Baños con Lejía para el Manejo de la Dermatitis Atópica y MRSA

En los últimos años, el uso de la lejía en dermatología se ha puesto de actualidad por la mejoría que obtienen los pacientes con dermatitis atópica con los baños de lejía. Más de 15 estudios han demostrado que los baños de lejía mejoran los síntomas en pacientes con dermatitis atópica reduciendo los brotes, restaurando la flora de la piel sin afectar a la barrera cutánea y disminuyendo la necesidad de utilizar tratamientos en crema.

La dermatitis atópica, también conocida como eccema, es una afección cutánea que causa picazón, enrojecimiento y descamación, pudiendo volverse muy dolorosa y potencialmente sangrar según su gravedad. Afecta a millones de personas, lo que hace que la sugerencia de un baño de lejía por parte de un dermatólogo sea de gran interés.

Nos han escrito muchos pacientes comunicándonos sus experiencias positivas cuando han empezado a realizar baños antisépticos con lejía para la dermatitis atópica. Acaba de publicarse un estudio muy interesante en la revista JAMA de dermatología donde se demuestra que en dermatitis atópica las bacterias (concretamente el estafilococo aureus) colonizan la piel y sobre todo la glándula sudorípara, produciendo inflamación de la misma, la cual es el origen del picor de la dermatitis.

El Staphylococcus aureus (s. aureus) es una bacteria que frecuentemente vive en la piel de las personas con dermatitis, empeorando los brotes. La cantidad de esta bacteria (colonización) es mayor en la piel de personas con dermatitis atópica que en personas con piel sana. Además, se sabe que el s. aureus no solo está implicado en los brotes de dermatitis, sino que a mayor cantidad de bacteria, más aparatosos resultan estos.

Uno de los problemas de las pieles delicadas que padecen dermatitis atópica es que tienen más riesgo de infección. Una de las funciones más importantes de la piel es la de servir de barrera. Cuando una lesión de dermatitis se infecta, los eccemas se vuelven húmedos y se forman costras. Pero no siempre la infección es fácil de detectar. En la piel habitan normalmente bacterias y hongos que no producen enfermedad y que conviven en perfecto equilibrio. Cuando este equilibrio se altera, bacterias y hongos más agresivos pueden ocupar el lugar de los habituales y entonces sí hay infección.

La lejía es hipoclorito sódico, el cual (¡siempre diluido!) ha sido utilizado con anterioridad como antiséptico o desinfectante; por ejemplo, para heridas o como antiséptico dental. Por este motivo, unos investigadores de Harvard pensaron hace algunos años que quizá usar esta lejía diluida podría ser útil para las personas con dermatitis atópica. Así, hicieron un estudio en que se veía que los pacientes que se bañaban con lejía diluida, mejoraban respecto a los que se bañaban solo con agua. Observaron que, aunque no eliminaba por completo los s. aureus de la piel, sí reducía el número de bacterias y que esta podía ser la causa de que esas personas presentaran menos brotes y, a su vez, menos graves.

Sin embargo, el estudio en cuestión se realizó con pocos pacientes, de tal manera que no ha resultado ser totalmente convincente para la comunidad científica. Por ejemplo, otros autores comentaron algunos «peros» tiempo después y un segundo grupo chino no encontró mejoría alguna en un trabajo más reciente. A día de hoy instituciones como la Cochrane no recomiendan realizar baños de lejía en todas las personas con dermatitis atópica. Sin embargo, la Academia Americana de Dermatología, así como la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología lo recomiendan.

Infografía sobre la preparación de baños de lejía para la dermatitis atópica

¿Cómo se realizan los baños de lejía?

La forma de realizar estos baños es muy sencilla. Basta con añadir una taza de lejía en una bañera un par de veces en semana. En mi experiencia como dermatólogo experto en dermatitis atópica en Madrid, los baños funcionan en muchos pacientes, aunque no en todos, pero merece la pena intentarlo por su sencillez, la relación coste-beneficio puede ser elevada.

Instrucciones generales para el baño con lejía:

  • La lejía debe ser la normal de uso en casa, que suele tener una concentración del 6%. No usar lejía concentrada.
  • También se puede usar AMUKINA (hipoclorito de sodio), sobre todo en bebés. Cuando se usa Amukina se puede introducir también la cabeza en el agua y no pasa nada si se bebe algo de agua.
  • Se debe utilizar una lejía que contenga exclusivamente hipoclorito sódico a una concentración del 6% como máximo. Sin detergentes ni perfumes.
  • Llena la bañera con agua tibia (aproximadamente 40 galones o 150 L).
  • Añade aproximadamente 0.50 taza (125 mL) de lejía líquida común (como Clorox) al agua de la bañera. Si su tina es más pequeña o tiene menos de 40 galones de agua, use menos lejía. Demasiada lejía en el agua puede causar irritación significativa en la piel.
  • Revuelva el agua para que la lejía se mezcle completamente.
  • Sumerja en el agua con lejía durante unos 5-10 minutos.
  • Drene el agua de la tina y enjuáguese completamente con agua tibia limpia. Es importante enjuagarse bien para evitar irritar la piel.
  • Séquese la piel con toques de toalla. Evite frotarse, ya que al frotarse puede rasparse la piel.
  • Aplíquese una crema hidratante en la piel de inmediato. O use cualquier crema o pomada recetada por su médico.
  • Los baños de lejía pueden hacerse 2 o 3 veces a la semana o tan a menudo como le recomiende el médico.

Diagrama mostrando la concentración correcta de lejía para baños

Es recomendable realizar dos baños semanales de una duración aproximada de 10 minutos. Tras estar este rato en el agua (con lejía), se puede continuar el baño de forma normal, con el gel o syndet habitual.

Además de los baños, su dermatólogo podría recomendar utilizar una pomada con antibiótico para la nariz de forma periódica, ya que el s. aureus también se aloja ahí, y de esta manera se elimina de forma más efectiva. Los baños de lejía dos veces a la semana pueden combinarse con pomada antibiótica para las cavidades nasales.

Tras el baño, se deben seguir las recomendaciones habituales para dermatitis atópica: secar bien la piel, aplicando la crema hidratante o el tratamiento con crema de corticoide o inhibidor de la calcineurina (si lo hubiera) inmediatamente después.

Baños con lejía

¿Tiene algún riesgo?

Dado que muchos dermatólogos recomendaban estos baños, pero ante la duda de que la lejía pudiera causar algo de irritación en la piel, recientemente un grupo de pediatras y dermatólogos investigaron si realmente la lejía a la concentración recomendada podía dañar la piel o no. Tras comprobar los baños con lejía con los baños con agua únicamente, vieron que la lejía no modificaba la función barrera de la piel ni irritaban en absoluto. Por esto sabemos que, aunque parece que no está del todo claro si este tratamiento es efectivo, por lo menos no entraña ningún riesgo para la piel de las personas con dermatitis. ¡Ojo! Claramente todo esto tiene sentido si no nos equivocamos al diluir la lejía en el agua y utilizamos la cantidad correcta.

No use directamente sobre la piel lejía sin diluir. Incluso los baños con lejía diluida pueden causar sequedad o irritación en la piel. No use baños de lejía si tiene zonas abiertas o de piel en carne viva. Esto puede causar ardor o escozor. No use baños de lejía si tiene alergia al cloro.

¿Todas las personas con DA tienen que hacer esto?

No. En principio, suelen indicarse los baños de lejía en personas con eccemas que tengan signos de infección o en aquellos casos de dermatitis en que esta no mejore adecuadamente con los tratamientos convencionales. Por supuesto, siempre deben realizarse los baños con lejía bajo la supervisión de un dermatólogo.

La lejía en dermatología, en diluciones a 1/10 con agua, tiene actividad frente a bacterias, virus, hongos, mohos, ácaros (protozoos) y levaduras. Incluso priones. Así pues, los pacientes afectos de tiña, sarna u otras infecciones pueden desinfectar su hogar lavando las superficies con lejía diluida y la ropa con lejía en la lavadora. La lejía es útil también en la eliminación de esporas especialmente difíciles, de los hongos dermatofíticos.

El cloro y la lejía matan al ácaro responsable de la sarna. En estos tiempos en los que han aumentado los casos de sarna, el paciente tiene la necesidad de conocer cómo matar el ácaro de la sarna. Además del tratamiento, puesto que el sarcoptes vive 3 días fuera del ser humano, hay que lavar la ropa y desinfectar las superficies.

Es importante resaltar el papel fundamental de la lejía en dermatología, especialmente su notable ausencia de resistencias, una cualidad que no es común en otros tratamientos contra bacterias, virus u hongos. Este hecho se debe a que el mecanismo de acción de la lejía en dermatología es diferente de otros agentes.

También es sorprendente descubrir que las uñas y su matriz no sufren ningún daño durante este tratamiento. Con el tiempo, observaremos cómo la uña se recupera gradualmente. Además, este tratamiento puede ser recomendado para el mantenimiento de pacientes que deseen proteger sus uñas de infecciones por hongos.

Y otra conclusión muy importante: los pacientes con dermatitis atópica no deben dejar de ir a la piscina.

Imagen de una persona bañándose en una tina con espuma

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