El destino a menudo teje hilos sorprendentes, uniendo a personas de mundos aparentemente opuestos. En el vasto y peligroso mar de One Piece, donde las batallas son tan comunes como las puestas de sol, un encuentro entre Charlotte Katakuri, el comandante dulce de los Piratas de Big Mom, y Monkey D. Luffy, el capitán de los Sombreros de Paja, se convierte en el epicentro de una narrativa que va más allá de los enfrentamientos habituales.
La historia comienza con una profunda preocupación. Katakuri, sintiendo que algo le había sucedido a su madre, Big Mom, decide emprender un viaje a Wano junto a su hermana Brulee. Su objetivo es confirmar la muerte de su madre y, al mismo tiempo, saciar un deseo personal: volver a ver a Monkey D. Luffy. La partida de Big Mom significaba que Luffy ya no tendría motivos para regresar a Whole Cake Island, un pensamiento que llenaba de tristeza a Katakuri, y la razón era simple: sentía una profunda atracción por el joven pirata. El alivio llegó cuando, al preguntarle a Luffy si regresaría, obtuvo una respuesta afirmativa, pero ahora debía actuar con rapidez para no perder la oportunidad de verlo de nuevo.

Al aproximarse al territorio de Kaido, Katakuri divisó el barco de Luffy. Con la ayuda de Brulee y su habilidad para viajar a través del Mundo Espejo, se infiltraron directamente en la nave pirata. Afortunadamente, no tardaron en encontrar un espejo que los transportó a un camarote, aparentemente el de los hombres. Al emerger del Mundo Espejo, se encontraron cara a cara con Luffy y su tripulación. En un acto de precaución y para evitar un conflicto inmediato, Katakuri decidió salir primero, atrayendo la atención de todos. Para su sorpresa, Luffy reaccionó con una risa contagiosa y lo abrazó, desequilibrando ligeramente a Katakuri debido a la inesperada fuerza del joven capitán.
"Shishishishi, mochi, ¿qué haces aquí?", exclamó Luffy, visiblemente contento.
Katakuri respondió: "Bueno, quería ver si te encontrabas bien. Brulee y yo nos dimos cuenta de que nuestra madre había muerto."
Brulee saludó: "Hola, Mugiwara."
Luffy, con su habitual entusiasmo, presentó a sus invitados a su tripulación: "Rama, shishishishi, hola. Chicos, ellos son nuestros invitados, cuiden bien de ellos. Mochi y yo nos enfrentamos en Whole Cake, pero es muy bueno."
Katakuri añadió: "Espero que no causemos problemas."
Luffy, con una sonrisa, aseguró: "Claro que no. Tú no nos darías problemas, shishishishi. Sanji, prepara donas por favor, son las favoritas de mochi."
Sanji respondió: "Sí, ahora voy."
Zoro, con su habitual escepticismo, preguntó: "¿Estás seguro, Luffy?"
Luffy, sin dudarlo, afirmó: "Claro que sí, incluso si él quiere, puede unirse a nuestra tripulación, shishishishi."
Sin embargo, la tranquilidad de Brulee se vio interrumpida por la preocupación por su hermano: "¿Onii-chan, qué piensas? Deben salir cuanto antes de aquel reino antes de que Big Mom acabase con ellos."

La narrativa toma un giro hacia el pasado, recordando un enfrentamiento previo. "Y no contaban con su capitán porque se estaba enfrentando al comandante sweet, Charlotte Katakuri. Ambos se encontraban en el Mundo Espejo de Brûlée teniendo una batalla intensa. Luffy no se rendía tan fácilmente. Intentaba comprender los movimientos de aquel hombre, pero siempre lo perfecciona. Sus técnicas no servían, él lo hacía mejor. Esto a Mugiwara le estaba molestando. Ya estaba acostumbrado a enfrentarse a enemigos tan poderosos como él, pero Katakuri no era un simple humano. Es un súper humano como bien dijo Brûlée en su momento. La goma no era capaz de derrotar al mochi. Es un hombre perfecto para cualquiera."
Katakuri, con determinación, pensaba: "Katakuri tiene claro una cosa, no iba a perder ante un novato como Luffy, quien se ha atrevido a entrar en el Nuevo Mundo para enfrentarse a mamá. Y da gracias a que Len no esté presente porque sabe que la chica interferiría y no era el buen momento. Ella estaba embarazada y debe protegerla a toda costa."
La paciencia de Katakuri se agotó, y utilizando la habilidad de despertar de su Akuma no Mi, logró enterrar vivo a Luffy. Creyendo haber finalizado el combate, consultó su reloj, notando que habían pasado cuarenta minutos, la hora de la merienda. Esta demora lo irritó, y convocó de inmediato a los chefs. Al aparecer, estos le dieron la mala noticia de que el té se había enfriado. Sin embargo, esto no le molestó. Con su habilidad de mochi, creó una casa para cubrir el carro y se dirigió hacia ella, su altar personal y un lugar prohibido para intrusos. Quien molestara a Katakuri sería hombre muerto.
El comandante entró, despreocupándose del exterior y bajándose ligeramente la bufanda para comer tranquilo. Sin embargo, sus ojos se agrandaron al ver a Len, a quien nunca esperó encontrar allí. -"¡Len, ¿qué haces aquí?!", exclamó.
-"¡Te quería dar una sorpresa, mi amor!", gritó ella con los brazos alzados. -"Es que estabas tardando mucho", dijo, juntando los dedos a modo de puchero.

Katakuri suspiró, rascándose la nuca, y se acercó a ella. ¿Cómo podía negarse a tal petición? Era su esposa y se veía tan tierna. Se sentó en el suelo, sintiendo el tacto frío, y atrajo a Len a sus brazos, dándole un pequeño beso en los labios. Ella ronroneó al notar sus caricias. Habían pasado horas desde la última vez que estuvieron juntos, pero para ambos fue una eternidad. La separación los consumía, pero saber que el otro estaba bien les daba consuelo.
Katakuri cogió un donut y lo usó como almohada, apoyando la cabeza en él, mientras Len acariciaba su rostro. Deseaba que él dejara a un lado el miedo y que todos lo miraran como ella lo hacía. Len se sentía como una adolescente enamorada del hombre perfecto y haría cualquier cosa para cuidarlo, incluso alimentarlo. Le ofrecía dulces que a él le encantaban, y él los devoraba sin dudar.
Donuts, su esposa, ¿qué más necesitaba para ser feliz? Por supuesto, pensaba en los pequeños que aún estaban en desarrollo, deseando tenerlos en brazos. Pero por ahora, se conformaba con lo que tenía. La mano de Len mimaba su cabeza mientras él disfrutaba de la comida, sonriendo y besando su frente, recibiendo gruñidos de satisfacción. Incluso se acercó a su barbilla para limpiar los restos con la lengua.
Se veían felices, disfrutando de aquel momento íntimo. Él canturreaba y comía, mientras ella le brindaba todo su amor. De repente, todo se desvaneció cuando el techo se rompió, revelando a Luffy en su Third Gear, imbuido por su Haki. Para Katakuri, todo ocurrió a cámara lenta. Su rostro reflejaba terror. Trago saliva, y sus ojos pasaron de la ternura de un hombre enamorado a la furia de un demonio descontrolado.
-"¡Me has visto comer!"
Ocultó su rostro con la bufanda nuevamente, y un aura maligna se apoderó de él. Los chefs, presenciando el rostro de Katakuri, sintieron un temor genuino y comenzaron a correr. Sin embargo, se congelaron al sentir su peligrosa cercanía. La rabia lo consumía, transformándolo en un verdadero demonio. Sus ojos brillaban con intención asesina. Los chefs suplicaban clemencia, asegurando que no habían visto nada y que no dirían nada a nadie. Katakuri, cegado por la ira, blandía su tridente.
Luffy observaba con expectación lo que estaba a punto de suceder. Sin embargo, al estar distraído, recibió un golpe de alguien que lo obligó a volar varios kilómetros, chocando contra las paredes que decoraban aquel mundo. Katakuri se detuvo en seco al escuchar el impacto, y los chefs se quedaron boquiabiertos. Luffy emergió de los escombros, quejándose de dolor, y miró fijamente al causante de todo aquello. Tragó saliva al ver a un verdadero demonio, peor que Nami.
-"¡¿Cómo se te ocurre interrumpir nuestro santuario?!", gritó Len, furiosa. -"¡¿Sabes cuántas horas estuve esperando para volver a ver a mi esposo?!", apretó los dientes con rabia mientras se acercaba a Mugiwara. -"¡Era nuestro momento más íntimo y tú interrumpes! ¡Y encima de mala educación! ¡¿Es que no te han enseñado modales, estúpido mono?!"
-"... Es peor que Nami cuando se enfada, es una bruja", comentó Luffy. Al escuchar esto, Len se enfureció aún más, golpeando el piso con el pie, provocando que todo temblara.
-"¡Repite eso y delante mía!"
-"¡Len-sama, no haga esfuerzo alguno! ¡Recuerde que está embarazada!", gritó uno de los chefs, intentando calmar la situación.
-"¡Ah! ¿Estás esperando un bebé?"
-"¡Claro que sí, idiota!"
-"Yo pensaba que estabas gorda."

Tensión. Los chefs se quedaron boquiabiertos, aún más que antes. Katakuri estaba impresionado por las palabras de Luffy. Len, por su parte, estaba petrificada ante las sinceras palabras del muchacho. ¿La veía gorda? ¿Eso significaba que Katakuri también? ¿Por eso se había rehusado a hacerle el amor hasta ayer? Apoyó las rodillas en el suelo, sintiendo que todo su orgullo se había desvanecido, y comenzó a llorar con fuerza. Recordando que estaba embarazada, su personalidad podía alterarse, como en ese momento.
El corazón de Katakuri se retorció al verla en ese estado. Corrió hacia ella, olvidándose de los chefs por el momento. Se puso a su altura, sosteniéndola. -"¡Katakuri, él lo ha dicho! ¡Me ve gorda! ¡Soy fea para tus ojos!"
-"No estás gorda, Len", intentó tranquilizarla con palabras. -"Eres la mujer más bella y con un vientre hermoso. No le hagas caso. No ha tenido la oportunidad de tenerte como esposa."
-"Prefiero la carne antes de tener a una bruja."
Eso colmó el vaso. Katakuri, con toda la rabia del mundo, estiró su brazo a modo de mochi, golpeando muy duro a Luffy, quien cayó al suelo por la paliza. Se llevó las manos a la cara, gritando de dolor. Ese puñetazo fue peor que los anteriores. Al levantarse, recibió una patada del comandante que lo hizo volar por los aires. Utilizó su habilidad para agarrarse a un espejo y observar la escena. Los ojos de Katakuri no mostraban la tranquilidad que deseaba, sino más bien la de un demonio enfurecido.
Parece que, además de que le vieran la cara, le había molestado mucho la forma en que Len lo había llamado. Ella estaba sensible emocionalmente y aquel desgraciado lo estaba estropeando. Ya se había olvidado de los chefs, quienes aprovecharon el momento para huir de allí cuanto antes, olvidándose de la situación con Len. Katakuri no iba a permitir que Mugiwara se burlara de ella. Sobre su cadáver.
Con rapidez, golpeaba a Luffy sin descanso, sin controlar toda su rabia consumida. El joven pirata, gracias a su Haki de Observación, pudo ver perfectamente el ataque de Katakuri. Lo esquivó y dio una patada en la mandíbula de este, provocando que se quedara quieto en su sitio. "No lo esquivó, ¿por qué?", Luffy no daba crédito a que haya golpeado a ese ser casi intocable. El comandante volvió a su sitio para golpearlo; sin embargo, la joven esquivó sin dificultad alguna, aun queriendo averiguar qué era lo que estaba pasando.
Varios esquives más y lo comprendió todo. Aquel hombre invencible para cualquiera siempre confiaba en su Haki de Observación, ya que veía el futuro antes de recibir o dar una paliza. Era su gran oportunidad, así que activó su Gear Four, atacando sin descanso al grandullón, quien solo podía defenderse. No tenía la mente tranquila. Su Haki no le estaba ayudando. Era la primera vez que alguien lo golpeaba de esa manera. ¿Cuánto tiempo hacía desde que le golpearon? Ni lo recordaba. Otro golpe y Katakuri estaba a punto de tocar el suelo con su espalda.
ONE PIECE "Luffy vs Katakuri: El Duelo que Redefinió el Límites del Haki"
Pero las palabras de su hermana Brulee resonaron en su cabeza. Realizó una especie de acrobacia, apoyando la cabeza en el suelo y, a modo de impulso, echó atrás todo su cuerpo, incorporándose. Sus ojos estuvieron cerrados por un momento y los volvió a abrir, recuperando la serenidad. Luffy se aproximaba y fue golpeando al hombre-mochi, pero ya todo acabó. Katakuri había vuelto a su estado de antes, donde todo su cuerpo se convertía en mochi, esquivando aquellos ataques que para él eran sencillos. Luffy estaba estático. Pensaba que ya había ganado y no fue así.
Iba a seguir atacando; sin embargo, otra persona golpeó su rostro, haciendo que Luffy volara por los aires. Todo su cuerpo impactó de lleno en las montañas que decoraban aquel mundo. Rebotaba una y otra vez, como un globo, y al alzar la mirada, se encontró de nuevo con Len. Y esta vez, su rostro reflejaba más que enfado.
-"¡No voy a consentir que golpees a Katakuri!" Unas marcas aparecieron en el cuerpo de ella y sus ojos emitieron aquel tono de color. Katakuri lo conocía. Ya lo había visto antes. La chica estaba entrando en ese estado demasiado poderoso.
Luffy estaba impresionado ante aquella transformación y no sabía si era bueno o malo. Len alzó sus puños, reuniendo energía a su alrededor, más bien, los trozos de piedra que dejaron rastro los chicos en su pelea. Ahora, aquellas marcas de luz se volvieron de color marrón, como la tierra misma, y estaba a punto de atacar.
-"¡Cavaré tu tumba aquí y ahora!"
Estaba a punto de realizar dicho ataque; sin embargo, cierta persona la detuvo utilizando su mochi, inmovilizándola. Len se dio cuenta de ello y empezó a moverse de su sitio.
-"¡Katakuri, suéltame!"
-"No dejaré que te hagas daño", dijo el hombre, poniéndose a su lado con toda la tranquilidad del mundo. -"Y que él te haga daño."
-"¡No voy a permitir que ese estúpido te golpee de nuevo!"
-"No lo hará. Nunca más."
Len se relajó al escuchar esa voz tan determinada en Katakuri. Era el hombre que conocía desde hacía mucho tiempo. Un hombre que no temía nada y no se rendía ante nada. La joven volvió a su estado normal, observando con detenimiento aquella batalla de titanes entre ambos contrincantes. Un joven con el deseo de convertirse en el Rey de los Piratas y el otro en proteger a su familia a toda costa. Y no se refería a la familia Charlotte, sino a su verdadera familia: Len y sus pequeños.
La batalla era intensa. No sabía cuántas horas habían pasado. Pero aquel chico no se rendía. Cada vez que miraba a Katakuri, veía ilusión en sus ojos. Como si hubiera encontrado a un adversario admirable. Ni siquiera con ella tenía esa mirada. Claro, nunca le había visto enfrentarse a otros enemigos en esos seis meses. Pero esos ojos lo demostraban. Un hombre que esperaba a un contrincante como Mugiwara.
Es por ello que no se había metido más en la pelea. Era una batalla de dos hombres con un objetivo bien claro. Cada vez que Katakuri golpeaba a Luffy, este se levantaba con más fuerza que nunca. Ese chico le recordaba a ella cuando era una niña. Se enfrentó a cientos de niños y cientos de hombres más fuertes que ella, y se levantaba una y otra vez con el pensamiento bien claro de no rendirse. ¿Y si ese chico estaba demostrando que no le importaba el aspecto físico de Katakuri? No tuvo miedo al verlo.
Sintió esperanzas en aquel chico que no paraba de intentar golpear a su esposo, pero él siempre daba un paso por delante. Estaba a punto de realizar un ataque mortífero con su tridente, pero Luffy resbaló, recibiendo aquel ataque aterrador. Len se sorprendió ante eso. Aquel se había salvado en varias ocasiones, pero esta vez no fue así. ¿Qué le había pasado? Y no era la única; Katakuri no daba crédito a lo que estaba viendo. Recibió un gran ataque y pudo esquivarlo fácilmente. Algo no le cuadraba.
Luffy se levantó nuevamente con esa gran herida abierta para atacar a Katakuri; sin embargo, cayó de lado, y la pareja observó cómo una especie de aguja pasaba al lado del rostro de Mugiwara. La chica intentaba averiguar qué era eso, y Katakuri miró de reojo al lugar de donde salió disparada aquella especie de aguja. Conocía ese ataque. Lo conocía perfectamente. Ya esto sucedió antes y con Len. Podía escuchar unas risas provenientes de aquel montículo. No podía creer que ella estuviera aquí dando la lata.
Luffy había caído, pero volvió a levantarse, aún dolorido. Necesitaba descansar y lo había hecho. Miraba a Katakuri, quien estaba distraído, aunque sus ojos demostraban desaprobación. ¿Qué ocurría? Katakuri sostuvo de nuevo su tridente y llamó a la responsable: -"¡Flampe!"
Len miró en la dirección en la que miraba Katakuri, y allí estaba la hermana pequeña de él, saliendo de su escondite al escuchar que su hermano mayor la llamaba. Y no era la única; muchos fans salían despavoridos, como si quisieran llamar la atención. "¿Ella provocó esto?", ahora entendía la mirada de su esposo. Y ella estaba de acuerdo. Esa cría se había entrometido en su pelea.
El grandullón se fue acercando hacia ella, y Flampe tenía el pensamiento de que su querido hermano la iba a felicitar por su gran labor. Sin embargo, todos no se esperaban aquel acto de Katakuri. Aquel hombre que todos respetaban y veneraban clavó su propio tridente en la esquina de su estómago, lugar donde hirió a Luffy. Mugiwara no daba crédito a lo que vio. Unas cuantas gotas de sangre cayeron en el rostro de Flampe, quien tampoco creía lo que acababa de ocurrir. Len fue la única en comprender por qué lo hizo.
-"¿Por qué? ¿Por qué lo has hecho?"
En mucho tiempo, Katakuri no había tenido esta sensación que lo estaba matando. Aquella herida era demasiado grande que no pudo evitar soltar su tridente. Miró sin miedo a su hermana pequeña y, con toda la determinación del mundo, agarró su bufanda y la fue deshaciendo lentamente. Los piratas y Flampe pusieron cara de horror al ver lo que estaban viendo.
-"No te atrevas..."
El verdadero rostro de Katakuri. Un verdadero monstruo a ojos de cualquiera.
-"¡A dar apoyo indeseado en un duelo entre hombres!"
-"¡No te me acerques! ¡No me toques! ¡Monstruo!" -Flampe corrió hacia atrás, dándose de lleno en el montículo. -"¡Si te vas a burlarte de ese idiota, pues te burlarás de mí también!"
Los piratas veían con horror el rostro del comandante sweet, a quien ya le daba igual todo. No iba a permitir que unos indeseables le ayudaran en una pelea de hombres. Luffy era su contrincante y de nadie más. En cambio, Flampe veía con horror esa escena. Su hermano mayor preferido no era del todo bello. Era un monstruo. Eso la hizo rabiar un montón.
-"¡Qué lamentable!", gritó Flampe. -"¿Qué estás tratando de lograr al perforar tu propio estómago? ¡Alguien como tú no puede ser mi hermano Katakuri! ¡Tu b..."
-"Hola, estoy hablando con la navegante de los Mugiwara, la hermosa Nami, a la orden", habló Cracker contento. -"Necesito que..." -no pudo seguir hablando, ya que Nami lo interrumpió. -"¿Disculpe, pero con quién estoy hablando?" -la voz le parecía familiar, pero no sabía de dónde.
-"Con Charlotte Cracker", después de decir eso, fue cortado.
-"¡Pero qué demonios!"
No lo podía creer. ¿Cómo un Charlotte sabía su número de Den Den Mushi? Así que, cuando dijo el nombre, lo cortó en seguida y se fue corriendo hacia la parte de la cubierta del barco. -"Chicos, tenemos un gran problema", comunicó Nami agitada.
-"¿Qué hizo Luffy esta vez?", hablaron al unísono todos los Mugiwara, mientras se reunían en el centro del barco.
-"Oigan, esta vez no hice nada", respondió Luffy con un puchero.
-"Tranquilo, Luffy. Esta vez no fuiste tú, y para los demás, lo que pasó fue que un Charlotte nos acaba de llamar", dijo, temblando.
-"¡¿Qué?!", gritó Usopp, temblando.
-"¿Pero cómo un Charlotte sabe nuestro número?", preguntó Robin.
-"¿Estás segura, bruja?", dijo Zoro, somnoliento.
-"¡Maldito cabeza de musgo, cómo te atreves a insultar a Nami-chwan!", dijo Sanji, dándole una patada a Zoro, que la esquivó, comenzando otra vez una pelea.
-"Estoy segura de que si era un Charlotte, y Zoro, me llamas otra vez bruja y tu deuda se triplica, además, dejen de estar peleando", les dio un golpe en la cabeza a los dos. -"Que esto es serio."
-"Pero, ¿qué quieren?", tartamudeó Usopp por el miedo.
-"No tengo la menor idea."
-"¿Cómo no lo sabes, Nami?", preguntó Jimbe, al lado de Robin.
-"Enseguida que me dijo su nombre lo corté, no quiero hablar con ninguno de esos monstruos."
-"Es posible que vengan por nosotros a matarnos por no contestar o quieran venganza por lo que pasó en Wano", habló Robin, pensativa.
-"No digas esas cosas, Robin / mi amor", hablaron Chopper, Usopp y Nami por lo dicho de la alfa.
El pequeño omega pelinegro está confundido. ¿Acaso uno de esos Charlotte amenazó a Nami? ¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido.
-"Maldición, me colgó", habló irritado el hombre galleta. -"Hermano Cracker, tenemos un problema", apareció Pudding, preocupada.
-"¿Ahora qué pasó?"
-"El hermano Katakuri desapareció", respondió.
Cracker está seguro de que después de esto tendrá unas buenas vacaciones junto al resto de sus hermanos. Quién diría que cuidar a su hermano el perfecto sería tan difícil, pues él no. También le gustaría saber por qué su hermano se convirtió en un bebé. Solo estaba acompañando a ver por los espejos a aquel omega que venció a su hermano y lo enamoró con una pelea. Él ni siquiera quería estar ahí, pero su hermano le ordenó hacer galletas, ya que vio al pequeño pelinegro comer galletas. ¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido.
Desde hace unos días, la familia Charlotte se encuentra planeando un ataque, según los marines. Su flota de más de 1000 hombres fueron llamadas para custodiar el castillo donde viven, pero nadie sabe la razón verdadera.
Algunos dicen que están planeando un ataque, otros dicen que están a punto de nombrar a un nuevo capitán. Pero si era la segunda opción, ¿qué pasaría con Katakuri, el actual capitán? Cada una de las teorías estarían alejadas de la realidad.
-"¡Por favor, haz algo para que se calle!", gritó cansado Oven, rogando a Perospero que calmara al niño de tres años que lloraba como si no hubiera un mañana.
-"Ya le conté una historia e intenté dar donas, pero las rechazó, ¡qué más quieres de mí!", con ojeras.
Y hacia cada hermano y hermana intentaba calmar al infante, soltando feromonas que enseguida desaparecieron a causa del niño.
-"Quién diría que Katakuri-niichan lloraba tanto de pequeño", bromeó Pudding al ver cómo sus hermanos se volvían locos. -"En realidad, Katakuri casi nunca lloraba de niño", comentó Oven, -"por eso me pregunto ¡chingados por qué está llorando mucho!"
-"¡Que alguien, por el amor de Oda y Nika, traiga un maldito cartel de Mugiwara para que se calle, carajo!", gritó irritado Daifuku.
-"¡¡Ya le dimos un cartel, pero sigue llorando!!", respondió Oven.
Al escuchar esto, los hermanos Charlotte se asustaron. El cartel de Mugiwara era lo único que hacía callar al bebé. Varios de ellos comenzaron a llorar junto al infante.
-"Ya no soporto más", declaró Brulee, cansada. -"No hemos dormido durante días."
-"Me van a odiar por esto, y yo mismo me voy a odiar", habló Cracker, para después sacar un Den Den Mushi y marcar un número.
-"No me digas que estás...", analizó Custard, esperando que no fuera lo que estaba pensando.
-"Lamentablemente sí", esperando que contesten. -"Si no quiere el cartel, entonces traeremos al real."
-"Yyyy, ¿cómo sabes el número de Mugiwara?", preguntaron varios hermanos y hermanas.
-"No importa cómo conseguí el número de ese imbécil, lo que sí importa es que se call-" Cracker tuvo que esquivar una espada que quedó anclada a la pared. ¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido.
Es un día normal para los Sombreros de Paja. Se puede apreciar a Zoro y Sanji peleando, Chopper jugando con Usopp y Luffy, Nami haciendo sus mapas, Brook componiendo música, Robin leyendo, Franky haciendo mejoras al barco, Jimbe dirigiendo el Sunny. Todo eso pasa en la cubierta del barco. Hasta que el Den Den Mushi comienza a sonar.
-"Yo voy", dice Nami, parándose para ir adentro del barco a contestar. Pero está algo confundida, ya que no eran muchos los que sabían el número personal del Sunny. Incluso puede contar con una sola mano a las personas, entre ellos los hermanos de Luffy, su abuelo loco.
