La Trágica Historia de Zhivago en Nanatsu no Taizai

Zhivago, un hombre de gran bondad y moral, se caracterizaba por su cabello claro de punta, que a menudo resaltaba con un paño adornado con la marca de una pata. Su caridad se manifestaba al compartir su comida con quienes más la necesitaban, incluso sin conocerlos. Esta nobleza de espíritu se vio reflejada cuando, estando apresado en la Prisión de Arderdeen, ofreció su alimento a un niño hambriento que compartía celda con él.

Mientras el niño comía desesperadamente, Zhivago le pidió que comiera más despacio y le reveló su plan de escapar de la prisión, invitándolo a acompañarlo. Este encuentro marcó el inicio de una relación crucial con Ban, el futuro Hombre Zorro.

Zhivago y Ban se escondieron en un refugio, donde compartieron alimentos y entablaron conversaciones amistosas. El tiempo pasó, y en una ocasión, mientras Zhivago asaltaba a una pareja en el camino, se reencontró con Ban, quien estaba siendo secuestrado. Al caer la noche, encendieron una fogata para comer, y Ban le contó a Zhivago que lo iban a vender a un noble.

En ese momento, Zhivago, con el estómago lleno, compartió un sueño y le aconsejó a Ban descansar para poder crecer grande y fuerte. A pesar de las bromas de Ban, Zhivago prometió protegerlo y se durmió a su lado.

Posteriormente, Zhivago comenzó a enseñar a Ban, demostrando sus habilidades como ladrón experto. Ante los intentos fallidos de Ban, que a menudo terminaban con él siendo atrapado, Zhivago siempre acudía a su rescate. En un momento de emotividad, Zhivago abrazó a Ban, quien se emocionó y propuso robar algo. Sin embargo, Zhivago le comentó sobre una santa que había erradicado un ejército, y ante la pregunta de Ban sobre por qué él no iba, Zhivago respondió que tardó cuatro días en llegar al bosque y no estaba seguro de la existencia de la fuente, además de no poder dejar solo a su hijo.

Mientras comían, Ban preguntó por el hijo de Zhivago, quien le dijo que se llamaba Selion, y mencionó a otro hijo. Ante las preguntas de Ban, Zhivago le preguntó si confiaba en los humanos, recibiendo la respuesta de que confiaría en Selion. En un giro trágico, Selion muere en brazos de Zhivago.

Al día siguiente, Zhivago se apresuró al lugar de un encuentro, habiendo perdido la noción del tiempo por haberse quedado dormido. Más tarde, mientras era perseguido, Zhivago se desplomó. El Hombre Zorro, al registrarse, le devolvió su cartera a Jericho, la acompañante de Ban. Ante la duda del Hombre Zorro sobre su destino, Ban preguntó si realmente había traído a la vida a alguien. El Hombre Zorro respondió que los Hombres Bestia no poseían tales poderes, y que a menudo se culpaba a otras razas cuando algo superaba la comprensión humana. Mientras se retiraba, el Hombre Zorro se desplomó.

Representación de la Prisión de Arderdeen

Rápidamente lo colocaron en la cama. El Hombre Zorro comentó que había escapado de muchos humanos, pero no de la muerte, y que, aunque los Hombres Zorro eran inteligentes en comparación con otros Hombres Bestia, eran débiles físicamente y en menor número.

Zhivago lloró al reencontrarse con Ban. Sin reconocerlo inicialmente, Zhivago le dijo a Ban que, al verlo a los ojos, le recordaba la cara de su hijo. Jericho, extrañada, preguntó cómo el hijo de un hombre bestia podía ser humano. Zhivago aclaró que sucedió hace treinta años y que, si estuviera vivo, sería un hombre en la plenitud de su vida. Sin embargo, estaba seguro de que su hijo lo despreciaba, ya que, a pesar de haber sido traicionado y lastimado, aún confiaba en él. Zhivago relató el momento en que decidió ir a salvar a su hijo en lugar de a Ban.

Jericho le preguntó a Zhivago si su otro hijo estaba realmente muerto. Él respondió que era probable, ya que después del incidente no pudo regresar a la villa. Declaró que si no hubiera tomado esa decisión, no lo habría perdido todo. Sin embargo, Ban le dijo que su decisión no tuvo nada de malo, lo que molestó a Zhivago.

Zhivago no podía creer que ese hombre fuera Ban, ni que se volvieran a encontrar. Ban le preguntó por qué le ocultó que era un Hombre Bestia, a lo que Zhivago respondió que tenía miedo de que lo viera diferente. Segundos después, ambos voltearon a ver a Jericho, quien estaba llorando. Zhivago preguntó a Ban si era su amante, lo que él negó rápidamente.

Acto seguido, Zhivago resaltó el hecho de que Ban debería tener más de cuarenta años, pero su apariencia era la de un joven de veinte. Ban le comentó que bebió de la Fuente de la Juventud, por lo que no podía morir ni envejecer. Zhivago se percató de que Ban luchaba por algo más profundo.

Ilustración de Ban bebiendo de la Fuente de la Juventud

Zhivago declaró que ese día estuvo lleno de sorpresas, ya que Ban resultó ser miembro de los Siete Pecados Capitales y su amada era la doncella sagrada del Clan de las Hadas. Zhivago les informó sobre los rumores que había escuchado: la mujer muerta de un vecino caminaba hacia su antigua casa, resultando ser que el esposo la había estrangulado; y una orden de caballeros, supuestamente muertos en combate, caminaban por un bosque como si se dirigieran a algún lugar. Ante esto, Ban comentó que esos rumores no era lo que estaba buscando, pero de igual forma le agradeció.

Zhivago comentó a Ban que una forma de revivir a los muertos no era algo fácil de encontrar, y que él no podía reunirse con su amada en la muerte porque no podía morir. Ban lo afirmó, declarando que compadecerse y llorar no la traerían de regreso.

Zhivago le comentó que estaba feliz de que Ban hubiera encontrado algo tan preciado para él, y que nunca se había abierto a nadie excepto a él. Ban le dijo que eso no había cambiado. Ban tomó su mano, contando que desde entonces tuvo un importante amor y amigo. Molesto, comentó que decidió que su amada era más importante que su amigo, por lo que decidió matarlo. Ante la duda de Zhivago sobre si lo mató, Ban lo negó y comenzó a recordar a Meliodas, declarando que era un estúpido buen hombre y que, sin importar todo el alboroto o las bromas que hiciera, él le sonreiría y lo perdonaría.

la historia de ban y chibago

Zhivago se levantó y se sentó junto a él, diciendo que, a pesar de no saber las circunstancias, decidió que Selion era más importante que él y lo abandonó, y que aún así Zhivago falleció. Pero Ban, molesto, recalcó el hecho de que trató de matarlo, comentando que no se enfadó, solo le sonrió y perdonó. Zhivago entendió, diciendo que estaba decepcionado consigo mismo porque quería aferrarse a él, procediendo a decir alegremente que tenía un gran amigo.

Alegremente, le dijo que todo el odio que tenía consigo mismo no le daría nada bueno si no se convencía de cómo debía sentirse con las otras personas, justo como le pasó a él. Colocando su mano en la espada de Ban, Zhivago le dijo que no se lo guardara para sí mismo y lo dejara salir, y que así buscara el perdón en el fondo de su corazón. Seguidamente, le dijo que esas eran sus últimas palabras para él de su padre, por lo que su brazo cayó, falleciendo.

Representación de Galand devorando un alma

Posteriormente, cuando Ban comenzó a luchar contra los miembros de los Diez Mandamientos, Galand y Melascula, esta última extrajo el alma de Ban, la cual estaba por ser devorada por Galand. Sin embargo, el alma de Zhivago se encontró con la de él y, en un plano donde ambos podían verse, le pidió tomar su lugar en compensación por no haberlo ayudado antes. Esto molestó a Ban, quien le declaró que si su alma era devorada, no podría volver a ver a Selion, a lo que Zhivago, con una sonrisa, respondió que él también era su hijo y que estaba seguro de que Selion entendería.

Zhivago fue un ladrón experto en su mejor momento, pudiendo robar cualquier cosa en un abrir y cerrar de ojos sin dejar rastro de que había sido él.

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