Ikki, el Santo de la constelación de Fénix, es una figura enigmática y poderosa dentro del universo de Saint Seiya. Conocido por su cosmos agresivo y su naturaleza de lobo solitario, Ikki a menudo opera al margen de los demás Santos de Bronce, apareciendo en momentos cruciales para ofrecer su ayuda. A pesar de su independencia, su lealtad hacia Athena y sus hermanos es inquebrantable, y es esta devoción la que le otorga la fuerza necesaria para seguir adelante.
Su apariencia ruda y seria se complementa con su cabello corto de color azul, sus ojos penetrantes y una distintiva cicatriz en el rostro, recuerdo de un violento enfrentamiento. En su juventud, Ikki poseía un temperamento rebelde y desafiante, especialmente cuando se trataba de proteger a su hermano menor, Shun. Esta dualidad entre su exterior frío y su interior protector lo define como un personaje complejo.
La vida de Ikki estuvo marcada por el entrenamiento riguroso en la Isla de la Reina Muerte bajo la tutela de Guilty. Fue allí donde se le inculcó la ideología de que el odio genera poder, una lección que lo perseguiría tras la trágica muerte de Esmeralda, la única persona a la que amó. Este dolor liberó un odio profundo, alimentado por el descubrimiento de su origen como hijo de Mitsumasa Kido, a quien no pudo vengar por su fallecimiento.
A pesar de su aversión al trabajo en equipo, Ikki siempre acude al llamado cuando los Santos de Athena lo necesitan. Su estrategia de aparecer en el último momento para salvar a sus compañeros, especialmente a su hermano Shun, ha sido una táctica recurrente que sorprende a sus enemigos.
La historia de Ikki está entrelazada con eventos significativos desde su infancia. Tras la muerte de su madre, fue él quien cuidó de su hermano Shun. Un encuentro crucial con Pandora, quien buscaba introducir el alma de Hades en Shun, marcó el inicio de su destino. Más tarde, en el orfanato de la Fundación Graude, fue acogido junto a su hermano por Mitsumasa Kido.
Su entrenamiento con Guilty culminó en un combate donde Ikki demostró su superioridad, pero se detuvo antes de dar el golpe final por respeto. La muerte de Esmeralda, a manos de Guilty, desató su furia, llevándolo a vengar su muerte y a reclamar la Cloth de Fénix de los Black Saints.
El primer encuentro de Ikki con Shaka de Virgo en la Isla de la Reina Muerte reveló la gran diferencia de poder entre ellos, humillando a Ikki, pero también mostrando la bondad que aún residía en él.
Su primera aparición en el Torneo Galáctico causó conmoción. A pesar del reencuentro con su hermano Shun, Ikki lo atacó salvajemente, declarando su intención de destruir la Fundación Kido. Derrotó fácilmente a Jabu de Unicornio y Nachi de Lobo, demostrando su poder.

En el anime, Ikki llegó a portar temporalmente la Cloth de Sagitario (falsa) antes de ser derrotado por Seiya.
El desafío de Ikki a los Santos de Bronce los llevó al Monte Fuji, donde cada uno debía portar una parte de la Cloth de Oro. Ikki demostró su superioridad al derrotar a Hyoga y, posteriormente, a Shiryu y Shun, aunque Seiya, protegido por la Cloth de Sagitario, logró resistir.
En el manga, Ikki reconoció su derrota y la errónea naturaleza de su comportamiento, revelando a Seiya el origen de los huérfanos de la Fundación y la paternidad de Mitsumasa Kido.
El regreso de Ikki para salvar a su hermano Shun del Santo de la Llama, así como su enfrentamiento contra Capella y Dante en el anime, demostraron su habilidad para superar adversidades.
Durante la batalla en el Templo de Virgo, Ikki apareció para salvar a sus compañeros de las manos de Shaka. A pesar de ser superado inicialmente, Ikki desató su cosmos al máximo, logrando un empate temporal con Shaka, quien reconoció que el cosmos de Ikki superaba su propio poder. La batalla culminó en una explosión mutua, un sacrificio que Ikki consideró la única forma de derrotar a un oponente tan poderoso.

En el manga, Ikki encontró a sus compañeros heridos en su camino hacia el Patriarca, quienes lo animaron a seguir. Al llegar a la Cámara del Patriarca, se enfrentó a Saga, quien estaba a punto de acabar con Seiya.
En el anime, Saga continuó su combate contra Ikki, quien regresó de la Otra Dimensión, solo para ser sepultado bajo los escombros de la cámara del patriarca.
Ikki demostró su poder al enfrentarse a Kasa, deteniendo su ataque y contraatacando con su Hōō Genma Ken, tomando la apariencia de Kasa para confundirlo. En su búsqueda de la debilidad de Ikki, Kasa descubrió el recuerdo de Esmeralda, el amor que le daba fuerzas.
En el Pilar del Océano Atlántico Norte, Ikki regresó para confrontar a Kanon, obteniendo la información necesaria para encerrar a Poseidón. A pesar de recibir una paliza, su determinación por obtener la información crucial permaneció intacta.

En la quinta prisión del infierno, Ikki acudió en ayuda de Kanon contra los Jueces del Inframundo. A pesar de presenciar la transformación de su hermano Shun en Hades, Ikki luchó contra Aiacos de Garuda, demostrando su fuerza y superando la Ilusión Galáctica de su oponente.
El enfrentamiento con Hades y Pandora reveló los recuerdos borrados de Ikki sobre el destino de Shun. A pesar de los intentos de Pandora, Ikki rompió el pendiente de Hades, buscando liberar a su hermano. La lucha continuó, con Ikki abofeteando a Shun para hacerlo reaccionar, pero el alma de Hades tomó el control total, derrotando a Ikki y enviándolo al Cocytos.
Ikki fue salvado del Cocytos por Pandora, quien, al darse cuenta de haber sido utilizada, traicionó a Hades. En sus últimos momentos, Pandora le otorgó a Ikki un collar, un privilegio como hermana de Hades.
MIME MUERE a manos de Ikki - Saint Seiya - Caballeros del Zodiaco
La película "Saint Seiya: La Leyenda de la Manzana de Oro" presenta a los Santos luchando contra Eris, la diosa de la discordia. En esta historia, Ikki aparece para salvar a Shun del Santo Fantasma Orfeo de Lira, demostrando su poder al derrotarlo con su Phoenix Hō Gen Ma Ken. A pesar de que la técnica no surte efecto inicial, Ikki logra vencerlo con su ataque más poderoso.
En la película, Ikki también se enfrenta a Jaga de Orión, demostrando su resistencia y poder. Aunque inicialmente es superado, Seiya, con la armadura de Sagitario, finalmente derrota a Jaga.
La película destaca la importancia de la amistad y la lealtad entre los Santos, quienes, a pesar de sus diferencias, luchan juntos por proteger a Athena y a la humanidad.
Ikki de Fénix es un personaje icónico que representa la fuerza, la determinación y la lealtad inquebrantable, incluso en los momentos más oscuros.