Kimetsu no Yaiba: Un Análisis Crítico de la Fortaleza Infinita

Ha pasado mucho tiempo desde que vimos a un joven Tanjiro Kamado arrastrarse por la nieve de aquella noche en el bosque, en la que su familia fue asesinada y su hermana Nezuko convertida en demonio, y suplicando por su vida a Giyu Tomioka para que le permitiera salvarla. Mucho tiempo, desde que las últimas piezas en la guerra aparentemente eterna entre Muzan Kibutsuji y el cuerpo de Matademonios cayeran sobre el tablero y los engranajes del destino empezaran a girar. Hemos visto a esta pareja protagonista crecer, fortalecer su vínculo y forjar otros nuevos mientras ayudaban a hacer del mundo un lugar mejor purgándolo de la amenaza demoníaca. Pero ahora ha llegado el momento del enfrentamiento final. Muzan ha movido ficha, y ha atrapado a Tanjiro y al resto del Cuerpo de Matademonios, incluyendo sus mejores guerreros, los Pilares, en una dimensión fuera del espacio y el tiempo convencional llamada La Fortaleza Infinita. Es el principio del fin de Kimetsu no Yaiba.

Demon Slayer, como también lo conocemos, que ya fue uno de los mangas más importantes de la década pasada, dio un golpe sobre la mesa en la escena del anime al crear, con una atención al detalle y un mimo exacerbados, una de las mejores series de la historia. Su calidad en la animación solo se ve igualada por el carisma de sus personajes o el fantástico montaje en sus escenas de acción, además de contar con una banda sonora memorable. En estos antecedentes y habiendo seguido su historia casi desde sus inicios en pantalla, habiendo disfrutado de sus entregas en videojuegos, no podía esperar a sentarme en la butaca del cine y disfrutar de este espectáculo en pantalla gigante, con el sonido atronando y rodeado de otros entusiastas.

La Fortaleza Infinita comienza con un brevísimo recordatorio de los momentos finales del Arco del Entrenamiento de los Pilares, que es como se conoce a la última temporada televisiva. Pero desde ese momento y durante la primera hora, el metraje es un verdadero festival de música y coreografías de batalla deliciosamente bien animadas. Vamos saltando entre los diferentes personajes principales (tanto Tanjiro como Inosuke y Zenitsu y los Pilares), que se van abriendo paso por este universo de edificios tradicionales de la era Edo que cambian de orientación y desafían las leyes del mundo físico. Los Matademonios saben que están en desventaja y que deben darse prisa para acabar con Muzan, todavía débil por los acontecimientos recientes, así que la noche en la que se van a desarrollar las tres películas que concluyen la historia van a ser una carrera contra el tiempo y la muerte en su búsqueda.

Mapa de la Fortaleza Infinita de Kimetsu no Yaiba

La Fortaleza Infinita se puede permitir servir tiempo a algunos de sus personajes secundarios más queridos por los fans, y la primera mitad de la película gira en torno a eso, además de mostrarnos los enfrentamientos entre los Pilares y las Lunas Superiores, los demonios más poderosos. No os voy a mentir, hay espacio para las alegrías, pero también para las lágrimas de rabia, y no exagero si digo que, si llegas como yo habiendo esquivado todos los spoilers del estreno veraniego en Japón o habiendo buscado desenlaces de personajes en las páginas del manga ya concluido, te vas a llevar unas cuantas sorpresas de las que te hacen saltar de la butaca. Se nota, además, que el formato cinematográfico permite una inversión económica en hacer las batallas mucho más espectaculares, y no recuerdo haber visto en animación japonesa unos efectos CGI en explosiones y en el polvo que se levanta mejores que aquí. Un espectáculo monumental.

El eje central de la cinta es, claro, el enfrentamiento entre el protagonista Tanjiro y la Tercera Luna Superior, Akaza. Es una batalla que se había estado gestando desde varias temporadas atrás, y definitivamente será un momento que los fans saboreen con cada segundo en pantalla. También hay mucho espacio para reflexionar y aventurar hacia dónde va realmente la narrativa del personaje de Tanjiro y qué es lo que lo hace tan especial como Matademonios, al tiempo que vemos algunos flashbacks reveladores sobre la familia Kamado y sobre el propio Akaza. Porque el verdadero poder de Tanjiro no es el de su espada llameante y su estilo Hirokami Kagura, es el de despertar el lado más humano de cuantos le rodean, incluso si estos han dejado de ser humanos mucho tiempo atrás.

Ilustración de Tanjiro Kamado enfrentándose a Akaza

Claro que al condensar lo que podría haber sido media temporada de anime en una sola película, y además siendo la primera parte de una trilogía conclusiva, pues el ritmo no es el que como espectador te gustaría. Hay personajes que concluyen sus arcos en la franquicia, y lógicamente la película se toma mucho tiempo en ello, pero hay otros como Zenitsu que definitivamente merecían más. Y quizá lo que más frío me ha dejado (sin desmerecer que sigue siendo mejor que la mayoría de lo que ofrecen el resto de películas y series del género) es que la banda sonora de La Fortaleza Infinita no ha sido tan espectacular y memorable como sí lo ha sido en la serie. Hay muchos temas que fusionan los coros, guitarras eléctricas e instrumentos tradicionales japoneses, que son el estilo característico de Demon Slayer (Guardianes de la noche). Solo que me han parecido algo menos acertados que otras veces.

En el pase de prensa nos juntamos desde entusiastas del anime a periodistas de diarios nacionales y críticos de cine convencional. Sospechaba que unos iban a disfrutar mucho más que otros, pero lo cierto es que durante las dos horas y media que dura Kimetsu no Yaiba - La fortaleza infinita, y tras encender las luces tras pasar los créditos, el silencio era absolutamente reverencial, casi religioso: Una historia sobrecogedora que cualquiera, incluso si no eres seguidor del anime de forma regular, podría comprender y con la que puede empatizar, pero hay más que eso.

Es difícil valorar estas series en las que no hay final. Se lleva mucho eso de adaptar un manga inacabado y hacer temporadas de pocos capítulos sin ninguna seguridad de que se sigan adaptando. La industria de la animación ha cambiado y si lo hacen así será porque les resultará más rentable. El anime tiene estructura de shonen de toda la vida, en el que resalta la muy cuidada animación y los diversos aspectos técnicos. Flojea sin duda en el guion y trama, y maneja un tono entre el drama y la comedia que creo que no encuentra su verdadera identidad. Es que no deja de ser raro que entre combate a vida o muerte y tragedia varia haya tiempo y espacio para las gracietas histriónicas y las caras cómicas. Quizá habría que apostar más a menudo por la definición de géneros, no querer que sea todo al mismo tiempo. También llama la atención la infantilidad de la historia, seamos honestos. Todo parece sacado de la imaginación más desatada en un permanente clímax, siempre a lo grande, con soluciones poco trabajadas y poderes que vienen de maravilla para resolver problemas. Sin entrar mucho en spoiler y solo como muestra, las habilidades olfativas de Tanjiro le vienen de perlas para que encuentre al villano. El protagonista Tanjiro no cae mal pero padece egocentrismo agudo de héroe: como es el prota, es especial, todo le sale bien, rodado; sabemos que siempre va a ganar y que va a tener los combates principales. Y si está en apuros, no pasa nada, que en cualquier momento aparece una nueva técnica porque sí, porque él lo vale. Cuando deje de estar tan solo por los caminos la historia gana y de hecho el arco de la Montaña Natagumo es el mejor con diferencia. Admito que mi personaje favorito es Zenitsu, totalmente electrizante.

Respecto al elenco femenino, encontramos a Nezuko con su mordaza en la boca, metida en una caja y con un rol claro de mascota. Hay que reconocer que cumple su objetivo moé con éxito, porque es monísima de verdad a pesar de la grima que me produce su situación. Sin embargo, no soporto a esos personajes femeninos que son las más fuertes y las mejores luchadoras del mundo con cuarenta kilos de peso y una delicadeza extrema. No las soporto. Me pregunto el entrenamiento que han hecho: ¿también han levantado rocas gigantes y se han roto huesos? ¿Con qué músculos? Es que no las aguanto. Y con la sonrisita siempre de psicópata.

Se lleva mucho eso de adaptar un manga inacabado y hacer temporadas de pocos capítulos sin ninguna seguridad de que se sigan adaptando. La industria de la animación ha cambiado y si lo hacen así será porque les resultará más rentable. El anime tiene estructura de shonen de toda la vida, en el que resalta la muy cuidada animación y los diversos aspectos técnicos. Flojea sin duda en el guion y trama, y maneja un tono entre el drama y la comedia que creo que no encuentra su verdadera identidad. Es que no deja de ser raro que entre combate a vida o muerte y tragedia varia haya tiempo y espacio para las gracietas histriónicas y las caras cómicas. Quizá habría que apostar más a menudo por la definición de géneros, no querer que sea todo al mismo tiempo. También llama la atención la infantilidad de la historia, seamos honestos. Todo parece sacado de la imaginación más desatada en un permanente clímax, siempre a lo grande, con soluciones poco trabajadas y poderes que vienen de maravilla para resolver problemas. Sin entrar mucho en spoiler y solo como muestra, las habilidades olfativas de Tanjiro le vienen de perlas para que encuentre al villano. El protagonista Tanjiro no cae mal pero padece egocentrismo agudo de héroe: como es el prota, es especial, todo le sale bien, rodado; sabemos que siempre va a ganar y que va a tener los combates principales. Y si está en apuros, no pasa nada, que en cualquier momento aparece una nueva técnica porque sí, porque él lo vale. Cuando deje de estar tan solo por los caminos la historia gana y de hecho el arco de la Montaña Natagumo es el mejor con diferencia. Admito que mi personaje favorito es Zenitsu, totalmente electrizante.

Respecto al elenco femenino, encontramos a Nezuko con su mordaza en la boca, metida en una caja y con un rol claro de mascota. Hay que reconocer que cumple su objetivo moé con éxito, porque es monísima de verdad a pesar de la grima que me produce su situación. Sin embargo, no soporto a esos personajes femeninos que son las más fuertes y las mejores luchadoras del mundo con cuarenta kilos de peso y una delicadeza extrema. No las soporto. Me pregunto el entrenamiento que han hecho: ¿también han levantado rocas gigantes y se han roto huesos? ¿Con qué músculos? Es que no las aguanto. Y con la sonrisita siempre de psicópata.

¡¡Una excelente obra de acción!! Kimetsu no Yaiba es una obra de arte en todos los sentidos. La animación es simplemente espectacular, con escenas de acción que te dejan sin aliento y un nivel de detalle impresionante en cada cuadro. El trabajo de Ufotable eleva el estándar del anime moderno. La banda sonora acompañando cada momento la serie es espectacular, tanto las pequeñas melodias como los openings y endings. Los personajes están magistralmente desarrollados, cada uno con su propio trasfondo y motivaciones que los hacen sentir auténticos y humanos. A lo largo de la serie, ves cómo evolucionan y enfrentan sus desafíos, lo que te hace conectar con ellos de una manera muy especial. Kimetsu no Yaiba es una serie que te envuelve desde el primer episodio y te mantiene cautivado hasta el final.

Debo reconocer que no soy muy fan del anime y a esta obra solamente quice darle una oportunidad porque veía que su película estrenada en 2020 en Japón poco a poco se volvió tendencia... Y sinceramente no me arrepiento. Demon Slayer me parece una auténtica obra de arte para su género con un material bastante fresco, personajes interesantes y bien construidos, nos presenta un universo con potencial del que se pueden sacar buenas historias, misterios, conflictos y con unas secuencias de acción IMPRESIONANTES (destaco precisamente la pelea de Tanjiro y Rui en el capítulo 19... Creo que era ese, verdad? :v). La animación y la banda sonora son bastante buenas y cada una de sus peleas considero que están muy bien hechas con ambos elementos. Sobre los personajes pues Tanjiro es carismático, divertido y desde los primeros capítulos se simpatiza fácilmente con él, Nezuko... Quién no se va a enamorar de ella? ❣️ Es adorable. Tanto Nezuko como Tanjiro hacen un buen duo, de hecho todo lo relacionado con ella es un detonante perfecto para el desarrollo del protagonista y un buen detalle para que te enganches a la trama. Zenitsu debo decir que a veces se me hacía exageradamente bipolar e irritante pero con el transcurso de la trama pasa de ser un personaje que parece ser totalmente inútil a primera vista a ser quizás el más poderoso de los protas. También cabe resaltar que él junto con Inosuke tienen las escenas más divertidas. Jejeje e Inosuke pues no se queda atrás tampoco, es el típico personaje impulsivo, agresivo y poco inteligente pero muy leal. Otra cosa que me llamó la atención es que la temática es turbia y el GORE está muy presente pero luego hay tantos momentos de alivio cómico que hace que la serie se torne algo infantil incluso, pero sin embargo todo eso está tan bien equilibrado que no llega a saturar, ni estropear los momentos más serios y sangrientos.

Infografía sobre el poder de los Pilares en Kimetsu no Yaiba

La segunda temporada de Demon Slayer, al igual que la primera, cuenta con una buena animación, una buena banda sonora, secuencias de acción tan espectaculares como impresionantes y con una trama muy fresca que se expande a nuevos lugares, personajes y arcos. Uno de los aspectos más positivos es la inclusión de otro de los pilares acompañando a los protas. La verdad es que Tengen Usui es bastante divertido, habilidoso y que aporta bastante. Con los demás protagonistas no hay muchas diferencias con la primera temporada. Tanjiro sigue siendo carismático y divertido, Inosuke sigue aportando lo suyo aunque los que más destacaron fueron Nezuko y Zenitsu. En el caso de Nezuko aunque sigue manteniendo su encanto ❣️殺 me agradó que le dieran más habilidades con las que ahora hasta puede dar pelea, como lo hizo durante un episodio. Sobre Zenitsu pues creo que se ganó oficialmente su lugar como cazador, reforzando la idea de que él podría ser el más poderoso de los protas ⚡. Los villanos de la temporada, es decir Daki y Gyutaro estuvieron muy presentes y vaya que dieron bastante pelea. Si ya las lunas demoníacas presentadas hasta este punto dieron bastante pelea a los protas (las de mayor rango) con ellos dos no iba a ser la excepción.

La tercera temporada de Demon Slayer sigue manteniendo en su mayor parte todo lo bueno de sus antecesoras, nos regaló uno de los momentos más memorables y emotivos vistos hasta ahora así como capítulos muy buenos PERO también con ciertas cosillas y aspectos que dejaron un poco que desear por ahí. Al igual que la temporada pasada tuvimos no una sino a dos lunas superiores como los villanos principales a vencer. La última vez fueron Daki y Gyutaro y ahora tuvimos a Gyokko y Hantengu, solo que a diferencia de los dos hermanos ambos están en posiciones diferentes según su jerarquía. Entre ellos dos el que más me gustó fue Hantengu sin duda, no soy lector del manga pero mucho antes de ver esta temporada yo ya me había informado sobre las habilidades del personaje y había visto algunas imágenes oficiales y animaciones hechas por fans que mostraban su verdadera forma. Pero el resultado final acabó superando por mucho mis expectativas, cada una de sus formas fue una excelente encarnación de sus emociones, habilidades y la cosa solo mejora cuando se transforma finalmente en Zohakuten. Cuyo diseño es tan IMPONENTE e INTIMIDANTE que apenas tengo palabras para expresar lo BRUTAL que me parece, ME ENCANTÓ 勞, muchísimo mejor de lo que esperaba. Se supone que es su encarnación del odio pero para mí es más bien como estar viendo literalmente al MAL encarnado delante de ti.

KOKUSHIBO vs PILARES: BATALLA POR LA SUPERVIVENCIA | Demon Slayer Castillo Infinito

Similar a las dos lunas en esta temporada también volvemos a tener a otro de los pilares acompañando a los protagonistas pero esta vez con el añadido de ser dos, en la película de Mugen Train tuvimos a Renguko, en la segunda temporada a Tengen Uzui y ahora tuvimos la adición de Tokito Muichiro y Mitsuri Kanjori, o como yo la llamo, la PINKIE PIE ❤️. Esto básicamente porque en el doblaje le da voz la misma actriz del personaje de My little pony, pero vamos que literalmente Mitsuri es la puta Pinkie Pie del mundo del anime. Porque es muy juguetona, glotona, medio atarantada y su cabello es de ese color. Si de la nada se pone a inflar globos y a organizar una fiesta para celebrar algo con Tanjiro, Nezuko y los demás pilares no me sorprendería en nada 療. Ah y me gustó mucho la katana que usa que es bastante peculiar pero llamativa. Su historia al igual que la de Tokito me parecieron muy interesantes y bien construidas. En el caso de Mitsuri básicamente era una mujer que le provocaba mucha inseguridad su aspecto y hábitos hasta tal punto que trató de teñirse el cabello y borrar todo rastro de su personalidad solo para estar a la altura de las expectativas de su familia y para parecer un poco más femenina. Todo para al final darse cuenta que solo tiene que ser ella misma, mensaje bastante bueno por cierto. Y con respecto a Tokito pues qué decir?? Básicamente es un joven que perdió a su familia e incluso su memoria de la manera más trágica posible. Pero afortunadamente como el Patrón del cuerpo de cazadores vio potencial en él decidieron salvarlo y conseguirle un nuevo hogar. Y pese que en un principio parecía que no se iba a llevar muy bien con Tanjiro al final hasta acabó aprendiendo algo de él y de paso recuperando su memoria. Aunque por otra parte, soy el único al que le parece un poco raro cada vez que sonríe o se ve exaltado y sorprendido?? No sé, como la mayor parte del tiempo se ve muy serio se me hace un poco raro cada vez que expresa emociones. Obviamente esto es mejor que un personaje totalmente inexpresivo pero vamos que a primera vista Muichiro parece el típico emo que no habla con nadie y solo suelta frases deprimentes o muy profundas y sin embargo es todo lo contrario a eso, ya que cuenta con mucha más personalidad de lo que parece. En fin, en resumen tanto Tokito como Mitsuri me parecieron personajazos 殺, ojalá vuelvan a salir en la siguiente temporada.

El humor sigue manteniendo el nivel, ya sean durante los propios capítulos o en la sección de los "Secretos de la era Taisho". Sigue siendo tan abundante que la serie se torna un poco infantil por momentos, pero por lo menos es gracioso y sigue sin estropear los momentos más turbios y serios. De hecho ya que lo comento algunos de los momentos que más me suelen hacer gracia es cuando a los personajes se les ponen los ojos como pequeños puntilllos, y digo esto porque lo hacen bastante, especialmente Tanjiro y Nezuko '_' Ah por cierto hablando de los secretos de la era Taisho pues no lo comenté hasta ahora pero creo que son una forma divertida de cerrar cada capítulo. Son como pequeños sketches protagonizado por los personajes totalmente fuera de la historia donde los puedes ver interactuar de forma más despreocupada. Así aunque el capítulo termine y tengas que esperar una semana entera para ver el siguiente por lo menos consiguen que te vayas con una sonrisa hasta que nos volvamos a ver.

Contrario al humor con la animación tuvimos una cierta desmejora. Más precisamente hablando de esos... "Peces Mutantes" de Gyokko (o lo que chucha sean) que generaron muchas críticas. Vi que mucha gente decía que esto no era para tanto y la verdad me gustaría decir lo mismo, primero porque no aparecen demasiado y segundo porque no es ni la primera vez que usan animación CGI en la serie. Pero la verdad es que no, a mi humilde punto pienso que esas críticas han sido justificadísimas, porque luego de ver peleas tan IMPRESIONANTES y escenarios muy bien animados para que ahora nos salgan con eso, no me van a negar que se siente como un bajón de calidad. Es que en serio qué carajos son esas cosas?? Parece que estoy viendo una película live action con un personaje animado de PlayStation pero con los gráficos a medio terminar. Todo el mundo diciendo que la animación de Dragon Ball Super Hero es pésima pero es que esto...

Si hay un anime que es un total éxito en la actualidad, es Demon Slayer. Y si encima de ser un éxito, le sumamos la acertada decisión de que el final del anime consistía en una saga de películas y no algo que se ve en streaming, las expectativas estaban a la orden de todos. Como bien saben los que siguen el anime, esta película se centra en la batalla dentro del Castillo Infinito, con los Pilares, los cazademonios normales y los aprendices, matando a todo lo que se le cruza (Lunas Crecientes incluidas) mientras buscan a Muzan. Mientras, conoceremos el pasado de algunos personajes de ambos bandos.

La película se ve brutal, y no solo me refiero a las escenas de pelea (lo más sabroso de todo), sino a la estética en general. El diseño del dichoso Castillo rinde bastante, siendo una mezcla de laberinto y a la vez, arena móvil de videojuego; un deleite para los que son de dicho nicho. Aparte que, por momentos, la animación pareciera ser imágenes reales, más que otra cosa.

Quizás pueda sonar un poco fanboy, pero esta película es lo que todo seguidor de la saga quería ver. No solo porque amplía la historia y no es un “hagamos una peli que no sabemos si es canon, solo para robar”. En ese sentido, Demon Slayer hace lo correcto, y aparte dando de las mejores peleas que vamos a ver en el 2025. Demon Slayer: Castillo Infinito va directo a lo mejor del año. Con las dos grandes pegas de estirarse en su tramo final, y dejar afuera al público nuevo, nada de eso puede opacar todo lo bueno que ofrece. Desde su estreno en Japón el pasado mes de julio, 'Kimetsu no Yaiba: La fortaleza infinita' no ha parado de recibir halagos y buenas críticas por parte de los afortunados que han podido ver el largometraje antes de su llegada a cines de todo el mundo. A pesar de que 'La fortaleza infinita' ha hecho especial ruido en medios y redes debido a la increíble masa de recaudación que está logrando exclusivamente en el mercado asiático, cosechando más de 200 millones de dólares en Japón y ascendiendo a los 300 millones si contamos otros territorios como Taiwán y Cora, la grandeza de esta producción de Sony, Ufotable y Aniplex no reside en lo atractiva que resulta su animación y su impoluto diseño artístico; sino en el gesto que ha hecho 'Kimetsu no Yaiba' por consagrar el anime como uno de los pilares imprescindibles del entretenimiento y cultura audiovisual de nuestro tiempo. 'Tren infinito', la anterior película de la serie, ya marcó un antes y un después en la industria, posicionado a la animación japonesa a la altura de Marvel y las grandes superproducciones del Hollywood más palomitero. Pero lo que ha logrado hasta ahora 'La fortaleza infinita' no tiene parangón. Ufotable ha hecho vibrar a países enteros, como la India, obligando a los cines a reestructurar su estrategia de estrenos para poder atender la necesidad del público de vivir esta experiencia cinematográfica, que no tiene nada que envidiar a James Cameron o hermanos Russo en cuanto a fenómeno de masas. Más allá de su tremenda calidad visual y su emotiva narrativa, sobrepasada en ocasiones por la ingente cantidad de flashbacks y viajes al pasado para ahondar en la introspección de determinados personajes, 'Kimetsu no Yaiba' se ha alzado como la equivalente a 'Vengadores: Infinity War' y 'Vengadores: Endgame', erigiendo a su alrededor un acontecimiento histórico que dejará huella en los anales del anime. Y lo mejor de todo, es que 'La fortaleza infinita' es solamente una mera introducción de lo que realmente está por llegar en esta recta final de 'Kimetsu no Yaiba'.

La historia nos sitúa justo después de la cuarta temporada, tras el arco del entrenamiento de los Pilares, con los cazademonios más experimentados teniendo que lidiar con las feroces hordas de monstruos de Muzan Kibutsuji en la fortaleza que da nombre a la película. Al ser una primera parte, Haruo Sotozaki y Koyoharu Gotōge sacrifican a parte del elenco protagonista para centrarse solamente en un reducido grupo de personajes y cómo estos hacen frente a las Lunas Superiores y todo tipo de demonios para sobrevivir a la mayor amenaza que jamás han experimentado. En ese sentido, sí es cierto que se echan en falta ciertos principales -y secundarios- que sobre todo en los últimos compases del anime aportaron mucha vida a la historia. Pero esa ausencia permite que 'La fortaleza infinita' pueda centrarse sin barreras en la exploración del pasado de algunos de los personajes más queridos de este universo -y realmente se agradece, sobre todo por Akaza-. Aunque narrativamente no sea un relato perfecto, por esa constante ruptura del ritmo que no permite que la trama principal avance demasiado, en cada uno de sus apartados visuales 'Kimetsu no Yaiba: La fortaleza infinita' logra un sobresaliente: desde los efectos de polvo y la iluminación, hasta la destrucción de elementos y la inmensa paleta de colores que baña cada fragmento de la película demuestran que estamos ante una obra difícil de alcanzar. Aun es pronto para este tipo de conclusiones, pero todo apunta a que la trilogía final de 'Kimetsu no Yaiba' va a ir creciendo y sumando sin parar con cada película que se estrene en cines. El espectáculo no ha hecho más que comenzar, y esta primera parte es justo lo que esperábamos y más.

No es solo una película, es un evento. Lo curioso es que uno de los principales motivos para ir a ver ‘La fortaleza infinita’ no está en la pantalla, sino en los asientos. Las películas de animes de este calibre no son solo una proyección y una serie de pases. Son eventos a rebosar de gente que desborda ilusión ya desde la entrada, en la que resulta imposible no cruzarse con alguien vestido con el kimono de Tanjiro. Y aunque muchas veces no cabe un alfiler en la sala, se guarda un silencio y un respeto que hoy día ya no encuentras en la experiencia de cine estándar. Aquí no hay conversaciones ni comentarios del director de fondo, sino el cálido eco de las risas y emociones de los espectadores. Es un recuerdo de que el cine se inventó para vivir historias en comunidad y no en la soledad de nuestros salones. Hace algunos años, ir a un película de Marvel (como ‘Endgame’ o ‘Infinity War’) tenía algo de este componente social. Ahora esa pasión y buen ambiente han sido heredados por ‘Kimetsu no Yaiba’ y sus coetáneas. Merece la pena vivirlo y, dado lo difícil que es verlas por aquí, apoyarlo.

Centrándonos ya en la cinta, este 2025 no hay ni habrá una película de animación tradicional con mejor factura técnica. Parte de la popularidad de animes como ‘Shingeki no Kyojin’ y ‘Kimetsu no Yaiba’ se debe a su apartado audiovisual, tan soberbio que es capaz de derribar los prejuicios de aquellos reacios a cualquier producto nipón. Seguro que sabéis de alguien que renegaba de ver anime y acabó enganchado a uno de esos dos. Pues bien, si ya era impresionante antes, imaginad el nivel alcanzado cuando os decimos que la obra de Gotōge nunca había lucido mejor. Vistosa como ella sola, las escenas de acción de la película son memorables, con mención especial como siempre para los poderes y efectos de las armas. Un espectáculo de principio a fin.

La película se compone de tres peleas (Shinobu contra Doma, Zenitsu frente a Kaigaku y Tanjiro y Giyu versus Akaza) y los tres villanos son tan buenos que uno no puede apartar la mirada de ellos. Qué personalidad y qué puesta en escena. Tan diferentes, tan intimidantes. Generan genuina fascinación. La coreografía de los combates, las continuinas sorpresas bajo la manga y la carga emocional llevan en volandas a la película, en la que también hay muertes inesperadas y un flashback para la historia del medio. ‘La fortaleza infinita’ es mucho más dramática y tensa que el resto de la serie.

Donde sí que tenemos algún que otro reparo es en la estructura. Los combates son largos y no se mezclan entre sí para dinamizar la narración. Van uno tras otro y siguen el mismo esquema de principio a fin. Es un tanto repetitivo y uno llega agotado a la recta final y al decimoquinto flashback de media hora para empatizar con el malo y/o tocarnos la patata. Dejan espacio para poquito más. Hay bastantes personajes opacados y sin tiempo. Pocos avances en el curso general de los acontecimientos. El material adaptado es el que es, está claro, pero se prestaba a algunos retoques y cambios de ritmo.

'Kimetsu no Yaiba: La fortaleza infinita' es más que una película. Es el comienzo de una trilogía de eventos que dentro de unos años recordaremos como algo tan especial e irrepetible como los estrenos de ‘Evangelion’. Al mismo tiempo es uno de los mayores despliegues visuales de lo que va de año en cuanto a animación se refiere y un regalo para los fans, a quienes brinda algunos de los mejores momentos, combates y flashbacks de toda la serie. Incluso las pocas pegas que se le pueden poner, la mayoría de ritmo y estructura, vienen provocadas por lo larga que se nos hará la espera hasta 2027, cuando salga su secuela.

tags: #kimetsu #no #yaiba #valoracion