El estudio del cómic durante la época franquista (1939-1975) ha sido objeto de numerosas obras que han puesto de relieve las cuestiones sociales, doctrinales y políticas de un género particularmente controlado por la censura. A pesar de que todo estaba sometido a la ideología franquista y a la del partido único (la Falange), el cómic español demostró una gran calidad artística que sigue siendo objeto de reediciones y estudios críticos en la actualidad. El laboratorio Textes et Cultures de la Universidad de Artois (EA 4028) y el laboratorio Centre de Recherche en Arts et en Esthétique de la Universidad de Picardía Jules Verne (EA 4291) se asocian en la organización del congreso Memoria del franquismo en el cómic del siglo XXI. Este congreso prolonga los seminarios celebrados en la Universidad de Artois los días 13 de abril de 2018 y 5 de marzo de 2019 sobre el mismo tema en el marco del programa "BD-Historia".
En este congreso nos centraremos principalmente en las producciones de los últimos veinte años, que muestran un renovado interés por la época franquista de diferentes maneras y con intenciones también muy diferentes. Si el periodo franquista fue menos tratado durante los años de la Transición, a pesar de algunas excepciones, a partir de los años 90 y especialmente a principios del siglo XXI, las numerosas novelas gráficas y cómics o historietas sobre la sociedad franquista dan testimonio del interés que los dibujantes, la industria editorial y los lectores tienen por este periodo, tan largo y diferente al de los demás países de su entorno.
Algunas obras de finales del siglo XX y principios del XXI rinden homenaje a los personajes e incluso a los ilustradores del franquismo, como El artefacto perverso del dibujante Federico del Barrio y el guionista Felipe Hernández Cava (1994). El invierno del dibujante de Paco Roca (2010) está dedicado a las grandes dificultades de un grupo de dibujantes de la editorial Bruguera para crear su propia publicación (Tío vivo) en 1957.
La figura de Federico García Lorca ha sido objeto de dos libros que se centran en la investigación de las circunstancias de su muerte durante el franquismo: La huella de Lorca, del guionista Carlos Hernández y el ilustrador El Torres (2011), y La araña del olvido, de Enrique Bonet (2015). Un tercer cómic se centra en la estancia del poeta en Nueva York durante la crisis de 1929 y la influencia de esta en su poesía: Lorca, un poeta en Nueva York de Carlos Esquembre (2016), y más recientemente el dibujante Quique Palomo ha ilustrado una adaptación del libro Vida y muerte de Federico García Lorca de Ian Gibson (2018).
En Cuerda de presas (2005, reeditado en 2018), el guionista Jorge García y el dibujante Fidel Martínez dedican once historias a la represión de las mujeres en la posguerra. En Las guerras silenciosas (2013), Jaime Martín adapta la experiencia de su padre como joven soldado en los conflictos del ejército español en Marruecos a principios de los años sesenta en una guerra latente que el franquismo mantenía ocultada. Fran Jaraba dedicó un trabajo a la División Azul (2013) en el que un comunista se infiltra en las tropas falangistas que luchan en Rusia durante la Segunda Guerra Mundial.
En los libros del guionista y profesor Antonio Altarriba, El arte de volar (2009) y El ala rota (2016), dibujados por Kim, se pone de relieve la forma en que los conflictos sociales de la época determinaron la vida de sus padres y repasa muchos de los aspectos más sombríos de la sociedad franquista. Más recientemente, Carlos Giménez ha prolongado su famosa serie Paracuellos, inspirada en su propia experiencia en los centros de Auxilio Social durante los años de la autarquía franquista.
Los españoles en el extranjero también tienen su lugar entre las novelas gráficas dedicadas a este periodo, como lo demuestra recientemente el relato autobiográfico de Kim Nieve en los bolsillos (2018), dedicado a su estancia en Alemania en 1963. En El solar (2016) Alfonso López se inspira en los personajes Petra y Carpanta de 1947 para crear una historia humorística y actual de la época franquista.

Las comunicaciones pueden centrarse, por ejemplo, en cómo éstas y otras obras articulan las historias personales, las historias colectivas y los hechos históricos, en cómo la pequeña historia sirve a la gran historia y perspectiva de la sociedad franquista, en la profunda influencia de la Ley de Memoria Histórica y su nueva dimensión ético-política, en cómo se revisita y se reinterpreta el pasado franquista de acuerdo con las condiciones del presente, en las motivaciones de los autores y los editores, en cómo se establece la relación entre voces narrativas y voces del pasado, en la recepción de cómics o de novelas gráficas entre los lectores y en los medios de comunicación, en los valores que estas producciones aportan a la historia cultural, en cómo la novela gráfica readapta su propio lenguaje secuencial para tratar contenidos históricos trascendentes y no renuncia al papel didáctico que se superpone a su papel tradicional como medio de entretenimiento.
Si la represión estuvo presente durante todo el periodo franquista, sus primeros veinte años pueden considerarse como los más violentos y traumáticos para los opositores a la dictadura. Algunos libros tratan la época franquista y van más allá, como el ya mencionado El arte de volar o Atado y bien atado de Rubén Uceda (2018). En la medida en que el contexto de la época franquista es necesario para entender una obra, esta puede ser objeto de una ponencia en el congreso. Asimismo, una comunicación puede estar dedicada a uno o más libros a través de un mismo tema. Se puede tratar la representación de una parte del franquismo o este en su conjunto, así como los diferentes aspectos que formaron parte de la sociedad durante la época franquista. También pueden ser objeto de estudio la función de las notas y apéndices históricos que a menudo acompañan un cómic y pretenden orientar a los lectores hacia determinadas interpretaciones.
Este congreso se inscribe en el marco del DIM (Dominio de Interés Mayor) número 2 de los programas de investigación de la universidad, en particular en la temática referida a la "Construcción de las identidades y su renovación". La dimensión identitaria será destacada en los análisis de las representaciones cómicas en cuestión, así como en la comparación entre diferentes obras que han tratado los mismos temas en diferentes momentos, con diferentes estilos e intenciones. La renovación de los temas y lugares comunes que conformaron la identidad de la España franquista formará parte de las reflexiones propuestas en este congreso, así como la forma en que las nuevas perspectivas ideológicas problematizan las antiguas y entran en conflicto con otras perspectivas recientes.
Los héroes de la represión franquista: del farero que salvó miles de vidas a las rapadas de Montilla
El martes 10 de diciembre de 2024, se celebró el «Día de Recuerdo y Homenaje a todas las víctimas del golpe militar, la Guerra y la Dictadura», «un acto que honra a muchas vidas anónimas sepultadas bajo una losa de indiferencia imperdonable y trata de saldar la deuda de gratitud con quienes se comprometieron con una España libre y democrática», tal y como se indica en su convocatoria. Durante el evento, el presidente del Gobierno de España anunciaba que va a impulsar, con una serie de actos y a lo largo de 2025, la conmemoración de los cincuenta años de España en libertad, al cumplirse cinco décadas de la muerte del dictador Francisco Franco y el inicio de la Transición española a la democracia. Con esta efeméride se pretende «poner en valor la modernización y la gran transformación lograda en este medio siglo de democracia, y homenajear a todas las personas y colectivos que lo han hecho posible», explicó el presidente, «un tiempo en el que nuestro país pasó de ser una dictadura, pobre y aislada, a una de las democracias más avanzadas del mundo.
En su discurso de presentación, el Dr. Pedro Sánchez recordaba lo siguiente: «Suele decirse que la historia la escriben los vencedores. Y a esa labor, la de escribir la historia a su antojo, se entregó a fondo, muy a fondo, el régimen nacido del golpe de Estado de julio de 1936. La dictadura levantó grandes mausoleos para honrar su triunfo, también para humillar a los derrotados, en muchos casos con mano de obra esclava. Renombró calles y plazas de toda España para perpetuar la memoria de los vencedores. También prohibió libros, obras de teatro, películas y adoctrinó a generaciones enteras de españoles y españolas para defender lo indefendible, y es que aquel golpe de Estado, aquella terrible guerra, aquella terrible dictadura, era no solamente un acto lícito, sino una especie de mal necesario. Pero, sobre todo, el franquismo se afanó en borrar el recuerdo de esa España que reclamaba para sí el progreso, la democracia, la libertad que veía en otros muchos países de Europa.
La elección de la fecha escogida para dicho evento y su singular anuncio tiene una gran carga simbólica: es el «Día de los Derechos Humanos». La Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948 y establecía, por primera vez, los derechos humanos fundamentales que deben protegerse en el mundo entero. Según las Naciones Unidos, la Declaración se constituye como «una norma común de logros para todos los pueblos y todas las naciones, un proyecto global para leyes y políticas internacionales, nacionales y locales y un pilar esencial de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible». En su preámbulo, se presenta como «un ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades».
Es en este contexto que la memoria histórica es un derecho de toda la ciudadanía, en especial cuando es necesario reescribirla de forma objetiva y científica, para que el recuerdo sea una parte fundamental de nuestro presente y nuestro futuro. Los instrumentos pedagógicos para divulgar los resultados de las diferentes investigaciones pueden ser variados: documentales, películas de ficción, obras de teatro, novelas, ensayos y, también, cómics. El potencial visual de la historieta se convierte en un gran aliado de la divulgación, con una gran capacidad didáctica para relatar diferentes momentos de la historia.
García es autor, entre otras obras, de los cómics La guerra civil española (2016) y La muerte de Guernika (2017), las dos publicadas por el sello Debate del Grupo Editorial Penguin Random House, el segundo título también disponible en catalán publicado por la Editorial Base. Las dos adaptan los ensayos homónimos del historiador Dr. Paul Preston, catedrático emérito de historia internacional en la London School of Economics, uno de los principales hispanistas británicos dedicados al estudio de la historia reciente española. De la colaboración entre los dos autores, en noviembre de 2024 se ha publicado Franco (versión gráfica), publicado también por el sello Debate, que adapta el célebre ensayo Franco, Caudillo de España (Franco: A Biography, 1993), del que en febrero de 2025 se publica una nueva edición coincidiendo con el cincuentenario del fallecimiento del dictador, con un nuevo prólogo de Preston.
Curiosamente, no es el primer cómic sobre Franco. En 1969, la Editorial Rollán publicó Soldado invicto, realizado por varios autores no acreditados en el mismo, que era la biografía de Francisco Franco Bahamonde (1892-1975), realizada con motivo del trigésimo aniversario de la finalización de la Guerra Civil, dibujada y guionizada con un cierto aire hagiográfico. José Pablo García, en cambio, realiza una aportación actual y objetiva, basándose en un ensayo considerado de los mejores trabajos biográficos de Franco, utilizando, además, algunos fragmentos de otras obras de Preston, también fundamentales en el relato, como es Palomas de guerra (Doves of War, 2002), en especial el capítulo dedicado a Carmen Polo (1900-1988), que fue una persona de una gran influencia en la vida del dictador. El cómic, de 192 páginas, condensa de forma magistral las más de mil del ensayo que adapta, empleando el recurso visual para suplir con creces la reducción del texto explicativo, el suficiente para que el lector comprenda las decisiones tomadas por el protagonista de la historia y el contexto histórico en que se producían.

Con similar inquietud, la de divulgar nuestra memoria histórica, Norma Editorial publicó en mayo de 2024 el cómic ¡Muera la inteligencia!, del guionista salmantino Jorge García y el dibujante barcelonés Gustavo Rico, un dúo creativo que ya llevan varios lustros trabajando conjuntamente. En esta ocasión, la obra está dedicada a la biografía del militar español José Millán Terreros (1879-1954), conocido como José Millán-Astray al adoptar los apellidos de su padre, y recordado especialmente por ser el impulsor de la Legión Española, creada el 28 de enero de 1920, llamada inicialmente el Tercio de Extranjeros en su fundación, creada a imagen de Légion étrangère francesa [Legión extranjera], establecida en 1831, soldados de infantería entrenados para el conflicto bélico, de una procedencia muy heterogénea. Millán-Astray fue condecorado en varias ocasiones por sus victorias militares y por sus heridas, algunas muy graves y por las que ha quedado identificado visualmente, como la herida de bala en su pecho, la amputación de su brazo izquierdo por culpa de una grave herida o el disparo que le atravesó el cráneo, destrozándole la mandíbula, ocasionándole la pérdida de su ojo izquierdo, que taparía a partir de ese momento con un parche.
Jorge García es historiador, aunque ejerce de guionista y ensayista, pero su formación ha sido básica para realizar el texto de la biografía basándose en numerosos libros consultados, algunos de ellos registrados en la última hoja del cómic, a modo de bibliografía. Gustavo Rico emplea tres colores en su propuesta: blanco, negro y rojo, un color que le permite enfatizar algunas viñetas o parte de ellas, incluso algunos textos, ilustrando las páginas con un estilo documental y fotográfico, realizando en ocasiones un collage a partir de fotografías reales (no existen grabaciones sonoras de José Millán-Astray pero sí numerosas fotografías en diferentes instantes de su vida). El cómic rememora el célebre enfrentamiento ocurrido el lunes 12 de octubre de 1936 en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, cuando presidía el acto Carmen Polo en representación de su marido, Francisco Franco, que no pudo asistir por motivos de agenda. El discurso del que era en ese instante rector de la universidad, el profesor y escritor Miguel de Unamuno (1864-1936), fue notablemente crítico con el alzamiento, que inicialmente había acogido con entusiasmo, pero que se mostraba ahora contrariado por la evolución de la contienda.
Se le atribuye la famosa frase «Venceréis, pero no convenceréis» en medio de un discurso crítico que no se conoce con detalle debido, precisamente, a la censura franquista. García y Rico recuperan en el cómic parte del artículo publicado en 1941 por Luis Portillo, un texto que ha ayudado a alimentar la leyenda de ese encontronazo. El profesor Ignacio Serrano, presente en la sala, afirmó que las palabras de Unamuro causaron una gran indignación, y Millán-Astray tomó la palabra: «Fue un discurso espontáneo, habló en términos enérgicos diciendo que los catalanes morirán y los que pretendan enseñar teorías averiadas morirán también. Cerró la soflama con vivas y mueras, entre ellos un “Abajo la intelectualidad”, mientras que el tumulto resultante dio por finalizado el acto».
En el prólogo del cómic, el guionista Jorge García explica que el 5 de noviembre de 2017, en El Periódico de Catalunya, la periodista Anna Abella publicaba una extensa entrevista sobre su última obra publicada en ese año. A la pregunta de si podía decir en qué nuevos cómics estaba trabajando comentó que estaba preparando el guion sobre la biografía de Millán-Astray (un orden de magnitud que da idea de los años de trabajo que hay detrás de un cómic de estas características, ya que se publicó siete años después). Una agresividad y un seguimiento que, seguramente, tiene que ver con las propias palabras del personaje, al parecer, contrario a la inteligencia. Pero hay que tener en cuenta que son una amenazas que provienen de unas personas contemporáneas a nosotros, seguidores de alguien que murió hace siete décadas. Precisamente, el cómic comienza con unas páginas datadas el 3 de enero de 2017, cuando, en el cementerio de la Almudena, la Plataforma Patriótica Millán Astray realizó un homenaje en su tumba, un acto que alguno de los asistentes grabó en vídeo y subió a las redes sociales.
En Memoria del franquismo en viñetas, Camille Pouzol analiza el papel del cómic en el proceso de recuperación de la memoria. La historieta se convierte en un espacio de reflexión, denuncia y sensibilización, y sus personajes representan los sufrimientos vividos durante la posguerra. Se analiza la represión que se ejercía sobre todo contra grupos vulnerables que fueron apartados del discurso oficial: mujeres encarceladas, niños del Auxilio Social, represaliados, exiliados o combatientes republicanos. A través de cuatro maravillosas obras (El artefacto perverso, Cuerda de presas, Los surcos del azar y Paracuellos) recorremos los senderos de la historia trazados con viñetas, globos, dibujos y textos. Un viaje hacia el pasado, para el presente y el futuro.
Investigador francés asociado al laboratorio CRIMIC de la Universidad París IV de la Sorbona, doctor en civilización latinoamericana de la Universidad Lettres Sorbonne y catedrático de español en un instituto de Grenoble. Ha publicado artículos y reseñas en libros colectivos y publicaciones especializadas tales como Tebeosfera, Pandora, Savoirs en prisme, Atlante, o Ibérical. Sus investigaciones se centran sobre todo en el análisis de personajes como el Che Guevara o de periodos históricos como las dictaduras de América latina, la Guerra Civil española o la dictadura franquista, y sus representaciones en las artes visuales, principalmente en la historieta. Ha presentado numerosas comunicaciones en congresos, en lengua francesa y española, en varias universidades y en simposios y congresos sobre historieta.

Este capítulo de este libro colectivo universitario es resultado de la línea de investigación postdoctoral del solicitante sobre la memoria histórica, colectiva y traumática en el cómic y las artes visuales, desarrollada desde 2016 en obras artísticas y publicaciones científicas, y expuesta en diversos congresos internacionales. En este caso, se aborda desde un punto de vista histórico, sociológico y estético un análisis comparado de diversos casos de estudio de cómics/novelas gráficas que han tratado el franquismo: “Cigarras”, de Luis García, ‘Paracuellos’ y ‘Barrio’ de Carlos Giménez, ‘Soledad. La mémoire blessée’, de Tito, ‘El artefacto perverso’, de Felipe Hernández Cava y Federico del Barrio, ‘Cuerda de presas’, de Jorge García y Fidel Martínez, ‘El arte de volar’ y ‘El ala rota’, de Antonio Altarriba y Kim, ‘Nieve en los bolsillos’ , de Kim, ‘Lamia’ de Rayco Pulido, ‘Regreso al Edén’ de Paco Roca, ’Estamos todas bien’ y ‘Todo bajo el sol’, obras ambas de Ana Penyas, entre otras. Trabajo de investigación realizado como miembro del Grupo de Investigación ‘Poéticas de la ficción en las artes de la contemporaneidad’ (HUM-941) y como parte del Proyecto internacional iCON-Mics Action. Investigation on Comics and Graphic Novels in the Iberian Cultural Area (COST. European Cooperation in Science & Technology), 2020-2024.

La historieta se convierte en un espacio de reflexión, denuncia y sensibilización, y sus personajes representan los sufrimientos vividos durante la posguerra. Se analiza la represión que se ejercía sobre todo contra grupos vulnerables que fueron apartados del discurso oficial: mujeres encarceladas, niños del Auxilio Social, represaliados, exiliados o combatientes republicanos.
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