Kurama y Kibune, ubicadas en la línea Kurama del ferrocarril eléctrico Eizan, se esconden en la parte norte del área de Rakuhoku. El Monte Kurama, situado al noroeste de la ciudad de Kioto, es una montaña de 570 metros de altitud que alberga una profunda espiritualidad y ricas tradiciones.
La Leyenda de Minamoto no Yoshitsune y los Tengu
Kurama alberga el templo Kurama-dera, famoso por ser el escenario de una leyenda sobre el guerrero del siglo XII Minamoto no Yoshitsune. Según cuenta la historia, durante su infancia (cuando era conocido como Ushiwakamaru) fue aquí donde entrenaba junto a un tengu - un legendario demonio de nariz larga. Se dice que los bosques y montañas son habitados por espíritus. Los Yamabushi también eran mediums, entre estos seres y este mundo. Los Tengu de esta montaña son llamados Kurama Tengu y son tengu Yamabushis. Suelen ser de tez roja y nariz larga. Shinji Shibusawa, maestro Ninja de la escuela Fuma Ryu, contaba que estos seres son protectores del Ninjutsu, también llamado Shinobi jutsu (arte del espía de los Ninjas originarios de Japón en el siglo XII).
La estación de tren está decorada con imágenes de Tengu y justo en su exterior te encontrarás con una enorme escultura de un Tengu. La imagen del Tengu se asocia siempre al poder de las montañas y a la práctica ascética conocida como Shugendo.
El Templo Kurama-dera: Un Tesoro Nacional
El Templo Kurama (Kurama-dera) está designado como Tesoro Nacional de Japón. Fue construido durante el periodo Nara (año 770) por Gantei, monje que buscaba un refugio solitario para la meditación. Perteneciente originalmente a la escuela del Tendaishū, Kurama es independiente desde 1949, difundiendo su propia corriente de budismo conocida como Kurama-Kokyō. El templo abre todos los días de 09:00 a 16:00 horas.
Según el documento histórico del Monte Kurama, Kurama anbagaijiengi 鞍馬蓋寺縁起, en el año 770 un monje de origen chino, Gantei, recibió un mensaje a través de un sueño. Según la revelación de este sueño, en el lado norte de Kioto iba a encontrar una montaña sagrada. Fue en la búsqueda de este monte y vio un caballo blanco con una montura de tesoro. Fue siguiendo a ese caballo que comenzó a subir a un monte y eso fue el Monte Kurama. En el medio de esta subida fue atacado por una oni, una diablesa, y casi se murió. Sin embargo, se cayo encima de esta diablesa un árbol viejo y la mató. Gracias a esto el monje Gantei fue salvado. La mañana siguiente, en el lugar de hecho encontró una estatua de Bishamonten, el protector de la dirección norte. De allí decidió adorar a esta deidad y construyó una caseta para venerar a Bishamonten.
En el año 796, Iseto Fujiwara que sentía una profunda adoración hacia otra deidad, Senjukannon (kannon de mil manos), quería construir un templo para venerar esta deidad. Según el mensaje de un sueño que tuvo una noche siguió a un caballo blanco con la montura de tesoro para buscar un lugar. Guiado por este caballo subió al Monte Kurama y lo que encontró fue aquella caseta donde Gantei instaló la imagen de Bishamonten. Iseto fue desilusionado porque lo que esperaba encontrar era una imagen de Senjukannon. Sin embargo, en el sueño de aquella noche apareció un niño que le dio el mensaje en el que dijo «Tanto Bishamonten como Senjukannon son en esencia uno a pesar de tener distintos nombres.»
A finales del siglo 9 el templo Kurama se convirtió en un templo de la escuela Shingon (budismo esotérico japones fundado por Kukai) hasta que en el siglo doce la escuela Tendai (otra rama del budismo esotérico japones fundado por Saicho) se estableció. La escuela Tendai estuvo hasta 1945, hasta el año en el que el monje residente del templo Kurama, Koun Shigaraki decidió llamar Kurama Kokyo a las enseñanzas universal que difundió como una nueva religión.
La puerta Niomon de acceso al templo Kurama-dera está a pocos minutos andando de la estación de Kurama de la línea Eizan. Hay muchas otras maneras de llegar, según tu ubicación, combinando autobuses con el tren de la línea Eizan.

La Cuna del Reiki y la Espiritualidad del Sonten
El Monte Kurama es considerado la cuna del Reiki. En marzo de 1922, Usui Sensei comenzó a ayunar y a meditar en el Monte Kurama donde alcanzó la iluminación que tanto deseaba. Al mismo tiempo recibió la inspiración de Reiki Ryoho. El Monte Kurama, donde el maestro Usui fue inspirado por la terapia Reiki, es conocido como tierra sagrada para las mortificaciones del budismo esotérico y ascetismo de montaña.
Un guía del monte reza así: “El Monte Kurama es un ‘dojo’ (centro de entrenamiento) para recibir del Sonten, la vitalidad necesaria para vivir la vida diaria con dinamismo, corrección y alegría. La vitalidad de ‘Sonten’, que existe en cualquier parte y en cualquier momento, se concentra especialmente en este monte. ‘Sonten’ es el ‘Gran espíritu del universo y un cuerpo de gran dinamismo’, que es a la vez la vida y energía cósmica que permite existir al ser humano y a toda la creación, cuya acción aparece en forma de amor, luz y fuerza. El amor es representado por el Kannon de mil brazos que es el espíritu de la Luna, la luz por Bishamonten, espíritu del Sol, y la fuerza por Goho Maoson, espíritu de la Tierra. A las tres deidades en conjunto se las denomina ‘Sonten’.”
Frente del salón principal verás un triángulo dentro de un hexágono. Es el símbolo de la trinidad Sonten. Cada uno de los seis extremos del hexágono representa un punto del Sutra del loto. Según las creencias locales, si te colocas encima del hexágono y rezas a la trinidad Sonten, sentirás el profundo poder, espiritualidad y misticismo de la zona.

Kibune: Plataformas Fluviales y el Dios del Agua
Cerca de dicho monte se encuentra el santuario Kibune, famoso por su agua con vibraciones excepcionalmente altas, por lo que se lo denomina la “fuente de Lourdes japonesa”. Los kawadoko, o plataformas fluviales, son una especialidad de los restaurantes que bordean el río Kibune. En verano, muchas personas visitan este lugar para disfrutar de los manjares de Kioto mientras se refrescan con las bajas temperaturas sobre el agua cristalina. El santuario de Kifune-jinja, dedicado al dios del agua, es otra de las atracciones turísticas más conocidas de Kibune.
Festivales y Tradiciones
En el santuario de Yuki-jinja, situado en el monte Kurama, tiene lugar el 22 de octubre de cada año el Festival del Fuego de Kurama, uno de los tres festivales más peculiares de todo Kioto. Igualmente, cada 20 de Junio se celebra la milenaria Ceremonia del corte del bambú que, además de expresión de agradecimiento por el agua, simboliza la destrucción de la maldad y el establecimiento de la justicia.

Consejos para la Visita
El tren turístico "Kirara" ofrece a los visitantes la oportunidad de disfrutar de un paisaje con vegetación verde u hojas otoñales durante su recorrido. Una ruta de senderismo conecta el templo Kurama-dera y el santuario de Kifune-jinja. Su belleza alcanza el punto máximo a mediados de noviembre. El trayecto de Demachi-Yanagi a Kurama con esta línea cuesta 420 yenes y tarda 30 minutos.
La montaña es empinada, por lo que podrías considerar pagar los 200 yenes requeridos para subir en teleférico hasta el santuario principal. Los más aventureros pueden recorrer el sinuoso sendero de montaña y tomarse tiempo para observar los pequeños santuarios esparcidos por la zona. Una vez en la cima, la pendiente se aplana en un gran patio. El majestuoso santuario principal se encuentra en el centro, con vistas a las cordilleras y al valle.
La estación de tren de Kurama se encuentra a poca distancia a pie de la puerta Niomon del templo Kurama-dera. Desde la estación de Kioto, puedes tomar un tren de la línea Karasuma del metro de Kioto hasta la estación Kokusaikaikan (20 minutos) y allí caminar 15 minutos hasta la estación Iwakura de la línea Eizan hasta la estación de Kurama (18 minutos).
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Fusión de Sintoísmo y Budismo
Desde el siglo VI en el que el budismo fue introducido a Japón vía China, ha ocurrido la tendencia de mezclar ambas creencias. Y, en Japón es tan común encontrar elementos sintoístas en el recinto de los templos budistas o viceversa. Y la población general de Japón muchas veces no distinguimos entre los dos y vivimos como algo integrado en nuestra vida esta fusión. En la era Meiji hubo un intento de separar ambos cultos, sin embargo, el pueblo japonés está tan acostumbrado a este modo de vida en el que las creencias y las filosofías de distintos lugares se mezclan, el gobierno de la era Meiji no logró separarlos.
