El Legado del Primer Hokage: Senjutsu y el Renacer de Hashirama

El mundo ninja se vio sacudido por un evento sin precedentes: Naruto Uzumaki, un joven estudiante de la Academia, logró invocar al mismísimo Primer Hokage, Hashirama Senju, mediante la prohibida técnica del Edo Tensei. Este acto, que desafiaba toda lógica y expectativa, se gestó a través de una serie de eventos fortuitos y la intervención de un destino caprichoso.

La historia de cómo Naruto logró dominar una técnica de Kinjutsu rango S se remonta a décadas atrás, al Valle del Fin. Tras su épica batalla contra Madara Uchiha, Hashirama Senju, herido y aún en modo Sennin, dejó caer gotas de su sangre en tres árboles cercanos. Estas gotas, imbuídas de la poderosa energía de su modo sabio, quedaron adheridas a la corteza, resistiendo el paso del tiempo.

Sangre de Hashirama en los árboles

Años más tarde, en un giro del destino, Kushina Uzumaki, madre de Naruto, necesitó una transfusión de sangre. Irónicamente, un operativo de Danzo resultó en la inyección de sangre de bajo rango de Hashirama a Kushina, con la esperanza de mejorar su control sobre el Kyubi o de que su hijo heredara el Mokuton. Si bien estas expectativas no se cumplieron, una pequeña fracción de la sangre de Hashirama, aproximadamente un 4%, terminó en el linaje de Naruto.

Además, Naruto, en su juventud y pobreza, se vio obligado a utilizar kunais y shurikens viejos, que en realidad pertenecían a Hashirama. Estas armas, impregnadas de sudor y sangre vieja del Primer Hokage, contribuyeron a la presencia de su ADN en el joven ninja.

El factor Chakra no fue un impedimento, ya que Naruto, como Jinchuriki del Kyubi, poseía una cantidad inmensa. La maestría en los sellos de manos fue un logro más accesible para Naruto. Tras dominar el Kage Bunshin no Jutsu en pocos minutos, adaptó los sellos, aumentó el flujo de Chakra y logró ejecutar el Edo Tensei, una técnica que requería una cantidad considerable de Chakra a nivel Jounin.

La curiosidad de Naruto lo llevó a explorar el pergamino prohibido. Si bien muchas técnicas no le interesaron, el Edo Tensei captó su atención. A pesar de su inexperiencia y juventud, Naruto, con una inocencia singular, pensó en traer de vuelta a sus padres, aunque fuera por un instante. Sin comprender del todo las implicaciones, se dispuso a estudiar el Jutsu.

A pesar de no tener conocimientos de Fuinjutsu, Naruto sintió una conexión instintiva con el diagrama del ritual del Edo Tensei. Memorizó cada parte, y por pura suerte, o quizás por la influencia del Chakra de su madre sellado en él, logró componer partes del Jutsu que incluso Orochimaru tardó en descifrar con múltiples errores.

El sacrificio humano requerido por el Edo Tensei se cumplió con Mizuki. Tras las hirientes palabras de este, Naruto, sin dudarlo, vio en él el sacrificio necesario para su nuevo Jutsu. Aunque Naruto no fue plenamente consciente de que estaba sacrificando a su antiguo maestro, la naturaleza de Mizuki como alguien que intentó matarlo justificó su acción a los ojos del joven ninja.

Así, Naruto e Iruka presenciaron la aparición de Hashirama Senju, el legendario Primer Hokage, desde el reino de los muertos. Mientras Iruka cuestionaba su cordura ante los eventos extraordinarios, la reacción de Naruto fue de asombro y curiosidad. Quedó fascinado por la armadura de Hashirama, pensando que podría ser un ninja famoso.

Naruto se acercó a Hashirama con un kunai especial, tal como indicaba el pergamino. A pesar de la incomodidad de introducir un kunai en el cuerpo revivido, lo hizo con éxito. Las grietas en la piel de Hashirama desaparecieron, revelando un rostro saludable. Al abrir los ojos, Hashirama se encontró confundido, pero al ver la banda de Konoha en la frente de Iruka, reconoció el lugar y la técnica de Tobirama.

Hashirama Senju revivido por Edo Tensei

Hashirama, visiblemente desconcertado, murmuró sobre la técnica de Tobirama. Iruka, por su parte, luchaba por asimilar el comportamiento casual del legendario Shinobi. Hashirama, al observar más de cerca a Naruto y Iruka, notó la chaqueta de Iruka, que le recordó a Toka Senju y sus diseños de chalecos distintivos.

Al preguntar por el año, Iruka le informó que estaban en el año 83 de la Fundación de Konoha, más de sesenta años después de su muerte. Hashirama, desanimado, se preguntó quién lo había traído de vuelta si no era Tobirama. Naruto, con su característica energía, se presentó como Naruto Uzumaki, el próximo Hokage, con su conocido "Dattebayo".

Hashirama, al analizar a Naruto, reconoció rasgos similares a los de su esposa Mito y su cuñado Toshiro, confirmando su linaje Uzumaki por su Chakra y su tic verbal. El cabello y los ojos rubios le recordaron a la familia Namikaze, y al analizar su Chakra, descubrió que era fuerte y poseía una cualidad que solo había detectado en su esposa: era un Jinchuriki.

A pesar de que el control del Edo Tensei se había debilitado con la presencia de su Chakra, Hashirama se alegró del sueño de Naruto de ser Hokage, comparándolo con su nieto Nawaki. Le explicó la responsabilidad que conlleva ser Hokage: proteger la aldea. Hashirama teorizó que las dudas sobre el futuro, sus hijos y la aldea le impedirían regresar al descanso eterno, decidiendo así quedarse para observar y asegurarse de cómo habían ido las cosas en Konoha.

¿QHPS Naruto encontrara el legado prohibido de Hashirama Senju bajo las ruinas?

Mientras tanto, Madara Uchiha, también revivido por una variación del Edo Tensei, se encontraba bajo el control de Naruto. A pesar de su poder, Madara se sentía insultado por estar bajo el control de un niño de 12 años. Sin embargo, el joven Uchiha, a pesar de su irritación, se encontraba extrañamente feliz, atribuyendo esta sensación a la influencia del Jutsu y la actitud infantil de Naruto.

Madara, observando la aldea desde lo alto del Monte Hokage, reflexionó sobre el odio y el dolor que aún persistían en la gente, creyendo que el mundo no tenía salvación. Hashirama, en desacuerdo, defendió la posibilidad de la paz a través de una persona indicada, un modelo a seguir como Naruto, a quien creía capaz de lograrla, con la ayuda de Tobirama en su entrenamiento.

Madara, escéptico, se centró en el potencial de Naruto, aunque lamentaba que no fuera un Uchiha. La idea de crear otros con sus genes para preservar el legado de su clan se convirtió en una prioridad. Al ver a Hashirama unirse al entrenamiento de Naruto, ofreciéndole enseñar el elemento madera, Madara lo consideró un idiota por su poco lógica propuesta, a pesar de las protestas de Tobirama.

La historia se adentra en el pasado, explorando la infancia de Hashirama y Madara, su amistad naciente y las tensiones entre sus clanes. Se revela cómo la sangre de Hashirama, imbuída de energía Sennin, se convirtió en un componente clave para su futura invocación. Se narra el compromiso entre Madara y Mito Uzumaki, y la relación de Tobirama con Hashirama, marcada por la preocupación y la rivalidad.

La narrativa se detiene en momentos cruciales, como la muerte de la madre de Hashirama y la profunda tristeza de Madara, que impulsó a Hashirama a estudiar medicina para proteger a sus seres queridos. Se presenta a Tsunade Senju como una figura mentora en el campo de la medicina.

En un giro argumental, se presenta una historia alternativa donde Hashirama, en un intento de reconciliación con Madara, utiliza un "Mokuton: Confesión de amor No Jutsu", creando una escultura de ambos besándose apasionadamente. Este acto, que deja a Madara desmayado y a Tobirama traumatizado, subraya la peculiar dinámica entre los dos legendarios ninjas.

La historia también explora la relación de Naruto con Jiraiya, quien reconoce el potencial del joven ninja y lo compara desfavorablemente con Kakashi. Jiraiya advierte a Naruto sobre la naturaleza traicionera de personas como Orochimaru y Sasuke, instándolo a no cometer los mismos errores que él.

En un relato paralelo, se narra la historia de [T/N], una Uchiha, y Hashirama Senju, explorando su amor prohibido en medio de la guerra entre sus clanes. La lealtad de [T/N] a su hermano Madara y a su clan la obliga a dudar de la paz que Hashirama representa, creando un conflicto interno y una separación dolorosa.

Finalmente, la trama regresa al presente, con Naruto avanzando en su entrenamiento bajo la tutela de Jiraiya. La promesa de enseñar a Naruto el Senjutsu, junto con la presencia de figuras legendarias como Hashirama y Madara, augura un futuro lleno de desafíos y descubrimientos en el mundo ninja.

Diagrama del Edo Tensei

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