¿Qué es la Novela Gráfica y Cómo se Diferencia del Cómic?

Durante los últimos años, coincidiendo con el comienzo de siglo, ha ido adquiriendo fuerza dentro del sector editorial el término novela gráfica, que hace referencia a toda obra gráfica adulta, narrada de forma secuencial y acompañada de viñetas y bocadillos. Quizá el término más adecuado sea el de cómic adulto, en contraposición a esa creencia socialmente consentida de que el cómic es un arte menor, para un público infantil y sin valor literario. A medida que ha ido creciendo, lentamente pero de forma continua, el mercado de la novela gráfica, se ha profesionalizado el sector.

Ante este nuevo auge, te presentamos a continuación un poco de información a cerca de este nuevo arte que se abre paso entre los consumidores que buscan nuevos horizontes inspirados en novedosas formas de hacer arte y expresar ideas y sensaciones.

¿Qué es una Novela Gráfica?

La novela gráfica es un tipo de publicación que fusiona los formatos del cómic y la novela tradicional, tomando prestados elementos de ambos géneros. La misma cuenta una historia mediante viñetas que contienen ilustraciones y textos, pero, a diferencia de las historietas tradicionales, está dirigida a un público lector maduro, el relato mantiene una estructura literaria, y su extensión es mayor.

La novela gráfica está considerada como un género de la literatura transmedia, que trasciende los formatos tradicionales y replantea las bases de la literatura tradicional al hacer uso de un lenguaje intertextual, en el que se vinculan el arte visual y la narrativa para crear un nuevo género acorde a la polisemia de la época contemporánea, donde múltiples canales se unifican en torno a una historia para darle significado.

Dado esta cualidad para sintetizar imágenes y texto, la novela gráfica se encuentra en una época de reconocimiento y valorización sin precedentes. En los últimos años, el cómic se ha hecho mayor. Un caudal de obras ambiciosas e innovadoras está dando a lo que tradicionalmente se había considerado un producto infantil un prestigio cultural comparable al de la literatura y el arte.

¿Qué Caracteriza a una Novela Gráfica?

La principal característica es que se trata de un género híbrido que hace uso de recursos transmedia al usar lenguaje visual y lenguaje escrito para componer una historia a partir de una secuencia de escenas que siguen una narrativa novedosa, pero que no rompe con las estructuras literarias. Por eso es característico de una novela gráfica el uso de recursos literarios como el subjetivismo, la polifonía lingüística y el desarrollo profundo de los personajes a partir de un conflicto que bien puede ser personal o social.

La novela gráfica suele ser más extensa. Las novelas gráficas se presentan normalmente en un único volumen y cuenta una historia de principio a fin. El formato de este tipo de libros resulta ideal para determinado tipo de relatos que pueden dejar descansar en la imágenes buena parte de su peso.

Los cómics ya no eran solo para los jóvenes, ni la novela gráfica para los mayores. El filósofo considera que a partir de entonces los cómics empezaron a interesar también al público adulto, por la clásica dualidad cómics/jóvenes y novela gráfica/adulto dejaba de estar vigente.

En la novela gráfica, al igual que en la novela escrita, hay todo tipo de géneros.

Ilustración comparativa de cómic y novela gráfica

Novela Gráfica vs. Cómic: Un Vistazo a sus Distinciones

Comencemos con las similitudes y diferencias esenciales entre la novela gráfica y el cómic. Ambos comparten la narración visual y textual, pero aquí es donde empiezan a divergir.

En el mundo de la novela gráfica, la profundidad narrativa es un rasgo distintivo. A diferencia de los cómics tradicionales, las novelas gráficas tienden a ofrecer tramas más complejas y personajes más profundos. Las historias son más extensas, permitiendo una inmersión total en el mundo que el autor ha creado.

En este punto, es importante destacar la importancia de las ilustraciones en las novelas gráficas. Son esenciales para enriquecer la historia y las emociones. Cada viñeta y panel se diseña con precisión para transmitir no solo la acción, sino también las emociones y matices de los personajes.

Otra diferencia clave radica en el énfasis de las novelas gráficas en los elementos literarios. Mientras que los cómics pueden centrarse en la acción y el entretenimiento ligero, las novelas gráficas adoptan un enfoque más literario. Esto se traduce en diálogos más profundos, narración reflexiva y atención meticulosa a los detalles de la escritura.

La madurez temática es otro elemento distintivo. Las novelas gráficas pueden explorar temas complejos y controvertidos, como la política, la historia, la psicología y las relaciones humanas. A diferencia de los cómics, que a menudo se consideran más dirigidos a un público joven, las novelas gráficas atraen a lectores de todas las edades debido a su profundidad temática.

Diseño y Estructura: La Forma de la Historia

Centrémonos ahora en la forma y estructura de las novelas gráficas. Aunque comparten una disposición similar con viñetas y globos de diálogo, su uso difiere significativamente.

Las novelas gráficas son expertas en utilizar la narración visual para contar historias de manera eficaz. Los artistas y escritores trabajan juntos para guiar a los lectores a través de la trama con habilidad. La secuencia de imágenes, el uso del espacio en la página y la disposición de los paneles se emplean estratégicamente para transmitir el flujo de la historia de manera efectiva. En algunas ocasiones, como por ejemplo en el libro Esto no es un colegio, observaremos la evolución del personaje y la trama a través de imágenes únicamente.

Una de las ventajas notables de las novelas gráficas es la libertad creativa que disfrutan los autores. Tienen más páginas para desarrollar la trama y pueden experimentar con el diseño de página de manera audaz. Esto les permite crear una experiencia visual única que a menudo no se encuentra en los cómics tradicionales.

En cuanto a la caracterización de los personajes, las novelas gráficas ofrecen una mayor profundidad. Los personajes pueden evolucionar significativamente a lo largo de la historia debido a la longitud y complejidad de la narrativa. Esto permite a los lectores conectarse más profundamente con los protagonistas y comprender sus motivaciones y cambios a lo largo del tiempo.

La novela gráfica suele ser considerada como obra para el público adulto e iniciado en el mundillo.

Panel de una novela gráfica con detalle artístico

¿Qué la Diferencia de los Cómics, Historietas o Tebeos?

El concepto de novela gráfica es objeto de debate y polémica, porque la diferenciación entre cómic y novela gráfica no se ajusta a conceptos objetivos. Y, en ocasiones, incluso parece una simple argucia semántica para dignificar el concepto de cómic. No obstante, algunas personas ven ciertos cómics como elementos de mayor valor artístico, incluso literario, que merecen una consideración aparte. En cualquier caso, la distinción entre ambos términos es un tema muy controvertido.

El término de novela gráfica surge durante los años 70 con el objeto de acotar determinadas obras dentro del terreno artístico y, de este modo, diferenciarlas de lo que hasta entonces era un ligero medio de entretenimiento popular. De tal manera que se buscó que la novela gráfica fuese una obra de calidad literaria adaptada para ser plasmada en forma de cómic.

Una de sus características, fruto de la época en la que fue forjado el término, es que el cómic estaba diseñado para ser editado en entregas como fruto de una publicación periódica. Sin embargo, la novela gráfica cubre una historia entera y, en caso de que haya una continuación, igualmente será una historia independiente y autoconclusiva. Hoy día esta diferenciación no resulta tan eficaz, pero hay quienes aún la consideran como tal.

En todo caso, este formato da libertad a los autores para contar su historia sin modificar por necesidades editoriales que puedan alterar el curso de la narración por cuestiones relacionadas con su potencial serialización. Obviamente, al tratarse de una historia concebida de manera mucho más exhaustiva que lo que sería un formato de cómic popular, el formato de edición no puede ser el mismo.

Partamos de la base de que la longitud de la novela gráfica tiende a ser superior a la de un cómic corriente. El formato de grapa americano tiende a tener unas 30 páginas, y el formato europeo oscila entre las 42 y las 50. Es decir, son formatos que permiten que la historia pueda leerse en relativamente poco tiempo, que no suele ser superior a media hora, ideales para ser disfrutados en cortos periodos de tiempo libre. Sin embargo, en lo que se considera novela gráfica, no hay un límite en la longitud de la obra, y suelen ser obras que superan ampliamente las 50 páginas, así que el formato de edición ha de ser diferente para asegurar su correcta lectura y durabilidad. Muchos de ellos no permiten su lectura de una sentada, aunque son los menos habituales. En todo caso, requieren otro ritmo de lectura y más tiempo para su correcto disfrute. Suelen venir en formato cartoné encolado y cosido, exactamente igual que muchos libros de los considerados formales.

El término Novela gráfica resulta controvertido, ya que puede referirse tanto a un formato de publicación, como a un tipo moderno de historieta para adultos. Como formato de publicación muchos lo consideran igual al llamado Álbum en cómic, un libro de un solo autor con una historia extensa escrita con recursos literarios, mostrados en viñetas. Estaría formado por las obras del cómic estadounidense (Charles Burns, Daniel Clowes, Gary Panter, Joe Sacco, Seth) francófono (Guy Delisle, Marjane Satrapi), español (Paco Roca, Luis Durán...), israelí (Rutu Modan) o japonés (Jiro Taniguchi), entre otros. El término se ha usado en diferentes formatos desde principios del SXX, pero el término en sí, en a acepción más común actual, se empezó a aplicar a finales de los años 70. El cómic había quedado relacionado históricamente con las obras infantiles y juveniles, y en esa época se usó el término Novela gráfica para dotar de mayor prestigio a otro tipo de formatos como El contrato con Dios, de Will Eisner, que él mismo bautizó como la primera novela gráfica. Se trataba de editar un cómic que en los estantes de las librerías estuviera en el de novela y no en el infantil, de modo que los lectores literarios se abrieran al mundo del cómic para adultos, lo cual lograron ya que, en los noventa, Maus, de Art Spiegelman, en fue el primer cómic en recibir el Premio Pulitzer.

El término es de creación española y existe asociado a las historietas desde el comienzo del siglo XX (ya en Monos). Durante los años 1910 y 1920 fue utilizado para identificar historietas primitivas con profusión de textos a pie de las viñetas, pretendidamente literarias o cercanas al relato ilustrado (El Gato Negro lanzó La novela gráfica infantil en los 1920, que era de este tipo; el editor Buigas lanzó cuadernos apaisados similares a los que denominó “fantasías gráficas”, y llamó novelas gráficas a los relatos muy ilustrados publicados en TBO en esa época). Desde los años cuarenta, el concepto quedó asimilado a las adaptaciones a la historieta de obras literarias, cuantiosas en España hasta los años ochenta. Durante los años cincuenta a setenta también fue una etiqueta habitual en las cubiertas de los tebeos dirigidos a un lector no infantil que solían editarse en un tamaño similar al de los libros de bolsillo, hasta tal punto que muchos coleccionistas y aficionados entendieron que “novela gráfica” designaba un formato (el cual fue abandonado en los años ochenta). En su acepción reciente, se ha querido imponer como origen del término su traducción desde el anglicismo graphic-novel, elegido tras varias intentonas de acuñar un formato reivindicativo de tebeos validados en el mercado del libro (a partir de la implantación del ISBN en 1970), si bien se le atribuye a Will Eisner para delimitar su producción de historietas desde 1975 en el mainstream.

Breve historia del Cómic y Novela gráfica

Orígenes y Evolución

Los orígenes de este término aún resultan misteriosos a causa de lo difuso de su definición. Los más puristas tienden a situarlo a mediados del siglo pasado, en 1957, con la aparición de la obra “El Eternauta”, de Héctor Germán Oesterheld. Otros, normalmente los defensores del llamado cómic americano, lo sitúan con la edición de “Bloodstar”, de Richard Corben (1976). Sin embargo, el origen más popular y ampliamente aceptado de este nuevo género se considera con la aparición del “Contrato con Dios” de Will Eisner (1978), que supuso el bautismo de esta nueva corriente narrativa.

Todo surgió en un momento en el que el autor se veía fuertemente atormentado por la muerte de su hija Alice a causa de una leucemia 8 años antes de la publicación del cómic. A sus 61 años, era un hecho que no terminaba de asumir y usó la expresión artística a través de lo que mejor sabía hacer para poder hacer un ejercicio de catarsis. Este cómic puede ser considerado como el arquetipo de la novela gráfica: las 3 historietas que la componen buscan en mostrarnos un lado amargo, lleno de frustración y violencia, enmarcado en la diversidad étnica del Bronx. Todo transcurre en un ambiente recargado, lleno de sombras, sucio… y desesperado.

Hace relativamente poco tiempo, una nueva disciplina llamada narrativa-gráfica, se estableció en la industria como un arte popular al alcance de todos: periódicos, revistas y otras publicaciones de gran tirada y bajo costo. Era una nueva vía de entretenimiento con historias de aventuras, humor, sátira política y social, siendo un medio de comunicación para todos los públicos, de esta manera se popularizó y creó un mercado y unos profesionales que desarrollaron su arte alrededor de esta industria.

Aunque ya desde la prehistoria, el ser humano tiene la necesidad de contar historias y dejar reflejado los acontecimientos de su vida cotidiana mediante dibujos, gráficos pintados sobre las rocas de sus cuevas, para dejarnos constancia de sus vivencias miles de años atrás. Este arte secuencial, cómic, tebeo o historieta, ha evolucionado en sus contenidos y nuevas maneras de presentarse ante el lector, ya bien sea un lector de cómic de toda la vida, o bien sea un buen lector de literatura que nunca leyó un cómic o que consideró que este género era un simple entretenimiento sin valor literario ni artístico, por el hecho de que estuviera al alcance de todos y sus contenidos fueran tan frugales.

Pero la evolución de este arte instaurado gracias a los rotativos y publicaciones de bajo coste, comienza a ir más allá y a utilizar géneros como la novela negra, la ciencia ficción, el terror y los superhéroes, aumentando el número de consumidores y fans. Estas publicaciones, por lo general mensuales, muestran el trabajo de muchos autores en historias de corto desarrollo en páginas o las primeras series por capítulos que van publicando mes a mes. En el caso de las revistas de cómic después de este gran éxito que dura unos veinte años aproximadamente (¡solo en España a mediados de los 80 había unos 15 títulos de revistas de cómic mensuales! Uno de los más relevantes en esta nueva aventura editorial es Contrato con Dios de Will Eisner… Podemos decir que con Will Eisner se inicia la fusión entre las narrativas clásicas y las más atrevidas gráficamente, esta obra se publica como una trilogía en el año 78, y revoluciona totalmente el estilo de presentar los cómics. Al tener mayor extensión de páginas se puede desarrollar mejor la historia y explorar la infinidad de tratamientos que permite este nuevo modo de presentar un relato gráfico de gran extensión.

Con el primer premio Pulitzer a la obra de Art Spiegelman, Maus; la valoración mundial a Persépolis de Marjan Satrapi (llevada al cine de animación) este género queda ya denominado y asentado como Novela Gráfica y aunque en nuestro inconsciente colectivo sigamos viéndolos como cómic, historietas, tebeos… es una nueva forma de contar y presentar historias gráficas que al fin de al cabo es lo que cuenta.

El especialista Santiago García, autor del ensayo “La novela gráfica”, señala que “Durante los 25 últimos años se ha producido un fenómeno que podríamos considerar de toma de conciencia del cómic como forma artística adulta. El ensayo de Santiago García se convierte desde ya mismo en una obra de referencia imprescindible y una solidísima base para cualquier estudio serio de este fenómeno”.

Algunas Novelas Gráficas Ejemplares

Existen títulos de novela gráfica que son verdaderos clásicos de la cultura y que han marcado la evolución de este género, aquí te mencionamos algunos que destacan elementalmente:

Watchmen

Watchmen es una serie creada por Alan Moore y el dibujante Dave Gibbons, publicada por DC Comics durante los años 1986 y 1987 en una serie limitada de 12 números. Moore utilizó la historia como un medio para reflejar las ansiedades contemporáneas y criticar el concepto de superhéroe popularizado por DC.

Batman. El regreso del caballero oscuro

Esta novela gráfica de 1985 de Frank Miller es considerada como uno de los pilares del género. Muestra a un Batman anciano y alcohólico que vuelve a vestir su capa, desatando una revolución social.

Maus: Relato de un superviviente

Maus es una novela gráfica completada en 1991 del estadounidense Art Spiegelman. El libro hace uso de técnicas postmodernistas, con una llamativa representación de los humanos como diferentes tipos de animales: judíos como ratones, alemanes como gatos y polacos no judíos como cerdos. Imposible no citar a Maus cuando se habla de novela gráfica. El escritor eligió como protagonistas de su libro a varios tipos de animales: ratas para los judíos, gatos para los alemanes o ranas para los franceses, entre otros.

300

El famoso relato de Frank Miller sobre la épica batalla de las Termópilas, (480 a. C.), en la que 300 guerreros espartanos trataron de frenar el avance del ejército persa de Jerjes I en su avance hacia la Grecia continental y los sucesos que desembocaron en ella desde la perspectiva del gran Leónidas.

El primer paso para lograrlo es crear una familia para pasar lo más inadvertido posible.

Es el tercer volumen de las memorias gráficas de Alison Bechdel. Un relato íntimo en el que Benchel reflexiona sobre el amor, la identidad, las adicciones y la alegría a través de una narración hilarante.

La novela gráfica basada en el clásico de George Orwell es solo una muestra de las múltiples versiones de clásicos que se vienen publicando en los últimos años en este formato.

Para muchos, una de las mejores novelas gráficas de las últimas décadas.

Portada de la novela gráfica

Impacto en la Sociedad: Audiencia y Reconocimiento

A lo largo de los años, estas obras han ganado reconocimiento y estatus en el mundo literario y artístico. Las novelas gráficas, en su mayoría, solían considerarse dirigidas a un nicho de mercado. Sin embargo, en la actualidad, atraen a lectores de todas las edades y orígenes culturales debido a su diversidad temática y estilística. Además, muchas novelas gráficas han obtenido elogios de la crítica y premios prestigiosos.

El impacto de las novelas gráficas se extiende a la cultura popular y la academia. Numerosas obras han sido adaptadas a exitosas películas y series de televisión, lo que ha ampliado su alcance y visibilidad. Además, las novelas gráficas se han convertido en un tema de estudio en las universidades, estableciéndose como una forma legítima de arte y expresión literaria.

El cómic había quedado relacionado históricamente con las obras infantiles y juveniles, y en esa época se usó el término Novela gráfica para dotar de mayor prestigio a otro tipo de formatos como El contrato con Dios, de Will Eisner, que él mismo bautizó como la primera novela gráfica. Se trataba de editar un cómic que en los estantes de las librerías estuviera en el de novela y no en el infantil, de modo que los lectores literarios se abrieran al mundo del cómic para adultos, lo cual lograron ya que, en los noventa, Maus, de Art Spiegelman, en fue el primer cómic en recibir el Premio Pulitzer.

En el siglo XXI, algunos teóricos (muchos de ellos también autores) estiman que la novela gráfica constituye un movimiento de renovación y maduración del medio o una corriente de cómic vanguardista que da lugar a obras de alto valor artístico y testimonial fuera de géneros y convencionalismos.

Aunque para hablar del cómic tal y como lo conocemos existe una fecha clave: la de 1895, año en el que el diario New Yorker World publica por primera vez las andanzas de Yellow Kid. También aquí existen distintos criterios a la hora de datar el origen de la novela gráfica, aunque de manera mayoritaria es con en lanzamiento de La triología de Contrato con Dios por parte de Will Eisner, en 1978, cuando se comienza a usar este término.

El cómic se reivindicó, sobre todo en determinados ambientes artísticos, pasando a ser considerado como un nuevo arte.

Lo primero que suelen señalar los amantes de cómics y novelas gráficas es que el de las viñetas no es un formato pensado para contar historias solo para niños.

Marvel, sin duda, ocupa un papel protagonista en el mundo del cómic. Otra de la saga mítica de cómics de superhéroes es la de DC. Un superhéroe peculiar, empezando por el hecho de que se trata de un erizo azul con forma humana. A este héroe adolescente le pasa de todo.

¿Existe alguien que no sea capaz de identificar a Goku, el protagonista de la famosa serie manga de Akira Toriyama? La historia cuenta las andanzas de Monkey D. Luffy, capitán de la tripulación de los Piratas de Sombrero de Paja y poseedor de un extraño superpoder.

Son tantos los títulos y autores de cómics que resulta difícil escoger solo unos cuantos.

El agente secreto comienza una importante misión en la que el objetivo es mantener la paz entre su país y el vecino.

Ilustración de personajes icónicos de cómics y novelas gráficas

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