Desde hace cinco meses, un ritual se repite: la visita al mismo restaurante. No es la comida lo que atrae, sino una excusa para observar a alguien especial. Un pequeño postre y un café son el pretexto perfecto para volver a verle.
Aún se recuerda la primera visita. Un día lluvioso, saliendo de la universidad con Mafren, buscando refugio y algo de comer. El lugar, cálido y elegante, invitaba a la calma. La mesa junto a la ventana, adornada con plantas, se convirtió en el escenario perfecto. Mientras Mafren se quitaba el suéter, la atención fue capturada por la llegada de él: un joven de estatura media, ojos avellana, piel clara y cabello rojizo. Vestía pantalones negros ajustados y una camisa blanca que resaltaban su figura. La pregunta flotaba en el aire: ¿sería posible...?

De repente, una voz interrumpió los pensamientos: "-Joshua... Joshua!" La sorpresa ante la cercanía de él, quien preguntaba qué iba a pedir, fue abrumadora. La respuesta, tartamudeante, se perdió en la admiración.
Pero la incomodidad se disipó con la llegada de la comida. Un plato de sashimi para Mafren y, para él, una taza de café con espuma en forma de gato. Una sonrisa del joven mesero, que parecía devolverse, provocó un vuelco en el corazón. Era un momento de pura fascinación, difícil de romper, pero la universidad llamaba y el tiempo en ese maravilloso lugar llegaba a su fin. Al pedir la cuenta, la certeza se afianzó: había encontrado su lugar favorito en la ciudad.
De vuelta en la cama, abrazando un oso gigante, los recuerdos de aquel día traían sonrisas. La frustración se apoderaba de él al pensar en la influencia que esa persona tenía, despertando un lado "acosador".

En otra parte de la ciudad, una tienda de conveniencia se hacía famosa no solo por su variedad de artículos, sino también por su exquisita sección de postres dulces. Este detalle atraería la atención de personas inesperadas, miembros de una de las organizaciones más peligrosas de Japón, quienes desearían poseer a la dueña de la tienda. Sin embargo, el camino hacia ella no sería sencillo.
(Nota: Esta historia contiene contenido para adultos. Se recomienda leer bajo su propio riesgo. El autor busca escribir sin faltar el respeto, pero recuerda que es ficción y se pide no romantizar acciones "peligrosas o enfermas". La separación entre realidad y ficción queda a criterio del lector.)
Existe una conexión con otra historia, disponible en el perfil del autor, que complementa esta narrativa. Ambas historias se actualizan de lunes a viernes, y a veces los sábados, invitando a los lectores a dejar sus dudas y sugerencias en los comentarios.
Aprende a hacer Postres Emplatados de Restaurante
La historia se centra en la dinámica entre Mikey (Top) y un personaje llamado TN (Bottom), donde las acciones "peligrosas o enfermas" son parte de la ficción.

Para aquellos que buscan historias donde sus personajes favoritos de "Tokyo Revengers" se relacionen con un Lector Masculino, esta es una oportunidad. A pesar de posibles saltos de ortografía, el teclado a veces juega malas pasadas, pero la paciencia es apreciada.