Elaine: El Pecado de la Codicia y la Guardiana de la Fuente de la Juventud en Nanatsu no Taizai

En el universo de Nanatsu no Taizai, la historia de Elaine es una de las más conmovedoras y significativas. Aunque su pecado capital asociado es la Codicia, su verdadera esencia reside en su papel como protectora y en su profundo amor por Ban. A través de su trágica historia, Elaine demuestra la fuerza del sacrificio y la devoción.

Elaine (エレイン, Erein) fue la hermana del Rey Hada, Harlequin, y la Santa Doncella (聖女, Seijo) que custodiaba la Fuente de la Juventud. A pesar de tener más de 1000 años, Elaine poseía la apariencia de una niña pequeña, de aproximadamente 7 u 8 años. Tenía el cabello lacio de color rubio brillante que le llegaba por encima del nivel de los hombros. Su vestimenta original consistía en un vestido con pliegues en la falda que le llegaba hasta más allá de sus pies, ocultando sus extremidades. También usaba dos piezas alargadas de tela ligera amarradas a sus brazos con costuras de color rosa.

Tras su resurrección, Elaine comenzó a utilizar un vestido hecho de hojas negras. Posteriormente, se desharía de ese vestido y empezaría a utilizar un traje de camarera. Después de salvar a Ban de ser devorado por Melascula, las alas de Elaine aparecieron, siendo de un color claro con manchas blancas. La forma de las alas se asemejan a unos pétalos, pero con la diferencia de que se alargan en forma de picos.

Elaine era amable, cariñosa e indulgente, preocupándose profundamente por Ban. Estaba dispuesta además a perdonar a King por abandonarla a ella y al Bosque, sin embargo, quedó decepcionada y triste por lo que hizo. Además, Elaine solía volverse muy tímida y se avergonzaba todas las veces que había una situación embarazosa con Ban.

El Encuentro con Ban y la Defensa de la Fuente de la Juventud

Hace setecientos años, el hermano de Elaine, el Rey Hada Harlequin, les mostró a ella y a Helbram la nueva ropa que había hecho. En algún momento posterior, Harlequin abandonó el Bosque del Rey Hada para salvar a Helbram y a otras hadas que habían sido traicionadas por los humanos. Esto obligó a Elaine a convertirse en la Santa Doncella que custodiaría la Fuente de la Juventud, provocando que viviera cientos de años en soledad sin poder abandonar el bosque.

Algún momento posterior, Elaine encontró a Ban, quien había escalado hasta la cima del gran árbol. A pesar de que él notó su presencia, la ignoró hasta que vio la Fuente de la Juventud y que no había ningún santo protegiéndola. Elaine le informa que ella era quien la protegía, procediendo a levantar su brazo y con una gran corriente de viento mandar a volar a Ban, diciendo que incluso si moría, continuaría viviendo como una parte del bosque, observando además unas nubes siniestras.

A pesar de esto, Elaine observa cómo Ban regresaba rápidamente una y otra vez, siempre enviándolo a volar hasta que finalmente se cansó de que siempre regresara. Ban le explica que siempre caía sobre algunas ramas y hongos, cosa que sorprendió a Elaine debido a que el bosque lo protegía. Ban declara que entendía esto; Elaine, sin creerle, lee su corazón descubriendo que todo lo que decía era real, por lo que lo libera de las raíces y le pregunta quién es. Él responde que le llaman "Ban el Bandido". La Santa Doncella se presenta como Elaine, reiterando que no es una niña y cuestiona a Ban la razón para querer la Fuente de la Juventud; él responde: "Aunque mi vida no haya sido del todo buena, si vivo lo suficiente... algo bueno podría pasarme...". Elaine, al ver todo lo que el hombre ha vivido, le pregunta qué pasaría si, aunque obtuviera la inmortalidad, nada bueno le pasara, pues ella ha permanecido cuidando de la Fuente en lugar de su hermano, el Rey Hada, por setecientos años y nada bueno le ha pasado durante ese tiempo.

Ban se va, dejando a Elaine algo desilusionada, pero poco tiempo después regresa con su Colección de etiquetas de cerveza y comienza a mostrarle cada una de ellas a Elaine.

Elaine y Ban en el Bosque del Rey Hada

El Ataque Demoníaco y el Sacrificio de Elaine

Instantes después, un ser monstruoso apareció en el Bosque del Rey Hada, lanzando enormes bolas de fuego. Según lo dicho por Elaine, debía tratarse de un miembro perteneciente al Clan de los Demonios, el cual debió haber sido sellado desde hace tiempo por el Clan de las Diosas. Ahora, con el Fuego del Purgatorio, se encontraba incendiando todo a su paso.

Ban le dice a Elaine que tome la Fuente de la Juventud y huya mientras él se hace cargo, pues cree que el demonio va en busca de la Fuente de la Juventud. Usando su sansetsukon, logra desprender el corazón de éste en un solo ataque, pero Elaine no logra advertirle que el monstruo posee más de un corazón, y entonces ambos son heridos mortalmente.

Elaine ofrece a Ban el agua de la copa, pero él piensa que es mejor que ella la beba, pues él no sirve para nada y Elaine debe vivir, además de que no posee la fuerza suficiente para beberla. Entonces, la Santa bebe primero y, mediante un beso, se la proporciona a él. El demonio se dirige peligrosamente hacia ellos con la finalidad de atacarlos, pero Ban se enfrenta a él en una encarnizada batalla. Gracias a su inmortalidad obtenida recientemente, logra derrotar al enemigo.

Posteriormente, Ban es sentenciado a muerte por haber cometido varios pecados, entre ellos, destruir el Bosque del Rey Hada, robar la Fuente de la Juventud y asesinar al Santo Guardián de la misma.

Luego de derrotar a la bestia, Ban regresa al lado de Elaine, y ella le obsequia la última semilla del bosque en una hoja de Almoca, mientras le pide que la plante en algún lugar, ya que el bosque debió haber sabido que él lo protegería. Ban comenta que eso no importa, que se quede con él, pero Elaine continúa despidiéndose y termina por fallecer entre sus brazos.

Elaine ofreciendo el agua de la Fuente de la Juventud a Ban

El Poder y la Devoción de Elaine

Elaine era lo suficientemente poderosa como para proteger la Fuente de la Juventud ella sola. De acuerdo con Zhivago, ella tenía el poder para acabar con un ejército.

Sus habilidades incluyen Manpū no Gekirin (全風の逆鱗, Manpū no Gekirin; Lit. "Escama de Viento Furioso"), Soyokaze no Gekirin (そよ風の逆鱗, Soyokaze no Gekirin; Lit. "Escama de la Brisa"), y Konjiki no Gekirin (金色の逆鱗, Konjiki no Gekirin; Lit. "Escama Dorada"). También posee la habilidad de Transformación, que le permite alterar su apariencia física y su indumentaria.

El nombre "Elaine" podría provenir de la reina Elaine de Benoic (o Benwick), esposa del rey Ban y madre de Lancelot, en la Leyenda Arturiana.

Tras su muerte, el alma de Elaine fue invocada por Melascula para formar un ejército. Su alma se dirigió a su cuerpo en el Bosque del Rey Hada. Al despertar, se quejó con Gerheade y demás hadas por haber pasado mucho tiempo con Ban, utilizando la Ira Imperial de Gran Viento, dejando a varios inconscientes.

Más tarde, cuando Melascula empezó a invocar almas para hacer un ejército, el alma de Elaine fue una de las invocadas, la cual se dirigió a su cuerpo en el Bosque del Rey Hada. Tras despertar al encontrarse con Gerheade y demás hadas, Elaine se quejó con ellos debido a que pasaron mucho tiempo con Ban, utilizando la Ira Imperial de Gran Viento dejando a varios inconscientes. Gerheade logró resistir, y Elaine le recordó el hecho de que hirió a Ban utilizando la Ira Imperial de Zephyr para mandarla a volar, acto seguido empieza a manipular las hojas para hacerse un vestido para luego llamar a Oslo. Gracias a él llegaría inmediatamente donde estaba Ban intentando inicialmente acabar con Jericho.

Elaine corta a Ban. Luego de separarse un momento y que Elaine le dijera a Ban lo mucho que lo había echado de menos, ambos se vuelven a besar pero más intensamente, hasta que son interrumpidos por Jericho. Debido a lo que había ocurrido recientemente, Elaine diciendo que ella no le gustaba, mueve su muñeca y golpea a Jericho con la Ira Imperial de Zephyr mandándola a volar.

Ban le pide a Elaine que bajara la potencia puesto que Jericho no les haría daño, ya que no era su enemiga, pero Elaine lo contradice declarando que ella estaba tratando de arrebatárselo, empezando a acercarse a Jericho quien lentamente intentaba levantarse e intenta realizar nuevamente su ataque, siendo detenida por Ban. Mientras seguía cortando a Ban, Elaine le informa que lo había estado observando cómo se observaban el uno al otro, declarando que debería ser ella con la que viajara, que ese debería ser su sueño y que Jericho lo estuviera viviendo era imperdonable.

En un breve descanso, Ban se levanta y le pregunta qué le sucedió, pero Elaine simplemente lo vuelve a atacar con su viento. Viendo esto, Jericho le exige detenerse, cosa que el Hada hace mostrándose exhausta. Jericho retiene a Elaine. Jericho logra esquivarlo, reteniendo a Elaine contra el piso, y pregunta si de verdad amaba a Ban. Elaine sin dudarlo lo afirma, cosa que de igual forma Jericho hace declarando también que no perdería contra ella, pero Elaine le dice que no hay forma de que Ban la pudiera amar, cosa que molestó a una ruborizada Jericho, quien le grita a Elaine que alguien alta con un buen cuerpo como ella encajaba mucho mejor con Ban que alguien plana, añadiendo que Ban era su salvador y que haría cualquier cosa por él, pero que jamás le haría algo que le causara dolor al hombre que amaba.

Elaine afirma todo lo que ella había dicho, rápidamente se repone y con un pequeño tornado se quita a Jericho de encima diciendo que la detuvieran, cosa que Ban hace abrazándola y comentando que algún día la haría de él y que era suya para toda la eternidad, preguntando si le parecía bien hacer un viaje juntos, causando que la Hada llorara mucho más.

Reencuentro de Ban y Elaine, Los 7 pecados capitales

Posteriormente, Elaine empieza a despertar y cuando Melascula encierra a Ban en su Capullo de Tinieblas, la hada comenta que tenía un terrible presentimiento. Cuando la esfera se deshizo, Melascula extrajo el alma de Ban y la atrapó con su materia oscura. Elaine distrae a Melascula con una ráfaga de tiempo, lo que le permitió al alma escapar, solo para ser atrapada y devorada por Galand, provocando que Elaine gritara desesperadamente por él.

Jericho, confundida, le dice a Elaine que Ban seguía allí de pie y se preguntaba por qué Ban no se había movido, a lo que, entre lágrimas, Elaine le informa que su destino de ser ya no existía debido a que ese demonio había devorado su alma y lo que veía parado solo era una cáscara vacía de sí mismo.

Luego de alejarse a una considerable distancia, Ban se derrumba y Elaine le comenta que estaba feliz, ya que pensó que no lo volvería a ver. Ban lo afirma y, aunque pensó que su hora había llegado, les cuenta cómo se encontró con el alma de Zhivago, quien lo ayudó a escapar y fue a quien Galand devoró. Seguidamente, cuando Ban termina de derrumbarse, le pide a Jericho que se llevara a Elaine lejos del lugar, pero la hada le declara que no podía luchar contra demonios que consumían almas, pidiendo a Jericho que se llevara a Ban.

Elaine detiene la caída con la Ira Imperial de Zephyr. Habiendo atravesado una distancia considerable, Jericho se tropieza con una raíz y, entre lágrimas, Elaine se disculpa con Jericho, quien sorprendida escucha al hada diciendo que le hizo y dijo muchas cosas horribles, declarando que siempre había pensado que, aparte de Ban, no había humanos generosos, pero estaba equivocada. A pesar de esto, Jericho dice que no era tan buena persona. Seguidamente son atacados por una roca gigante lanzada por Galand, la cual Jericho logró esquivar. Durante el segundo ataque, la roca giró hacia atrás, por lo que Jericho decidió hacer a un lado a Ban y a Elaine, logrando detener y destrozar la roca para luego volverlos a cargar.

Elaine le comenta a Ban que se encontraba muy exaltada. Con la presencia de una cueva, Jericho vuelve a cargarlos y al entrar se encuentran con un bar, el Sweet Gluttony. El dueño del bar, quien resultó conocer a Ban, procedió a esconderlos en la despensa debajo del mostrador, en donde estuvieron descansando hasta la mañana siguiente y era protegida por Ban de todos los ataques que ocurrían.

Jericho se acerca comentando que era como decía Ban en cuanto a que resolverían su condición de alguna forma, recordando lo que Melascula había dicho sobre que incrementaba los remordimientos y lazos persistentes para traer a los muertos. Con una sonrisa, comenta que ahora que su odio hacia ella había desaparecido, aún tenía muchos lazos con Ban, por lo que debería estar bien, causando alegría en Elaine.

Elaine y Ban, una pareja inseparable

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