Han pasado ya seis años desde aquel día donde acabaron con mi vida. Me levanto de mi cama porque la luz del sol da directo a mi rostro llegando a lastimar mis ojos; agarro de la mesa de noche mi celular para ver la hora y son las 10:00 am.
-¡Párate! -grito-. ¿Qué haces en mi cuarto… y mucho menos en mi cama después de lo anoche? -Luciana, no es para tanto amor… perdóname, estaba muy ebrio y no pude evitar quedarme dormido -se excusó el imbécil. -Quiero que te vayas y me dejes en paz. Lárgate de una vez y no me busques, ¿Ok? -Está bien amor -alzó sus manos en señal de derrota-. Lo miro con ira y se va sin más.
- ¡gracias Kitty eres un amor te amo! -No me esperaron les digo un poco indignada. -Además sabemos que día es hoy y como te afecta responde Luna mi otra hermana. -Mi niña ¿sabes que te amamos y que queremos estar contigo cierto? -Te amo mi Liam ese será tu nombre seguirás con la letra de tu madre abuelos y tías -esto es lo más hermoso que me ha pasado le digo a Kitty que esta como siempre a mi lado observándonos con esa ternura que solo ella sabe.
-Lucia ¿puedes cubrirme con papá el día de hoy? ¡ah y no te olvides de que hay entrenamiento a las tres! Salen unas lágrimas de mis ojos, las limpio y cojo mi bolso de playa con mis cosas a dentro y salgo a buscar la manera de evadir a los guardias y mis guardaespaldas personal. Logro escapar por un lugar secreto que solo mis hermanas y yo sabemos, lo usamos para entrar a chicos que nos gusten o salir a escondidas con ellos.

En fin, logro escapar sin ser vista, cojo nuestro auto de emergencias y voy rumbo a mi playa favorita, en todo el camino no paro de pensar en cómo desarrollar mi venganza contra Dereck Kosovo, ese es el nombre del maldito que destruyo mi vida y gracias a él estoy muerta en vida. No creo en el amor y jamás volveré a enamorarme.
Llego a la playa, extiendo una toalla, me quito mi salida de baño y me acuesto a llevar el sol.
-¿Qué quieres Jonás? -¿Con quién llego? -Luciana ¿está ahí? Cuelgo la llamada no hago si no pensar ¿Quiénes serán esas mujeres, y esos niños en su vida? ¿será que este hombre no tiene algún defecto?
-¿Es un tatuaje lo que oculta tu panty? ¿puedo verlo mejor? -¡He! no hay necesidad, ¿vienes mucho a esta playa? -Claro un dios griego como tú no pasa desapercibido. -Lo dijiste princesa. -¿Es herencia de familia? -Lo imaginaste o de pronto ya habías soñado conmigo -digo en forma coqueta e insinuante. El entendió la señal y me coge de una forma brusca y pega sus labios con los míos en un beso apasionado, donde nuestras bocas se complementan la una con la otra.

- Hola -contesto el móvil. -¡Que! -Grito, el chico a mi lado frunció el ceño confundido-. Estoy en camino. Cuelgo la llamada. -¿Problemas con tu novio? -¿Quién, Tu? ¿Qué problemas podría tener contigo? Me encantaría quedarme más tiempo, pero el deber llama…novio.
Lo agarro con fuerza por el cuello con una mano y con la otra agarro su m*****o, le doy un beso bien apasionado y me marcho del lugar, pero no sin antes voltear a verlo. No me iba a quedar con las ganas de saber el tamaño de su pene -pensé.
La vida de Luciana ha sido marcada por la tragedia y la traición, dejándola en un estado de muerte en vida. Seis años después del evento que destrozó su existencia, busca su propia justicia contra Dereck Kosovo, el responsable de su sufrimiento. A pesar de las circunstancias, momentos de conexión inesperada surgen, como el apasionado encuentro en la playa, que ponen a prueba su determinación de no volver a confiar en el amor.