En los primeros compases de los años 70, en la revista «Deadly Hands of Kung Fu» de Curtis Magazine, un subsello de Marvel, se publicaban las aventuras de Shang Chi, Puño de Hierro y el trío de luchadores de los que nos ocuparemos hoy, los Hijos del Tigre.
La fiebre por las películas de artes marciales que se desató a principios de los años 70 tuvo su repercusión en el mundo del cómic, principalmente en Marvel, donde se dedicaron colecciones a personajes como Shang Chi, Puño de Hierro y Los Hijos del Tigre, que aparecieron en el magazine "The Deadly Hands Of Kung Fu".
Los Hijos del Tigre aparecieron por primera vez en los cómics publicados por Curtis Magazines (una breve sello editorial de Marvel Comics) llamada Deadly Hands of Kung Fu. El legendario serial de artes marciales de los años setenta, por primera vez reunido en un único volumen.
Dentro de la colección Marvel Limited Edition, publicada por SD y Panini, se recopilan en un voluminoso tomo de 600 páginas todas las aventuras de Los Hijos del Tigre con los The Deadly Hands Of Kung Fu #1-14, #16-19, The Deadly Hands Of Kung Fu Special #1, The Deadliest Heroes Of Kung Fu #1 y Marvel Team-Up #40, publicados entre abril de 1974 y diciembre de 1975. El 15 de noviembre de 2018, como parte de la línea editorial creada por Panini y SD, se publicará el tomo Marvel Limited Edition. Los Hijos del Tigre. MARVEL LIMITED EDITION. Libro en tapa dura. 616 pp.
La década de los setenta en EEUU supuso un auténtico revulsivo para las artes marciales, una pasión que en el lejano oriente ya era legendaria. Para la mentalidad occidental, este fenómeno se convirtió en un grato descubrimiento. La agilidad, concentración y, sobre todo, la fiereza de una serie de producciones de origen chino, casi todas salidas de la factoría Shaw, fue algo novedoso para una generación de estadounidenses, con una mentalidad más abierta, que rápidamente se volvieron entusiastas del género.
La estrella de aquellos días era Bruce Lee, un chino-americano nacido en San Francisco pero criado en el Hong-Kong natal de sus padres, donde se convirtió en todo un maestro en artes marciales, desarrollando un estilo personal de vida denominado jeet kune do. En el Hong-Kong donde las películas wuxia eran sensación, logró convertirse en la mayor representación del star system del lugar. Tanto interés movía el rutilante género que una major norteamericana como Warner Bros se metió en la co-producción de una cinta hecha a la manera china, con Bruce Lee como protagonista, en 1973. Hablamos de Enter the Dragon (conocida en nuestro país como Operación Dragón), la última película que protagonizaría el buen Bruce debido a que antes de su estreno falleció por un edema cerebral. A estas alturas, los cines de todo el mundo eran colonizados por amantes de las artes marciales, que se entregaban a largos maratones sobre la recién descubierta temática. En los EEUU, los barrios chinos de las grandes ciudades (Nueva York, San Francisco) tenían establecimientos que únicamente se llenaban con producciones orientales sobre el género. Los gimnasios incluyeron entre sus opciones clases de kung-fu, karate o judo. Uno de los aldabonazos que mejor se le podía dar a todo este movimiento partió la propia televisión americana, quizás el medio con mayor difusión de la época. La cadena ABC fue consciente de que había una demanda de kung-fu en la sociedad y pensaron cubrir las apetencias del respetable con un producto en esa línea. Se pensó en algo muy propio como era el western, juntado con un poco de sabiduría oriental y protagonizado por un mestizo, un chino-americano llamado Kwai Chang Caine, que recorrería los polvorientos pueblos del viejo Oeste para encontrar a su medio hermano. Hablamos de la archiconocida serie Kung Fu, protagonizada por un David Carradine que no tenía idea de artes marciales (ni tampoco ningún rasgo oriental) y que se convirtió en un éxito de crítica y público, durante el tiempo que se mantuvo en antena (desde el 72 hasta el 75).
Hemos hecho este breve repaso histórico para conocer las dos principales vías de expansión (las películas de artes marciales, con Lee a la cabeza, y la serie de Kung Fu) del fenómeno a inicios de los setenta. De momento, Marvel Comics se mantenía ajena a esta tendencia pero pronto se adentraría en el terreno de la temática gracias a dos inquietos creadores que casi todos conocemos. Steve Englehart y Jim Starlin se aficionaron a la serie de Carradine casi sin querer. Un buen amigo se la recomendó y, sin darse cuenta, acabaron siendo fans de la misma. Como ya tenían una trayectoria dentro del cómic, y más concretamente en Marvel, donde trabajaban en aquellos días, decidieron plantearle la posibilidad al editor jefe, el gran Roy Thomas, de crear una cabecera con la temática. Roy no estaba para nada interesado en el género; no parecía conocerlo, aunque optó por darle el visto bueno a los dos creativos. Prueba de ese desconocimiento es que uno de los requisitos que impuso fue la inclusión de Fu Manchú en la próxima colección. El diabólico Doctor era parte de la compra de licencias que Marvel dispuso durante toda la década y todavía no se le había encontrado acomodo. Starlin y Englehart asumieron el reto, dando forma a Shang-Chi, un artista marcial que sigue religiosamente los preceptos del I Ching y que a su vez tiene que cargar con una pesada carga, ser el hijo biológico del maléfico Doctor. A partir de aquí, el equipo creativo comienza a organizar las tramas, que incluyen a un buen puñado de secundarios extraídos de las novelas de Sax Rohmer. Las andanzas de Chi se inician en una revista contenedor, Special Marvel Edition, y los autores se hacen cargo de manera bimestral de las aventuras del hijo de Fu-Manchú, ocupados también en otros proyectos. Eso es algo que ha declarado uno de los integrantes de la pareja, Steve Englehart; afrontaron esa colección como un divertimento, no como algo trascendente. Y sin darse cuenta del detalle, el show de la ABC, Kung Fu, se convierte en un fenómeno mundial. Algo que provocó rápidos movimientos en la cúpula creativa. La situación se tornó algo frenética, en muy poco tiempo. Thomas, que ni se había planteado la temática del kung-fu, se ve sumergido en la misma con la creación de Iron Fist, junto a Gil Kane, en Marvel Premiere#15 (mayo del 74, fecha de portada). Exige a los encargados de Master of Kung Fu una mayor implicación, pasando la colección a mensual y en posición de añadir una revista en blanco y negro al catálogo de Curtis. Esto provocó la salida de Starlin, primero, y de Englehart, algo después, en relación a lo que atañía a Shang-Chi. Doug Moench y Paul Gulacy se encargarían de coger las riendas del personaje. Y ya saben, el resto es historia. Lo importante es que la temática de las artes marciales tuviera una importante representación en la Casa de las Ideas, ya fuera en comic-book o en magazine. A nosotros nos interesa este último segmento, en concreto, ya que es el motivo final de esta entrada.
The Deadly Hands of Kung Fu debutó en abril de 1974 (fecha de portada), con Don McGregor y Roy Thomas como encargados de la edición. La cabecera, con una mayor paginación que el tebeo al uso, se estructura en base a dos historias principales, más los artículos de rigor. Estaba claro que el primer bloque sería el dedicado a Chi, el artista marcial de la casa. Englehart y Starlin se hicieron responsables del número inicial del hijo de Fu Manchú en el terreno adulto. Para la segunda historia tenemos la aparición de unos nuevos personajes, que se autodenominarán, de manera sonora, los Hijos del Tigre.
Tres amigos apasionados por las Artes Marciales que se conocen en el gimnasio del maestro Kee aprendiendo sus técnicas. Su origen se explica en «Deadly Hands of Kung Fu #1», Lin Sun regresa al gimnasio tras un torneo de Artes Marciales en el que resulta vencedor, y es atacado por unos ninjas a los que derrota. Al llegar al gimnasio, encuentra al maestro Kee moribundo, entregándole un cofre que contiene unos amuletos de jade: la cabeza y dos garras de tigre. Más tarde, Lin Sun se encuentra con Abe y Bob que también han sido atacados por ninjas, a los que explica la muerte del maestro Kee y les entrega los amuletos. Pronto descubren que recitando la inscripción de la caja de los amuletos y uniendo sus manos, les conecta de forma mística, otorgándoles una gran fuerza y habilidades físicas.
La conformación de este curioso grupo viene por la típica unión maestro y discípulo, utilizada hasta la saciedad. Lo que hace interesante a esta asociación es el dato de que cada uno de ellos pertenece a una etnia distinta y a posiciones sociales muy alejadas. Lin Sun, Abe Brown y Robert Diamond son alumnos del Maestro Kee, expertos en artes marciales y vecinos de la ciudad de San Francisco, homenaje nada velado al origen del legendario Bruce Lee. Lin, el personaje oriental, es el más cercano al venerable tutor y como tal centra sus esfuerzos en expandir sus habilidades. A la vuelta de un torneo de artes marciales, encuentra el dojo violentado y al maestro malherido, a punto de morir. En esos instantes finales, Kee le hace un regalo muy especial, un talismán con forma de tigre, dividido en tres partes, con importantes atribuciones místicas. El maestro le dice a Lin que debe compartir el regalo con sus otros estudiantes preferidos y que siempre que estén juntos, el amuleto les otorgará una fuerza sin igual. Los dos afortunados son Abe Brown y Robert Diamond. El primero, afroamericano criado bajo las duras condiciones del barrio negro de la ciudad, ahora curtido en el noble arte del kung-fu y en lucha abierta con camellos y maleantes de su zona. El segundo es la parte caucásica de la entente, un tipo con una inmejorable posición social, ya que se dedica al noble oficio de ser actor. Se metió en las artes marciales por una película, pero ha acabado convertido en todo un experto.
Pese a ser los creadores originales de la formación, el tándem Conway-Giordano resultó ser de paso efímero por la cabecera. Tres ejemplares están firmados por Conway y solo dos por Giordano. Un novato Bill Mantlo y un jovencísimo George Pérez resultaron ser los mejores valedores del grupo, ya que se juntaron en el #7 y se mantuvieron hasta el práctico final de la agrupación Hijos del Tigre.
Creados por Gerry Conway y Dick Giordano, aunque también participó en la serie George Pérez y La Tribu, con entintadores filipinos como Ernie Chan, Alfredo Alcalá y Tony de Zuñiga que llegaron a Marvel en busca de trabajo en una época de auge del comic. Bill Mantlo también escribió algunas historias, y tras su ruptura, algunos personajes como Bob Diamond aparecieron regularmente en titulos como «Powerman and Iron Fist«.
Los Hijos del Tigre aparecieron en la Edición Especial para Coleccionistas: Savage Fists of Kung Fu # 1. También aparecieron en la Edición del álbum especial de Deadly Hands of Kung Fu. Ambas apariciones contenían la misma historia, titulada "El Plan Maestro de Fu Manchu". En esta historia, los Hijos del Tigre se unen a Iron Fist y Shang-Chi.
En «Marvel Team Up» también compartieron aventuras los Hijos del Tigre con el Trepamuros. Por no citar los breves cameos en Deadly Hands de cierto abogado ciego llamado Matt Murdock y de la tía May, acompañada de su amiga Anna Watson. Se trata de un par de guiños para deleitar al lector. Por otro lado, el guionista Bill Mantlo se preocupó de introducirlos en comic-book, al formar parte de Marvel Team-Up#40, esta vez cambiando a Pérez por Sal Buscema. Una trama con Spiderman, la Antorcha Humana y una considerable representación de enemigos propios del trepamuros (el Hombre de Arena, los Forzadores, el Gran Hombre y el Señor del Crimen). Toda una trifulca para la presentación oficial de los personajes en el entorno compartido.
Bob Diamond fue utilizado como secundario en Power Man and Iron Fist, implicando a los Héroes de Alquiler en tramas que tenían que ver con su amuleto mágico. Poco tiempo después, fue Abe Brown el que se paseó por el territorio de Cage y Rand, explicando sus vicisitudes como Tigre Negro en tierras africanas. Y luego la nada. No es que las apariciones de los Hijos del Tigre sean escasas o de poco calado. Es que nadie los ha vuelto utilizar desde entonces. Solo una participación como secundarios en el volumen dos de Deadly Hands of Kung Fu, protagonizado por Shang-Chi, durante Marvel Now!, que tuvo tanto éxito que solo duró cuatro números (año 2014, fecha de portada).
Lin Sun regresa de un torneo de artes marciales con su trofeo de primer lugar cuando es repentinamente atacado por ninjas frente a su escuela en San Francisco. Después de derrotar a los villanos, entra en el "Tigre Dojo", que ha sido saqueado. Encuentra un Maestro moribundo, Kee, quien le dice que hay fuerzas en este mundo que nos destruirían y luego señala una caja en un estante, después de lo cual muere. En la caja, Lin encuentra tres amuletos hechos de jade, una cabeza de tigre y dos garras: el símbolo de la escuela. La inscripción en la base de la caja dice: "Cuando se llama a tres y se paran como una sola, como una contra la que lucharán, se hará su voluntad... Porque cada una nace de nuevo, el Hijo del Tigre". Poco después, Lin se encuentra con sus dos amigos, Abe Brown y Bob Diamond, quienes también han sido atacados por ninjas. Lin relata la historia de la muerte del Maestro Kee y le da a cada uno de ellos uno de los amuletos de garra de tigre de jade. Pronto descubren que cuando se unen y cantan la inscripción de la caja, se conectan de forma mística.
Comenzando en Deadly Hands of Kung Fu # 19, titulado "An Ending", el trío se rompe y Lin Sun lanza los tres amuletos en un bote de basura ubicado en un callejón. Allí, Héctor Ayala encuentra los amuletos y los usa para convertirse en el White Tiger. Los Hijos del Tigre aparecieron en las siguientes dos historias, "A Beginning" y "To Claw the Eyes of Night", durante la transición a las historias de White Tiger. El personaje de Abe Brown se ve sobre todo periódicamente después de eso.
Los Hijos del Tigre aparecieron brevemente con la Resistencia humana de Luke Cage después de que la Bruja Escarlata alteró el mundo durante el cruce de House of M, junto con las Hijas del Dragón, la Gata Negra, Puño de Hierro y el Caballero Luna. Lin Sun, Abe Brown y Lotus Shinchuko aparecieron en un número de The Pulse como guardaespaldas de Luke Cage, quien había resultado herido durante los eventos de Secret War.
Black Tiger (Abraham "Abe" Brown) es el hermano de Hobie Brown (también conocido como el Prowler). Abe se dedicó a las artes marciales y se hizo amigo de los compañeros artistas marciales Lin Sun y Bob Diamond. Juntos encontraron tres amuletos de tigre de jade y se convirtieron en los Hijos de los Tigres. Los Hijos de los Tigres se unirían con otros héroes como Spider-Man, Puño de Hierro y la Antorcha Humana. Abe y los Hijos de Tigres se separaron cuando Lin y Bob comenzaron a pelearse por una mujer, arrojando sus amuletos en el proceso. Más tarde, Abe se tomó unas vacaciones y su maleta fue cambiada por una misteriosa mujer llamada Brillalae. La maleta contenía el traje de Black Tiger y el avión de Abe fue secuestrado por hombres que lo buscaban. El avión se estrelló, pero Abe logró sobrevivir.
Abraham Brown aparece en la serie animada de Spider-Man, con la voz de Ogie Banks. Esta versión es un experto en tecnología y mantiene el equipo de su hermano Hobie Brown. En el episodio "Bring on the Bad Guys" Pt. 3, un robo fallido ha llevado cautivo a Abraham mientras Silvermane obliga al Prowler a tomar la recompensa para capturar a Spider-Man con el fracaso que resulta en la muerte de Abraham. Sin éxito en el encuentro, los dos formaron una renuente alianza para salvar a Abraham de Silvermane. Mientras Abraham sale corriendo para llamar a la policía, Spider-Man y Prowler luchan contra Silvermane. Después de la derrota de Silvermane, Prowler agradece a Spider-Man, que le otorga una batería esencial para el proyecto científico de este último en el proceso.
Abe Brown aparece en Spider-Man: Homecoming (2017), interpretado por Abraham Attah. Esta versión es un compañero de clase de Peter Parker y parte del equipo de decatlón. Cómicamente expresa su opinión sobre todo, especialmente cuando el miembro del equipo de decatlón, Flash Thompson, responde una pregunta incorrectamente.
Las historias que deberían ser rescatadas para disfrute de todos, ya que se publicaron originalmente en blanco y negro, algo que abarata los costes de edición y en la actualidad los números de Vértice son difíciles de encontrar. En España se publicó en «Relatos Salvajes. Edición especial dedicada a las Artes Marciales«, junto a las historietas de Shang Chi, Puño de Hierro y Richard Dragon.
Unas historias que deberían ser rescatadas para disfrute de todos, ya que se publicaron originalmente en blanco y negro, algo que abarata los costes de edición y en la actualidad los números de Vértice son difíciles de encontrar.
Libro de historietas encuadernado en cartoné de 616 páginas interiores en blanco y negro más cubiertas que contiene la traducción de los comic books originales The Deadly Hands of Kung Fu 1, 3, 4, 6 al 14, 16 al 19 publicados en USA por Marvel Comics.
El tomo se completa con artículos sobre películas de artes marciales, Bruce Lee o David Carradine, ocupando una importante cantidad de páginas y que en la mayoría de casos resulta un tanto desfasado. Una serie anclada en su tiempo, con la que disfrutarás si eres aficionado a la acción y artes marciales.

Distribución: · 22-XI-2018 Origen: The Deadly Hands Of Kung Fu : Marvel Lengua: Traducción del inglés Paginación: 616 págs.
¿Pero quién es White Tiger (Hector Ayala)? El primer héroe latino de Marvel Comics
Libro de historietas encuadernado en cartoné de 616 páginas interiores en blanco y negro más cubiertas que contiene la traducción de los comic books originales The Deadly Hands of Kung Fu 1, 3, 4, 6 al 14, 16 al 19 publicados en USA por Marvel Comics.
CITA DE ESTA PÁGINA / CITATION: Andrés Álvarez (2018): "HIJOS DEL TIGRE, LOS (2018, PANINI) -MARVEL LIMITED EDITION-" en Tebeosfera. Esta ficha documenta la existencia de una publicación, lo cual no implica que la Asociación Cultural Tebeosfera posea ejemplares o los tenga a la venta. Tebeosfera no es una tienda.
El legendario serial de artes marciales de los años setenta, por primera vez reunido en un único volumen.

Panini y SD han decidido comenzar el Deadly Hands con la curiosa agrupación que representa Sons of the Tiger, en el MLE que corresponde a noviembre, y con su continuación natural, White Tiger, que ha salido a la luz este mes de diciembre. Por esta razón, al haber una innegable conexión entre ambas, su cercanía de publicación y por provenir del mismo tronco que representa la revista de Curtis, se ha decidido aglutinar las dos reseñas en una misma entrada. Repetimos, no es un especial sobre el magazine, del que se continuará analizando sus partes conforme tengamos buenas nuevas, sino un post donde hablamos de los dos MLE recién sacados del horno, de manera individualizada, aunque no nos resistimos a una muy liviana intro sobre el fenómeno del kung-fu y su relación con Marvel.
La estructura de Curtis, el terreno del blanco y negro marveliano, ya es bien conocida. Un bloque principal con sus historias en viñetas y luego una pléyade de artículos variados sobre la temática de la revista. Para avanzar un poco el desglose final, estos textos sobre cuestiones relacionadas con las artes marciales han sido incluidos en la versión patria, para disfrute de los nostálgicos (y temo que para desgracia del resto de usuarios).
The Deadly Hands of Kung Fu constó de 33 ejemplares, en los que el núcleo principal eran argumentos sobre Shang-Chi, la gran estrella del género, y los recién llegados Hijos del Tigre, una creación específica para esta revista. Como decimos, principales, ya que luego vendrán Iron Fist, el Tigre Blanco, las Hijas del Dragón, alguna recreación en cómic de la vida Bruce Lee y relatos para salir del paso con efímeros artistas marciales y samuráis.
Por un lado tenemos la extensa aventura de los Siete Silenciosos y por otra una segunda parte donde Abe, Bob y Lin Sun protagonizan cada uno por separado una historia autoconclusiva, además de ver en la historia de la prisión como se tratan los conflictos raciales en la época.
Con la aparición de Lotus se iniciará el final de los Hijos del Tigre, para surgir el Tigre Blanco recogiendo el testigo.
La serie está conectada con el Universo Marvel, además de la aparición de Spiderman y la Antorcha, vemos cameos de Matt Murdock y hasta de tia May en sus viñetas, incluso los autores Bill Mantlo y George Pérez se muestran en sus páginas.
Los guiones de Bill Mantlo en la mayor parte de números nos muestran la década de los 70 y sus peculiaridades, además de ser historias entretenidas con un trasfondo místico, pero los protagonistas son clichés de cada raza. Otros guiones fueron realizados por Gerry Conway, Tony Isabella, Chris Claremont, Doug Moench y Denny O´Neil. En cuanto al dibujo, un primerizo George Pérez se ocupa de la mayoría de números, viendo su evolución aunque contó con varios entintadores como Frank Springer, Bob McLeod, Al Milgrom, Mike Esposito, Tony DeZuñiga, The Tribe, Jack Abel o Stan Gan. Otros dibujantes que pasan por estas páginas son Dick Giordano, Frank McLaughlin, John Buscema, Herb Trimpe, Mike Vosburg, Don Perlin, Pat Broderick y Sal Buscema.

El equipo no es que haya sido muy exitoso que digamos. Tras su separación en el #19, aparecieron como secundarios ocasionales en las tramas de su continuador, el Tigre Blanco. E incluso, el bueno de Abe trató de tener su propia carrera en solitario como el Tigre Negro, aunque el invento no prosperó.
Sabemos que están imbricados en el Universo Marvel porque compartieron una aventura en tres partes, en The Deadly Hands of Kung Fu Special, con Iron Fist y Shang-Chi, pese a que nunca llegaron a coincidir en el mismo plano.
El personaje de Abe Brown se ve sobre todo periódicamente después de eso. Los Hijos del Tigre aparecieron brevemente con la Resistencia humana de Luke Cage después de que la Bruja Escarlata alteró el mundo durante el cruce de House of M, junto con las Hijas del Dragón, la Gata Negra, Puño de Hierro y el Caballero Luna. Lin Sun, Abe Brown y Lotus Shinchuko aparecieron en un número de The Pulse como guardaespaldas de Luke Cage, quien había resultado herido durante los eventos de Secret War.
Estamos ante la creación del primer superhéroe de raíz latina en el Universo Marvel, algo que tiene toda la lógica del mundo ya que su creador gráfico, George Pérez, comparte los mismos orígenes con Héctor Ayala. El nuevo integrante del plantel recogió el espacio que había quedado libre y se dispuso a vivir sus aventuras en el terreno adulto, sabiamente dirigido por sus padres artísticos, el tándem Mantlo-Pérez. Un joven latino de un barrio deprimido de Nueva York daba cancha para jugar la carta del héroe acusado en falso de crímenes que nunca cometió. De manera efectiva, se mantuvo atado al magazine hasta su triste final, donde se las vio con personajes como el Merodeador o la Sota de Corazones, azotado por criminales pero también por las autoridades, que le creían culpable de felonías.
Tras el cierre de la revista Curtis, Bill Mantlo se negó a dejarlo caer en el olvido. En Peter Parker: The Spectacular Spider-Man #9-10, cabecera en manos del guionista neoyorkino, lo reintrodujo como estudiante de la Universidad Empire State, donde haría buenas migas con el alter ego de nuestro amistoso vecino. A partir de aquí, fuera del ambiente de las artes marciales, el Tigr...