Madara Uchiha fue un legendario shinobi, co-fundador de Konoha y líder del Clan Uchiha durante su tiempo. Además, fue la pasada Reencarnación de Indra Ōtsutsuki. Luego, fue revivido en la Cuarta Guerra Mundial Shinobi para luchar contra la Gran Alianza Shinobi, revelando sus verdaderas intenciones, haciéndolo el antagonista principal de la serie.
Orígenes y Ascenso al Poder
Madara creció en constante competencia con su hermano menor, Izuna Uchiha. Ambos eran reconocidos como los miembros más talentosos de su clan. Su competencia los condujo a obtener el Mangekyō Sharingan, y con él, fueron capaces de tomar el control del Clan Uchiha, en el cual Madara actuaba como líder. Aún para los estándares de su clan, el chakra de Madara fue inusualmente fuerte. En una época definida por la guerra, todo lo que hizo fue la batalla, y todavía buscaba ser aún más fuerte. Bajo su liderazgo, el clan conquistaba todo lo que encontraban.
Años después, el Clan Uchiha constantemente se enfrentó con el clan Senju igualmente poderoso. Para poner fin a la lucha constante, el líder de los Senju, Hashirama Senju, se acercó al Clan Uchiha con una ofrenda de paz. Aunque Madara no quería la paz con los Senju, el resto del Clan Uchiha querían poner fin a los combates, y Madara no tenía más remedio que estar de acuerdo con su decisión. Los Senju y Uchiha, y todos los clanes que habían conquistado se unieron para formar la aldea oculta de la Hoja.
La Fundación de Konoha y el Exilio
Contra los deseos de Madara, los habitantes del pueblo eligieron como primer Hokage a Hashirama. Madara temió que Hashirama oprimiera a los Uchiha, y trató de conseguir apoyo para desafiar su liderazgo. Sin embargo, los Uchiha le dieron la espalda a él, creyendo que sus motivos solo se debieron al orgullo y el deseo de más poder. Abandonado por su clan, Madara abandonó la aldea jurando venganza; después de regresar con el fin de impugnar a Hashirama en la batalla.
Lucharon en el lugar que algún día sería llamado el Valle del Fin, donde, aunque Madara exhortó al Kyubi, fue derrotado cuando el control del Kyubi fue tomado por Hashirama. Se creía que había muerto en la batalla, pero salió muy mal herido. A pesar de su derrota, logró apoderarse de un poco de las células de Hashirama.

Manipulación y Resurgimiento
Con el tiempo, él fundaría Akatsuki. Además, viajó a Kirigakure, en donde controló a través de su Sharingan a Yagura, de tal forma que Madara fue considerado como el verdadero Mizukage detrás de las sombras. Kisame Hoshigaki es uno de los pocos ninjas de Kirigakure que están enterados de su manipulación.
Doce años antes del inicio de la serie y después del final de la Tercera Gran Guerra Mundial Shinobi, la jinchūriki del Kyubi, Kushina Uzumaki, estaba a punto de dar a luz, lo que debilita el sello que contiene al Kyubi. Madara mató a los guardias ANBU y secuestró a Naruto. El padre de Naruto, Minato Namikaze, tomó a Naruto de nuevo, pero Madara escapa con Kushina. Como el sello estaba a punto de romperse y en consecuencia el Kyubi sale del cuerpo de la Jinchūriki al ser extraído por el Uchiha, Madara usó su Sharingan para poner al Kyubi bajo su control y comenzar de este modo su ataque sobre la aldea. Kushina sobrevive a la extracción. Madara lleva al Kyubi a Konoha para destruirla. Minato llegó y fue capaz de contener al Kyubi, pero Madara se enfrenta a Minato para detener su intromisión. Madara rápidamente es forzado por Minato a usar su ninjutsu de tiempo-espacio. Sin embargo, Minato fue capaz de deducir el secreto detrás de la técnica y someter a Madara con una oportuna teletransportación y lo remata con un Rasengan. Minato luego libera al Kyubi del control de Madara, herido y privado de su mejor arma, optó por huir, diciendo que el Kyubi estaría a su control de nuevo algún día. Al concluir el ataque del Kyubi, en Konoha, Minato selló a la mitad del Kyubi en su hijo y la otra mitad en sí mismo, aunque a costa de su propia vida, la de su mujer y otras víctimas durante el ataque. Unos años más tarde, se infiltró en Konoha para tratar de reavivar las llamas de la guerra. Fue encontrado por Itachi, que convenció a Madara de preservar a la población a cambio de ayudar a acabar con el clan Uchiha como venganza por abandonarle décadas atrás.

La Persona de Tobi y la Manipulación de Akatsuki
Para mantenerse a la sombra de Akatsuki, Madara finalmente tomó el disfraz de Tobi, dándole órdenes a Pain en secreto. Lleva una máscara naranja, que revela sólo su ojo derecho. Mientras está como Tobi, es despreocupado, ridículo e infantil, algo que le molestaba a la mayoría de los otros miembros. Deidara, que creía todo dentro de Akatsuki debe ser serio y tranquilo, no estaba contento con la personalidad infantil de Tobi. Madara está muy comprometido a mantener su identidad secreta. Kisame y Zetsu, por el contrario, aprecian un poco la capacidad de Tobi para alegrar a la organización tétrica.
Madara se infiltró en Konoha para tratar de reavivar las llamas de la guerra. Fue encontrado por Itachi, que convenció a Madara de preservar a la población a cambio de ayudar a acabar con el clan Uchiha como venganza por abandonarle décadas atrás.Tras la muerte de Sasori, Madara, como Tobi, apareció con Zetsu y recogió el anillo de Sasori. Expresó su interés en unirse a Akatsuki, creyendo que encontrar el anillo le concedería la adhesión. Entonces encontró con el brazo de Deidara y el anillo que llevaba, creyendo que Deidara estaba muerto también. Tobi fue aceptado en Akatsuki como el reemplazo de Sasori y Deidara como su compañero. Fue asignado a la captura del Sanbi, y Deidara le acompañó.

Apariencia y Personalidad
El aspecto original de Madara llevaba el pelo largo, largo hasta los hombros, a diferencia de Izuna, Madara no lo mantiene atado en una coleta. También llevaba el traje estándar del Clan Uchiha: una camisa de cuello alto negra con el símbolo del clan en la espalda y pantalón azul con vendas en los extremos, aunque Madara tiende a dejar el cuello de la camisa abierta. Al declarar una tregua con el clan Senju y fundar Konoha, Madara había dejado crecer el pelo aún más, hasta la cintura. También llevaba protector de la aldea en la frente, y una armadura roja, de apariencia similar a los usados por los Samurai y los Senju.
Con los años, Madara ha adoptado el nuevo aspecto de Tobi: cubre su rostro con diversas máscaras y llevando el pelo más corto. Sin embargo, cuando se quita la máscara, se ven varias arrugas debajo de los ojos que lo asemejan a Danzo Shimura. Hasta su pelea con Konan, el ojo izquierdo de Madara no se había visto. Bajo su máscara parece haber vendas en la frente, así como tener un Sharingan en su ojo izquierdo hasta perderlo con el Izanagi durante su pelea con Konan, que fue eliminado y reemplazado con uno de los ojos de Nagato, el Rinnegan. Bajo su capa de Akatsuki, lleva un traje negro de manga larga que cubre también el cuello y la barbilla, un par de guantes negros y un pantalón negro, junto con los zapatos de Akatsuki y estribos blancos. En la cintura, lleva un cinturón negro y espeso, con la armadura de metal, como las placas que se le atribuyen. Después de su pelea con Konan, la máscara de Madara fue cambiada a una morada que cubre toda la mitad superior de su cabeza con un diseño que se parece al único ojo de la Bestia de Diez colas.
En comparación con la personalidad que aparentaba simulando ser Tobi, la verdadera personalidad de Madara es mucho más tranquila y mucho más grave, pero aún tiene la costumbre de bromear y de faltarle el respeto a todos a su alrededor. A pesar de sus limitaciones actuales en batalla, es muy arrogante, insultando incluso a los más fuertes ninja y tratando a los miembros de Akatsuki como meras herramientas que sirvan a sus propósitos. Minato creía que él estaba usando la ideología de Pain en su contra con el fin de controlarlo. Él se hizo amigo de Uchiha Sasuke de manera similar con el fin de llevarlo a unirse a Akatsuki diciéndole sobre el pasado de Itachi, a pesar de que tiene un interés evidente en Sasuke y sus habilidades. Madara ha fijado sus objetivos en conseguir tener a Sasuke de su lado para servir a los objetivos de Akatsuki. Cuando Itachi murió, nadie podría impedirle decirle a Sasuke la verdad de la masacre del Clan Uchiha. Madara expresa su decepción cuando Sasuke no pudo capturar al Hachibi. Madara posee un odio extremo hacia el clan Senju y Konoha, ya que es un descendiente del hermano mayor que fue aprobado por haber sido el sucesor del Sabio de los Seis Caminos. Este odio se agravó cuando el pueblo eligió a Hashirama Senju a ser Hokage sobre él. Madara admiró a Hashirama por su poder, pero en secreto todavía lo odiaba. Este odio lo dirigió a una vida dedicada a la venganza.
Habilidades y Poderes
Madara Uchiha es descrito por muchos como uno de los ninjas más dotados de la historia, siendo reconocido como el miembro más poderoso del Clan Uchiha. Se ha observado que ha nacido con un chakra particularmente poderoso, que afirma es la razón de su "terca negativa a morir". Hasta el Kyubi mencionó que el chakra de Madara es aún más siniestro que el suyo. Madara ha demostrado ser capaz de derrotar a varios oponentes poderosos, como es el caso de luchar contra Gaara, Tsunade, A, Ōnoki y Mei Terumī, los cuales son los kages de las aldeas de las Cinco Grandes Naciones Shinobi, al mismo tiempo y salir ganando sin mucho esfuerzo, dejándolos gravemente heridos y al borde de la muerte.

Dōjutsu
Sharingan: Madara había dominado su Sharingan a temprana edad. Con ella se obtiene acceso a las capacidades genéricas del Dōjutsu, como ver el chakra, la predicción de los movimientos y la de sumergir a su víctima en un genjutsu de paralización con sólo hacer contacto visual con él. También era capaz de controlar al Nueve Colas con su Sharingan.
Mangekyō Sharingan Eterno: Madara fue el primero de los Uchiha en activar el Mangekyō Sharingan. Después de quedar ciego a causa de la utilización continua del Mangekyō Sharingan, se implantó los ojos de su hermano, despertando el Mangekyō Sharingan "Eterno" (una combinación de su propio Mangekyō Sharingan y el de Izuna). Con este poder, Madara nunca temería el riesgo de perder la vista otra vez, y además, con ella podía controlar totalmente al Nueve Colas. Hasta la fecha, se le ha visto poder utilizar el Susanoo, siendo de un particular color azul, dos caras totalmente diferentes que se unen, a lo largo de su columna vertebral, con cada una de éstas mostrando un par de brazos, dando un total de cuatro. Las capacidades defensivas de su Susanoo son altas. Incluso en su estado incompleto, la caja torácica es capaz de resistir la Super Gran Bola Rasengan de Naruto Uzumaki y un Corte de Rayo de Opresión Horizontal, sin ningún daño.
Rinnegan: Varios años después de que Madara se implantara las células de Hashirama, Madara despertó el Rinnegan, poco antes de su muerte. Debido a que su Rinnegan es como una forma mucho más avanzada de su Dōjutsu original, Madara tenía la capacidad de acceder tanto al Mangekyō Sharingan Eterno como al Rinnegan y pasar del uno al otro en cualquiera de las dos formas. Como usuario del Rinnegan, Madara podía acceder a los poderes de los Seis Caminos, mostrando, inicialmente, el uso del Camino Preta, siendo capaz de absorber ninjutsus de manera independiente. Utilizando el Camino Externo, Madara demostró la capacidad de utilizar el Camino Exterior - Jutsu de la Vida Celestial de Saṃsāra. Además, al igual que el resto de los usuarios del Camino Externo, Madara podía manifestar receptores de chakra, así como también tenía acceso a las cadenas de chakra, con las cuales pudo restringir totalmente a las nueve Bestias con Cola. Madara también mostró la capacidad de combinar las habilidades del Rinnegan con el Susanoo, pudiendo tirar dos meteoritos masivos hacia el campo de batalla de la atmósfera superior. Después de haber sido revivido, Madara mostró la capacidad de poder generar una sombra corpórea invisible que puede ayudarlo, durante los combates. Gracias al Chakra Senjutsu, la sombra se volvió lo suficientemente fuerte como para repeler a las nueve Bestias con Cola.
Rinne Sharingan: Posteriormente, cuando Madara se acercó a la Luna y arrancó la placa de su frente, logró despertar el Rinne Sharingan, el cual es el ojo de Kaguya Ōtsutsuki y el Diez Colas. Con este ojo legendario, Madara pudo proyectar el Tsukuyomi infinito en la Luna, logrando poner a todo el planeta bajo su control.
Otras Habilidades
Taijutsu: Madara era un luchador muy hábil en el campo del Taijutsu: poseía una fuerza notable, gran velocidad y unos reflejos asombrosos. Era capaz de desarmar fácilmente a un ninja armado con espada en mano, antes de que éste pudiera reaccionar. Él fue capaz de levantar a un shinobi por el cuello, sin mostrar ningún esfuerzo con una mano. Con una patada, él fue capaz de repeler a un Shinobi el doble de su tamaño contra un grupo de ninjas que se aproximaban, volcando a todos a sus pies. Madara demostró un Taijutsu mortal, haciendo estragos y derrotando a decenas de ninjas de la Cuarta División, luchando cuerpo a cuerpo, sin ninguna dificultad.
Elemento Madera: Después de su enfrentamiento contra Hashirama Senju en el Valle del Fin, adquirió una parte de su "fuerza" y, como resultado, obtuvo la capacidad de utilizar el Elemento Madera. Con el Elemento Madera, Madara ha demostrado la capacidad de crear al instante numerosos árboles enormes, las cuales atacan a sus oponentes directamente y un denso bosque de árboles con flores, cuyo polen puede dejar inconsciente al enemigo.
Armas: Madara ha mostrado una cantidad de armas a través de los años. Llevaba un Gunbai con él, durante la mayor parte de su vida, hasta su batalla contra Hashirama, demostrando ser su arma principal, con propiedades únicas. No sólo es extremadamente resistente como para bloquear ataques de gran alcance, tales como la Super Min...
¿QUÉ tan PODEROSO es MADARA RIKKUDO SENNIN? (Juubi + Shinju + RinneSharingan) | UchiHax
La Cuarta Gran Guerra Ninja
Madara fue revivido por Kabuto Yakushi mediante el Edo Tensei, así como Mū se presentó ante él y le comentó la situación. Sin más que decir, Madara se lanza contra la Cuarta División y allí, éste empieza a acabar con una gran cantidad de shinobis sólo con ataques físicos, gracias a la ayuda de su Sharingan, con el cual transmite miedo. Así, Ōnoki, Gaara y Naruto deciden actuar en equipo y tratar de detenerlo, pero Madara libera su Susanoo y el Mangekyō Sharingan. Naruto usa el Elemento Viento: Rasen Shuriken hacia Madara, pero éste activa el Rinnegan en el último segundo y absorbe el ataque.
Madara le pregunta a Kabuto qué es lo que le ha hecho a su cuerpo, por lo que responde que ha logrado maximizar el poder de Madara, por lo que decide poner a prueba sus poderes, bajando un meteorito gigante al campo de batalla. Los shinobis, atónitos de lo que están viendo, huyen del lugar, pero Ōnoki decide parar el meteorito usando el Elemento Tierra: Jutsu de Roca Ultra Ligera, haciéndolo más ligero y, con ayuda de Gaara, lo detienen, pero Madara desciende un segundo meteorito, el cual choca contra el primero y produce un gran temblor por todos lados. En el cuartel de la alianza, Tsunade decide ir a la batalla. Madara trata de invocar al Kyūbi sin éxito, por lo que usa el Jutsu Secreto de Elemento Madera: Nacimiento de un Mundo de Árboles.
Al ser revivido, Madara mostró un aspecto juvenil, a diferencia de cuando él había muerto de anciano. Durante su batalla con los Cinco Kages, una réplica de la cara de Hashirama fue revelada al estar en el pecho del Uchiha. Al convertirse en el Jinchūriki del Diez Colas, Madara sufrió una serie de cambios en su cuerpo: su cabello se volvió castaño rojizo (blanco en el anime), y su piel adquirió una tonalidad grisácea. Del mismo modo, su cuerpo quedó envuelto por una capa de chakra que se manifestó en forma de ropa física: una túnica blanca con 6 magatamas negras en el pecho y nueve en la espalda, debajo de una imagen del Rinnegan, con una línea en cada lado.
Luego de absorber el tronco del Dios Árbol, Madara ganó un número mayor de magatamas en sus mangas y al final de su túnica. Esta transformación es similar al manto que llevaba la princesa Kaguya Ōtsutsuki. Además, al remover la placa de su frente, Madara mostró que poseía un tercer ojo, igual al del Diez Colas y Kaguya. Con este ojo legendario, Madara pudo proyectar el Tsukuyomi infinito en la Luna, logrando poner a todo el planeta bajo su control.
Cuando pensamos en los grandes villanos de Naruto, hay nombres que resuenan de inmediato: Orochimaru, Pain, Obito... y, por supuesto, Madara Uchiha. Sin embargo, cuando la Cuarta Guerra Ninja llegó a su punto más álgido, Masashi Kishimoto tomó una decisión que sigue siendo tema de debate: desechar a Madara en el último instante para introducir a Kaguya Otsutsuki como la gran villana final. La aparición de Kaguya fue, por decirlo suavemente, anticlimática. Desde el inicio de la serie, el conflicto se había centrado en los ninjas, en la rivalidad entre clanes y en los sueños y traumas personales de cada personaje. La guerra se construyó en torno a la historia de Madara, el Eterno Mangekyou Sharingan, el Susanoo perfecto, el plan Ojo de Luna... Todo apuntaba a él como el enemigo definitivo. Su inclusión no solo resultó abrupta, sino que también desvirtuó el desarrollo previo. Black Zetsu, un personaje que había estado en las sombras manipulando todo desde el inicio de la serie, de repente se convierte en la mente maestra que orquestó la caída de Madara para revivir a Kaguya.
Antes de Kaguya, el ascenso de Madara como villano principal se sintió natural. Primero tuvimos a Obito Uchiha, cuyo papel como Tobi había sido una gran revelación. La tragedia de su historia y su relación con Kakashi y Rin le daban profundidad a sus acciones, convirtiéndolo en un antagonista complejo. Cuando Madara tomó el escenario, la serie subió de nivel. Su presencia imponía respeto, y su poder hacía que la guerra se sintiera realmente desesperanzadora para los protagonistas. Él no solo demostró ser un genio del combate, sino que también se reveló como el arquitecto de la guerra misma. El principal problema con Kaguya es que su inclusión en la historia se siente forzada. Mientras que Madara tenía motivaciones claras y una filosofía retorcida pero comprensible, Kaguya simplemente era una deidad alienígena que quería recuperar su chakra. También está el problema del desarrollo del combate final. Mientras que peleas como Naruto contra Pain o Sasuke enfrentando Itachi tenían un gran peso emocional, la batalla contra Kaguya se siente vacía. Se convierte en una demostración de poderes que, si bien visualmente impresionante, no logra transmitir la misma tensión narrativa que las batallas anteriores. Al final, la derrota de Kaguya se siente como un trámite para llegar al verdadero final: Naruto vs. Si Kishimoto quería introducir el concepto de los Otsutsuki, podría haberlo hecho de una manera más orgánica. En lugar de hacer que Madara fuera traicionado por Black Zetsu y que la gran diosa alienígena apareciera de la nada, podría haberse explorado el origen del chakra de una forma menos abrupta. La Cuarta Guerra Ninja tenía una escalada natural de antagonistas: primero Obito, luego Madara. Si la serie hubiera seguido este camino sin desviarse a Kaguya, el cierre habría sido mucho más satisfactorio. En retrospectiva, es difícil no preguntarse: ¿realmente era necesario este giro final?
Madara Uchiha (うちはマダラ, Uchiha Madara) fue un legendario shinobi, co-fundador de Konoha y líder del Clan Uchiha durante su tiempo. Además, fue la pasada Reencarnación de Indra Ōtsutsuki. Luego, fue revivido en la Cuarta Guerra Mundial Shinobi para luchar contra la Gran Alianza Shinobi, revelando sus verdaderas intenciones, haciéndolo el antagonista principal de la serie.
Madara Uchiha (うちはマダラ, Uchiha Madara) es un personaje antagónico de la serie de manga Naruto, escrita e ilustrada por Masashi Kishimoto. Antes del comienzo de la historia llegó a convertirse en la figura principal de su clan, y era una reencarnación de Indra Ōtsutsuki, así como uno de los ninjas más poderosos de todos los tiempos. En la primera parte, donde no hace aparición física, se lo menciona durante la batalla entre Naruto Uzumaki y Sasuke Uchiha, cuando este último hace un comentario sobre un histórico enfrentamiento de Madara contra el primer Hokage, Hashirama Senju. En la segunda parte, pasa de ser una figura de leyenda a estar involucrado en la mayoría de desgracias que azotan al mundo ninja, aun muerto.
Madara Uchiha siguió influyendo en el mundo, décadas después de su muerte. Al instruir a Obito para continuar con su nombre, el nuevo "Madara" llegaría a influir en Yahiko para crear Akatsuki, manteniendo un especial cuidado en el Rinnegan de Nagato. Las acciones que ha realizado Obito desde entonces, fueron todas por el bien del Plan Ojo de Luna que el mismo Madara diseñó, incluido el Ataque del Nueve Colas a Konoha, que culminó con la muerte de Minato Namikaze y Kushina Uzumaki, con su hijo Naruto Uzumaki convertido en el Jinchūriki de Kurama. Sin embargo, la notoriedad de Madara era suficiente en la que Kabuto Yakushi buscaría su ADN y reviviría al legendario Uchiha en la flor de su vida, como una apuesta por el dominio estratégico en la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, mientras se expone el engaño de Obito. Tras el fin de la Cuarta Gran Guerra, la leyenda de Madara Uchiha se enalteció, llegando mucho más allá de lo que ya lo era en sus tiempos, como "Madara, el fundador".