Monte Kurama: El Origen Espiritual del Reiki

El Monte Kurama, ubicado al noroeste de Kioto, es un lugar de profunda significación espiritual y se le considera la cuna del Reiki. Esta montaña sagrada atrae a practicantes y buscadores de todo el mundo, deseosos de conectar con la energía que, según la historia, inspiró la creación de esta técnica de sanación.

La ciudad de Kioto, antigua capital de Japón entre los años 794 y 1868, fue testigo de siglos de consolidaciones culturales y eventos históricos. En este contexto, el Monte Kurama emerge como un destino de redescubrimiento, un lugar donde las razones personales se entrelazan con el asombro de lo desconocido.

El Viaje al Monte Kurama

Para llegar al Monte Kurama desde Kioto, existen varias opciones de transporte. Una de las más convenientes es utilizar la línea de tren Eizan. Esta línea concluye en la estación Kurama, desde donde se accede a pie a los lugares de interés. Para aquellos que buscan optimizar su presupuesto, el transporte en autobús puede ser una alternativa más económica. El trayecto en tren de Demachi-Yanagi a Kurama dura aproximadamente 30 minutos y tiene un costo de 420 yenes.

Si ya te encuentras en Kioto, puedes dirigirte a alguna de las estaciones de la línea de tren Eizan. El Eizan también ofrece un pase de un día que permite explorar diversas estaciones a lo largo de la ruta, una opción ideal si planeas visitar varios puntos de interés en un solo día.

Mapa de Kioto con la ubicación del Monte Kurama

El viaje en tren hacia Kurama ofrece vistas espectaculares, especialmente durante el otoño, cuando las montañas se visten de colores vibrantes. Al llegar a cierto tramo del recorrido, las luces de los vagones se apagan para permitir a los pasajeros apreciar la belleza de los árboles iluminados al pasar.

La Historia y Espiritualidad del Monte Kurama

El Monte Kurama es reconocido mundialmente en el ámbito del Reiki, una técnica de canalización y transmisión de energía vital. La leyenda cuenta que su creador, Mikao Usui, desbloqueó esta técnica tras alcanzar un nivel espiritual elevado en el monte alrededor del año 1922. Esta conexión histórica hace del Monte Kurama un destino de peregrinación para muchos practicantes de Reiki.

La historia del Monte Kurama se remonta al año 770, cuando un monje chino llamado Gantei recibió un mensaje en un sueño sobre una montaña sagrada al norte de Kioto. Siguiendo a un caballo blanco con una montura de tesoro, Gantei ascendió al Monte Kurama, donde fue atacado por una diablesa. Milagrosamente, un árbol viejo cayó sobre la criatura, salvando al monje. Al día siguiente, en el lugar del suceso, encontró una estatua de Bishamonten, el protector del norte, a quien decidió venerar.

Posteriormente, en el año 796, Iseto Fujiwara, devoto de Senjukannon, buscó un lugar para construir un templo. Guiado por un sueño similar, también ascendió al Monte Kurama y encontró la caseta de Bishamonten. A pesar de la desilusión inicial, un sueño le reveló que Bishamonten y Senjukannon eran, en esencia, la misma deidad. Con el tiempo, el templo Kurama acogió diversas tendencias religiosas y espirituales, fusionando el sintoísmo y el budismo, creencias que se entrelazan profundamente en la cultura japonesa.

A finales del siglo IX, el templo Kurama se convirtió en parte de la escuela Shingon, y más tarde, en el siglo XII, de la escuela Tendai. En 1945, el monje residente Koun Shigaraki denominó Kurama Kokyo a las enseñanzas universales que difundía como una nueva religión.

El Camino Espiritual en el Monte Kurama

El sendero del Monte Kurama introduce a los visitantes en un entorno natural de gran belleza y serenidad. Los árboles centenarios crean una atmósfera de antigüedad y reverencia. El silencio es predominante, roto únicamente por los sonidos de la naturaleza, y se atribuye a la presencia de los kami, deidades sintoístas que habitan en armonía con el entorno natural.

Antes de adentrarse en el sendero principal, los visitantes encuentran un Temizuya (estanque de agua) y varios Hishaku (cucharones de madera) para realizar el ritual de purificación sintoísta. Aunque el ritual completo es un proceso extenso, una versión simplificada permite purificar manos y boca con agua en movimiento.

El camino hacia la cima ofrece la opción de ascender en teleférico o a pie por el famoso sendero "tsuzuraori", conocido por sus 99 curvas, una metáfora de las dificultades y purificaciones del camino espiritual. A medida que se asciende, se aprecian marcas llamadas choseki, que indican la distancia hasta la cima, separadas por intervalos de 110 metros.

En la cima de la montaña se encuentra el santuario de Osugi-gongen, un pequeño y discreto santuario oculto entre las raíces de los árboles. Este lugar es considerado un pilar de poder en el monte.

A lo largo del sendero, no se encuentran referencias directas al Reiki hasta la cima. Sin embargo, la historia y la energía del lugar son innegables. La estatua contemporánea de Sonten, ubicada cerca de la puerta media, representa la vida cósmica, la energía universal y la verdad, con el océano a su base simbolizando la compasión y el anillo espiral la luz de la sabiduría.

El Monte Kurama es también conocido por ser el hogar de Sojobo, el rey de los Tengu, criaturas mitológicas del folclore japonés. Aunque antiguamente se les consideraba malévolos, ahora se ven como protectores del mundo natural.

La práctica de ascender el monte y luego descender para compartir la experiencia obtenida es una enseñanza fundamental de Kurama Kokyo, el camino del do, o el camino.

La Montaña Sagrada de Kurama 🇯🇵 | Energía espiritual, peregrinación y Japón profundo.

Reiki: Origen y Práctica

El Reiki, cuyo significado en japonés es "energía universal", es una técnica de canalización y proyección de energía, principalmente a través de las manos, para transmitir una poderosa fuente de vibración o energía vital proveniente del exterior. La ciencia ha corroborado que nuestros aspectos emocionales y mentales influyen directamente en el cuerpo físico.

Mikao Usui (1865-1926), monje y catedrático japonés, rescató esta técnica milenaria en 1920. Tras años de estudio de textos budistas, meditación y prácticas de purificación, Usui experimentó una revelación espiritual el 1922 tras un retiro de 21 días en el Monte Kurama. De esta revelación nació el sistema de Reiki, basado en la imposición de manos y la intención de cuidar.

En la cultura japonesa, el Reiki se integra como una extensión de la filosofía del cuidado y la atención plena en cada gesto. Fomenta la calma, el autocontrol y la observación silenciosa, valores profundamente arraigados en la sociedad japonesa.

Durante una sesión de Reiki, el terapeuta coloca las manos sobre distintos puntos del cuerpo sin presión, permitiendo que el silencio y la energía actúen. El objetivo no es un milagro, sino una sensación de ligereza, claridad mental y descanso profundo, como una pausa necesaria en el ajetreo de la vida.

Iniciación y Práctica del Reiki

El Monte Kurama es un lugar emblemático para aquellos que desean iniciarse o profundizar en el Reiki. En Kioto y sus alrededores, especialmente en el Monte Kurama, se ofrecen retiros y cursos breves en templos rodeados de naturaleza. Estos programas se centran en transmitir la actitud y la forma de presencia, más que en la memorización de técnicas.

Sandra Campos, Maestra Reiki certificada con 30 años de práctica y perteneciente al linaje directo del maestro Usui, ofrece formación en Reiki. El Nivel I imparte las nociones básicas, mientras que los Niveles II y III introducen herramientas, símbolos y técnicas avanzadas, incluyendo el Reiki a distancia. Finalmente, se accede a la Maestría Reiki, que permite iniciar a otros en esta práctica.

El Reiki se considera una herramienta terapéutica complementaria, accesible y eficaz para mejorar el bienestar físico, emocional y mental. No requiere fe ni conocimientos previos, sino curiosidad y respeto.

En Japón, una sesión de Reiki se asemeja más a una pausa intencionada que a un ritual. Los espacios son sencillos y limpios, enfocados en la atención y el silencio. La duración suele ser de 45 a 60 minutos, y al finalizar, es común ofrecer un té y una breve conversación.

Es importante distinguir entre el Reiki japonés (Usui Reiki Ryōhō) y el Reiki occidental. El original japonés es más directo, centrado en la respiración, la postura y la conexión consciente, sin símbolos complejos ni largas iniciaciones. El Reiki occidental ha incorporado influencias espirituales y niveles de aprendizaje más estructurados.

Beneficios y Filosofía del Reiki

El Reiki ofrece beneficios como una mayor calma, claridad mental y descanso profundo. En una cultura que valora la pausa y la conexión consigo mismo, el Reiki encaja de manera natural. Tras una sesión de Reiki en Japón, es común sentir que se ha realizado una pausa necesaria.

La filosofía del Reiki va más allá de la sesión en sí, promoviendo el cuidado cotidiano con conciencia: respirar antes de responder, agradecer las pequeñas cosas y recordar que el descanso también es una forma de avanzar. El bienestar, al igual que cualquier otra habilidad, se entrena a través de gestos simples y repetidos, hechos con intención, sin prisa y sin ruido.

El turismo de bienestar en Japón integra el Reiki junto a otras prácticas como los baños termales (onsen), la meditación zen o las caminatas por bosques sagrados (shinrin-yoku), ofreciendo una forma de equilibrar el viaje y conectar con la esencia del país.

El Monte Kurama, con su rica historia, su profunda espiritualidad y su conexión intrínseca con el nacimiento del Reiki, ofrece una experiencia transformadora para quienes buscan sanación, autoconocimiento y una conexión más profunda con la naturaleza y la energía universal.

Nota: Se recomienda contratar un seguro de viaje para Japón.

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