La novela gráfica "La bibliotecaria de Auschwitz" narra una historia real de valentía y resiliencia en uno de los lugares más oscuros de la historia: el campo de concentración de Auschwitz. Esta adaptación, basada en la aclamada obra de Antonio Iturbe, trae a la vida la conmovedora historia de Edita Adlerova, una adolescente que encontró en los libros un refugio y una forma de resistencia contra la brutalidad nazi.
A Dita le encanta leer. Pero en Auschwitz, los libros están prohibidos bajo pena de muerte. Dita Adlerova es una adolescente que, junto a su familia y tantos otros judíos, es llevada al más letal campo de concentración de la Segunda Guerra Mundial: Auschwitz. Sin embargo, cuando Dita descubre un puñado de libros, decide convertirse en la Bibliotecaria de Auschwitz, arriesgando su vida para que niños y adultos puedan evadirse, aunque solo sea por unas horas y solo con la imaginación, de la terrible vida en el campo de exterminio.
En el lugar más horrible jamás creado por el hombre, el campo de concentración de Auschwitz, una niña de mirada curiosa a la que todos llaman Dita sobrevivirá refugiándose en los libros. Edita Adlerova tenía solo 14 años cuando llegó al campo de concentración de Auschwitz. Movida por su amor a los libros, gestionó una pequeña biblioteca clandestina, de apenas ocho volúmenes, que prestaba a los prisioneros judíos. Y sabía que si la pillaban los nazis la matarían. Una emocionante historia real que Antonio G. Iturbe narró en La bibliotecaria de Auschwitz (Planeta, 2012) y que ahora salta al cómic en una fantástica adaptación del guionista Salva Rubio y la dibujante Loreto Aroca.

De Bestseller a Novela Gráfica: Una Adaptación Cuidadosa
La adaptación a novela gráfica de "La bibliotecaria de Auschwitz" es el resultado de un meticuloso trabajo de Salva Rubio en el guion y Loreto Aroca en las ilustraciones. Salva Rubio, con experiencia previa en la adaptación de historias basadas en hechos reales como "El fotógrafo de Mauthausen", se enfrentó al reto de trasladar una novela de 500 páginas a viñetas.
Salva nos cuenta que él escribió el guion en base a la novela, y una vez que lo tuvo terminado y aprobado con el editor eligieron a Loreto Aroca para las ilustraciones. La elección fue porque vieron en el trazo de esta artista el equilibrio perfecto entre inocencia y dureza, justo lo que necesitaba esta historia sobre el holocausto. "Ambas novelas han sido igualmente complicadas y a la vez gratas de adaptar. Las dos tienen en común que tratan de acontecimientos históricos muy potentes y dramáticos, con una gran carga emocional, y eso para un guionista es una materia prima muy preciada, pero también a la que debe hacer honor con su trabajo".
Loreto Aroca, por su parte, se sintió profundamente atraída por el proyecto desde el primer momento. "El proyecto me llamó la atención desde el momento que leí la palabra “bibliotecaria” y “Auschwitz” en una misma frase. No conocía la novela y la leí casi del tirón cuando me ofrecieron ilustrar el cómic. Ya no solo para poder ser más fiel a la hora de plasmar los acontecimientos y dar vida a sus personajes, si no porque una historia así merecía ser descubierta al completo".
Edita Adlerova: Una Heroína de 14 Años
La figura central de la historia es Edita (Dita) Adlerova, quien a sus 14 años se convirtió en un símbolo de resistencia y esperanza. Su amor por los libros la llevó a arriesgar su vida para mantener viva la llama del conocimiento y la imaginación entre los prisioneros.
Salva Rubio comenta cómo ve a la joven protagonista en su adaptación: "Era apenas una adolescente a la que, cuando llegó al campo, se le confiaron un puñado de libros que los presos tenían escondidos. Quizá por amor a los libros, por simple valentía o por pura inconsciencia juvenil, Dita los escondió arriesgando su vida en ello. En mi opinión sí que fue una heroína y gracias a Antonio Iturbe y sus pesquisas se ha hecho justicia a su labor".
Loreto también cree que la joven fue una heroína: "El papel de Dita fue clave; cargando con una enorme responsabilidad y arriesgando su vida, Dita cuidaba y custodiaba los libros. Gracias a ellos, podía mantener un vínculo con su vida pasada y, al mismo tiempo, eran capaces de transportarla a ella, y al resto de presos, lejos de allí, aunque sólo fuera por unos momentos. Sí la considero una heroína, creo que gracias a esos breves episodios de alegría muchos fueron capaces de coger fuerzas para seguir hacia adelante".
En cuanto a su concepción del personaje, Loreto asegura que: "A Dita desde el principio la visualizo con una expresión pícara y con mucho desparpajo, atrevida. Sin embargo, también quería que su aspecto fuera tierno y mostrar sin reparo su lado más vulnerable. La novela me dio información sobre su aspecto físico, como el camisón y las medias negras, lo cual quise respetar. Hay fotos reales de Dita cuando es pequeña, pero tampoco me ceñí al detalle a ellas, eran una base sobre la que trabajar y a partir de ahí darle mi toque personal".

Personajes Relevantes en la Historia
Además de Dita, la novela gráfica presenta a otros personajes que jugaron roles importantes en el campo de concentración:
Fredy Hirsch: Un Humanitario en Auschwitz
"Antes de la guerra, Fredy Hirsch había sido un atleta y activista en movimientos de defensa sionistas, lo que le convirtió en un líder", nos explica Salva. En Auschwitz, Hirsch estuvo a cargo de la organización de la sección BIIb, conocida como el "campo familiar". A pesar de las apariencias, este subcampo no ofrecía un trato especial, y las muertes eran similares a las del resto del campo.
Josef Mengele: El Ángel de la Muerte
El cómic también aborda la figura de Josef Mengele, el sádico médico nazi conocido por sus mortales experimentos con prisioneros. Loreto comenta cómo es su versión del personaje: "Con Mengele sí que quise ser muy fiel a la realidad y me documenté en profundidad. Físicamente, tenía muy claro que tenía que lograr plasmar su mirada, perturbadora y a la vez vacía, y especialmente su sonrisa, la cual es bastante desagradable e inquietante. Creo que es una característica importante para poder transmitir su perversidad, ya que sonríe cuando amenaza a los presos o cuando ordena castigar a alguien, para él debía ser un divertimento".
La Bibliotecaria de Auschwitz -RESUMEN COMPLETO-
De Mauthausen a Auschwitz: Un Compromiso con la Memoria Histórica
El trabajo de Salva Rubio en "La bibliotecaria de Auschwitz" se suma a su anterior adaptación de "El fotógrafo de Mauthausen", demostrando su compromiso con la memoria histórica y la narración de historias de resiliencia.
Ambos campos, aunque difíciles de comparar, comparten la brutalidad nazi. "Ambos campos son muy difíciles de comparar dentro del terror concentracionario, por la complejidad real de su organización y connotaciones. Auschwitz era una verdadera industria de la muerte donde las personas eran poco más que números, y Mauthausen estaba pensada como una cantera de esclavos para lograr el “exterminio por trabajo” a que los nazis destinaron a los presos", explica Salva.
La Importancia de Estos Cómics en la Actualidad
Salva Rubio subraya la necesidad de este tipo de obras: "Por supuesto que hay una carga psicológica, especialmente a la luz de los acontecimientos actuales de Ucrania, pero por eso mismo creo que estos cómics son más necesarios que nunca: una vez más, el objetivo es que niños y adultos conozcan las consecuencias de una guerra y logremos de pararla antes de que mueran más personas".
Loreto Aroca también describe los momentos difíciles durante la creación de la obra: "Hubo momentos complicados, como cuando Dita ha de cargar con un cadáver hasta la fosa común y se nos presenta una splash page de la fosa llena de cuerpos en un estado absolutamente lamentable, cuerpos esqueléticos, amontonados unos encima de otros, casi irreconocibles. Recuerdo estar dibujando la escena y tener que hacer pausas pasando a otras páginas para distraer un poco la cabeza de aquella imagen que estaba dibujando".
Un Debut Espectacular en la Novela Gráfica
El trabajo de Loreto Aroca en "La bibliotecaria de Auschwitz" marca un debut espectacular en el mundo de la novela gráfica. Su uso del color es especialmente notable:
"Intento ser bastante fiel a la realidad a la hora de colorear. Para el inicio del cómic, utilicé una gama más vibrante que se va palideciendo a medida que se acerca el momento del traslado a Auschwitz. Sin embargo, la gama más oscura y gris la reservé para el momento de Bergen-Belsen, que es cuando Dita atraviesa sus peores momentos, y, de esta forma, pronunciar el contraste con los colores vivos de las últimas páginas, cuando nos reencontramos con ella un tiempo después rehaciendo su vida".
La experiencia ha sido intensa para Loreto: "Ha sido una experiencia intensa en todos los sentidos. Tanto por la historia como por la magnitud del proyecto. Era la primera vez que me enfrentaba a un proyecto de larga duración y, como es habitual, surgen miedos y dudas durante el proceso".
El Legado de Antonio Iturbe
La novela gráfica se basa en el exitoso libro de Antonio Iturbe, un escritor y periodista con una prolífica carrera. Iturbe ha publicado diversas novelas, ensayos y series infantiles, y su obra ha sido reconocida con múltiples premios.
Antonio Iturbe (1967) creció en el barrio portuario de Barcelona, la Barceloneta. Ha publicado las novelas Rectos torcidos (2005), Días de sal (2008), La bibliotecaria de Auschwitz (2012), A cielo abierto (Seix Barral, 2017, Premio Biblioteca Breve) y La playa infinita (Seix Barral, 2021). También el ensayo 50 momentos literarios (2017). Es autor de la serie de libros infantiles Los casos del Inspector Cito, traducida a nueve idiomas, y de la serie La isla de Susú. Como periodista cultural ha trabajado en revistas como Fantastic Magazine o el suplemento de televisión de El Periódico, y ha colaborado en diversos periódicos, radios y revistas. Durante diecinueve años estuvo en la redacción de Qué Leer, los últimos siete como director.

