Relleno de Naruto Shippuden: ¿Vale la pena?

Naruto es, independientemente e invariablemente de cualquier opinión sobre su calidad, una de las principales obras del shonen. Importante responsable de su progresiva popularización en Occidente durante la década de los 2000 e influyente en inmensa cantidad de trabajos posteriores. Masashi Kishimoto logró construir un universo propio, atrayente y lleno de personajes que resonaban con el público. Además, supo mantener ese espíritu durante gran parte de su tiempo de publicación.

En la comunidad anime ha habido muchos elementos de Naruto que han sido tema de conversaciones críticas durante años. De entre todas ellas, hay una que destaca sobre las demás, en la que todo el mundo piensa al hablar de Naruto: su relleno. Es uno de esos pocos conceptos elegidos que, durante sus años de emisión, se volvieron infames por tener que esperar varios meses para ver la continuación de la historia principal. Tanto fue así que se acuñó el término «Rellenuto» gracias al público hispanoparlante para referirse de forma despectiva al anime.

Entonces, la recomendación de darle una oportunidad precisamente a este contenido, con la mala fama que le precede, igual suena algo ridícula. Y no es para menos. Sin contar Boruto, el anime original tiene un total de 720 episodios en su haber, de los cuales 283 son presuntamente de relleno. Esto significa que casi un 40% está compuesto por material que no proviene del manga homónimo. Y esto contando solo aquellos episodios que son relleno de forma absoluta, no los que mezclan elementos canónicos con otros originales del anime. En cuyo caso podríamos acercarnos incluso al 45%.

Lo anterior se resume en que hay más de 100 horas de visionado única y exclusivamente de relleno. Es mucho, muchísimo tiempo. En lo que tardaríamos en ver todo eso podríamos visionar más de 50 películas, leer varios libros o ver todos los animes isekai del año sobre un chaval sosísimo y, con bastante probabilidad, misógino transportado a un mundo de fantasía siendo un masoquista, o con su madre, o transformado en gusano de la seda.

Otra de las principales cuestiones es que, al final, todo ese material nuevo sigue siendo relleno respecto al manga y, salvo confirmación expresa del autor, no contaría como un elemento de la historia principal ni tendría repercusión sobre la misma. Entonces, si es muy largo y no es canónico, ¿para qué perder tiempo en ver siquiera una parte? ¿Acaso no sería la misma experiencia, más dilatada y, en consecuencia, peor?

Si en una historia, su mundo y las situaciones que se dan en el mismo son el cuerpo, los personajes son el alma, el elemento que nos introduce a ese cuerpo y hace que nos importe. Son nuestros ojos y oídos en un lugar novedoso e inhóspito, actuando como una ventana que nos convierte en testigos de su realidad y confidentes de sus pensamientos. Es mucho más fácil sostener una historia fallida con unos buenos personajes que viceversa.

Por este motivo, siempre me han gustado los clásicos «episodios de playa». Y no me refiero de manera exclusiva a aquellos cuya trama consiste en ir a bañarse en el mar, jugar al voleibol y comer sandía. Uno de los puntos principales por los que merece la pena es, en realidad, de los más sencillos. Es divertido, muy divertido en ocasiones.

El relleno permite introducir a los personajes en todo tipo de escenarios absurdos y mostrarnos cómo son fuera de los dramas de las tramas principales. Ya sea una carrera con las manos por una villa de la Hoja destruida tras el ataque de un villano, un viaje para asistir a un velatorio de un fin de semana en el que tienen que evitar reírse para ganar la herencia del difunto, unos espías que se hacen pasar por Gai y Lee para conseguir información de la villa y todos se dan cuenta excepto Naruto, una búsqueda de un avestruz, proteger a un cartero ninja o que los clones de Naruto inicien una huelga para exigir mejoras en sus condiciones laborales. Todo tiene cabida y buena parte de estos capítulos tienen esas situaciones más distendidas que permiten respirar.

Las relaciones interpersonales también pueden ser profundizadas o matizadas en el relleno. Naruto muestra hacia Sasuke una relación de amistad platónica durante Shippuden, pero desde el comienzo de la historia hasta su separación no habían tenido muchas escenas que compartir para desarrollarla. Estaban bien establecidos como rivales y compañeros, pero no tanto como verdaderos amigos. Gracias a estas situaciones más mundanas podemos observar esa faceta. Al final, gran parte de la amistad se construye con tiempo, con muchos momentos en los que, en realidad, no pasa nada y con infinidad de ellos en los que el principal objetivo consiste ser idiotas, pero idiotas juntos.

Además, nos deja ver a Sasuke fuera de ese carácter callado y sombrío que le acompaña durante el inicio de la serie. El ejemplo más claro es el episodio en el que Naruto decide quitarle la máscara a Kakashi y tanto Sakura como Sasuke se suman al plan-episodio 101 de Naruto-. En este se presenta al equipo siete más unido que nunca, junto a un Sasuke mucho más espontáneo, ridículo y divertido; que se deja llevar por la estupidez y la ingenuidad como el chico de 12 años que es, dando en el proceso algunos de los chistes más descacharrantes de toda la serie.

“Desafortunadamente, yo ya he dado mi corazón a una mujer. Aunque creo que estoy solo en eso. Ella ya perdió a todos los que amaba, uno tras otro. Así que ahora se niega a amar. He jurado cuidarla, y llevar el peso de su futuro en mis hombros. No me ama, ¿acaso importa algo tan pequeño?”

Personajes de Naruto en un momento divertido

Cuando digo que la animación es increíble no exagero en absoluto. Hay arcos de relleno que dejan ver elementos muy interesantes del mundo ninja, de entre ellos se podría destacar Chikara -Poder-. Seis episodios situados justo antes del inicio de la Cuarta Guerra Mundial Shinobi-del 290 al 295 en Naruto Shippuden-en los que se profundiza en un aspecto del Nueve Colas que se dejó de lado con el avance de la serie, su encarnación de la maldad pura. A lo largo del arco se hace hincapié en cómo Naruto está utilizando poderes procedentes de una entidad con origen maligno y de capacidad destructiva inconcebible, que debe aprender a dominar para evitar ser corrompido, evitando así dañar a quienes quiere proteger.

Infografía sobre los arcos de relleno de Naruto Shippuden

Por supuesto, todo lo anterior no significa que el relleno sea de calidad excepcional o que invite a verlo en su totalidad. Aún así, hay muchos momentos que merecen la pena y son omitidos de forma automática como consecuencia de su condición de material realizado para no alcanzar al manga durante su publicación.

Los 7 MEJORES RELLENOS de Naruto y Naruto Shippuden

Terminemos mirando el lado positivo: si este relleno no te atrae en absoluto, lo puedes omitir y disfrutar del resto de la obra adaptada de buena forma.

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