic se haga por medio de varias lecturas. No estamos ante una de esas obritas de usar y tirar que se fabrican como churros y si se pretende abordar el tebeo con esa filosofía en mente la persona que lo intente se verá absorbida por multitud de nombres, fechas y acontecimientos. En algunos pasajes da la sensación de que ha faltado espacio para contar todo lo que los autores pretendían, aunque comprobando cómo se pasa de puntillas por asuntos como el final del matrimonio entre el protagonista y su segunda cónyuge Winnie Madikizela no sería raro pensar que pasajes como el citado fueron conscientemente omitidos.

Pasando a la parte gráfica hay que advertir que es aquí donde hallaremos su punto débil, pues si bien queda patente el trabajo de documentación realizado para poder contar la historia en cuestión, la plasmación en dibujos de la misma resulta un tanto pobre. El empleo de fotografías para lograr una similitud aceptable en cuanto a los rostros contrasta con la inverosimilitud que presentan las figuras, los encuadres, las composiciones, los escorzos, etcétera. Una buena parte de las veces viñetas y páginas resultan forzadas. Además, hay que indicar que el color aplicado no era quizá el más adecuado por ser un tanto saturado.

Por lo que respecta a la edición española hay que indicar que Ediciones Escalera ha hecho un trabajo sobresaliente en el que la relación calidad (y cantidad) / precio es correcta. Publicaciones como ésta constituyen una indicación de que el cómic está perdiendo la percepción tradicional de producto infantil y ganando la más lógica de ser una herramienta para contar historias tan buena como cualquier otra. Nelson Mandela: el cómic autorizado trae a la memoria de los lectores veteranos aquellas versiones en viñeta que, de forma simplificada, narraban las vidas y milagros de otros personajes históricos. La única diferencia entre aquélla y éstas es que la primera no simplifica nada y por ello es un tebeo recomendado para cualquier que conocer o dar a conocer la biografía de uno de los individuos más fascinantes que ha dado la especie humana.

Nelson Mandela y su lucha en Sudáfrica | Historia Educatina

Nelson Mandela y el General: Un Encuentro Crucial

Dos hombres se sentaron. Sobre la mesa, colocaron un té con leche y el destino de su país. Uno quería el fin del apartheid y contaba con el apoyo de la mayoría de la población. Tenía de su lado también la historia, pero el otro lideraba 40.000 almas armadas y dispuestas a un baño de sangre para defender sus privilegios. El político era negro; el militar, blanco. Casi nada parecía unirles y, aun así, decidieron hablar. Aquel día de octubre de 1993, en Johannesburgo, se conocieron, se confrontaron y se asomaron al abismo de una guerra civil a punto de estallar. Pudieron prender la mecha y, sin embargo, la apagaron. Descubrieron que compartían, cuando menos, una responsabilidad. Se entendieron.

-“Me parece que si nos lanzamos a una guerra como la que ustedes contemplan, la única paz posible será la de los cementerios”, dijo Nelson Mandela.

-“Para ser completamente sincero, estoy muy de acuerdo con su análisis”, respondió Constand Viljoen.

En la página siguiente del cómic Mandela y el general (Debolsillo), ambos se levantan y estrechan sus manos. “Sudáfrica podría haber sido como Siria, o peor”, resume John Carlin, guionista del tebeo -los dibujos son de Oriol Malet-. Ambos afrontaron críticas en sus bandos, resistencias, atentados. Pero, a partir de ese encuentro, el camino hacia las primeras elecciones que incluyeran a la población negra y acabaran con la segregación racial se enderezó. Meses después, un voto abrumador puso a Mandela al frente de Sudáfrica. Y Viljoen también participó en los comicios: su partido sacó el 2,2% de consensos y un puñado de escaños.

“Para concentrar la genialidad de Mandela no hay mejor episodio que la seducción del general. Fue el último reto, el más difícil, de su odisea: convencer a un exmilitar de extrema derecha de que era una buena idea que un negro fuera presidente”, aclara Carlin, escritor, periodista y corresponsal en Sudáfrica durante el fin del apartheid. Cuando su editorial en Francia le pidió una historia en viñetas que encerrara la grandeza de Madiba, Carlin lo tuvo claro: “Es una parábola, pero también demuestra que los seres humanos son complejos. Ese a menudo era el punto de partida de Mandela con sus enemigos”.

Viñetas de 'Mandela y el general'

Mataré a Mandela: Otras Perspectivas

Tanto que el líder sudafricano hubiera comprendido incluso a Moses. Y eso que el hombre protagoniza el tebeo Mataré a Mandela (Panini Comics), dibujado en blanco y negro pero volcado en mostrar los grises de la lucha contra la segregación racial. Porque la obra, fruto de la fantasía de Gabriella Contu y el arte de Giuseppe Baiguera, se centra en un negro que comparte el fondo pero no los métodos de la lucha de Madiba. “Cree que combatir aquel sistema conlleva un precio demasiado alto”, tercia la guionista. Ambas obras se juntan en las librerías estas semanas para reivindicar con viñetas, lápices y acuarelas la leyenda del político, fallecido el 5 de diciembre de 2013.

Lo hacen, eso sí, a través de senderos distintos. Mandela y el general mezcla la relación entre los dos líderes, la cuerda cada vez más tensa en Sudáfrica a principios de los noventa y los recuerdos de Carlin. “Mi primer contacto con Mandela fue una rueda de prensa tras su liberación de la cárcel. Duró solo media hora, pero tuve la absoluta certeza de que acababa de estar ante el político más brillante que conocería en mi vida. Tenía una sonrisa de mil vatios, una enorme cortesía y la tendencia a reírse de sí mismo, por humor y también para no intimidar a la gente a su alrededor”, afirma el autor. Con Viljoen, en cambio, coincidió en un mitin de tintes hitlerianos donde el militar insistió entre vítores en que la lucha violenta era la única vía. Pocos meses después, ese mismo hombre dejaba la lucha armada y acababa en el Parlamento. Carlin se lo explica solo con “la magia de Mandela”, reforzada por la presión de Braam Viljoen, el hermano anti-apartheid del general.

En el cómic de Contu, al revés, el líder es una sombra. Mataré a Mandela está ambientado décadas antes, en la época del proceso que condenó al entonces activista a 27 años de cárcel. El viejo Moses vive en un suburbio, trabaja para un juez blanco y racista y lucha por conciliar sus contradicciones: quiere justicia para su gente, pero un recuerdo doloroso le impide apoyar la batalla de Mandela y el Congreso Nacional Africano. “En mis investigaciones no encontré a sudafricanos negros favorables al apartheid, pero sí una pequeña minoría convencida de que una oposición abierta podía empeorar las cosas. Me interesaban los matices, y cómo la historia entra en la vida de la gente común”, aclara Contu.

El Legado de Mandela en Viñetas

Desde la muerte del líder, más tebeos han rediseñado su mito. De Madiba Legacy Series a Para la libertad, pasando por Nelson Mandela. El cómic autorizado, en el que colaboró la propia fundación del expresidente, la novela gráfica ha dibujado un monumento a la memoria del político. “Mostró que la libertad y la justicia no pueden ir separadas; supo juntar el reconocimiento del otro con la exigencia de ser a su vez respetado”, asevera Contu. “Combinaba generosidad y astucia con la capacidad de meterse en la piel del enemigo. Fue capaz de convencer, en condiciones complicadas, tanto a su gente como a sus peores adversarios”, añade Carlin.

Por eso, ambos autores creen que sus cómics resultan muy actuales. El británico asegura: “En lugar de Rajoy, Mandela hubiese resuelto la cuestión catalana en una semana. Cuando veía una polarización su impulso era el de tender un puente, con pragmatismo”. En librerías de toda España y Europa, ya se puede leer esta lección. Solo falta que llegue a los Parlamentos.

Una Autoridad Moral Inigualable

La vida de Nelson Mandela es sin duda el espejo en el que las sociedades y los dirigentes del mundo deberían de mirarse, y uno de los pocos ejemplos de autoridad moral capaces de instaurar el perdón, la tolerancia, la reconciliación y la amistad como valores fundamentales tanto en la vida diaria de un pueblo como en el ejercicio de la más alta política. Luchador por la libertad, presidente de su nación y héroe mundial, Nelson Mandela fue juzgado terrorista, proscrito en su propia tierra, capturado, amenazado de muerte y encarcelado durante veintisiete años. Pero nada pudo detener su lucha contra uno de los regímenes más abominables de la historia.

Liberado el 11 de febrero de 1990, supo estar a la altura de las circunstancias, tanto a la hora de liderar una transición democrática sin derrramamiento masivo de sangre como para sentar, con su inigualable capacidad para apelar a los corazones de sus enemigos, las bases de una reconciliación duradera. También supo hacer lo más difícil para un gobernante: marcharse del poder una vez logrado su objetivo y seguir trabajando a través de sus numerosas iniciativas en favor de los sectores más desfavorecidos de la población sudafricana.

Este libro recoge por primera vez en forma de novela gráfica la larga marcha de Mandela hacia la libertad de la población negra, india y mestiza en un país dominado durante décadas por la minoría blanca a través del Apartheid. Una historia capaz de sacar lo mejor de quienes se acercan a ella, un mensaje de esperanza para las nuevas y no tan nuevas generaciones de lectores y ciudadanos ávidos de un mundo más sano. No son los diamantes, ni el oro, ni el platino, ni los recursos pesqueros. El bien de exportación más valioso de Sudáfrica es el legado de Nelson Mandela, el que tienes ahora en tus manos.

Nelson Mandela saludando a una multitud

La Trascendencia del Legado de Mandela

Nelson Mandela es uno de los personajes históricos más admirados del siglo XX. Su biografía ha sido llevada a multitud de formatos y en el año 2007, el colectivo de artistas Umlando Wezithombe (History in pictures, algo así como La Historia dibujada) decidió llevar la vida del gran líder sudafricano al cómic. Algunos episodios de su vida son muy conocidos gracias a las adaptaciones cinematográficas como Invictus, que narra cómo el ya presidente sudafricano utilizó el Rugby para tratar de unir a los sudafricanos. El cómic fue concebido como una forma de acercar la historia de Mandela a los jóvenes sudafricanos, de manera que el relato está dividido en ocho partes. En su edición original, cada uno de estos fragmentos era un cuadernillo independiente, puesto que el objetivo era que la publicación fuera barata y pudiera llegar a todos los colegios del país.

El cómic permite obtener una visión general de la biografía del primer presidente democrático de la República de Sudáfrica, aunque omite algunos episodios, especialmente los centrados en la vida personal y familiar después de su liberación. Como indica el título, este es el cómic autorizado, y por tanto, es la visión oficial de la figura de Mandela. A la muerte de Nelson Mandela, acaecida en diciembre de 2013, multitud de líderes políticos de todo el mundo ensalzaron su figura y reivindicaron su legado. El cómic muestra la gran talla moral del personaje y su trascendental papel en la transición relativamente pacífica de un régimen tan brutal como el apartheid hacia un régimen democrático.

El CNA y Mandela estuvieron en la lista de organizaciones consideradas terroristas por los Estados Unidos entre los años 1980 y 2008. En cuanto al apartado gráfico, el resultado es correcto, pero sin demasiados alardes. El uso de fotografías para dotar de realismo a algunos escenarios es interesante, así como algunas composiciones de página que rompen los esquemas más tradicionales; pero el resultado general no está a la altura de los hechos que narra. Además, en ocasiones la lectura se hace difícil, ya que el convencional orden de izquierda a derecha y de arriba a abajo no acaba de funcionar. Lástima también de algunos errores tipográficos, especialmente visibles en las fechas.

Una Obra Recomendada

Nelson Mandela. El cómic autorizado es una obra muy interesante, ya que permite en menos de 200 páginas tener una perspectiva general de la vida de uno de los grandes personajes del siglo XX. Su lucha por la libertad y por la igualdad, sus reflexiones sobre multitud de temas y los sacrificios personales que tuvo que realizar por su pueblo quedan reflejados con gran veracidad. El prólogo del cómic, extraído de un discurso del propio Mandela en 2007, explica con gran acierto las bondades del cómic, que considera la mejor manera de atraer a un público joven al legado de su vida.

Retrato de Nelson Mandela

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