No es extraño, para quienes somos grandes aficionados a la lectura de mangas japoneses, escuchar voces que tachan a este tipo de literatura de machista, denigrante o misógina.
No sería, pues, hasta la entrada del confucianismo chino (siglos V y VI d. C), y la variante del budismo practicada en Corea, que la importancia de la mujer comenzaría a decaer en las historias sagradas y las leyendas populares japonesas, tales como la de Sakura y Yohiro, Yuki Onna, El cuento de la princesa Kaguya, Yamaya no Orochi, La historia de Genji o la de Tsukimi. Las mujeres, relegadas a papeles menos relevantes dentro de la sociedad, se convirtieron en prototipos del «ángel del hogar», por lo que su presentación en las historias se fue transformando desde salvadoras o diosas (tanto bondadosas como temibles) a mujeres encerradas en sus hogares con el único fin de ser buenas esposas y madres.
Activistas como Fusase Ichikawa y Raicho Hiratsuka, en la década de los años veinte del siglo XX, y la aportación al arte de la cantante Hibari Misora, pusieron su granito de arena en la reivindicación del papel femenino en la política y en la vida social activa japonesa.
A partir del año 1868, con el que comienza la época moderna japonesa que abarca los periodos Meiji, Taisho, Showa, Heisei y Reiwa, la caída del poder feudal y la obligatoriedad de la educación pública han sido dos de los principales elementos que han conseguido poner fin a la imagen extremadamente sexualizada y controvertida de la mujer que había predominado desde el periodo Nara e Heian en la Edad Antigua hasta la época moderna temprana que finaliza con el periodo Edo.
En los años setenta del siglo XX, un grupo de mujeres «mangakas», conocidas como «las magníficas del 24» (seis) harán relevantes aportaciones a la historia del género. Estas mujeres, ilustradoras y guionistas, darían voz a los colectivos femeninos olvidados en el mundo del arte.
No hay que olvidar tampoco que las aportaciones más relevantes de mujeres mangakas a la historia del género han sido relativamente recientes, puesto que sería en los años setenta cuando se abriría camino el grupo de «las magníficas del 24». Estas mujeres ilustradoras y guionistas darían voz a los colectivos femeninos olvidados en el mundo del arte, escribiendo fuera del género shojo tradicional vinculado a las temáticas amorosas (que originalmente estaban solamente orientadas al disfrute por parte de otras mujeres).
La psicología interna de sus personajes, enfrentados a la soledad, la rivalidad o el paso del tiempo, el rol de las mujeres en la sociedad (que reclaman una habitación hecha a su medida y un papel importante dentro del mundo activo de los hombres), la búsqueda de una identidad por mucho tiempo soterrada y pisoteada por la mano de los hombres o la concepción del género son algunos de los temas que estas autoras trataron de abordar en sus obras.
La psicología interna de los personajes introducidos en el manga por las representantes de «las magníficas del 24» se enfrentan a la soledad, la rivalidad o el paso del tiempo. el rol de las mujeres en la sociedad , la búsqueda de una identidad por mucho tiempo soterrada y pisoteada por la mano de los hombres o la concepción del género son algunos de los temas que abordaron en sus obras.
No obstante, la gran acogida que el género maho shojo tuvo durante la década de los ochenta y noventa, con la aparición en escena de los personajes sexualizados y estereotipados de las «chicas mágicas», destruyó, en parte, el camino que grandes autoras mangakas habían trazado para concienciar a la población del papel activo de las mujeres. Este tipo de género, orientado en principio a mujeres jóvenes, pero con el soterrado interés de contar con un nutrido grupo dentro del fandom masculino, aunque contaba con una gran presencia femenina que mostraba a mujeres con grandes poderes que luchan por impartir justicia y proteger a la humanidad, mostraba una doble cara oscura.
Años más tarde, con el género shonen en boga, autoras como Rumiko Takahashi, Hiromu Arakawa o Kazue Kato comenzaron a preocuparse por volver a dotar al género del manga de la presencia de personajes femeninos sin sexualizar, que, al igual que sus contrapartidas masculinos, ejerciesen el papel de luchadoras o protectoras.
El género shonen es uno de los más populares entre los fanáticos de anime y manga. La mayoría de estos relatos están protagonizados por chicos adolescentes que viven aventuras llenas de acción, por lo que usualmente asumimos que están escritos por hombres. Pero podemos llevarnos una sorpresa, puesto que algunos de estos chicos están escritos y dibujados por talentosas y creativas mujeres.
Rin Okumura, por Kazue Kato. Este chico de 15 años es el protagonista de Ao No Exorcist, título que se encuentra a la altura de Naruto y Once Piece. Rin se dedica a hacer el bien, pero las cosas se le complican cuando descubre que es el hijo de Satán, quien decide que es hora que su bebé regrese a casa. Este manga está repleto de acción y buen estilo, acompañado de diversas situaciones sociales que demuestran la capacidad de Kazue Kato para desarrollar a su protagonista masculino.
Aladdin, de Shinobu Ohtaka. Magi: The Labyrinth of Magic está inspirada en Las Mil y Una noches. Su protagonista es Aladdin, un niño muy dulce que siempre va acompañado de una curiosa flauta mágica y una alfombra voladora. Esta publicación recibió el premio Shogakukan Manga Award en el 2012 a mejor manga shonen debido a la habilidad de Shinobu Ohtaka de contar un cuento clásico con frescura y emoción.
Edward y Alphonse Elric, por Himoru Arakawa. Uno de los pares más queridos del anime y manga están maravillosamente escritos por una mujer. Full Metal Alchemist nos cuenta la historia de estos hermanos que han cometido un tabú de la alquimia para poder revivir a su madre fallecida, provocando que Edward perdiera un brazo y una pierna, mientras que Alphonse pierde su cuerpo entero. Así comienza la búsqueda de la Piedra Filosofal para recuperar lo que perdieron, dejándonos una historia llena de acción y compañerismo de hermanos.
Oz Vessalius, de Jun Mochizuki. El protagonista de Pandora Hearts es un chico adolescente que vive una vida de lujos, pero un día es llevado a la “Prisión del Abismo” por unos misteriosos encapuchados y su vida da un vuelco. Oz cuenta con una confundida y alegre personalidad que se desarrolla a través de una historia de misterio y fantasía oscura.
Inuyasha, de Rumiko Takahashi. De por sí, esta famosa mangaka es conocida porque la mayoría de su trabajo es del género shonen. Inuyasha es un chico mitad demonio que aunque tiene una personalidad algo ruda y desinteresada, también tiene un lado romántico y lo vemos demostrando su amor a lo largo de todo el manga. Inuyasha es uno de los anime y mangas que se han hecho muy populares de este lado del mundo, haciendo que Takahashi se convierta en una de las mangakas más influyentes del género.
¡Solemos pensar que las chicas solo escriben shojo. ¡Pero no es así! Estos personajes nos lo han demostrado a través de maravillosas historias shonen escritas por mujeres.
Kimetsu no Yaiba es un manga shounen que se publicó en la revista Weekly Shonen Jump de la editorial Shueisha entre 2016 y mayo de 2020. El autor es Koyoharu Gotouge quien, de hecho, hizo su debut de obra serializada con este manga. La historia se centra en Tanjirou Kamado, cuya familia es asesinada por un demonio y su hermana, Nezuko, es la única sobreviviente, pero se ha convertido en un demonio.
La fiebre por Kimetsu no Yaiba explotó completamente con el estreno de su película, Kimetsu no Yaiba: Mugen Ressha-hen, el pasado 16 de octubre en los cines japoneses. El autor, Koyoharu Gotouge, nació en 1989 en la Prefectura de Fukuoka y actualmente tiene 31 años. Hasta este punto, todo lo anterior es información oficial, pero otros datos se han mantenido confidenciales. La ilustración que utiliza el autor en su perfil oficial es un cocodrilo con anteojos y su género es desconocido.
"En respuesta al gran impulso promocional de Kimetsu no Yaiba, algunas revistas japonesas comenzaron a asegurar que Koyoharu Gotouge era una mujer y que "debido a circunstancias familiares" no podría continuar con sus actividades como autor por un largo tiempo, de acuerdo con un supuesto testimonio de personas dentro del departamento editorial de las revistas Jump. Si fuera cierto que Koyoharu Gotouge es una mujer, ¿por qué usa un nombre de autor con raíces masculinas? "Creo que es lo mismo en cualquier industria, pero en este caso es un remanente de aquellos días en que no había muchas mujeres en la industria del manga", comentó Guiya Ota. "Hace mucho tiempo, había personas que decidían no leer determinados mangas debido a que habían sido escritos por una mujer. Por ello, muchas autoras comenzaron a usar nombres artísticos. "
Shoot! de Tsukasa Ooshima, Fullmetal Alchemist de Hiromu Arakawa, Whistle! de Daisuke Higuchi, Kindaichi Shounen no Jikenbo de Fumiya Satou, Rape! Rape! Rape! de Shuuichi Sakabe son ejemplos de obras populares escritas por mujeres. Muchos de estos mangas fueron publicados en revistas para adolescentes masculinos y femeninos, así como para jóvenes adultos.
De cualquier forma, si le leen los contenidos del manga de forma muy analítica, algunos aseguran que es posible detectar cuando es una mujer lo que lo ha escrito. Algunos incluso indican que, sin importar que tan horrible sea una obra, si hay algunas escenas en donde un hombre violenta a una mujer, las probabilidades de que el autor sea una mujer son altas.
Tal como se mencionó anteriormente, es muy común que las autoras de manga asuman nombres artísticos con raíces masculinas, sin embargo, actualmente han estado optando por tomar nombres neutrales. "En el mundo sin género, la dualidad hombre-mujer queda obsoleta. En primer lugar, hay muchos nombres que no dejan claro si se trata de un hombre o una mujer, como Cool-kyou Shinja o Amahara. Las redes sociales han sido un factor fundamental en el cambio de las tendencias sexistas de los lectores de manga, y las autoras se vuelven rápidamente populares. "Las redes sociales hacen que los humanos sean transparentes, y con más datos expuestos, se favorece la popularidad. La belleza es un factor injusto pero que fácilmente puede impulsar la fama de una autora, incrementando exponencialmente su número de seguidores. "De hecho, si vamos más profundo, escuché que una bella autora de manga que escribe mangas shoujo se estaba convirtiendo en un fenómeno social, con sus lectores femeninos representando una mínima parte de sus seguidores, algo que no tiene sentido dada la demografía para la que escribe. "Hay emociones incluso más complejas de analizar, como el hecho de que algunos lectores quieren que sus autores favoritos sean más miserables que ellos, quizás para sentirse mejor consigo mismos. "En fin, para concluir, si eres de los que deciden entre leer o no una obra dependiendo del si el autor es un hombre o una mujer, entonces seguramente te estás perdiendo de obras muy buenas.
Vamos a tratar en éste artículo que podemos entender por demografías, relacionadas con el manga, y los diferentes géneros que abarca el manga, al menos los más importantes, puesto que son muchos y variados. alguna de éstas revistas. a la similitud de edad. la acción y la aventura. Ejemplos de shônen pueden ser los “archiconocidos” Naruto, One Piece o Dragon Ball. de los géneros más conocidos y “consumidos”. populares. pero dirigido al sector femenino. Podríamos denominarlo como el “manga infantil”. multitud de géneros. incluso a ser el héroe. etc. Por eso también es conocido como BL (Boy’s Love). mujeres. es decir, sin mostrar sexo explícito. como se entiende el término. ningún tipo de cortapisas. Mangas dedicados a los deportes, sin más. casi cualquier deporte podrán encontrar un manga que trate sobre el mismo. robóticas de tamaño gigantesco, eso sí, tripuladas por humanos. Esperamos que éste artículo sobre las demografías y géneros del manga haya servido para que los lectores hayan podido “ordenar” el compendio de términos relacionados con el manga que poseen, que hayan podido “descubrir” algún género que desconocían, o simplemente que hayan disfrutado de la lectura. Si ha sido así nos damos por satisfechos.
Si el otro día mi compañera Alba hacía un buen repaso a la Generación del 24 y la importancia que tuvo en el camino del manga, hoy nos centramos un poco más en la época contemporánea y moderna. Sin dejar de lado, claro, a las eternas grandes. En esta lista, os presentamos 10 grandes mujeres mangakas y sus obras más relevantes. Os ofrecemos información curiosa sobre ellas y os contamos por qué son de gran relevancia en el mundillo.
Nacida en 1947 en la ciudad de Osaka, Ikeda cursó Filosofía en la universidad de Tokio pero nunca llegó a finalizar sus estudios. En 1981, se proclamó ganadora de un popular Concurso de Manga organizado por la Asociación de Dibujantes Manga de Japón. La obra que le traería este galardón no fue otra que La ventana de Orfeo (Glénat/EDT) en la que, sin separarse del tema histórico, relató acontecimientos acaecidos durante la revolución rusa. En 2009, además, recibió un importante galardón cortesía del pueblo francés, procedente de la Orden Nacional de la Legión de Honor. A día de hoy, Ikeda sigue activa y, hasta ahora, ha serializado nada menos que 40 obras, en géneros tan diversos como el terror, el costumbrismo, el romance o, claro está, el histórico.
Arakawa nació en 1973 en un pequeño pueblo de Hokkaido. Vivió y creció en una granja ayudando a sus padres, hecho que luego usaría en sus obras de formas diversas. Así, por ejemplo, el concepto de «intercambio equivalente» presente en su obra Fullmetal Alchemist (Norma) le surgió de la disciplina férrea y la ética de trabajo que siempre hubo en su familia. Además, sus vivencias en la granja fueron la inspiración para la historia de Hachiken en Silver Spoon (Norma), donde nos relata las vivencias de varios personajes en una Escuela de Capacitación Agraria. Mientras, el lector es testigo de cómo todos ellos maduran y van hallando su lugar en el mundo.
Takeuchi vino al mundo en 1967, nacida en la ciudad de Kofu. Es licenciada en Química Farmacéutica por la Universidad de Kyotsu, aunque realmente apenas llegó a ejercer como tal. Pronto dio sus primeros pasos en el mundo del manga, a pesar de no tener formación artística alguna. Su obra magna, Sailor Moon, en realidad nació de una pequeña historia que llevaba por título Codename wa Sailor V, que no sería más que una especie de boceto preliminar de lo que posteriormente serían las aventuras de las Guerreras Luna. Sin duda, esta ha sido la obra definitoria de su carrera, de la que luego se desarrollaron numerosas secuelas, precuelas y spin-offs. Asimismo, el éxito de la obra también derivó en varias series televisivas, películas de imagen real y una ingente cantidad de merchandising.
Nació en Osaka en 1967. El apellido de su penname (nombre de mangaka) proviene de la cantante Eikichi Yazawa, de la que se confiesa gran fan. Inició su carrera como mangaka a la temprana edad de 17 años, habiendo llegado a publicar más de 10 series en la revista Ribbon, su cabecera de confianza. Actualmente, la artista se encuentra sin ejercer, debido a una seria enfermedad que contrajo. A pesar de haber salido de su baja hospitalaria en 2010, Yazawa declaró que no se sentía del todo sana y segura como para volver a retomar su labor como narradora. Con toda seguridad, las obras de Yazawa serán siempre admiradas y recordadas. Esta mangaka tiene una visión única para contar historias, e impregna a sus personajes de personalidades arrolladoras, creando historias complejas e interesantes. Yazawa no tiene reparos a la hora de desafiar concepciones y romper con estereotipos, y por ello sus obras siempre han calado fuerte entre el público.
Nacida en Niigata en 1956. Mientras estudiaba la carrera de química, también daba sus primeros pinitos en el mundo del manga. La revista Weekly Shonen Sunday, donde lleva ya muchísimos años publicando, la considera su autora icónica. Se inscribió en la Academia Gekiga de Kozuke Kaito para artistas, junto a otras mujeres de la talla de Konami Chiba o Kuniko Saito. Allí fue puliendo y desarrollando sus habilidades, además de servir como mentora a autoras más jóvenes. Aunque es mayormente conocida por su obra Inu-Yasha (Glénat/EDT) obra que viene pidiendo una nueva edición a gritos, no sería justo no mencionar obras de vital importancia en su extensa carrera como Maison Ikkoku (Glénat/EDT), Lamu (Glénat/Planeta) o Ranma 1/2 (Glénat, Planeta). Takahashi ha tocado prácticamente todos los palos y no se le escapa nada.
Nacida en Kanagawa, esta mangaka nunca nos ha revelado su edad. Mochizuki es una de las autoras de la actualidad con más potencial, y sus obras suelen encuadrarse dentro del género fantástico, con algunos tintes históricos y claras influencias literarias. Su estilo de dibujo es totalmente artesanal, y la mangaka reniega del uso digital para mejorar sus ilustraciones. Desde que estudiaba educación primaria, Mochizuki adoraba realizar pequeños dibujos e historias en sus cuadernos, y debutó en 2004 con un one-shot titulado Pandora Hearts (Norma). Sin embargo, la cosa quedó así, ya que luego inició una obra llamado Crimson Shell. No fue hasta 2006 cuando esa historia corta inspirada en Alicia en el País de las Maravillas germinó de nuevo, convirtiéndose así en la obra más importante y longeva de la mangaka hasta el momento. La importancia de Mochizuki radica no solo en increíble habilidad para ilustrar y crear escenarios increíblemente bonitos y detallados, sino también su gran capacidad para tejer historias complejas y absorbentes.
Nació en Tokio en 1980. Durante un tiempo, fue asistente de Masaki Asashi, al que quizá conoceréis por su obra My Home Hero. Aya Kanno es una mangaka singular, que rompe estereotipos y destroza concepciones de género estereotipadas. Ya lo hizo con Otomen (Planeta, sin terminar), donde nos demostraba que los hombres también pueden ser sensibles y adorar las cosas monas. Y que las mujeres no han de estar relegadas a la cocina y al hogar. Otomen es una obra que, sin perder nunca el humor, dio un golpe en la mesa en una sociedad tan tradicional como Japón. Sin embargo, Kanno no se contentó con eso. Su obra más reciente está llegando a su fin, y en ella una vez más la mangaka juega con la identidad de género y las apariencias físicas. En Réquiem por el rey de la rosa (Tomodomo), la autora reinterpreta, basándose en la leyenda Shakesperiana, la historia de Ricardo III.
Nacida en Kanagawa en 1979, esta autora es una de las ilustradoras y mangakas más prolíficas del panorama actual. Su estilo resulta inconfundible, gracias a unos trazos sencillos, pero muy particulares y con gran expresividad. Su poderío artístico ha sido reconocido con un premio Eisner que le fue otorgado en 2014. Nakamura es una autora que no se detiene ante nada, y en su carrera ha hecho desde romances de instituto hasta thrillers, pasando por obras con una alta carga erótica.
Nacida en Tokio en 1963, es una de las mangakas más conocidas y populares del panorama. Le encanta el arte de todo tipo y la artesanía, y adora viajar. A pesar de que comenzó sus estudios en una prestigiosa universidad, enseguida se dio cuenta de que lo suyo era el dibujo, y abandonó su carrera para centrarse en el manga. Comenzó publicado historias cortas para ir puliendo sus habilidades, para luego poco a poco irse atreviendo con serializaciones más extensas. Sin duda, su obra más reconocida y popular es Marmalade Boy (Planeta), conocida en España como La familia crece. Fue esta la obra que le dio su popularidad en España, donde poco a poco se fueron publicando la práctica totalidad de sus obras. De Marmalade Boy se han hecho series de anime, live-actions y hasta videojuegos.
Nacida en Fukuoka en 1949, si habéis estado atentos al artículo de la Generación del 24, probablemente ya habréis oído hablar de ella. Hagio fue, y es, una de las artistas más influyentes en el mundo del manga. Su narrativa, su estilo y de dibujo y la forma de presentar sus historias definieron muchos patrones del mundillo que luego se repetirían. Moto Hagio es, además, una autora adelantada a su tiempo, que ya en sus obras nos presentaba una gran diversidad sexual, así como cuestiones de identidad de género y avances tecnológicos increíbles. Una visionaria, sin duda. Ganó el conocido Premio Shogakukan en 1976 por su obra El clan de los Poe (Tomodomo), cuyo mundo la autora sigue ampliando poco a poco.
'La rosa de Versalles' cumplió 50 años en 2022 y es uno de los mangas que sentaron un antes y un después, sobre todo para el género romántico y dentro de la demografía shojo. Riyojo Ikeda es una de las mangakas más celebradas de la historia. Si ahora mismo la industria del manga sigue siendo un campo de minas para las mujeres que trabajan en ella (y que hace que algunas incluso oculten su cara y su identidad), la cosa era todavía peor hace cincuenta años. "Cuando estaba trabajando en 'La rosa de Versalles', a las mujeres no se nos permitía avanzar en nuestras carreras, y me pagaban la mitad del salario que a mis compañeros hombres", aseguró Ikeda en una entrevista con Oricon. "La respuesta me chocó. "Los hombres tienen que mantener a sus esposas, y las mujeres son mantenidas por sus maridos. Es natural que los hombres ganen más". Ikeda continuó trabajando en su manga aunque fueron momentos muy difíciles, y aunque su objetivo principal no era luchar por los derechos de las mujeres Ikeda terminó recibiendo muchas cartas de mujeres que leían su manga. Aún así, Ikeda piensa que la situación ha mejorado, aunque la brecha salarial entre hombres y mujeres sigue existiendo y es mayor en Japón que en otras partes del mundo.
La famosa comedia romántica de artes marciales Ranma 1/2 regresó a las pantallas tras 35 años. El 5 de octubre de 2024 comenzó a emitirse un remake total de la serie de animación Ranma 1/2. La popular comedia romántica de artes marciales, obra maestra de Takahashi Rumiko, volvía a las pantallas tras 35 años. Imagen promocional del anime Ranma 1/2, completamente nuevo, con todos los personajes principales. Se emite en Nihon TV y se distribuye también por Netflix.
El protagonista de la historia es Saotome Ranma. Tiene 16 años, y heredará la Escuela de Combate Libre Saotome tras su padre, Genma. Mientras entrenan juntos en China, sin embargo, Genma hace que Ranma caiga en un estanque maldito, y a partir de entonces cuando el joven se moja con agua fría se convierte en chica, y debe mojarse con agua caliente para volver a ser chico. Las aventuras de Ranma conllevan muchos cambios de sexo, una plétora de extraños rivales y un sinfín de combates feroces o absurdos. La publicación de Ranma 1/2 comenzó en 1987 en la revista Shūkan Shōnen Sandē (Weekly Shōnen Sunday).
Ryūnosuke, con su uniforme escolar, parece un chico apuesto… pero es en realidad una chica. Su padre, que quería un heredero para la familia, le puso un nombre que sonaba masculino y lo educó como a un hombre. Ella usa ore para hablar de sí misma (un pronombre que por lo general solo usan los hombres), con tono beligerante, y tiene brazos fuertes, pero su identidad de género es femenina. Fujinami Ryūnosuke, una bella chica “varonil” con uniforme escolar.
El personaje de Ryūnosuke nació en 1982, antes de que se firmara la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, en 1985, y entrara en vigor la Ley de Igualdad de Oportunidades en el Empleo al año siguiente; antes, básicamente, de que la igualdad de género se convirtiera en asunto público en Japón. La insistencia del padre de Ryūnosuke en que su heredero debía ser de todas todas un hombre no era una exageración si se tiene en cuenta cómo era la situación en aquella época (y cómo sigue siendo hoy, en parte). Se debe ser fuerte, duro, genial y además tener un corazón puro. Ryūnosuke rompe de manera exquisita, por ser en realidad una chica, esa “imagen masculina ideal de la era Shōwa”.
Takahashi afirma, de hecho, que “En el caso de Urusei yatsura, me impuse la norma de que un personaje masculino guapo debía ser algo despistado”; pero “A veces también quiero dibujar, de manera normal, personajes masculinos elegantes. […] Un día tuve un destello de inspiración: quizá podría salirme con la mía si esa figura ideal partía de un personaje femenino” (de Mangaka yomihon vol. Ryūnosuke, el hombre más “legítimamente guapo” (pero femenino) de Urusei yatsura, es muy popular entre las chicas.
Como en el caso de Lum (Ramu), la heroína de Urusei yatsura, una invasora de otro mundo, el cruce de fronteras es un tema importante en las obras de Takahashi, Rumic World (incluso en su obra debut, Katte na yatsura, “Los egoístas”, de 1978, en la que aparecen sirenas, alienígenas y otros seres fantásticos). Desde que apareciera Ryūnosuke se ha representado ese “cruce de la frontera de la sexualidad” en repetidas ocasiones como una especie de fluctuación.
“(Con Ranma 1/2) quería hacer una historia sin géneros; es decir, de hombre a mujer y de mujer a hombre. Ese era el tipo de historia que realmente quería hacer”. Ryūnosuke, personaje que trasciende los límites de género, “aportó nueva energía” a Takahashi, que se había quedado sin material para Urusei yatsura. El Ranma 1/2 resultante presenta un personaje que puede leerse como una continuación del linaje comenzado con Ryūnosuke y Nagisa, pero las “fluctuaciones sexuales” se vuelven más libres y vigorosas.
Como dice Takahashi, Ranma chica se viste de conejita o con lencería para ganar y, si puede hacerlo, “como un hombre”. Incluso llega a desnudar sus pechos. “Puedo volver a ser un hombre hecho y derecho. Ranma chica se disfraza y acude a una cita para cumplir su deseo de “volver a ser un hombre” (de Yabō no dēto, “la cita de la ambición”, nueva edición de Ranma 1/2, vol. Cuanto más se esfuerza por ser solo hombre, más se convierte Ranma en mujer. Y cuanto más muestra su feminidad, más varonil es la mente de Ranma.
A partir del año 2000 la ambigüedad de género que aparece en Rumic World se comenzó a extender más allá de los personajes individuales hasta la naturaleza de sus relaciones. En Ranma 1/2, serializada hasta 1996, ya se había presentado a Kuonji Ukyō, una mujer que se viste de hombre y que “ha renunciado a ser mujer”, así como otros personajes, uno de los cuales es un chico que se viste de chica y se enamora de Ukyō, que suelen ser heterosexuales pero de género bastante ambiguo. Lo mismo ocurre con Nagisa en Urusei yatsura. Siempre se trata del mismo tipo de patrón: el personaje en cuestión parece ser homosexual, pero al final resulta no serlo.
En 1984 la propia Takahashi dijo: “Básicamente no deja de ser una relación entre un hombre y una mujer. De todos modos, no puedo dejar de lado ese elemento masculino-femenino”. Hacia el final de la historia hay una escena en la que Ranma se enamora apasionadamente de su rival Hibiki Ryōga mediante un objeto denominado “la caña de pescar del amor”, pero se trata de algo pasajero, y no deja de ser un simple gag.
Este entendimiento tácito fue roto por primera vez por Jakotsu, un enemigo de Inuyasha (manga homónimo serializado entre 1996 y 2008). Se trata de un hombre que lleva una horquilla en el pelo y pintalabios, y se viste con un kimono de mujer. A diferencia de Ryūnosuke, creado pasando el concepto de chico guapo por el filtro de una mujer, Jakotsu fue concebido originalmente como mujer (en el anime, de hecho, le pone voz una actriz, Orikasa Ai). Jakotsu se enamora de Inuyasha a primera vista.
Takahashi ha declarado acerca de Jakotsu que era la primera vez que dibujaba un “personaje masculino que se siente atraído por los chicos” (de la cuenta de X “Información de Takahashi Rumiko”). Al principio de su encuentro con Inuyasha, sus ojos se iluminan y musita “¡Qué... Jakotsu es un personaje centrado en la feminidad, tanto en su creación como en su diseño.
Sin embargo, en Kyōkai no Rinne (Rinne / Rinne: círculo de reencarnación, serializada de 2009 a 2018), aparece por fin un personaje masculino al que le gustan los hombres. Se trata de Matsugo, un amigo de la infancia del protagonista, Rokudō Rinne. Es un chico guapo que a base de trabajar duro ha mejorado mucho su aspecto y su mente, y aunque recibe las atenciones de una chica bonita de su clase, Anju, no les presta ninguna atención a esos sentimientos.
“¡Te quiero, Rinne!”, dice Matsugo en cierta escena; pero también insiste en que sus sentimientos son de amistad, aunque quienes lo rodean le dicen que seguro que es amor.
Desde finales del periodo Shōwa (1926-1989) hasta el final del periodo Heisei (1989-2019), las “fluctuaciones sexuales” de Rumic World han cambiado gradualmente. En cada una de estas obras, los personajes que “trascienden las fronteras sexuales” se saltan con furor los estereotipos para lograr ser lo que quieren ser y tener el tipo de relación que desean. Por otro lado, también hay que señalar que se les trata como a personajes de broma y seres anormales (pervertidos). Tanto en Urusei yatsura como en Ranma 1/2 todo se representa según los valores de una época pasada.
Takahashi Rumiko publica en la actualidad el manga Mao en Shūkan Shōnen Sunday, y con sus 46 años a la vanguardia del manga para jóvenes es sin duda una autora que nunca deja de evolucionar. ¿Cómo retratará Takahashi a personajes que “trascienden las fronteras del género” de los que “nadie se reirá”, de acuerdo con las sensibilidades de 2025?
