Esto de revivir el pasado mítico lo tiene el cómic muy bien resuelto. Así lo comprobamos en este excepcional recorrido por una historia, la de los Dalton, que ha pasado a ser leyenda del western.
Cuando pensamos en Los Dalton en el cómic, inevitablemente pensamos en los maravillosos imbéciles que tanto nos divierten como principales antagonistas de Lucky Luke, pero no conviene olvidar que existieron de verdad y eran bastante más eficientes para desgracia de sus víctimas. Todos tenemos una imagen distorsionada de los hermanos Dalton, y eso es culpa del dibujante belga Maurice de Bevere ‘Morris‘ y del guionista René Goscinny. Los hermanos Dalton fue un célebre grupo de forajidos del Viejo Oeste, que cometieron sus delitos a principios de la última década del siglo XIX, principalmente robando caballos, atracando bancos y asaltando trenes. No eran cuatro, tal y como nos contaban en Lucky Luke, sino una docena de hermanos y hermanas de los cuales solamente Grat, Bob y Emmett Dalton siguieron la senda del crimen.

La historia de los Dalton ha pasado a ser leyenda del western, pero el tebeo francés, como saben, ha sabido aprovechar a conciencia las memorias de Emmet Dalton. Hoy, por consiguiente, es un buen día para acordarnos una vez más de los Dalton, pero desde el ángulo más realista y alejado del mito. La historia está basada libremente en la real. Libremente inspirada en la autobiografía de Emmett Dalton, único superviviente, la historia parte del famoso doble atraco perpetrado por los hermanos Dalton en 1892. Una historia de vaqueros al más puro estilo americano y con uno de los mitos del Far West como protagonista.
El Cómic Europeo y el Western
El western es un género esencial en la historia del cine, de las novelas pulp y del cómic francobelga pero, curiosamente, la historia de la humanidad solamente reseva un rincón pequeño, corto en el tiempo y diminuto en el espacio, a la conquista de los territorios inexplorados o indómitos al oeste del subcontinente norteamericano por parte de los colonos europeos independizados. Es un hecho que el western ha encontrado su refugio en el cómic europeo, y más concretamente en el BD francobelga, y que desde el viejo continente se ha dado forma a un sólido imaginario del Wild West, por más que las historias transcurran en el nuevo mundo. ¿Qué le encontrará el cómic al western y a la Guerra Civil de los Estados Unidos que nombres tan ilustres como Jean Giraud y Jean-Michel Charlier y su «Blueberry«, Jijé y su «Jerry Spring«, el desfigurado Jonah Hex, «Les tuniques bleues» de Raoul Cauvin y Louis Salvérius, el trampero Jonathan Cartland de Laurence Harlé y Michel Blac-Dumont, François Boucq y Alejandro Jodorowsky y su «Bouncer«, «El Coyote» de José Mallorquí Figuerola, Antonio Hernández Palacios y sus «Mac Coy» o «Manos Kelly«, «Durango» de Yves Swolfs, el «Jim Cutlass» de Charlier, Giraud y Rossi que he mencionado en la introducción, el lonesome cowboy «Lucky Luke» de Morris y Goscinny, «Perros de la pradera» de Foerster y Bernet, el Gringo de Carlos Giménez, William Vance y Jacques Acar con su «Ringo«, «Comanche» de Greg y Hermann, «Wanted» de Simon Rocca y Thierry Girod,… y tantos otros, incluyendo a los españoles Jesús Blasco, José Ortiz, Alfonso Font, Jordi Bernet, Víctor de la Fuente y Manfred Sommer, han viajado hasta ese rincón pequeño, aunque épico, de la historia del hombre? ¿Cómo puede ser que sean autores europeos quienes han encumbrado este género en el cómic aunque sus raíces sean profundamente americanas?

«Los Dalton» de Jesús Alonso Iglesias y Olivier Visonneau es un nuevo paso en las numerosas incursiones del noveno arte en el mundo del western. «Los Dalton» no es un western convencional, y queda muy lejos del western épico y aventurero de los clásicos como John Ford («La Diligencia», «El hombre que mató a Liberty Valance»,…), Howard Hawks («Río Rojo», «Río Bravo»,…), Anthony Mann («Winchester 73»), Raoul Walsh («Murieron con las botas puestas»), Fred Zinnemann («Solo ante el peligro») o Nicholas Ray («Johnny Guitar»). En realidad se ubica a medio camino entre los ‘spaghetti-western’ de Sergio Leone y el western crepuscular al estilo de «Sin Perdón» de Clint Eastwood, pero «Los Dalton» de Jesús Alonso Iglesias y Olivier Visonneau se acerca más a una crítica social con ecos evidentes en nuestros convulsos tiempos actuales y a una historia de ascenso, caída y redención.
La Historia Real de los Dalton
La banda de los Dalton llegó a su fin el 5 de octubre de 1892, cuando intentaban robar dos bancos a la vez en un pequeño pueblo de Kansas, Coffeyville. Cuatro miembros del grupo murieron en un tiroteo (Bill Powers, Bob y Grat Dalton, y Dick Broadwell) y solo uno de los hermanos bandidos, el joven Emmett, sobrevivió al ataque pero recibió numerosos balazos. Fue condenado a cadena perpetua, y no salió del encierro hasta catorce años después. Emmet tiene el honor de haber pasado a las crónicas por dos hazañas: sobrevivir a 23 heridas de disparo y salir de la cárcel convertido en un hombre nuevo, que aprovechó su pasado para publicar libros y coquetear con la industria de Hollywood. Coffeyville, Kansas. Perseguidos por todos los cuerpos de policía del país, los hermanos Dalton deciden huir a Argentina. Pero no sin antes dar un último gran golpe: robar dos bancos al mismo tiempo. Los habitantes de Coffeyville reconocen a dos de los hermanos y, armados hasta los dientes, intentarán frustrar el atraco en lo que se convertirá en un baño de sangre.

A finales del siglo XIX, los bancos y las empresas del ferrocarril extienden su dominio sobre Estados Unidos a costa de los pequeños propietarios de tierras. En este contexto, Frank, ayudante de alguacil y mayor de los hermanos Dalton, es asesinado por unos traficantes de alcohol. Sus hermanos Bob, Emmet y Grattan toman el relevo: luciendo la estrella en el pecho, tratan de imponer la ley y el orden en territorio indio. Un trabajo difícil y poco reconocido que, sobre un trasfondo de corrupción, los llevará a crear la banda de «Los Dalton».
"Los Dalton" de Visonneau e Iglesias: Un Análisis
Dibbuks recopila en un integral los dos álbumes que componen Los Dalton la obra de Olivier Visonneau y Jesús Alonso Iglesias que nos acerca a estos personajes reales. Olivier Visonneau es un guionista francés nacido 1970 también conocido con el seudónimo de Yeb. Jesús Alonso Iglesias es un dibujante español nacido 1972. Antes de dedicarse de lleno al cómic trabajó en diseño, ilustración y animación. En 2010 se publica su primer cómic Silhouette con guion de Víctor Santos, con el que también colaboraría en la segunda parte y en el tercer número de Los Reyes Elfos. Historias de Faerie. En 2016 ganó el premio a la Mejor obra Nacional en el Salón del Cómic de Barcelona por El fantasma de Gaudí con guiones de El Torres. Con PDM.
Visonneau se inspira en la verdadera historia de los hermanos Dalton, bandidos del Lejano Oeste a principios del siglo XIX y famosos personajes de la serie Lucky Luke. Jesús Alonso (1972) es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Madrid en la especialidad de Diseño y estuvo trabajando en el estudio de José María Álvarez, colaborando con distintas editoriales. Posteriormente pasa a formar parte del equipo de preproducción en el estudio de animación Milímetros S.A. durante casi cinco años haciendo storyboards, layouts y diseños, tanto en series para televisión (Pippi Calzaslargas, Renade, Street Sharks, Todos los perros van al cielo…) como en largometrajes (Los tres Reyes Magos, La Colina del Dragón). Fue luego jefe de preproducción en Fanciful Arts Animation S.L. para series de televisión (Altair) y como dibujante de layouts para el largometraje de El Cid. Mientras tanto también realiza encargos para agencias de publicidad. En el año 2002 es cuando empieza a trabajar como freelance y a dedicarse a la ilustración. Desde entonces ha estado colaborando con varias editoriales, realizando libros de texto para Bruño, MacGraw Hill, Pearson Educación y Grupo Anaya. Finalmente empieza también distintos proyectos de cómic para editoriales nacionales y francesas.
Los Dalton es un buen tebeo pero da la sensación de que con un mejor trabajo en el guión podría ser mucho más. Durante toda la obra persiste la sensación de que todo avanza muy rápido, sin apenas profundizar en la historia y en los personajes, la sensación es de haber llegado con la película empezada y que nos hemos perdido algo. La historia comienza por el final y mediante flash-backs nos cuentan los sucesos que llevan a este punto. Se hacen críticas a la situación de los indios a los que se les robaron las tierras y a los problemas que el ferrocarril generó a los ganaderos, pero sin entrar de lleno en la cuestión, solo para justificar a los Dalton. Bob y Emmet son presentados con una visión romántica alejado de lo que sucedio en realidad, que en parte trata de justificar sus actos. Su paso al otro lado de la ley no está nada bien conseguido ni justificado. Lo mismo sucede con la relación entre Bob y Eugenia. Todo ello se da en el primer álbum de los dos que componen el integral. En el segundo, con los personajes ya presentados, es cuando el guión empieza a brillar a gran altura. La relación entre Bob y Emmet y su irreal esperanza de poder cumplir sus sueños se convierte en lo mejor del tebeo.
Donde brilla desde el inicio es en las escenas de acción que son trepidantes y espectaculares y en la personalidad de los miembros de la banda, que aun siendo estereotipos están muy bien retratados. Tal vez la rivalidad entre Bob y Charley hubiera dado para más pero la realidad manda en ese caso. Jesús Alonso Iglesias hace un trabajo inmejorable. Bajo un diseño de página clásico deja que el guión y la historia fluyan sin necesidad de hacer diseños de página intrincados, solamente narrando como los ángeles. Todo lo hace sencillo pero no es fácil hacerlo tan bien. Consigue un tebeo que te transporta al Oeste, que pases calor, tragues polvo y escuches los disparos. Lo hace gracias a un gran trabajo de diseño tanto de personajes como de escenarios y color. Con unos personajes muy diferenciados y expresivos, algo en lo que se nota su paso por la animación. El asalto al banco de Coffeyville y las dos últimas páginas del primer álbum son un prodigio de narrativa. Es increíble lo bien que se mueve entre distintos géneros siendo capaz de hacer un gran trabajo en historias de géneros tan dispares como el pulp, las policíacas o las costumbristas.

La edición de Dibbuks es de buen papel y reproducción aunque es una pena que hayan reducido el formato, algo que no me agrada nada, aunque es cierto que no le afecta mucho por el estilo de dibujo de Iglesias. Los Dalton es un western que gustará a quien busque una historia trepidante, bien narrada y con un dibujo espectacular. Con más tiempo para presentar a los personajes sería una joya.
Ficha Técnica y Sinopsis
| Título: Los Dalton |
| Guion: Olivier Visonneau |
| Dibujo: Jesús Alonso Iglesias |
| Editorial: Dibbuks |
| ISBN: 9788416507825 |
| Idioma: Castellano |
| Número de páginas: 112 |
| Encuadernación: Tapa blanda |
| Fecha de lanzamiento: 01/11/2017 |
| Formato: 19,5 x 27,5 cm |
Sinopsis: A finales del siglo XIX, los bancos y las empresas del ferrocarril extienden su dominio sobre Estados Unidos a costa de los pequeños propietarios de tierras. En este contexto, Frank, ayudante de alguacil y mayor de los hermanos Dalton, es asesinado por unos traficantes de alcohol. Sus hermanos Bob, Emmet y Grattan toman el relevo: luciendo la estrella en el pecho, tratan de imponer la ley y el orden en territorio indio. Un trabajo difícil y poco reconocido que, sobre un trasfondo de corrupción, los llevará a crear la banda de «Los Dalton».