Los hechos de Mayo del 68 abrieron una ventana, y desde allí se vieron muchas de las inquietudes, inconformidades, críticas y propuestas de una población importante. Mucho se ha escrito sobre aquellos días, a favor y en contra, que si sirvió para algo, que si sirvió para nada. Más allá de las formas y de las consecuencias de aquellas protestas, este libro Mayo del 68. Historias de una primavera, coeditado por Nórdica Libros y Capitán Swing, reconstruye en viñetas las vísperas, los momentos clave y los ecos de aquellos días.
Escrito por Arnaud Bureau, guionista de cómic e historiador de formación, y con ilustraciones de Alexandre Franc, este Mayo del 68 en cómic es un recordar o ponerse al día de manera clara, amena y sencilla. Bureau recibió el Segundo Premio Raymond Leblanc. WMagazín ha elegido algunas páginas del cómic para armar un fotorrelato que sirva de introducción a aquel acontecimiento.
Las fotos nos hacen revivir las emociones de antaño; una lluvia de ensayos, de consejos al presidente de la república, de vueltas a la carga y de reflexiones sobre la época vienen para recordarnos aquellos acontecimientos. En fin, los editores se entregan en cuerpo y alma para celebrar el aniversario de mayo. Contar la historia, las historias, nuestra historia. Reinventar una historia antigua gracias a las imágenes que parecen resurgidas de nuestras lecturas de infancia, esta es la proeza conseguida por este cómic.

Y aquí están estos "Mayo del 68" tan diversos, de dominio público, tomando una nueva forma. Cabe reconocer que su lectura nos invita a soñar despiertos más que todos los manifiestos o panfletos que surgen con la obligación de enaltecer o hundir una revuelta tan lejana. ¡Sueña, camarada, el viejo mundo queda detrás, y la nueva cultura la tienes delante!
Una Mirada Detallada a la Primavera Francesa
Mayo del 68. Historia de una primavera, del ilustrador Alexandre Franc y del historiador Arnaud Bureau, especialista en el tema, es una obra atractiva para estas fechas, cuando la gente empieza a recuperar los debates sobre la revuelta estudiantil parisina y sobre las consecuencias que tuvo sobre la sociedad actual. El prólogo de la obra es de Daniel Cohn-Bendit, Dani el Roig, uno de los líderes de la revolución estudiantil y coprotagonista del álbum. Eso nos sitúa la visión de los autores, que indudablemente simpatizan con la agitación juvenil, aunque hacen un esfuerzo por representar los hechos desde todos los puntos de vista.
Franc y Bureau hacen mucho énfasis en las densas disquisiciones ideológicas entre los estudiantes (trotskistas, maoistas, anarquistas, estalinistas, situacionistas...). Las grandes virtudes y las grandes limitaciones de este álbum parten de su vocación totalizadora. Si bien la mayor parte del texto y de las viñetas se centran en la revuelta universitaria, no olvidan la ocupación de las fábricas, que sacudió a Francia y que dio una nueva dimensión a la revuelta. Y tampoco dejan de mencionar las contradictorias relaciones entre el movimiento estudiantil y los sindicatos, que en algunos casos defienden reivindicaciones muy diferentes y mucho menos ambiciosas.
Pero Franc y Bureau no se limitan a dibujar el 68 de los revolucionarios, sino que también prestan atención a la vida política francesa: a las maniobras de De Gaulle, a las tentatives mediadoras de los sindicatos, al fracaso de Pompidou, e incluso a la voluntad pacificadora de Grimaud, el prefecto de policía que rechazaba el uso indiscriminado de la violencia.

Estructura y Estilo del Cómic Documental
El caos de la primavera parisina del 68 no llega a la estructura de este cómic. Las viñetas, muy cuadradas y ordenadas, respetan estrictamente el orden cronológico. Con voluntad didáctica, los autores no quieren dejarse ninguna anécdota, ningún discurso, ni ninguna discusión política. Numerosos cuadros de texto amplían lo que no puede quedar claro con las ilustraciones. Hasta cierto punto, podríamos considerar este álbum más un ensayo ilustrado que una novela gráfica.
La descripción fidedigna desplaza a la pasión, en un cómic que no vibra con el París estudiantil, sino que mantiene la frialdad ante la fiebre revolucionaria. En realidad, el protagonista de la historia no participa directamente en los hechos. Está encerrado en casa y se entera de lo que pasa en las calles por sus amigos.
La novela gráfica está de moda, especialmente la de temática histórica. En algunos casos, se han producido obras magníficas que han servido para que los lectores de hoy se sumerjan apasionadamente en el pasado. Pero a veces se ha cometido un cierto abuso, pensando que basta con dibujar una historia para hacerla atractiva para todos los públicos. De esta forma han proliferado las novelas gráficas planas, repletas de texto para suplir la agilidad del guionista y con el recurso fácil de un protagonista anciano que rememora su vida para explicar el pasado. La pasión desaparece y predomina la pérdida de ritmo, la monotonía. Si se quiere vibrar con mayo del 68, quizás habría que revisitar el París flash-back de Víctor Mora, el Perro blanco de Romain Gary, o incluso el más reciente (y escéptico) El banquete de las barricadas, de Pauline Dreyfus. Porque el medio no lo es todo.
Medio siglo de mayo del 68
El Rigor Histórico y las Consecuencias del Mayo Francés
Todo el mundo recuerda los mensajes e imágenes de aquella rebelión juvenil de la que ahora se conmemoran los 50 años. Pero a menudo olvidamos que los trabajadores, siguiendo el ejemplo de los estudiantes, realizaron una huelga masiva, paralizando el país y desencadenando una crisis política que condujo al régimen gaullista al borde del colapso. ¿En qué circunstancias ocurrieron estos eventos? ¿Cuáles fueron los episodios principales? ¿Quiénes fueron los actores? Estas son las preguntas respondidas este cómic, prologado por Daniel Cohn-Bendit, uno de los principales protagonistas de aquella historia.
¿Qué queda de Mayo del 68 en nuestra memoria cincuenta años después? ¿En qué circunstancias se produjeron estos acontecimientos? ¿Cuáles fueron los momentos más importantes? A estas cuestiones da respuesta Mayo del 68. "Cabe reconocer que su lectura nos invita a soñar despiertos más que todos los manifiestos o panfletos que surgen con la obligación de enaltecer o hundir una revuelta tan lejana".
El cómic Mayo del 68. Todos tenemos grabadas las imágenes de las protestas estudiantiles de Mayo del 68 como un movimiento por la libertad que paralizó Francia y desencadenó una crisis social y política que puso contra las cuerdas al régimen de Charles de Gaulle. Algo que han acentuado las imágenes con las que nos han bombardeado estos días con motivo del 50 aniversario de esos hechos. Pero... ¿qué pasó exactamente? ¿en qué circunstancias se produjeron esos hechos? ¿Cuáles fueron los momentos más importantes? ¿Y los protagonistas? Preguntas que seguro que la mayoría no podréis responder; por lo menos hasta leer el interesante cómic Mayo del 68. Historia de una primavera (Nórdica libros), de Alexandre Franc y Arnaud Bureau.
Un apasionante relato cronológico y pormenorizado de los hechos; desde la llegada de unos pocos militantes izquierdistas a la universidad de Nanterre (un campus construido a toda prisa en un descampado, entre un barrio de chabolas y una zona de viviendas sociales, para alojar a la generación de estudiantes del baby boom), hasta que De Gaulle se vio obligado a convocar elecciones anticipadas, que tuvieron lugar el 23 y 30 de junio.

Y es que no podemos olvidar que, aunque empezó como un movimiento estudiantil, enseguida los trabajadores, los sindicatos y el Partido Comunista se pusieron en huelga masivamente amenazando con paralizar el país. Una de las anécdotas más recordadas es que esas manifestaciones estudiantiles hicieron que varios directores, como Jean-Luc-Godard, Roman Polanski, François Truffaut o Louis Malle, pidieran que se clausurara el festival de Cannes en solidaridad con los estudiantes y trabajadores detenidos. Y lo consiguieron, por lo que ese año no hubo ganadores. Al año siguiente, y a raíz de esa suspensión, se creó la quincena de realizadores.
1968 fue un año muy convulso en todo el mundo: La guerra de Vietnam, los asesinatos de Martin Luther King y Robert Kennedy, la Primavera de Praga o la matanza de Tlatelolco en México fueron más importantes que el Mayo francés. Pero si decimos 1968 a todos se nos viene a la cabeza esas revueltas estudiantiles francesas. La respuesta la tenéis en este interesante cómic.
El Protagonista y el Rigor Histórico
Mayo del 68. Historia de una primavera, cuenta además con un prólogo de Daniel Cohn-Bendit, uno de los principales protagonistas del mayo francés. "Aquí están estos Mayo del 68 tan diversos, de dominio público, tomando una nueva forma... su lectura nos invita a soñar despiertos más que todos los manifiestos o panfletos que surgen con la obligación de enaltecer o hundir una revuelta tan lejana".
Cohn-Bendit entró en la Universidad de Nanterre, a estudiar sociología, en 1967. Y cuando explota el movimiento del 22 de marzo, en 1968, fue inscrito en la lista negra de los estudiantes de la Universidad. Formó parte del grupo de estudiantes que ocuparon la Sorbona el 3 de mayo, constituyéndose como uno de los líderes de mayo del 68, junto a Alain Geismar y Jacques Sauvageot. El 21 de mayo, durante un viaje a Berlín, se le prohíbe la entrada en Francia. Sin embargo, logró regresar el 28 de mayo con los cabellos teñidos y gafas oscuras para una reunión en la Sorbona donde fue aclamado. El eslogan "Todos somos judíos alemanes" simboliza el apoyo de los jóvenes a aquel que la prensa se apresuró a denominar "Dany el rojo" (era hijo de padres alemanes de origen judío). La prohibición se mantendría hasta 1978.
Lo mejor de este cómic es su absoluto rigor histórico. Podéis estar de acuerdo o no con las distintas posturas enfrentadas, pero los autores se limitan a contar lo que pasó. Y es que el guionista, Arnaud Bureau, también es un galardonado historiador. En sus últimas páginas el cómic incluye interesantes epílogos sobre las consecuencias de Mayo del 68 y de los avances que se consiguieron gracias a las protestas. Así, los autores nos recuerdan que la izquierda consideró estas protestas como una revolución fallida, que anunciaba conflictos obreros venideros; que el gobierno intentó hacer leyes más justas (al menos durante una temporada); y que ese espíritu de mayo del 68 sirvió para conseguir notables avances en el feminismo y el activismo homosexual.
Pero el cómic recoge todos los puntos de vista, incluyendo el de los pensadores conservadores que siguen pensando que Mayo del 68 no sirvió para nada y lo siguen considerando deplorable. Incluso achacan a esas protestas la degeneración de la sociedad. De lo que no cabe duda es de que mayo del 68 fue importante para mucha gente, que cambió muchas cosas y que, incluso, pudo haber cambiado el mundo. Pero el que sigamos hablando sobre él nos da una idea de su impacto en varias generaciones que siguen soñando con que un mundo mejor y más igualitario es posible.

Uno de los protagonistas de este acontecimiento histórico presenta este libro que con viñetas reconstruye las vísperas, los días y los ecos de lo sucedido hace medio siglo. Una obra clara y amena de Arnaud Bureau y Alexandre Franc que llega a librerías.
Los hechos de Mayo del 68 abrieron una ventana. Y desde allí se vieron muchas de las inquietudes, inconformidades, críticas y propuestas de una población importante. Más allá de las formas y de las consecuencias de aquellas protestas este libro Mayo del 68. Historias de una primavera, coeditado por Nórdica Libros y Capitán Swing, reconstruye en viñetas las vísperas, los momentos clave y los ecos de aquellos días. Una especie de paneo histórico y legendario por los variados hechos, opiniones y percepciones que son fundamentales no solo como reconstrucción de un momento de la Historia, sino como elemento esencial para acercarse a él de la manera más objetiva posible.
Escrito por Arnaud Bureau y con ilustraciones de Alexandre Franc este Mayo del 68 en cómic es un recordar o ponerse al día de manera clara, amena y sencilla. Bureau es guionista de cómic e historiador de formación que el año pasado recibió el Segundo Premio Raymond Leblanc. Por su parte, Franc debutó como autor de cómic en 2007 con Les Isolés, y desde entonces ha publicado una docena de cómics, el último Guantánamo kid (Dargaud).
Las fotos nos hacen revivir las emociones de antaño; una lluvia de ensayos, de consejos al presidente de la república, de vueltas a la carga y de reflexiones sobre la época vienen para recordarnos aquellos acontecimientos. Nos convertimos en testigos de una suerte de "reencarnación" en viñetas, que se presta a que se haga con toda la desenvoltura necesaria. Cabe reconocer que su lectura nos invita a soñar despiertos más que todos los manifiestos o panfletos que surgen con la obligación de enaltecer o hundir una revuelta tan lejana.