¿Te imaginas que un día despiertas sin recordar nada del día anterior? No hablamos de una resaca de la muerte, sino de forma continua, de cada dos días solo vives uno. Lo más extraño es que el día que no lo vives, alguien lo hace por ti con un carácter totalmente distinto al tuyo.
Timothé Le Boucher juega desde el misterio para hablarnos de muchos aspectos de la vida en su obra "Esos días que desaparecen". Se plantean muchas cuestiones tanto para el protagonista como para el lector, sin llegar a convertirla en una obra muy compleja de comprender. Aunque puede considerarse densa por todos los matices que el autor aporta a sus personajes y su entorno, la lectura quiere conectar emocionalmente contigo, haciéndote sentir el mismo terror de su protagonista al no entender por qué está sucediendo.
El dibujo de Timothé Le Boucher es magnífico, realista e incluso puede parecer frío en un primer vistazo, sin embargo, enseguida que estás leyendo la obra observas que no es nada estático. El estilo escogido por el autor es el modo de hacer que entremos de lleno en esta historia tan sobrenatural y que nos la creamos desde la primera viñeta. Sin ningún tipo de pudor, me atrevo a decir que "Esos días que desaparecen" es una obra maestra perpetrada por un joven de tan solo 30 años en la que se nos plantea con una historia con elementos fantásticos, lo importante de la vida y cómo de rápido puede pasar esta.

Por otra parte, "Castillo de Arena", de Frederik Peeters y Pierre-Oscar Lévy, nos presenta una historia inquietante sobre la fugacidad de la vida humana y lo importante que es aprovechar el tiempo que nos ha tocado vivir. En el cómic, trece personajes llegan a una playa por distintos motivos y allí encontrarán el cadáver de una joven. Un misterio que pronto dejará de ser lo más inquietante, ya que el tiempo empezará a transcurrir de una forma acelerada, de manera que los personajes se enfrentarán a su inevitable destino final, lo que sacará lo mejor y lo peor de cada uno.
Frederik Peeters describe esta historia como “un relato de Ray Bradbury con un toque social y un lado oscuro”. Y es cierto que parece un capítulo de The Twilight Zone (La Dimensión Desconocida), al que se han añadido grandes dosis de crítica social. También hay que destacar las similitudes de la historia con la película El ángel exterminador (Luis Buñuel, 1962). Los personajes no parecen saber por qué están allí y, lo más importante, parecen atrapados en la playa por una fuerza desconocida que les impide irse (al igual que ocurría en el clásico de Buñuel). Ambas obras comparten también el simbolismo, la lucha de clases y toques de humor negro y que, como decíamos, no intentan explicar lo que no tiene explicación.

El tiempo es el gran protagonista de este cómic que es una aguda reflexión de la existencia humana. De esta forma, en apenas unas horas, los protagonistas crecerán, envejecerán y morirán. Y descubrirán el deseo sexual, el amor, la menopausia, la vejez... y, por supuesto, la muerte, el destino final que nos espera a todos. El cómic también es una reflexión sobre nuestros miedos a crecer, a madurar, a la paternidad, a la vejez.... También nos invita a aprovechar la vida todo lo que podamos y sirve para que los autores indaguen sobre los intereses de cada una de las etapas de nuestra vida.
Pero "Castillo de Arena" también incluye interesantes reflexiones sobre temas que siguen de actualidad once años después, como el racismo, la lucha de clases o las relaciones intergeneracionales. Y todo en una historia llena de misterio y emoción, que es imposible no devorar hasta su sorprendente conclusión.
Frederik Peeters (Ginebra, 1974) saltó a la fama gracias al cómic Píldoras azules (Astiberri, 2008), al que seguirían otros títulos imprescindibles como Lupus (Astiberri, 2011), Bangkok-Belleville (Astiberri, 2008) o Aama (Astiberri), que han recibido numerosos premios y distinciones. Su último trabajo publicado en España es Saqueo (Astiberri, 2021), otra inquietante historia de ciencia ficción inspirada por el Bosco, Truman Capote o Walt Disney. Destacar sus estupendos dibujos para "Castillo de arena", con un trazo suelto y dinámico que confiere vida a unos personajes inolvidables que nos hacen pensar que nosotros podríamos estar en su misma situación y reflexionar sobre cómo reaccionaríamos.
"Castillo de arena" es un cómic tan fascinante y sorprendente como la vida misma, que sigue inquietándonos tanto como hace diez años, y que es muy diferente de la película "Tiempo". Por eso os recomendamos su lectura.
Reseña | Esos días que desaparecen | Timothy Le Boucher
Si bien, es cierto que "Esos días que desaparecen" es una de esas obras de las que es mejor saber lo mínimo antes de leerla. Timothé Le Boucher no desvela mucho más de la trama y se centra en su significado. Aunque puede considerarse densa por todos los matices que el autor aporta a sus personajes y su entorno, la lectura quiere conectar emocionalmente contigo, haciéndote sentir el mismo terror de su protagonista al no entender por qué está sucediendo.
Prepárate, una lágrima recorrerá tu mejilla y no serás el/la mismo/a al acabar de leerlo. Simplemente brillante.

La reciente edición de "Esos días que desaparecen" por parte de Nuevo Nueve Editores, tras haber sido publicado originalmente por Dibbuks, permite a una nueva generación de lectores descubrir esta obra maestra. El dibujo de Timothé Le Boucher es magnífico, realista e incluso puede parecer frío en un primer vistazo, sin embargo, enseguida que estás leyendo la obra observas que no es nada estático. Puede parecer fácil, pero no lo es. Si echamos una vista atrás a sus anteriores trabajos, como el inédito en nuestro país, «Skins Party», o el recientemente publicado por Yermo Ediciones, «En los vestuarios» («Les vestiaries»), podemos notar su evolución y el trabajazo que hay detrás de estas páginas. Y a estas alturas, podemos hablar de que no ha parado de mejorar en sus siguientes obras, que no desmerecen para nada, «El paciente» y «47 Cuerdas», ambas publicadas por Nuevo Nueve Editores.
La película "Tiempo", dirigida por M. Night Shyamalan, se basa en "Castillo de Arena", pero presenta notables diferencias. Nosotros nos quedamos con las viñetas, sobre todo porque no se empeñan en explicar lo inexplicable, como hace Shyamalan. Un cómic que os atrapará desde la primera viñeta, con una inquietante historia sobre la fugacidad de la vida humana y lo importante que es aprovechar el tiempo que nos ha tocado vivir.
