Shingeki no Kyojin: Revelaciones y el Círculo Infinito del Odio

A lo largo de todo Shingeki no Kyojin, vimos cómo Isayama tomaba unos giros de guion tremendos, pero también ejecutaba las revelaciones de una manera magistral que nadie se esperaría. Por este tipo de cosas, que confirman que Isayama lo tenía todo planeado desde el principio, creo que Shingeki no Kyojin es una obra maestra del manga.

Allá por 2017, cuando la segunda temporada salió a la luz, la serie dejó un ending de lo más particular, ya que no tenía nada que ver con lo que ocurriese ni en el anime ni en el manga, que, como casi siempre ocurre, estaba bastante adelantado. Pues bien, también en el capítulo 122, vemos que esta escena corresponde a la de las hijas del Rey Fritz comiéndose el cuerpo de Ymir, que tenía como objetivo heredar los poderes del Titán Fundador y así crear una dinastía donde estos monstruos actuarían a su favor. Esto es otro spoiler claro que creo que ya todo el mundo conoce. Todos estos bocetos que salieron en el ending pertenecen en su mayoría al capítulo 122.

Ilustración del ending de Shingeki no Kyojin con las hijas del Rey Fritz

Ya ha pasado una semana desde que el final de 'Shingeki no Kyojin' ('Ataque a los titanes') llegó a España a través de Crunchyroll. Fueron tres episodios, casi hora y media, de emociones la mar de intensas que pusieron el broche de oro a la serie tras diez años de emisión. Es, atendiendo al manga y a la propia idiosincrasia de la historia, el final definitivo. Hasta aquí llega la historia de Armin, Mikasa, Eren y compañía. Sin embargo, como todo gran final, hay muchos misterios encerrados.

El Plan de Eren y la Batalla Final

Especialmente si conocías el final desde el manga, hace dos años, ya habrás tenido el tiempo suficiente para reflexionar. El plan de Eren fue imperfecto pero fue, según sus propias palabras, lo único que se le ocurrió, lo mejor a lo que pudo llegar viendo el pasado y el futuro. 20% de la población sobrevive y son sus compañeros, Mikasa y Eren, los que acaban con los titanes. Todo queda en un equilibrio de fuerzas entre Paradis y el resto del mundo, y con los eldianos enemigos de Paradis (Armin, Jean y compañía) convertidos en héroes para el resto del mundo. Historia se queda dirigiendo una militarizada Eldia, y Mikasa entierra a Eren en el árbol que los vio crecer.

Ese es el final de 'Shingeki no Kyojin', un desenlace difícil y amargo, triste y épico, lleno de lágrimas y dolor, pero también de cierto alivio. A todos se nos seguirá rompiendo el corazón viendo la sonrisa triste de Mikasa antes de cortarse el cuello de Eren, a todos se nos encoje el corazón al escuchar a Armin prometiéndole a Eren que compartirá el infierno con él. Pero el final de la obra de Hajime Isayama va mucho más allá y la culpa de eso es la de escena post-créditos.

El anterior especial acabó con los protagonistas descendiendo sobre la gigantesca y huesuda espalda del titan fundador con Eren a la cabeza. El objetivo inicial era acabar con Zeke y, sino se podía, matar a Eren. Sin embargo, con el secuestro de Armin, la cosa rápidamente se transforma en una misión doble. Por un lado hay que rescatar al titan colosal y, por el otro, acabar con Eren sin miramientos. Costaba entender por qué, si Eren hacia este genocidio para liberar Paradis y a sus seres queridos, ponía tan en peligro a sus amigos. Con la aparición de los 9 titanes de toda la historia, la herencia de los 9 hijos de Ymir, vemos que es ella, la titan fundador original, el verdadero adversario de los protagonistas. Armin, mientras permanece atrapado en la boca de un titán, se encuentra en El Camino, el árbol, el espacio fuera del tiempo que une a todos los eldianos. Allí se encuentra con un Zeke en shock y consigue recordarle que el objetivo de la vida no es sobrevivir, ni reproducirse, sino esos pequeños momentos. Armin y Zeke despierta así las conciencias de algunos titanes históricos como Berthold o Ymir (la novia de Historia, no la fundadora). Si a esto le sumamos que vuelve Falco, cuyo Titán bestia es un halcón (sí, de Falco, Falcon), la lucha se decanta de repente por el lado de los protagonistas. Levi cumple su palabra y mata a un Zeke que ya había encontrado su camino, Mikasa rescata a Armin y Jean vuela la dinamita sobre el cuello de Eren.

Ilustración de la batalla final contra el Titán Fundador

Armin y Mikasa contra Eren: El Beso y la Comprensión

El titán fundador (Ymir) se separa de la cabeza (lo único que queda de Eren, recordemos que un disparo de Gabi lo decapita) decide convertir a todos los eldianos supervivientes en titanes y enfrentarse de nuevo a los protagonistas. Solo los titanes y los dos Akerman, Levi y Mikasa, resisten en esta batalla final. Por un lado, tenemos a Reiner, Pieck y Annie sosteniendo a todos los titanes y al fundador, y por el otro al titán colosal de Armin luchando contra Eren mientras Levi y una Mikasa paralizada vuelan sobre Falco para darle a Eren el golpe de gracia. Entonces es cuando a Mikasa le vuelve a doler la cabeza, es cuando ve su alternativa si le hubiese dicho a Eren que lo quería, que escapasen juntos para disfrutar de los cuatro años de vida que le quedaban. Entonces, es cuando Mikasa lo comprende. Mikasa llega a la boca del titan y con la sonrisa más triste de la historia le rebana el cuello a un Eren que abre los ojos para verla por última vez. Así, llega un beso tan sórdido como significativo con una Ymir que observa el desenlace que buscaba.

Tras la muerte de Eren todos los protagonistas recuperan los recuerdos que este les había bloqueado en el árbol que une a los eldianos. Sin embargo, el único encuentro que vemos es el de Eren y Armin. Eren le explica que al juntarse el tiempo, el pasado y el futuro, solo encontró esta manera de proceder. Su plan era brutal, pero pondría fin a los titanes, dejaría a sus amigos vivos y convertidos en héroes salvadores y haría que la población mundial y de Paradis quedase equilibrada, asegurando un equilibrio de fuerzas bastante duradero. Como ya vimos en capítulos pasados, Eren tuvo que animar a su padre a matar a la familia real, pero aquí vemos que Eren incluso tuvo que salvar a Berthold y dirigir al titan de la primera mujer de su padre hasta su propia madre. Hasta este momento, desde que Eren parecía actuar viendo el futuro, el protagonista de Ataque a los titanes, parecía seguro y sabía. Sin embargo, toda esa inexpresividad era una coraza de lo que siempre fue. Eran sigue siendo un joven llorón, poco inteligente y débil. Mikasa siempre fue la fuerte, Armin el listo, y aún así Eren era el líder de los tres porque hace lo que cree que tiene que hacer hasta las últimas consecuencias. Eren siguió con su plan, no porque fuese el mejor posible, sino porque es el único que pudo pensar en hacer. No dice que fuese la mejor opción posible, es la opción que él eligió, y puede que de manera egoísta. Eren, por supuesto, tenía fallos y seguía siendo un simple humano con miedos y ambiciones. Eren no quiere morir, Eren no quiere que Mikasa le olvide y se vaya con otro. Sin embargo, Eren dirige un plan que le lleva a su muerte y en los recuerdos a Mikasa le dice que, cuando muera, debe tirar la bufanda, olvidarlo y rehacer su vida. Eren, sin embargo, no quiere que Mikasa esté nunca con otro, o que al menos le llore diez años.

Eren irá, por supuesto, al infierno por matar a millones de personas. Lo hizo, sin embargo, para salvar lo que quería salvar. Hizo lo mejor que pudo, o lo único que pudo hacer. Armin, su amigo, el que le despertó la llama de la libertad, jura que cuando todo acabe, cuando asegure la paz en el mundo medio derruido que deja, le acompañará para siempre en el infierno. Mikasa, le dice, era la clave de todo.

Representación de la conversación entre Eren y Armin en

El Misterio de Ymir y el Legado de Mikasa

El principal misterio que la serie no aclara del todo es Ymir. Eren le dice a Armin que si Ymir obedeció las ordenes de Fritz tras maltratarla, serle infiel e incluso cortarle la lengua fue por amor. Quizás solo ver el mismo amor en Mikasa, ese que le hizo ser capaz de acabar con Eren, hizo que ella también le pusiera fin a la vida del Rey Fritz. Hizo que ella decidiese despedirse y dejar así a los titanes fuera de la humanidad. Mikasa, sin embargo, es esa misma semilla que podría hacer repetirse la historia. Su amor por Eren es el final, pero también puede que el principio.

El Árbol y la Escena Post-Créditos: Un Ciclo Infinito

Con Mikasa llevándose la cabeza de Eren de vuelta a Paradis, el resto de protagonista se queda para lidiar con Marley y el resto del mundo, haciendo que perdonen la vida a una eldianos que ya no tienen el poder de los titanes. Armin, como había predicho Eren, lo logra con un "yo soy el que mató a Eren Yeager, el titán de ataque". Es entonces cuando vemos un montaje bastante rápido de lo que ocurrió en el mundo inmediatamente después. Paradis, bajo el liderato de una feliz Historia, siguió adorando a Eren y se armó en post de intimidar a sus rivales y que nadie atacase la isla. Sin embargo, no olvidemos que Historia también era amiga de Eren y sabe que, aunque no podía ver más allá de su muerte, acertó al predecir el futuro de la humanidad: "Los titanes han muerto, pero los conflictos no". Ahora les toca a Historia y el resto intentar que la paz permanezca lo máximo posible. Así, tres años después de la muerte de Eren, Armin, Jean y el resto acuden a Paradis como emisarios de paz.

Allí, además de Historia, los espera una Mikasa que enterró a Eren junto al árbol en el que se dormía de niño. Mikasa, con la bufanda aferrada al cuello, llora y recuerda al amor de su vida. Entonces, llega un pájaro que le afloja le afloja la misma, una metáfora de que Eren sigue allí, pero no para esclavizarla sino para que sea libre. Tras la visita de los amigos de Eren junto con Mikasa a su tumba vemos como pasan los años. Concretamente, al año 11, Mikasa vuelve junto con un hombre (se ve desde demasiado lejos pero todo apunto a Jean, aunque se deje abierto) y un bebé. Mikasa esperó diez años, pero rehízo su vida. Tuvo descendencia, pero nunca olvidó a un Eren que verá como también entierran a Mikasa a su lado, en un árbol que ahora tiene las dos tumbas de los niños que crecieron bajo sus hojas.

El árbol de Shiganshina con las tumbas de Eren y Mikasa

Como Eren preveía, la paz en Paradis duró mucho. Vemos como alrededor de su árbol se desarrolla la civilización hasta un futuro en el que la guerra finalmente llega. Todo explota y, tras la batalla, la naturaleza vuelve a tomar su lugar. En el árbol de Eren aparece lo que aparenta ser un descendiente de Mikasa, a juzgar por su pelo, su rostro y esa bufanda al cuello. Allí, este personaje, parece estar a punto de entrar al árbol en una clara referencia a cómo la joven y maltratada Ymir adquirió el poder de los titanes. Allí le esperan Eren y Mikasa, la pareja que podría haber trasladado el poder de los titanes, y el amor oculto en su brutal violencia. Puede que el ciclo vuelva a empezar, puede que sea necesario para que ese amor vuelva a revivir. Es un final bastante descorazonador, pero coherente, en torno al inevitable ciclo de violencia que el sacrificio brutal de Eren solo consiguió retrasar. Es, sin embargo, un final definitivo. Sí, podemos entender que los titanes pueden volver al mundo, pero no es labor de esta historia contarlo. No es un continuará, sino un "la historia se repite". La historia, sin embargo, ya la hemos visto y con una vez es más que suficiente.

Eren Y Mikasa Futuros ¿School Castes Es CANON? - POST Créditos Explicados - Final Shingeki no Kyojin

No se puede negar que una de las mejores series anime y manga de los últimos años es Shingeki no Kyojin, conocida también como Ataque a los Titanes o Attack on Titan. Durante 12 años hemos seguido la historia de Eren, Mikasa, Armin y los imponentes Titanes que han sembrado el pánico en toda la humanidad, pero ¿qué pasa con aquellos que están al día con la serie anime? Llegados a este punto es más que comprensible que la paciencia de más de uno se esté empezando a agotar, porque todos los que ven únicamente la serie anime estarán ansiosos por descubrir qué va a suceder a continuación, sobre todo después de que el último capítulo terminara de una forma tan interesante.

La trama se quedó en un momento en el que Eren, con un tamaño tan grande como el de una ciudad, marcha con su ejército de Titanes Colosales dispuesto a arrasar con toda la población del mundo. A partir de este momento es cuando debería de continuar el anime. Mientras Eren junto con los Titanes Colosales continúan su avance transcurre una escena bastante dramática en la que estos últimos acaban pisoteando a toda clase de personas, entre ellas a unos niños con unas imágenes un tanto crueles mostrando sus cadáveres y todo. Del mismo modo, cree que moriría menos gente si desapareciesen todos los habitantes de Eldia en lugar del resto de la población, pero se niega a aceptar un futuro así. Entre otros recuerdos aparece una conversación que mantiene con Armin de pequeños acerca de qué podría haber más allá de los muros que los retenían. Mientras tanto, en el barco en el que van el resto de protagonistas Annie y Armin mantienen una conversación en la que queda muy claro que él se ha sentido atraído por ella y por eso siempre iba a visitarla cuando estaba cristalizada. El barco en el que viajaban logra llegar a Odiha, el pueblo al que se dirigían con la intención de poner en marcha un hidroavión que les permita alcanzar y atacar a los Titanes desde el cielo. Annie le dice a Mikasa que si no matan a Eren no servirá de nada, pero ella insiste en que encontrará la forma de traerlo de vuelta. Al mismo tiempo Levi se niega a seguir descansando y decide reincorporarse a las filas de ataque. Pieck se une al resto en la lucha y pide a Kiyomi que encierre a Falco y Gavi en una habitación del barco en el que viajaban hasta que se marchen para que no corran ningún peligro. Todos se apresuran para sellar los agujeros debido a que los Titanes Colosales se aproximan a su posición. Ante el temor y el debate sobre quién debe quedarse para frenar su avance, es Hange la que decide luchar contra ellos en solitario. Un poco más tarde todos son trasladados a los Caminos, donde intentan convencer a Eren de que por favor no siga matando a más personas. Sin embargo, el esfuerzo es en vano porque Eren les confiesa que robó la libertad del mundo para obtener la suya propia, pero en ningún momento se la robará a ellos, por lo que pueden hacer lo que les plazca. Al mismo tiempo en el barco Falco se reúne con Gavi y Annie y les confiesa que ha tenido un sueño o un recuerdo de Zeke por haberse tragado su fluido espinal para transformarse en Titán, de ahí que crea que puede haber heredado alguna característica del Titán Bestia. El capítulo acaba con unas escenas en las que las familias de Annie, Reiner, Falco, Gavi y Pieck siguen con vida y se dirigen a una fortaleza en la que hay unos dirigibles en forma de bombarderos.

El Retumbar sigue arrasando pueblos y aplastando a miles de personas, entre ellas adultos, niños y hasta bebés. Toda una carnicería de la que intentan escapar los Eldianos de Liberio hasta darse cuenta de que no quedan más dirigibles. Es entonces cuando el hidroavión de los protagonistas se acerca a la posición de Eren con el combustible casi agotado. El Titán Bestia les dispara para eliminarnos, pero consiguen aterrizar a tiempo en su espalda. Los protagonistas se percatan que el cuerpo del Titán Bestia está vacío, por lo que Zeke debe de permanecer oculto en alguna parte utilizando la misma técnica del Titán Martillo. En ese momento arranca una épica batalla entre el Cuerpo de Exploración y un ejército de Titanes que pertenecen a antiguos portadores de los Nueve Titanes, los cuales son generados por el Titán Fundador, es decir, Eren. Así pues, todos ellos disponen de un poder descomunal y la suficiente inteligencia para luchar a muerte contra todos los guerreros de Paradis. Lamentablemente, su cuerpo es atravesado por un tridente del Titán Martillo de Guerra de la hermana de Willy Tybur, evitando que active el detonador. Mientras tanto, todos los demás sufren para salir airosos de la lucha contra los Titanes, entre los que está el Titán Colosal de Bertolt. Mientras están encima de Falco hablan acerca del Titán que se tragó a Armin, el cual debe de estar por el coxis de Eren. Mikasa sigue dudosa acerca del hecho de matar a Eren, pero todos los demás le hacen recapacitar de que ya no hay vuelta atrás, dejando claro que la única manera de eliminarlo es cortándole la cabeza. Los protagonistas logran aterrizar encima de Eren una vez más a pesar de que un grupo de Titanes Martillos de Guerra les disparan decenas de flechas. En la parte delantera Pieck se une a Reiner en su forma de Titán Acorazado y a Jean en su intento de activar el detonador. Por su parte, Mikasa, Connie y Annie en su forma de Titán Hembra encuentran al Titán que capturó a Armin, uno con cabeza de cerdo.

A lo largo de una serie de escenas aparece el origen de la vida y Zeke le explica a Armin que la finalidad de la vida es multiplicarse sin importar otras condiciones, afirmando que los humanos tienen miedo a la muerte porque la consideran su enemigo natural, uno que atenta contra su objetivo de crecer y multiplicarse. A continuación, declara que Ymir no utilizó jamás su poder contra el Rey Fritz y estuvo a sus órdenes encerrada en este lugar durante 2.000 años porque se sentía unida al mundo que dejó atrás. Como Eren lo entendió, es por ello que Ymir decidió ser libre junto a él, dejando atrapado a Zeke. Volviendo a la batalla, Pieck está herida y no puede volver a transformarse, mientras el Titán Acorazado de Reiner está atrapado con numerosas lanzas de los Titanes Martillo de Guerra. El otro grupo no anda en mejores condiciones con Annie recibiendo el ataque de unos cuantos Titanes. Los Titanes que fueron sus compañeros en el pasado y permanecen en los Caminos han sido despertados por Zeke. Es más, hasta el propio Zeke emerge de uno de los huesos del cuerpo de Eren haciendo que Levi se percate de su presencia mientras piensa para sí mismo que ojalá se hubiese dado cuenta mucho antes de lo precioso que es el mundo antes de cometer tantas muertes. Como consecuencia, el Retumbar se frena por completo, mientras Jean logra llegar al detonador de explosivos y vuela en pedazos el cuello esquelético de Eren, lo que hace que su cabeza caiga al suelo y emerja de ella una criatura gigante en forma de ciempiés. Los Titanes Colosales comienzan a desaparecer mientras todos los protagonistas llegan a lomos de Falco al lugar donde se encontraban sus familiares. Asimismo, el ciempiés gigante desprende un humo capaz de transformar a todos los Eldianos en Titanes puros, exceptuando a los miembros de los Nueve Titanes y los Ackerman. Acto seguido todos se lanzan a por Reiner junto con el ciempiés gigante, aunque Annie y Pieck, con sus Titanes Hembra y de Carga se unen al Acorazado en esta batalla contra sus seres queridos como Titanes. Por otro lado, Levi y Mikasa van a por Eren, pero un fuerte dolor de cabeza hace que a Mikasa le venga a la cabeza un futuro en el que ambos viven felices, sin que se haya activado el Retumbar, durante los cuatro años de vida que le quedaban a Eren. En la realidad, Mikasa con la bufanda atada al cuello, decide matar a Eren de una vez por todas.

En los Caminos unas versiones rejuvenecidas de Armin y Eren hablan del momento cuando este último le pegó una paliza hace tiempo y al mismo tiempo insultó a Mikasa sin parar, confesando que lo hizo para alejarlos de él y así pudiesen quedar como los héroes de la humanidad cuando le mataran. Eso sí, para evitar que el resto del mundo les vuelva a atacar Eren decidió convertirse en un genocida y erradicar al 80% de la población del mundo. Después hablan de que los poderes de los Titanes han existido porque Ymir amaba al rey Fritz, a pesar de que este quemó su ciudad, mató a sus padres y le cortó su lengua. Eren comenta que ese alguien era Mikasa y confiesa que solo Ymir sabe por qué. Él solo sabía cuál era la decisión de Mikasa y por eso llevó a cabo su plan de no detenerse ante nada y de acabar con casi toda la humanidad. Todo un futuro que presenció al tocar la mano de Historia en la condecoración del final de la tercera temporada. Tras todo esto Eren admite que no quiere que Mikasa se olvide de él. Si bien admite que quiere que sea feliz, le gustaría que siguiera pensando en él y no morir para estar con todos de nuevo. Ya en el presente Armin y Mikasa lloran la muerte de Eren y ella comenta que el resultado de su elección liberar a Ymir para que desapareciera el poder de los Titanes para siempre. Tres años después Eldia ha formado un ejército de Jaegeristas por temor a que los supervivientes del mundo pudiesen tomar represalias contra ellos. Por otro lado, Mikasa aparece en el árbol en el que comenzó la serie, donde ha enterrado a Eren. Muchos años más tarde, aparecen los que parecen ser Mikasa y Jean de mayores con un bebé visitando la tumba de Eren. De ahí se produce otro salto temporal con una familia más grande en el mismo lugar, con enormes edificios a los alrededores, mientras se muestra a Mikasa descansando en paz. El manga concluye con una última escena en un futuro en el que alrededor del árbol con la tumba de Eren, el cual se ha vuelto gigante, se ha levantado todo un bosque.

El final de Shingeki no Kyojin fue polémico. Mientras muchos fans lo consideraron satisfactorio, hay un grupo numeroso que se siente defraudado por varias razones. El capítulo 139 del manga se enfocó en revelar los verdaderos motivos detrás del actuar del protagonista, mostrar cómo finalizó la guerra entre Eren y la Alianza de Guerreros y el Cuerpo de Exploración, para ponerle fin al Retumbar de la Tierra, y el estado de la Isla de Paradis tras el conflicto. La decisión de terminar con la maldición de Ymir vino gracias al actuar de Mikasa. Ella es una eldiana, pero también es una Ackerman y en sus genes tiene esa predisposición de proteger a sus seres queridos, sobre todo a quien elige como su "amo". Su sangre Ackerman también evita que sus recuerdos puedan ser manipulados o borrados, así como tampoco es posible que la fundadora Ymir influya sobre sus acciones. Ymir Fritz, quien resultó estar enamorada del Rey Fritz y creía que amar era obedecer ciegamente, vio en Mikasa el ejemplo de no estar ciega de amor y renunciar a la persona que amas por salvar a otros. Ymir pudo darse cuenta de que amor no era igual a obediencia, porque el verdadero amor también significa libertad, un tema muy recurrente en la obra de Isayama. Es por ello que la fundadora tomó la decisión de no seguir cumpliendo el deseo del Rey Fritz de portar el poder de los titanes para liberarse de sus ataduras y con ello le puso fin a la era de los titanes, llevándose todo este poder consigo. Como sabemos, estos organismos necesitan de un huésped para sobrevivir, se alimentan de otro ser vivo y viven en su interior o su superficie. Cuando este gusano entró en contacto con Ymir, depositó en ella sus genes o ¿huevecillos? y estos pasaron a sus descendientes cuando sus hijas fueron obligadas a devorar su cadáver. Una vez que el Titán de Eren fue decapitado, el Hallucigenia buscaba su cabeza para reconectarse ya que esta era su fuente principal de alimentación. Las últimas viñetas nos muestran lo que ocurrió con los sobrevivientes después de tres años. En tanto, en la Isla de Paradis se formó un ejército liderado por los Jaegeristas para seguirse protegiendo de las amenazas al otro lado del mar. La reina Historia Reiss, que siempre apoyó a Eren, aún cree en sus palabras y en el mundo que él dejó, pero también está convencida que este conflicto no terminará hasta que los eldianos o el resto del mundo desaparezcan. ¿Esto significa que el sacrificio de Eren fue en vano? Finalmente, Eren está enterrado bajo el árbol de Shiganshina donde se quedó dormido tras ir a buscar leña en el capítulo 1. Sí, aquel árbol en el que despierta después de un sueño que le hace llorar.

Diez años después, el anime de “Shingeki no Kyojin” llegó a su final, un cierre polémico y fiel al manga, el que había generado varios debates entre los seguidores. Hasta el propio Hajime Isayama se disculpó por el desenlace de su historia, dando a entender que pudo haber escrito algo mejor. Incluso se pensó que podría haber algún cambio en el final para la televisión y no fue así. Al frente suyo, siempre Mikasa. Tanto al inicio como en el final, Eren mira a Mikasa. En una ficción marcada por las variaciones del tiempo, la intriga y, por supuesto, la guerra, se esperaba un final a las alturas de las circunstancias: realista, trágico y con una mirada hasta pesimista de la humanidad. Quizá por la siempre cambiante e innovadora narrativa de Isayama, se esperaba una conclusión más explosiva y original. Pero hasta el pescado más grande del mundo es difícil llevar a la orilla: se deteriora en el camino, como el marlín que pesca El Viejo de Hemingway. Isayama tuvo una gran historia y el cierre padeció su anticlímax natural.

En el final del anime de “Shingeki no Kyojin”, Armin lidera a los últimos miembros de la Legión de Reconocimiento, para detener el Retumbar de Eren Jaeger, quien ha aplastado al 80% de la población mundial, fuera de las murallas de Paradis, su tierra natal. La estrategia es encontrar a Zeke y asesinarlo; luego, que el titán colosal de Armin acabe con los huesos de su amigo. Pieck tenía otro plan, volar con un explosivo el cuello del titán fundador. Entre las dudas y las intenciones de hacer razonar a Eren, la batalla se complica por los anteriores titanes que se forman en la estructura ósea del Retumbar. Salen todas las generaciones de portadores, desde Galliard hasta Bertolt. La situación de Levi, Jean, Connie, Pieck y Mikasa se pone más sombría más cuando uno de los titanes rapta a Armin. Cuando parecía que era el fin de los protagonistas, Falco descubre que puede volar con su titán y trae a Annie y Gabi al campo de batalla. Con Annie, hay más posibilidad de conseguir una victoria. Los dos pequeños también ayudan bastante a frenar a los invencibles titanes antiguos.

Zeke, por su parte, se esconde detrás de los huesos de Eren, pero Armin lo encuentra en los Caminos. Ahí es donde debaten sobre el significado de la vida. El primero cree que no tiene ningún sentido, pero Armin le hace entender que todo vale la pena si pueden disfrutarlo, en su caso, el descubrimiento del mundo fuera de las murallas; Zeke se da cuenta de que podría volver a nacer para jugar beisbol con Tom Xaver, quien aparece junto a los demás portadores de titanes. Armin y Zeke, de esta manera, convencen a los otros titanes que los apoyen para frenar a Eren. Zeke, por su parte, sale de su escondite, elogia la naturaleza y llama a Levin, quien lo asesina en el acto. Así, Jean consigue activar el explosivo envuelto en el cuello de Eren, gracias a Pieck, y la cabeza se separa de la médula de los titanes, que se une una vez más al titán fundador.

Por eso Armin se transforma en el titán colosal, al entender que Eren no dará marcha atrás a su plan, y destruye la estructura ósea del Retumbar. Pero Eren no muere y se regenera en el Titán Fundador. Armin lo enfrenta, mientras que el organismo desconocido contagia a todos los eldianos y los convierte en titanes, incluido a Jean, Connie, entre otros.

Mikasa, por su parte, entre la indecisión y el dolor de cabeza, decide acabar con Eren. Colocándose la bufanda roja, con la ayuda de los demás, logra romper los dientes del Titán Fundador y entra para cortarle la cabeza a Eren. En medio de eso, se muestra la conversación que tuvo con él en una realidad alterna, en la que ambos escapaban de la guerra, cuando Eren le preguntó qué era él para ella (en la realidad del Retumbar, Mikasa le dice que “familia”). Ambos estaban en una cabaña, donde vivieron los últimos cuatro años de vida de Eren como portador del titán fundador. Hasta que Eren se duerme/muere, abre los ojos en la boca del titán fundador, antes de que Mikasa le corta la cabeza. Ella se despide y besa el cadáver de Eren.

Las últimas escenas de “Ataque a los Titanes”, con los créditos, se ve que, cientos de años después de la muerte de Mikasa, a pesar del desarrollo social y tecnológico, las guerras no se detienen y Paradis termina en escombros, destruida por un conflicto bélico. La historia de la humanidad, al final, está vinculada con la guerra y, para Isayama, eso parece irremediable. Por eso Eren prioriza su acto de amor por encima de seguir buscando otra alternativa para el inevitable fin del mundo por medio de las batallas y las matanzas. Prefiere darle una vida íntegra a sus amigos, después de vivir una infancia y adolescencia marcada por el miedo a la muerte repentina, a ser devorados por titanes regulares o ser pisados por el titán colosal, el primero que vieron Eren, Mikasa y Armin cuando eran niños en Paradis.

En todo lo desesperanzador que suena esto, el mangaka coloca, en el cierre de “Shingeki no Kyojin”, a un niño explorador que llega, junto a su perro, a la entrada del árbol donde enterraron a Eren, con una abertura tan parecida al árbol donde se escondió Ymir antes de ser contaminada con ese parásito extraño que le da los poderes de los titanes. La presencia del pequeño puede significar la vida humana insistiendo en medio de la destrucción. ¿Y el árbol? La posible recaída en el mismo error de la guerra, la historia de siempre.

Niño explorando el árbol gigante en la escena final

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