Análisis Detallado de las Nueve Personalidades de Ken Kaneki en Tokyo Ghoul

En el fascinante mundo del manga, pocas obras han logrado captar la atención y el corazón de los lectores como Tokyo Ghoul. Creado por Sui Ishida, este manga ha trascendido fronteras, ofreciendo una narrativa profunda y personajes memorables que abordan temas complejos como la identidad, el miedo y la dualidad entre el bien y el mal.

Seamos claros desde el principio. Ken Kaneki no es un personaje; es casi una decena de ellos. Estamos hablando de un protagonista con trastorno de identidad múltiple, que cambia su personalidad completamente como reacción a las circunstancias que le rodean. No, no es el caso de la película Múltiple, en la que varias personalidades comparten un mismo cuerpo y lo ocupan cada cierto tiempo de manera aleatoria, sino que más bien cuando una nueva personalidad se forma en Kaneki, la anterior pasa a quedarse oculta en su subconsciente.

Tokyo Ghoul es un famoso manga de fantasía oscura escrito y dibujado por Sui Ishida y publicado semanalmente en la revista japonesa Young Jump que comenzó su serialización en 2011 y que terminó en 2014 tras 143 capítulos. Inmediatamente después comenzaría su segunda parte, Tokyo Ghoul Re:, que continuó la trama 2 años después de donde el primer manga lo había dejado, poniendo fin a la historia con su capítulo 179 el 2 de julio de 2018. Con la adaptación de Tokyo Ghoul Re: no hubo mucha más suerte, pues si bien su primera temporada intentó ser fiel al manga, la falta de información que Tokyo Ghoul √ tendría que haber dado y sus incongruencias sobre la trama solo sirvieron para confundir más a los espectadores, mientras que el intentar meter más de 50 capítulos de manga en 12 episodios trajo consigo una correspondiente falta de detalles y descripciones; y eso sin contar la animación mediocre (pues esta vez se encargaba el estudio pequeño de Pierrot, Pierrrot Plus). Debido a esta desastrosa situación (algo que me parece inexplicable, teniendo en cuenta que TG es uno de los mangas más vendidos del mundo y se merece más que de sobra que su anime se realizase con cierta calidad), la imagen pública de TG está bastante dañada, y son muchos los que creen que es solo una historia edgy y sangrienta sin profundidad, del estilo de otras muchas que abundan en el mundillo.

La serie está ambientada en Tokyo, donde ocurren asesinatos misteriosos cometidos por Ghouls, seres desconocidos que comen carne humana. Kaneki Ken, un joven universitario, conoce a una chica a la cual invita a salir, pero luego se da cuenta de que ella es un Ghoul. Ella le ataca, pero afortunadamente sobrevive y la muchacha muere debido a un accidente mientras le atacaba. Kaneki es una persona tímida y reservada, su único amigo es Hide. Por lo general pasa la mayor parte de su tiempo leyendo libros, en su mayoría novelas. Es extremadamente amable y parece ser optimista la mayor parte del tiempo. Kaneki está enamorado de una chica llamada Rize, logró quedar con ella, pero se acabó dando cuenta de que era un ghoul, la chica le atacó, dejándolo al borde de la muerte, pero la caída de una viga de metal que aplastaría a la chica, salvó a Kaneki de una muerte segura. Kaneki despertó en el hospital, poco después se dió cuenta de que poseía características propias de los ghouls: Había perdido su apetito por la comida, uno de sus ojos se volvía rojo de vez en cuando….

Por muy interesante que sea la trama de una historia, si el protagonista no está a la altura o es demasiado genérico resulta difícil que llegue a convencernos. Es por eso que solemos valorar más a aquellos personajes que evolucionan junto a los eventos del argumento, porque solo así podemos sentir que lo que se nos cuenta tiene un peso real en la vida de aquellos a los que involucra. El llamado «desarrollo de personaje», cuando se realiza adecuadamente, es un recurso vital que enriquece toda ficción, pues gracias a él los personajes de una obra adquieren mucho más realismo al reaccionar a lo sucedido, cambiar de opinión, elaborar otra forma de pensar… como si de verdaderos seres humanos se tratasen. Aún así, es común seguir encontrándonos con protagonistas unidimensionales que se mantienen estoicos y perfectos de principio a fin, sobre todo en el mundo del manga y el anime.

Tokyo Ghoul tiene como protagonistas a los ghouls y a los investigadores. Se sume en sus vidas, hasta las personales, hasta que odias sólo a unos cuantos y no a la mitad. De repente se mete en temas que tienen que ver con la experimentación humana y con la perdida de la identidad. Puede convertir los deseos más desesperados de los personajes en sus peores pesadillas (si ya lo leyeron saben a qué me refiero y si no, no les voy a contar porque si lo leen creo que es un pedazo que vale la pena leer sin que se los cuenten), hacerte desear que los que creías muertos sigan muertos y, ante todo, hablar de la crueldad con empatía. Y mostrarla.

A ver, voy a soltar un spoiler pequeñito que es necesario, pero si no quieren saber, cambien de párrafo: hay un momento en el que le dice a su torturador, después de que este intenta atacarlo cuando por fin logra soltarse, que si cree que le importaba algo el dolor después de todo lo que le hizo. Más o menos, ando parafraseando. Estamos en un mundo donde la tragedia se usa para crear personajes fuertes sin entender que los personajes fuertes pueden salir no sólo de la adversidad, sino de cualquier parte. Peor, estamos en un mundo donde después de que se usa la tragedia para crear personajes fuertes, nadie quiere lidiar con las consecuencias de haberles jodido la vida y se les cura el PTSD en dos horas y nunca tienen secuelas, ni cicatrices, ni pesadillas. Sui Ishida juega un poco con eso. Ken Kaneki y su personalidad bad-ass, esa que acepta que es un ghoul y que vive con una desesperación de proteger a todo aquello que quiere, por más que sea incapaz algunas veces o que acabe perdiendo, son resultado de todo el montón de mierda que le aventó la trama.

¿Saben también que es resultado de eso? Sus relaciones fucked up en todos los sentidos, el trauma con el que carga (y del que la trama intenta hacerse cargo) y la manera en la que reacciona siempre a partir de allí (y acaba en situaciones iguales o peores porque no quiere que alguien más pase por ello). Y esa es otra cosa de la que quiero hablar sobre Tokyo Ghoul. Sería muy fácil definir a los personajes según sus peores momentos, pero el manga no te deja. Además de que en todo momento horrible, no deja de recordarte que toda la sangre que estás viendo es producto de algo horrible y traumante y que no existe para ser tu shock o para satisfacer tu morbo por el gore (y con este manga estaría muy fácil irse por el camino del morbo, repito, hay mucha sangre).

Las Múltiples Facetas de Ken Kaneki

Ken Kaneki no es un personaje estático; es un lienzo en constante evolución, un reflejo de las traumas y las luchas internas que definen su existencia. A lo largo de la serie, Kaneki experimenta una profunda transformación, dando lugar a distintas personalidades, cada una marcada por experiencias únicas.

1. Kuroneki: El Descubrimiento de un Nuevo Mundo

La historia de TG comienza con Ken Kaneki, un chico japonés de 18 años estudiante de literatura en la universidad. Aparentemente un tipo normal, sin ningún poder ni nada especial. Ya lo dice él mismo en el primer capítulo » No soy el protagonista de una novela ni nada parecido. Solo un universitario al que le gusta leer, como podrías encontrar en cualquier sitio.«. Está bien, es cierto que tiene el tópico de ser huérfano, algo común en los mangas (y no solo en ellos), pero fuera de eso, no comparte ninguna característica con otros «héroes». Es tímido, callado, amable y solo quiere llevar una vida normal, pero para su desgracia el destino tendría otra situación planeada para él. O no, porque como descubrimos más adelante, él no es un «elegido», solo alguien que estuvo en el momento menos adecuado en el lugar menos adecuado. Tras conseguir una cita con Rize, la chica de sus sueños, esta revela ser un ghoul, una especie de seres prácticamente igual a las personas pero con la característica de que lo único que pueden comer son seres humanos, además de tener más fuerza, agilidad y unas extremidades adicionales que pueden liberar a voluntad llamadas kagune (que varían en cada ghoul, por ejemplo, el de Rize es como unas colas, para que nos entendamos sin entrar en tecnicismos). Cuando ella está a punto de devorarlo, unas vigas de acero caen de repente sobre ellos, aplastándolos. Kaneki despierta en un hospital y no hay rastro de Rize, pero esto no es un final feliz ni mucho menos. Resulta que al estar seriamente dañado, el doctor encargado de su cirugía decidió transplantar los órganos de la ghoul en Kaneki con el objetivo de «salvarlo». A partir de este momento, el joven se convierte biológicamente en un ghoul, con todo lo que eso conlleva. Este es el punto de partida de nuestra historia, con un Kaneki que ha vivido toda su vida en la sociedad humana encontrándose de la nada desterrado a la sociedad ghoul, algo que no comprende y al mismo tiempo le aterra. Condenado a solo poder alimentarse de personas (y de café, por algún motivo es el único alimento a parte de la carne humana que los ghouls toleran), el joven se compromete a mantener su moral por encima de todo: mientras que la mayoría de ghouls asesinan para subsistir, él se niega a matar a nadie, pues sabe que en cuanto cruce esa línea perderá su humanidad para siempre.

Hablar de Kuroneki es hablar de descubrimientos. Al ser él igual de inexperto con los ghouls que nosotros como espectadores, el autor lo utiliza para revelarnos cómo viven estos seres y cómo es su sociedad. En este punto inicial de la historia, podemos hablar de un protagonista espectador que va descubriendo más y más a cada capítulo: que los ghouls viven escondidos entre los humanos y cualquiera podría ser uno, que existe un cuerpo de seguridad encargado de exterminarlos (la CCG), que hay leyendas y mitos sobre seres extremadamente poderosos nacidos del encuentro entre un ghoul y un humano (los llamados «ghouls de un sólo ojo», pues los ojos de los ghouls se vuelven rojos, pero en el caso de estas excepciones solo un ojo adquiere ese color, lo mismo que le sucede a Kaneki, aunque en su caso es por ser un ghoul «artificial») o que los ghouls tienen por costumbre usar máscaras cuando salen a cazar o a recolectar con el fin de no comprometer su camuflaje en la sociedad humana si los ven.

Débil por el hecho de que verse superado por todo lo que le rodea. El clímax de Kuroneki llegaría durante su secuestro por parte de Jason, un sádico ghoul perteneciente al Aogiri (la organización de ghouls más peligrosa del mundo) que decide torturarlo para su disfrute durante semanas. Es a lo largo de las horas de sufrimiento constante cuando Kaneki reflexiona sobre su vida, sobre cómo admiraba a su madre, quién murió por sobreesforzarse al ser incapaz de decirle que no a los deseos de su hermana (ella le pedía dinero y la madre de Kaneki debía trabajar el doble). Él heredó su filosofía, «es mejor que te hieran que herir a los demás. Sin embargo, esas palabras fueron las que le llevaron a esa situación. El negarse a matar a nadie, el negarse a atacar a alguien incluso si esa persona es tan terrible como su torturador. «Vivir es devorar a otros.

Ken Kaneki como Kuroneki

2. Shironeki: La Aceptación y la Búsqueda de Fuerza

»Shiro» significa «blanco», así que seguimos el mismo procedimiento de antes. A causa del estrés padecido durante la tortura, el cabello de Kaneki pasa a ser de color blanco (esto es conocido como síndrome de María Antonieta, pues se dice que la última reina de Francia despertó con el pelo completamente blanco la mañana de su ejecución). Esto coincide con su aceptación plena de su naturaleza como ghoul y fue sucediendo a lo largo de los días, aunque en el anime, su cabello se volvió blanco de golpe, lo que quedó como si fuese un power up estilo Super Saiyan. Shironeki es sinónimo de fuerza y decisión, pues al fin decide rebelarse contra Jason y luchar con todo contra su torturador (aquí debo reconocer que el anime creó una de las escenas más épicas que he visto). Shironeki pone como su meta principal el «ser más fuerte» para proteger a los que le importan y en eso centra todos sus esfuerzos, entrenando todo el rato. En el anime Shironeki fue representado de forma mucho más edgy, haciendo que se uniese al Aogiri (sí, a la organización que lo torturó, todo súper coherente), que se aislase y que permaneciese callado casi todo el tiempo, aunque sí que se mantuvo esa meta de buscar la fuerza por encima de todo.

Transformación de Kaneki a Shironeki

Aquí debemos hacer un inciso para hablar del ciempiés. Cuando un ghoul canibaliza a su propia especie en vez de comer humanos, sus células RC (las que permiten la aparición del kagune) aumentan, permitiendo que se cree una especie de armadura sobre su cuerpo y haciendo al ghoul mucho más fuerte; lo que se conoce como kakuja. Shironeki se entera de esto y decide abandonar su política de «no matar» para comenzar a masacrar y devorar a todos los ghouls que él considera malvados (aunque eso sí, sigue sin tocar a los humanos). Llega a ser tan terrible que los propios ghouls comienzan a temer al «ghoul del parche» con solo verlo. Eventualmente, Shironeki adquiere su forma semi-kakuja (una forma incompleta pues aún tendría que comer más ghouls para ser un verdadero kakuja), que evoca a la forma de un ciempiés. Esto probablemente está directamente relacionado con el ciempiés de cabeza roja que Jason le introdujo en el oído durante su tortura, pero lo cierto es que el ciempiés es un indicador de tragedia a lo largo de toda la obra. También puede relacionarse con La metamorfosis de Kafka, libro que aparece directamente mencionado en el manga y cuyo argumento es una obvia influencia. Sea como sea, Shironeki en su forma semi-kakuja es arrastrado por la locura pues es más poder del que puede soportar, lo que lo convierte en una amenaza totalmente impredecible y carente de todo control. De hecho en esta forma al combatir contra unos investigadores de la CCG casi abandona su credo de no matar humanos, pero pudo recobrar el sentido a tiempo. El semi-kakuja tampoco es un power up al estilo tradicional, pues trae muchas más desventajas de las que aparenta, haciendo que el cuerpo se resienta en un dolor inimaginable. «No era yo el que estaba devorando ghouls. Porque no, Shironeki no es ningún badass. «¿Por qué estaba viendo belleza en la muerte, en vez de en la vida?

3. El Punto Más Bajo: 240 y la Amnesia

Con el objetivo de proteger a los miembros del Anteiku después de que este fuese descubierto por la CCG como una cafetería ghoul, Shironeki decide enfrentarse él solo a todos los investigadores, aún cuando le recomendaron que escapase. Tras un brutal encuentro con Amon en el que ninguno de los dos quería matar al otro pero debían enfrentarse de igual forma (Amon para cumplir su deber como protector de la «justicia», Shironeki para salvar a sus seres queridos), Shironeki logra abrirse paso malherido hasta el túnel V14. Siendo dominado por la locura de su semi-kakuja, Hide, su mejor amigo, lo encuentra allí. No se veían casi desde el principio del manga, pues Kaneki quiso alejarlo de su nueva vida, pero Hide le sorprende diciendo que siempre supo que se había convertido en un ghoul, pero que no le importa lo más mínimo. También le avisa de que más adelante está la mayor amenaza de la CCG: Kisho Arima, el «Dios de la muerte«. Hide, en un acto de amor incondicional, le dice a su amigo que lo coma para recuperar fuerzas y el siguiente panel muestra a un Shironeki recuperado con la boca llena de sangre y un Hide desaparecido. ¿Había Shironeki cruzado la línea? No es momento para pensar en eso, porque en seguida el encuentro con Arima se produce. Shironeki solo puede quedarse atónito al ver la montaña de cadáveres de ghouls sobre la que el inspector está y «encontrar belleza en la muerte en vez de la vida«. En sus últimos delirios, Shironeki se ve a sí mismo cuando aún era un niño pequeño y conversa con él, cómo símbolo de su inocencia perdida. Reflexiona sobre cómo aparentemente quería ayudar y salvarlos a todos, pero en verdad lo único que quería era salvarse a sí mismo; tenía miedo de estar solo. Shironeki se declara a sí mismo un auténtico cobarde egoísta, mientras ve cómo ese inocente niño que una vez fue dice admirar y amar a su mamá pero lo cierto es que lo dice… tocándose el mentón. Kaneki no quería a su madre. Finalmente, ambos Kaneki se abrazan (el pequeño se convierte en Kuroneki) mientras Shironeki lamenta no haber podido evitar esa situación y Kuroneki le agradece todo lo que hizo y lo mucho que luchó por salvarlos. Ambos se desvanecen, pues es hora de descansar.

Sí, Arima había derrotado a Shironeki, pero este había demostrado una fuerza increíble: fue el único ghoul capaz de herir al investigador en años. Esto llamó su atención, y en vez de exterminarlo, el amnésico Shironeki fue recluído en Cochlea, la inexpugnable prisión para ghouls, recibiendo el nombre de «Prisionero Nº 240». Al final, todo lo que Shironeki había hecho no había servido para nada, Anteiku había sido destruido y el Sr. Yoshimura había muerto. 240 es el símbolo del punto más bajo en la vida de Ken Kaneki, el fondo del pozo. Sin embargo, con el tiempo, Arima logró rehabilitarlo, reavivó su pasión por los libros y le dio una nueva identidad aprovechando que 240 era como un lienzo en blanco debido al severo daño cerebral que había sufrido. «Los kanjis de café y mundo. «…Haise. Me gusta. Es maravilloso.

Kaneki como Prisionero 240

4. Haise Sasaki: Una Nueva Identidad y un Dilema Existencial

Bajo la tutela de Arima, Haise se convirtió en un virtuoso investigador de la CCG, combinando las armas convencionales de estos (las quinques) con su kagune. Eventualmente su caso fue estudiado por los cirujanos de la CCG y se inició el proyecto Quinx para dotar a humanos de las habilidades ghoul (conservando su humanidad, no como en el caso de Kaneki, que no podía comer comida normal por ser convertido en un ghoul completo). Haise fue asignado como tutor de los 4 Quinx que habían resultado exitosos, a los que él mismo trataba como sus hijos. Considerando al propio Arima como a un padre y a la investigadora Akira Mado como a una madre (los psicólogos de la CCG habían descubierto que el prisionero 240 deseaba una figura materna más que nada en el mundo, así que asignaron a Akira para garantizar su estabilidad mental), Haise Sasaki tenía una «familia» completamente funcional, por lo que podemos hablar de la personalidad de Kaneki más estable. Sin embargo, no todo es un camino de rosas para Haise Sasaki, pues la inevitable verdad de que en el pasado fue «el ghoul del parche» no deja de atormentarlo. Todos a su alrededor lo saben, muchos lo juzgan con la mirada y la CCG tiene como protocolo neutralizarlo (y mismo eliminarlo) si alguna vez recupera sus antiguos recuerdos. Todo esto contribuye a crear en Haise un gran dilema existencial y a indagar sobre un pasado que nadie quiere revelarle por su «propio bien». Cuando ve a Touka llora sin saber porqué y cuando le envían la máscara de Kaneki y se la pone, los ghouls de la ciudad huyen reconociéndolo inmediatamente. Él sabe que está viviendo a costa de otro, y aunque se...

Haise Sasaki como investigador de la CCG

Análisis de la Obra y su Impacto

Tokyo Ghoul se ha consolidado como una de las obras más influyentes en el panorama del manga contemporáneo. En sus tomos, Ishida mezcla elementos de horror y fantasía oscura, abordando cuestiones complejas como la dualidad de la naturaleza humana y la lucha entre el bien y el mal. A medida que avanzan los tomos, la evolución de los personajes es uno de los puntos más destacados. El desarrollo de Kaneki, así como el de otros personajes como Touka Kirishima y Renji Yomo, permite explorar la complejidad de las relaciones humanas y la forma en que las experiencias moldean nuestra identidad.

El impacto de Tokyo Ghoul en el manga contemporáneo es innegable. Ha influido en una nueva generación de artistas y guionistas que buscan explorar temas más oscuros y profundos a través de sus historias. Su éxito ha impulsado la creación de series que adoptan estilos similares, tanto en el arte como en la narrativa, contribuyendo a una diversificación del género. Por otro lado, la adaptación al anime y la producción de videojuegos han ampliado aún más su alcance, presentando la historia de Kaneki a públicos que quizás no estarían familiarizados con el formato del manga.

En términos de estilo artístico, Ishida utiliza un enfoque único que combina detalles intrincados con un uso efectivo del contraste entre la luz y la oscuridad. Los tomos de Tokyo Ghoul no solo cuentan una historia emocionante, sino que también invitan a reflexionar sobre temas éticos y morales que resuenan en la sociedad actual. La obra ha abierto un diálogo sobre la representación de la diversidad y la empatía hacia aquellos considerados «otros», un tema que sigue siendo relevante hoy en día.

La narrativa de Tokyo Ghoul, escrita por Sui Ishida, es una obra maestra que combina elementos de horror, acción y drama humano. En sus tomos, se exploran temas complejos como la dualidad de la naturaleza humana y la lucha por la identidad. A través de Kaneki Ken, el protagonista, los lectores son llevados a un viaje emocional donde se enfrentan a la crueldad del mundo y las decisiones que definen su existencia.

Al comparar Tokyo Ghoul con otros mangas del mismo género, como Death Note o Attack on Titan, se pueden observar ciertas similitudes y diferencias en el tratamiento de los temas oscuros y la moralidad. Mientras que Death Note se centra en la manipulación y la justicia a través de un juego intelectual, Tokyo Ghoul se enfoca en la lucha interna y la supervivencia en un mundo hostil. Por otro lado, Attack on Titan presenta una narrativa más centrada en la guerra y la lucha contra un enemigo externo, mientras que Tokyo Ghoul hace hincapié en las luchas internas y los conflictos interpersonales.

El estilo visual de Tokyo Ghoul es otro elemento que contribuye significativamente a su impacto. Sui Ishida utiliza un enfoque artístico que alterna entre lo amigable y lo grotesco; las ilustraciones de los ghouls son particularmente intensas, capturando su esencia aterradora. La utilización del color, especialmente en las ediciones a color, y el trabajo con sombras refuerzan la atmósfera oscura de la serie. La habilidad del autor para expresar emociones a través del arte complementa la narrativa, haciendo que las escenas clave sean aún más memorables y evocadoras.

Tokyo Ghoul se destaca en su género por varios aspectos narrativos únicos. En primer lugar, su exploración de la dualidad humana a través del protagonista Kaneki, quien lucha con su identidad entre humano y ghoul, ofrece una profundidad psicológica que va más allá de la acción típica de otros mangas. Además, su ambiente sombrío y complejo contrasta con el estilo más ligero de muchas series, creando una atmósfera de tensión constante.

La profundidad de los personajes en Tokyo Ghoul destaca por su exploración psicológica y moralidad compleja, similar a otros mangas clásicos como Death Note o Fullmetal Alchemist. Mientras que en Tokyo Ghoul se enfatiza la dualidad entre humanos y ghouls, Death Note se centra en la lucha interna del protagonista con el poder y la justicia.

Los elementos visuales de Tokyo Ghoul que contribuyen a su éxito incluyen su estilo artístico detallado, que combina el horror y la belleza, así como la paleta de colores oscura que refleja la atmósfera sombría de la historia.

En conclusión, el análisis de los tomos de Tokyo Ghoul nos revela su singularidad en el vasto universo del manga. A través de una narrativa profunda y personajes complejos, este manga no solo ofrece entretenimiento, sino que también invita a la reflexión sobre temas como la identidad, el bien y el mal. Al compararlo con otras obras destacadas del género, queda claro que Tokyo Ghoul se destaca por su capacidad de conectar emocionalmente con los lectores, lo que lo convierte en un referente indispensable para quienes buscan entender la evolución del manga actual. Así, este título se afianza como un pilar dentro del mundo literario, merecedor de ser estudiado y apreciado por las futuras generaciones de amantes del cómic japonés.

El viaje del ciempiés | Ken Kaneki

Las historias del 90% de los personajes son cosas chungas y terribles. Los hay víctimas y victimarios. Desde los investigadores del CCG (que investiga a los ghouls e intenta erradicarlos) hasta los mismos Ghouls. Hay ghouls con mascotas humanas. Investigadores especialmente sádicos a la hora de matar ghouls. El manga nunca da un paso atrás al retratar la crueldad (es un seinen, después de todo), pero tiene algo en la manera en la que lo hace que me fascina. Es muy fácil ver y consumir gore por morbo; muy sencillo no querer ver todo lo que hay detrás, las terribles consecuencias de todo lo que le ocurre a los personajes.

Hay personajes que no pueden desprenderse de su pasado (Kaneki, Touka) y otros que no le guardan rencor en lo más absoluto (Suzuya, un investigador con un umbral de dolor impresionante, con un pasado chungo chunguísimo, pero que nunca se define sólo con base de él ni se estanca intentando arreglarlo porque para él así fueron las cosas y listo, ahora está en otra cosa), personajes que tienen a su pasado de mierda enfrente y no saben cómo arreglarlo, como enfrentarse a él o cómo admitir que existe (Amon Koutaro). Ishida es muy cruel, sí, pero creo que sabe hablar de la crueldad.

Además que en el departamento de personajes femeninos el manga es bastante decente. Eto, Touka, Hinami, Akira son solo un ejemplo de mujeres todas muy diferentes, que no son fetichizadas y tienen todas agencia propia (ahora, que el fandom haga otra cosa que ponerse a discutir cuál es la mejor o jalarse el pito imaginándose a una de ellas es todo un asunto y por eso lo odio, en parte). También, considerando lo conservador de la sociedad japonesa, me sorprendió encontrarme un personaje trans (con backstorie tan chunga como la del resto y con personalidad tan cabrona como la del resto). Ishida de hecho pasa un capítulo explicando que es un hombre y punto pelota (y la traducción licenciada que leí estuvo bien hasta que ya no hubo más licenciada y tuve que enfrentarme a una fan y llorar mucho porque chorreaba transfobia hasta por donde no, pero bueno, fuera de eso, fue mi mala suerte con esa traducción).

Respecto a los únicos comentarios que puedo hacer negativos es que me gustaría que algunas peleas estuvieran mejor dibujadas porque a veces son confusas y eso que Ishida intenta, por todos los medios, hacer que no sean confusas, pero a veces el cast es enorme y pasa lo que pasa. En fin, sí, les recomiendo Tokyo Ghoul (y :re también).

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