La reconstruida mansión Uchiha se alzaba majestuosa, aunque aún olía a madera fresca y yeso. Itachi y Naruto decidieron quedarse desde que Naruto despertó del coma, pensaron que quedarse en el distrito era mas seguro para estar con la familia Uchiha.
El comedor principal, enorme y de estilo tradicional, albergaba una larga mesa de cedro donde la familia Uchiha y sus invitados compartían lo que se sentía como la primera cena de paz en años. Shisui, con su energía inagotable, no había dejado de hacer bromas sobre la "reparación estructural" de la habitación de Itachi, haciendo que Naruto se cubriera el rostro, rojo de la vergüenza, mientras Mikoto, con los ojos llorosos de felicidad, servía más sake y té, tratando a Naruto no solo como un futuro esposo para su hijo, sino como a un hijo más que finalmente regresaba a casa. Sasuke, por su parte, observaba a Naruto con una mezcla de respeto reacio y diversión; sabía que Naruto era el único capaz de hacer que Itachi sonriera de verdad.
Tsunade y Jiraiya estaban sentados en los lugares de honor. Tsunade bebía sake directamente de la botella, mientras Jiraiya escaneaba la sala, evaluando la seguridad.
-Come mucho, Naruto -dijo Mikoto, poniéndole más ramen de miso casero en el plato-. Necesitas recuperar fuerzas, y me aseguraré de que no vuelvas a perder peso nunca más. -¡Gracias, Mikoto-san! ¡Huele increíble! -dijo Naruto, sintiendo una plenitud que nunca había experimentado.
Mikoto se sentó a su lado, acariciándole el cabello con una ternura que hizo que a Naruto se le hiciera un nudo en la garganta. -Sabes... Naruto, yo fui muy amiga de tu madre, Kushina. Ella era una fuerza de la naturaleza. Recuerdo una vez que ella y yo nos escapamos a un festival de verano cuando estábamos en la Academia. Ella se comió veinte puestos de comida y casi incendia el puesto de juegos con un jutsu de fuego por accidente.
Naruto soltó una carcajada ruidosa, imaginando a su madre. -¡Eso suena exactamente a ella! -Era tan alegre... -continuó Mikoto, con nostalgia-. Cuando supe que eras tú... sentí que una parte de ella volvía a mí. Has heredado su corazón. Te cuidaré como si fueras mío, Naruto.
Naruto, con los ojos llorosos, asintió, sintiendo que por fin tenía un hogar.
Shisui se inclinó hacia Jiraiya, con mirada curiosa. -Sabio Ermitaño, tengo que preguntar. Siempre escuchamos historias de cómo los Sanin son invencibles. ¿Cómo es que te vencieron en tu viaje? No me entra en la cabeza. Jiraiya suspiró, su expresión volviéndose sombría. -A veces, Shisui, el poder no lo es todo. Se trata de proteger. Los niños que encontramos en el camino... estaban en peligro mortal. Tuve que elegir entre ganar la batalla o salvarlos. Elegí a los niños. Me rendí para asegurar su seguridad. Fue una decisión fácil, aunque mi orgullo sufriera.
Tsunade le dio una palmada cariñosa en la espalda a Jiraiya. -Ese es mi tonto pervertido. Siempre poniendo a los débiles primero. Tsunade miró a Naruto con profunda gratitud. -Y hablando de salvar... Naruto, quiero agradecerte por insistir tanto en ir a esa misión de rescate. Si no hubieras presionado para ir, Jiraiya no estaría hoy aquí. Jiraiya sonrió, tomando la mano de Tsunade. -Y fue gracias a la actuación de pareja que montaron Naruto e Itachi que logramos despistar a los espías y asegurar rutas seguras para volver.
Mikoto dejó caer sus palillos, Shisui abrió la boca incrédulo, y Sasuke levantó una ceja, impresionado. Shisui soltó una carcajada estridente. -¡¿Qué?! ¿Entonces Naruto era la damisela en apuros e Itachi aprovechó para capturarlo y decir que era su novio. ¡Eso es mejor que el teatro kabuki! Sasuke se burló, tomando un sorbo de sake. -Vaya, dobe. Parece que la actuación corre en la familia Namikaze. ¿También fingiste que te gustaba mi hermano?
Naruto se puso rojo como un tomate, escondiendo la cara entre sus manos. -¡Abuela! ¡No tenías que contar eso! ¡Se suponía que era un secreto de Estado! Itachi, sin perder la compostura, apretó la mano de Naruto por debajo de la mesa, soltando una risita sutil, casi burlona, viendo la vergüenza de su prometido.
Naruto se quedó pensativo un momento, dejando que el humor de la mesa se calmara antes de hablar. Durante su coma, había procesado mucha información sobre sus padres y la carga política que llevaba. -Tsunade-sama -dijo Naruto, mirando a la Hokage con una serenidad que sorprendió a todos, especialmente a Itachi-. He estado reflexionando sobre lo que hablamos antes. Sobre mis padres, sobre el legado Namikaze-Uzumaki.
Naruto tomó aire, sintiendo el apoyo de Itachi a su lado. -He decidido que ya no quiero esconderme detrás de mi "yo" ruidoso. Quiero asumir mi poder político y ocupar mi lugar en el consejo. Nadie en esta aldea volverá a pisotearme, ni a mí ni a los míos. Tsunade levantó una ceja, impresionada por el cambio progresivo pero firme de Naruto. -Ese es un paso grande, Naruto. El consejo no te lo pondrá fácil. -Que lo intenten -respondió Naruto, sintiendo el peso del anillo de obsidiana en su dedo-. Ahora tengo a los Uchiha de mi lado.
Tsunade asintió lentamente, procesando las palabras de Naruto, y luego su expresión se volvió seria. -Eso viene perfecto, de hecho -dijo la Hokage, dejando su botella de sake en la mesa-. Naruto, Itachi... tienen que prepararse. El Daimyo del País del Fuego ha estado pidiendo verlos a ambos insistentemente. Itachi se tensó ligeramente, su mirada volviéndose gélida. -¿El Daimyo? ¿Cuál es el motivo? -No está feliz con cómo se manejó la guerra civil del clan -explicó Tsunade con gravedad-. Piensa que tú, Itachi, estás preparando una trampa para apoderarte de Konoha junto con los supervivientes. Tiene una orden de captura vigente contra ti por traición y masacre, y quiere aclarar si eres un aliado o un peligro para el País.
Naruto apretó el puño sobre la mesa. -¡Eso es ridículo! ¡Itachi salvó la aldea! -El Daimyo no lo ve así, Naruto -dijo Tsunade.

Naruto, en medio de su recuperación, se vio envuelto en una compleja situación política y personal. La cena en la mansión Uchiha, a pesar de la alegría aparente, estaba marcada por la tensión subyacente de la guerra civil del clan y las intrigas del Daimyo del País del Fuego.
La Misión de Recuperación de Sasuke, un arco crucial en la historia, se entrelaza con los eventos actuales. Esta misión, que abarca desde el Capítulo 172 hasta el 238 del manga y los Episodios 107 a 135 del anime, narra la huida de Sasuke de Konoha en busca de poder con Orochimaru y la misión de Naruto y sus compañeros para traerlo de vuelta.
Durante este período, Sasuke, recuperándose de lesiones, es visitado por Naruto y Sakura. La tensión entre ambos ninjas culmina en una pelea en la azotea, donde intercambian poderosas técnicas como el Rasengan y el Chidori. A pesar de la intensidad del combate, ambos terminan impactando sus jutsus contra estanques de agua, lo que intensifica la envidia de Sasuke hacia Naruto.
Kakashi intenta razonar con Sasuke, explicándole que el Chidori es para proteger, no para atacar amigos. Sin embargo, Sasuke, tentado por el poder de Orochimaru y los Cuatro del Sonido, decide desertar de Konoha. Sakura, desolada, pide a Naruto que lo traiga de vuelta.
Tsunade, al no poder enviar ninjas experimentados, encomienda a Shikamaru la tarea de liderar un equipo de genin: Naruto, Neji, Chōji y Kiba. Antes de partir, Sakura le pide a Naruto que traiga a Sasuke de vuelta, a lo que él se compromete.
El camino de los genin está plagado de obstáculos. Se enfrentan a los Cuatro del Sonido, quienes buscan potenciar el Sello Maldito de Sasuke. Chōji se sacrifica para detener a Jirōbō, demostrando su lealtad y valentía. Neji también se enfrenta a Kidōmaru, mostrando sus habilidades en combate.
Mientras tanto, Kimimaro Kaguya, el Quinto del Sonido, aparece para llevarse a Sasuke. Naruto se enfrenta a él, pero es detenido por Rock Lee, quien había sido operado. La llegada de los Hermanos de la Arena, Gaara, Kankurō y Temari, interviene en la batalla, enfrentándose a los ninjas del Sonido.
Finalmente, Naruto confronta a Sasuke, intentando convencerlo de regresar a Konoha. Sasuke, cegado por su sed de poder y su odio hacia Itachi, rechaza la oferta de Naruto y se prepara para luchar. Los recuerdos de Sasuke sobre la masacre del clan Uchiha y su deseo de venganza contra Itachi salen a la luz, alimentando su determinación.
El enfrentamiento entre Naruto y Sasuke alcanza su clímax. El Rasengan y el Chidori chocan una vez más, pero Sasuke, utilizando el poder del Sello Maldito, logra herir gravemente a Naruto. Sin embargo, el chakra del Zorro Demonio comienza a sanar a Naruto, y la batalla continúa.
¡SASUKE ESTÁ POSEÍDO! 😱 REACCIÓN a NARUTO POR PRIMERA VEZ
El incidente que llevó a Naruto al hospital, aunque no se detalla explícitamente en el contexto de la cena, se revela en fragmentos. Sasuke, en pánico, llama a emergencias mientras intenta ayudar a Naruto, quien ha sufrido un accidente y presenta una hemorragia considerable en la cabeza. La comunicación con el operador es difícil debido a la condición de Sasuke, quien parece ser sordo o tener dificultades para oír.
Finalmente, los paramédicos llegan y se hacen cargo. Tsunade, la médica de turno, informa a Itachi y Sasuke que Naruto está bien, aunque su pierna derecha tiene una fractura en la pantorrilla y requerirá un yeso durante un par de meses. El control de la hemorragia fue exitoso.
La revelación de la sordera de Sasuke por parte de Hinata sorprende a todos, especialmente a Itachi, quien se pregunta cómo nadie se había dado cuenta antes. La mención de Sakura por parte de Ino añade otra capa de complicación a la ya tensa situación de Sasuke.
La historia se complica aún más con la llegada del Daimyo, quien exige ver a Naruto e Itachi debido a su descontento con el manejo de la guerra civil del clan Uchiha. Tsunade les informa que el Daimyo considera a Itachi un peligro y ha emitido una orden de captura contra él.
La situación se vuelve crítica, con Naruto decidido a asumir su poder político y defender a los suyos, y la amenaza inminente del Daimyo y las intrigas políticas. La reconstrucción de Konoha, tanto física como política, se ve amenazada por estos eventos.
| Parte del cuerpo | Lesión | Tiempo de recuperación estimado |
|---|---|---|
| Cabeza | Hemorragia (controlada) | - |
| Pierna derecha | Fractura en la pantorrilla | Un par de meses con yeso |

Naruto, a pesar de sus propias heridas, demuestra una determinación férrea para asumir su rol político y proteger a sus seres queridos. Su decisión de no esconderse más detrás de su personalidad ruidosa y de ocupar su lugar en el consejo marca un punto de inflexión en su desarrollo.
La amenaza del Daimyo y la orden de captura contra Itachi añaden una urgencia a la situación. La capacidad de Naruto para navegar estas complejas aguas políticas, con el apoyo de los Uchiha, será crucial para el futuro de Konoha.

La narrativa se teje entre la reconstrucción de Konoha, las tensiones políticas y los lazos personales. El accidente de Naruto, aunque un revés físico, parece haber catalizado su crecimiento y determinación. La revelación de la sordera de Sasuke y las complicaciones con el Daimyo añaden capas de intriga y desafío a la historia.