La vida puede ser despiadada, ¿o es solo una ilusión? Jenny y Vicky son las arpías más temidas que puedas imaginar. Con su vestimenta provocativa y su maquillaje llamativo, se creen el centro del universo y están dispuestas a todo para captar la atención. Cuando se enteran de que su amiga Karine, adorable pero un poco 'desaliñada', está a punto de salir con el atractivo Dan, deciden actuar. No es que no puedan soportar la competencia (¡Karine es demasiado poco agraciada para hacerles sombra, por favor!), sino que quieren preservar su 'hermosa amistad'. ¡Sumérgete en las aventuras crueles y divertidas de estas amigas inseparables!
Dibbuks lanza ahora un recopilatorio integral que reúne los dos tomos de Ombligos, publicados anteriormente en España, para el deleite de aquellos que aún no han tenido la oportunidad de disfrutar de las peripecias de Jenny, Vicky y Karine. Por desconcertante que parezca, las tres son amigas.
Los Creadores y el Origen de Ombligos
Delaf (apodo de Marc Delafontaine) y Dubuc (apodo de Maryse Dubuc) son dos creadores de cómic de Quebec, que también son pareja. Él, dibujante, y ella, guionista y colorista, iniciaron en 2004 una serie de cómics franco-canadienses, mucho más cercanos a la tradición de la bande desinée que al cómic americano, llamada Ombligos. La serie comenzó a publicarse en la revista de humor Safarir. Al año siguiente, la serie cruzó el charco para aterrizar en la conocida revista Spirou. Y unos años más tarde llegó a España de la mano de Dibbuks; se publicaron los dos primeros álbumes, que luego fueron recopilados en un integral.

La Trama: Narcisismo y Amistad Adolescente
Ombligos cuenta las historias de un grupo de tres adolescentes: Jenny, Vicky y Karine. Las tres van al instituto y todo lo que ocupa sus vidas y parte de sus preocupaciones gira en torno a la cuestión de las apariencias. Ser la más popular del instituto, estar al día de los chismorreos, tener los modelos más cool. Bueno, ese especialmente es el caso de Jenny y Vicky, que son una oda andante al narcisismo. No necesariamente algo negativo de por sí, los autores no mandan ese mensaje, pero sí en ocasiones que lo es cuando se da como una imposición a otros.
Por ejemplo, no es el caso de Karine, que trata de ser un poco ella misma o está intentando saber qué es «ser ella misma». Pero Karine, como todo adolescente, duda y queda enredada constantemente en los líos de los que las otras dos son responsables. Alrededor de las tres, el ecosistema de una serie de institutos: otros estudiantes, chicos misteriosos en moto, familiares agradables o repelentes.
Jenny y Vicky son las peores arpías que puedas imaginar. Con su ropa sexy y con su maquillaje provocador, se creen el ombligo del mundo y están dispuestas a todo con tal de ser el centro de atracción. Cuando se enteran de que su amiga Karine, adorable pero un poco “estropeada” por la naturaleza, está a punto de salir con el bello Dan, deciden reaccionar y van a dar prueba de una imaginación desbordante para sabotear el idilio naciente. No porque no soporten la competencia (¡Karine es demasiado fea para hacerles la sombra, vamos!) pero sí para salvar su “bella amistad”. ¡Descubra las aventuras crueles e hilarantes de estas amigas inseparables! (pese a todo).

El Estilo Narrativo y Visual
Es muy interesante en estas historias la cuestión protagonista del narcisismo, sin la aparición de móviles ni redes sociales prácticamente. Los cómics de Ombligos se cuentan en una página al estilo de tira de humor o página dominical. Una página típica la componen de diez a doce viñetas que se resuelven con un gag humorístico en la última de ellas. En este trasunto, Delaf y Dubuc consiguen elaborar una suerte de «metatrama» al estilo de muchas otras historietas de humor en la historia de este género. Es decir, a pesar de haber una cierta conclusión en cada página, algunas historias pueden estar conectadas para dar con una historia mayor. Esto permite la narración hacia el culebrón: introducir nuevos personajes que van entrando y saliendo e incluso hacer evolucionar a los personajes, algo que, evidentemente, acaba enganchando al lector.
Destaca mucho el apartado visual, otro punto fuerte de la serie. El estilo de dibujo caricaturesco de Delaf es muy característico de la bande desinée de humor infantil-juvenil moderna, al estilo, por ejemplo, del Titeuf de Zep. Muy plástico y práctico para el humor de tipo slapstick, que también tiene su lugar aquí. La paleta de colores de Dubuc también debe destacarse. Muy abierta con mucha variedad, pero sin estridencias, favoreciendo tonos pasteles para los fondos sobre los colores más vivos de los personajes.

El Éxito y el Futuro de Ombligos
En resumen, un tebeo con muy buena factura final que, como decíamos al principio, es una lástima que no haya acabado de cuajar aquí. Sería interesante ver cómo son estos tebeos a día de hoy y cómo les va la vida a Jenny, Vicky y Karine. Especialmente porque por lo que veo en las portadas de los álbumes siguientes en las ediciones canadienses hay giros interesantísimos en la historia de las tres. Aquí apenas vimos un apunte.
Siempre andamos con la misma cantinela de que el futuro del tebeo pasa por enganchar a las nuevas generaciones y, sobre todo, a las jóvenes de esas nuevas generaciones. Con el manga, poco a poco, las lectoras se fueron incorporando al mundo del cómic, hasta formar un núcleo tan importante al que el mercado les presta la atención debida. En Francia, conscientes de la importancia de este mercado, no le han dado la espalda a estas lectoras. Todo lo contrario. Fruto de esto, nace Ombligos. Una serie 100% pensada para las adolescentes, con las historias que les interesan, contadas en el lenguaje que hablan día a día y con personajes que a otros nos pueden parecer de ficción, pero que para estas jóvenes son la más pura realidad. En Francia, esta serie es todo un fenómeno de ventas. La serie ha calado hondo, se ha hecho su hueco en el mercado y las compradoras responden álbum tras álbum. Habrá que ver si el éxito se traslada a España con esta edición de Dibbuks.