Los Incorregibles: La Honesta y Humorística Lucha de Julia Wertz Contra el Alcoholismo

En sus memorias gráficas, Los incorregibles, la aclamada dibujante Julia Wertz narra sus tempestuosos intentos de alcanzar la sobriedad y el implacablemente desafiante, sorprendentemente divertido y ocasionalmente absurdo ciclo de adicción y recuperación del alcohol.

Nada más abrir este cómic, nos encontramos con una Julia -que estrena su treintena en Puerto Rico- estupefacta en medio de la selva junto a un jeep alquilado que acaba de estrellar. Para entender cómo ha llegado hasta ahí, debemos remontarnos varios años atrás, al momento en que decidió dejar el alcohol.

Julia Wertz estrellando un jeep en la selva

Este libro relata ese viaje venturoso hacia la sobriedad, un recorrido plagado de pruebas, trampas y giros, a veces conmovedores o hilarantes: las improbables sesiones de terapia de grupo, las recaídas, una relación desafortunada, varias citas terribles, algunos nuevos amigos y un desalojo sin contemplaciones de su apartamento en Nueva York.

Desplegando un grandísimo poder de seducción gracias a su dibujo claro y naif, Wertz se analiza a sí misma sin escrúpulos y con un humor irreverente; y nos habla de ello sin pelos en la lengua, sin sentido del ridículo, para desgranar la historia menos contada, pero la más común: que el camino hacia la recuperación rara vez es una trayectoria lineal y ascendente.

Con una honestidad inquebrantable, Wertz retrata el arduo, frustrante y, a pesar de todo, divertidísimo periplo -una epopeya que durará, ni más ni menos, cinco años- de intentarlo, fracasar e intentarlo de nuevo.

El Inicio de la Conciencia

En 2009, durante una revisión médica rutinaria, Julia Wertz descubrió que sus niveles de bilirrubina estaban por encima de lo aconsejable. Un detalle que hacía sospechar que su hígado no funcionaba del todo bien. Preguntada por el médico sobre su consumo de alcohol, Wertz reconoció beber dos o tres copas de vino todas las noches. "¿La cifra es correcta…?", preguntó el médico, que a continuación añadió: "¿… o bebe más?". Efectivamente, Julia Wertz bebía más. Con apenas 26 años, su consumo diario de alcohol era de dos botellas de vino. Cuando el doctor le dijo que debería dejar ese hábito si no quería morir a los 30 de un problema hepático, la ilustradora le preguntó si no se estaba pasando de dramático. "En absoluto", zanjó el médico.

Al llegar a su casa, Wertz decidió hacer un test por internet para valorar su dependencia del alcohol. De veinte preguntas, respondió afirmativamente a dieciséis. Entre ellas, si tenía deseos de beber todos los días a una hora concreta, si se sentía culpable después de hacerlo, si tenía deseo de beber a la mañana siguiente, si el alcohol le había provocado pérdidas de memoria, si bebía sola o si seguía bebiendo a pesar de que interfiriera en su vida doméstica o laboral. Definitivamente, tenía un problema con el alcohol.

Gráfico con preguntas de test de dependencia al alcohol

El Humor como Herramienta de Sanación

"La principal razón por la que decidí escribir sobre mi lucha contra el alcoholismo fue justamente para evitar que la gente se sienta avergonzada por ello porque, personalmente, no creo que sea algo de lo que haya que avergonzarse. Es un problema contra el que luchan millones de personas y, en ese sentido, cuanto más se hable abiertamente de ello, menos vergüenza y bochorno sentirán y más fuerzas tendrán para buscar ayuda", comenta Julia Wertz que, a pesar de la gravedad del problema, a la hora de abordarlo no ha abandonado ese humor que caracteriza toda su obra.

"Mi cerebro busca siempre la forma de encontrar el humor en situaciones sombrías. Así está programado. Por eso no sé de qué otra manera tratar los problemas serios que no sea usando el humor para ayudar a suavizar el golpe. Hay muchos libros sobre el alcoholismo que no son humorísticos y muchos de ellos son excelentes, pero yo no sabría cómo escribirlos", reconoce la autora que, a pesar de su estilo naif y sus recursos cómicos, muestra en Los Incorregibles la dura y complicada realidad del alcoholismo.

Viñeta humorística de Julia Wertz lidiando con la sobriedad

Desmontando Mitos sobre el Alcoholismo

Una tarea en la que desmonta mitos y pone el foco en detalles que suelen pasar desapercibidos a aquellos que no sufren o han sufrido este problema. Por ejemplo, que los alcohólicos pueden integrar su adicción en su vida cotidiana, que Nueva York está repleta de más licorerías de las que pudiera imaginarse o que el número de grupos de Alcohólicos Anónimos activos diariamente en todo el mundo es realmente abrumador.

"Mi objetivo es cambiar la imagen que la gente tiene de los alcohólicos porque el alcoholismo se puede percibir de muchas formas diferentes según las diferentes personas. La idea de que alguien es alcohólico únicamente si ha tocado fondo y lo ha perdido todo es peligrosa, porque impide que las personas reciban ayuda antes de llegar a ese punto. Además, mucha gente todavía cree que el alcohol puede ser bueno para la salud, basándose en datos erróneos y que han sido financiados por la industria del alcohol. También sabemos que el alcohol causa varios tipos de cáncer y contribuye, junto a otros muchos problemas físicos, al deterioro cognitivo. Sin embargo y aunque la comunidad médica está luchando por difundir esta información, hasta que el gobierno los obligue legalmente, la mayoría de los medios no la publicarán porque dependen en gran medida de los ingresos por publicidad del alcohol".

Mapa de Nueva York con alta concentración de licorerías

El Alcoholismo como Problema Social y de Género

De la lectura de Los Incorregibles se confirma también que el alcoholismo es un problema social en el que pueden concurrir otros muchos factores que lo provocan o agravan sus efectos. Por ejemplo la soledad no deseada, la explotación laboral, la precariedad económica y el género pues, en este como en otros muchos temas, las mujeres son peor juzgadas que los hombres.

"Antes se pensaba que el alcoholismo era un problema mayoritariamente masculino, pero no porque realmente lo fuera, sino porque las mujeres sentían que tenían que mantenerlo oculto. Por otro lado, está el papel tradicional que se supone que las mujeres desempeñan en la familia y que no es otro que el de ser las cuidadoras de sus hijos, sus parejas y/o sus padres ancianos. En este contexto tradicional, si un hombre se presenta borracho al trabajo, es perdonable, pero si una mujer cuida de otros mientras está borracha, es espantoso", señala Julia Wertz, que reconoce cómo esa visión arcaica está cambiando gracias a "aquellas personas que se preocupan por comprender las razones científicas que hay detrás de la adicción y se enfrentan a sus propias creencias sexistas. En la última década, más mujeres que nunca han publicado memorias, podcasts, ensayos, etc. sobre la adicción. Están trabajando para normalizar la apertura sobre estos temas y desmantelar el viejo modelo", apunta Wertz, cuyo objetivo con Los Incorregibles va más allá de concienciar sobre el alcohol.

Discriminación / estereotipos de género

"El tipo de lector que tenía en mente cuando hice el libro no era precisamente el alcohólico, sino cualquier persona que esté luchando con cualquier tipo de problema, sea este la depresión, la ansiedad u otras adicciones -explica-. Mi intención es que la gente sustituya la palabra alcohol por la que quiera y vea que el libro simplemente presenta una serie de formas de pedir ayuda, y que la clave para mejorar es conectar con los demás."

Los incorregibles es un cómic autobiográfico sincero, divertido, mordaz y conmovedor de una autora emblemática de la escena del cómic independiente de Estados Unidos. Una hilarante historia introspectiva, así como un magnífico viaje a las profundidades de las rarezas y vestigios de Nueva York.

Título Autor/a Traductor/a Editorial ISBN Fecha de Publicación Páginas Formato
Los incorregibles Julia Wertz Regina López Muñoz Errata Naturae Editores 978-84-19158-79-6 28/10/2024 320 Tapa dura (19 x 25,5 cm)

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