El cuerpo de Fernando Barrios Olano, supuesto miembro de ETA Militar muerto por la policía el domingo último en San Sebastián, fue enterrado ayer a las 12.30 horas en el cementerio donostiarra de Polloe, en un acto al que asistieron medio centenar de personas entre familiares y amigos.
Un presunto etarra, responsable del comando Sega, de ETA Militar, resultó muerto en la madrugada de ayer en un enfrentamiento con la policía. Según una nota del Mando Unico para la Lucha Contraterrorista (MULC), Fernando Barrios Olano hizo varios disparos contra los agentes que acudieron a su domicilio a detenerle, en el centro de San Sebastián. Dos disparos se alojaron en los chalecos antibala de los policías, que finalmente dieron muerte al joven.

Fuentes de la Cruz Roja señalaron que la policía requirió su presencia para el traslado del cadáver a las 6.49 horas del domingo, más de una hora después del tiroteo que le costó la vida.
La policía detuvo a otros tres miembros del comando, y confiscó armas, municiones, material de transmisión e informes para preparar atentados.
Protestas y disturbios tras la muerte de Barrios Olano
Coincidiendo con la celebración del Gudari eguna (Día del soldado), grupos de personas protestaron por la muerte del etarra en movilizaciones que tuvieron lugar en distintos puntos de Euskadi.
Por la tarde, se produjeron diversos incidentes. En San Sebastián, unos cincuenta jóvenes apedrearon el teatro Victoria Eugenia, sede del festival internacional de cine, dieron gritos de apoyo a ETA y contra la policía, cruzaron vehículos en la calzada y arriaron las banderas de España y de Estados Unidos, que arrojándolas al río Urumea, y destrozaron un estudio de Radio Nacional de España.

En la misma San Sebastián, se levantaron barricadas en varios puntos del centro y en los barrios de Gros, Ategorrieta y Eguía. Un camión con las ruedas pinchadas fue cruzado a la entrada de Lasarte y otro en la variante de San Sebastián, originándose un importante atasco de tráfico.
En Vitoria, se formaron barricadas y se pusieron coches en las calles.
En Rentería, se asaltó y destrozó una sucursal del Banco de Santander, se formaron barricadas y se cortó el tráfico de la carretera nacional I.
Otros grupos cortaron la circulación en varios tramos de la carretera nacional I, a su paso por Rentería. Varias personas, precedidas por una ikurriña con un crespón negro, se manifestaron en diversas calles de la población, profiriendo gritos contra la policía, y a favor de ETA Militar.
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En los barrios de Eguía, Intxaurrondo y Astigarraga algunos bares y establecimientos cerraron en señal de protesta.
