Meliodas, el capitán de los Siete Pecados Capitales, posee una existencia marcada por la inmortalidad y un ciclo de renacimiento perpetuo, una maldición impuesta por el Rey Demonio y la Deidad Suprema. Esta condición lo ha llevado a revivir una y otra vez, enfrentándose a la pérdida recurrente de sus seres queridos, especialmente de Elizabeth, cuyo amor trasciende las vidas.
Hace tres mil años, Meliodas ostentaba el liderazgo de los Diez Mandamientos, un grupo de élite en el Clan de los Demonios, enfrascado en una guerra contra el Clan de las Diosas. Su reputación de crueldad y su formidable fuerza lo perfilaban como el sucesor natural al trono del Rey Demonio. Sin embargo, su encuentro con Elizabeth, una Diosa, alteró drásticamente su destino. Este amor prohibido lo llevó a traicionar a su clan, asesinando a dos de los Diez Mandamientos, Aranak y Zeno, durante su huida. Este acto desestabilizó el equilibrio de poder entre demonios y diosas, incitando a las demás razas a unirse a las Diosas y desatando la Gran Guerra Santa.
En los últimos días de este conflicto, Meliodas y Elizabeth se enfrentaron al Rey Demonio y a la Deidad Suprema, quienes buscaban castigarlos por su traición. A pesar de su resistencia, ambos fueron asesinados. Como castigo, el Rey Demonio impuso a Meliodas la maldición de la inmortalidad, condenándolo a revivir cada vez que moría y a permanecer eternamente joven.

Tras la muerte de Elizabeth, Meliodas vagó sin rumbo, consumido por el dolor. Su camino lo cruzó con una mujer de un clan bárbaro que guardaba un asombroso parecido con su amada. Ella resultó ser la reencarnación de Elizabeth, y con el tiempo, recuperó sus poderes y memorias.
Sin embargo, la tragedia se repitió. Tres días después de recobrar sus recuerdos, Elizabeth fue asesinada ante los ojos de Meliodas. Fue en este momento que Meliodas comprendió la verdadera naturaleza de la maldición: él viviría eternamente, reencontrándose con las reencarnaciones de Elizabeth, quienes morirían trágicamente poco después de recuperar sus memorias.
El Camino de Meliodas a través de las Eras
A lo largo de los siglos, Meliodas experimentó diversas vidas y roles. En el Reino de Danafor, se convirtió en el líder de los Caballeros Sagrados. Allí conoció a Liz, una esclava de un reino enemigo enviada para emboscarlo. A pesar de que su misión fracasó y fue sentenciada a muerte, Meliodas la salvó, declarando enemigos a quienes se opusieran a su decisión. A pesar de las dudas iniciales de Liz, ambos se enamoraron y comenzaron una vida juntos, acompañados por Wandle.
La paz se vio truncada cuando el Demonio Fraudrin asaltó Danafor, destruyendo el reino y asesinando a Liz frente a Meliodas. La ira desatada por esta pérdida permitió a Meliodas derrotar a Fraudrin, dejándolo al borde de la muerte. Antes de expirar, Liz le pidió a Meliodas que, aunque olvidara quién era, nunca olvidara los principios que lo guiaban. Tras estas palabras, ella murió en sus brazos, mientras Meliodas lloraba bajo la lluvia.
La muerte de Liz sumió a Meliodas en una ira incontenible, liberando un poder inmenso que devastó por completo el Reino de Danafor.

Posteriormente, Zaratras llevó a Meliodas al Reino de Liones, donde la bebé Elizabeth fue adoptada por el rey Baltra. Meliodas solicitó unirse a los Caballeros Sagrados de Liones, un deseo que Zaratras inicialmente tomó como una broma. Meliodas lo desafió a un combate de espadas, resultando victorioso.
El rey Baltra, a través de una visión, predijo la llegada de los Siete Pecados Capitales, quienes serían los protectores del reino y detendrían a los Diez Mandamientos si llegaran a ser liberados.
La Formación de los Siete Pecados Capitales
Antes de la formación oficial de los Siete Pecados Capitales, Meliodas demostró su liderazgo y poder en diversas ocasiones. Salvó a Diane de caballeros que la acosaban por su tamaño, ganándose su admiración. Tiempo después, visitó a Ban, quien era ejecutado repetidamente sin morir debido a su inmortalidad. Tras un rechazo inicial, Meliodas forzó a Ban a unirse a él en un combate que culminó con Ban emocionado por la fuerza de su capitán.
Una vez formados los Siete Pecados Capitales, fueron designados como caballeros al servicio de Britannia. Sin embargo, diez años antes de los eventos actuales, fueron incriminados por la muerte del Gran Caballero Sagrado, Zaratras. Tras ser emboscados por caballeros del reino, Meliodas ordenó a sus compañeros que se separaran. Durante su escape, una niña que los ayudaba resultó herida, lo que provocó que Meliodas perdiera la calma. Merlín aprovechó este momento para extraerle una gran parte de su poder, dejándolo inconsciente.

El Boar Hat y el Reencuentro con Elizabeth
Meliodas reaparece sirviendo comida y cerveza en su taberna, el Boar Hat. A pesar de la aparente delicia de sus platillos, los clientes descubren que su sabor es horrible. Su compañero Hawk, un cerdo parlante, se encarga de limpiar las sobras y se queja de la mala calidad de la comida.
Mientras servía cerveza, Meliodas escuchó a unos clientes hablar sobre un caballero con armadura oxidada, sospechoso de ser uno de los Siete Pecados Capitales. En ese instante, un gran caballero con armadura oxidada irrumpió en el bar, sembrando el pánico. Al acercarse, Meliodas descubrió que el caballero era en realidad una joven llamada Elizabeth.
Meliodas la llevó a una habitación, donde notó una anomalía en su corazón. Elizabeth, al despertar, se sonrojó al darse cuenta de que Meliodas la estaba tocando. Le explicó que estaba buscando a los Siete Pecados Capitales para detener a los Caballeros Sagrados, quienes habían dado un golpe de Estado y capturado al Rey. Poco después, unos caballeros aliados de los Caballeros Sagrados irrumpieron en el bar, buscando al "caballero de la armadura oxidada". Meliodas, con astucia, hizo pasar a Hawk disfrazado por el caballero, mientras él salvaba a Elizabeth de una caída por un acantilado.
Tras varios encuentros y combates, incluyendo la derrota del Caballero Twigo, Meliodas se revela como el capitán de los Siete Pecados Capitales. Utiliza el Boar Hat como centro de operaciones para recopilar información sobre sus compañeros y reclutar a otros miembros.
LAS MALDICIONES DE MELIODAS Y ELIZABETH
El Poder del Demonio
Meliodas pertenece al Clan de los Demonios, lo que le otorga habilidades únicas. Al activar sus poderes demoníacos, una marca aparece en su rostro, incrementando su fuerza, resistencia y velocidad. La oscuridad es una sustancia negra que los demonios pueden manipular para mejorar sus capacidades ofensivas y defensivas.
Entre sus habilidades destacan:
- Full Counter: Permite reflejar ataques mágicos de vuelta al enemigo con mayor poder. Su efectividad depende de la fuerza y cantidad de los ataques recibidos. No puede iniciar ataques y requiere que el oponente permita leer sus movimientos.
- Counter Vanish: Dispersa los ataques mágicos en lugar de reflejarlos.
- Revenge Counter: Acumula el daño recibido para liberarlo en un poderoso ataque.
- Llamas Negras: Generadas por el usuario, son inapagables, poseen un gran poder destructivo y niegan la regeneración.
- Espada Demoníaca (Lostvayne): Su Tesoro Sagrado, con gran poder cortante y resistencia.
- Physical Clone: Crea hasta cuatro clones de sí mismo, cada uno con una fracción de su poder, capaces de usar Full Counter.
- Assault Mode: Libera todo su poder demoníaco, convirtiéndose en el sucesor del Rey Demonio. En este estado, su poder es temido incluso por los Diez Mandamientos.
A pesar de su poder inmenso, Meliodas está atado a su maldición, reviviendo una y otra vez, condenado a presenciar la muerte de Elizabeth en cada ciclo. Su lucha no es solo contra enemigos externos, sino también contra la carga de su inmortalidad y el dolor de las pérdidas repetidas.
