Makoto Shinkai: Un Viaje a Través de Sus Obras y Frases Emblemáticas

Makoto Shinkai, creador de Your Name (Kimi no na wa, 2016), la película de animación más comercial de la historia de su país, desbancando dieciséis años después a El viaje de Chihiro (Hayao Miyazaki, 2001), es cualquier cosa menos un advenedizo. Llevaba mucho tiempo presentando sus credenciales, escalando peldaños, rindiendo homenaje a sus mayores pero sin demostrar ninguna pleitesía interesada.

Hace ya bastantes años que nos interesamos por los trabajos de un director japonés, después de ver un pequeño cortometraje de cinco minutos en blanco y negro llamado ‘Kanojo to kanojo no neko‘ (Ella y su gato) donde ya intuíamos que este director era diferente, que su forma de tratar y de contar las historias era distinta a otros que ya habíamos visto…y no estábamos equivocados.

She and Her Cat (Kanojo to Kanojo no Neko, 1999) era ya una temprana obra maestra. Realizada con apenas 25 años, lograba contar en cinco partes y menos de cinco minutos la historia de una japonesa solitaria desde el interesado -pero enamoradizo- punto de vista de su gato. Vida interior, el goteo de la lluvia y la búsqueda de esa emoción de las pequeñas cosas. No hay trampa ni cartón: Shinkai quiere emocionar. Y está seguro de poder hacerte llorar en un tiempo récord.

Con una duración similar pero rodada 14 años después, Someone’s Gaze (Dareka no Manazashi, 2013) podría ser otro día cualquiera en la vida de nuestra anterior protagonista. Camino ahora del trabajo, manteniendo una relación aparentemente distante -pero emotiva, sí, muy emotiva- con su padre. También hay gatos y esa sensación de elegía, de vida pasada contada en tiempo presente.

El cine de Makoto Shinkai ha evolucionado de lo particular a lo general, del micromundo cerrado de sus heroínas tristes al megaespectáculo con banda sonora con la que desgañitarse a coro en tu karaoke favorito. De un intimismo ensimismado a un panteísmo épico. De la depresión en ciernes a la revelación que justifica toda una existencia.

El Jardín de las Palabras: Un Refugio Bajo la Lluvia

‘El jardín de las palabras‘ (言の葉の庭) es una fantástica película que nos devuelve al Makoto Shinkai más intimista, a ese Shinkai que tanto nos gusta y que nos deja sin palabras cada vez que vemos una obra suya.

Takao Akizuki es un joven estudiante de 15 años muy maduro para su edad. De mayor quiere ser zapatero, porque disfruta diseñando y haciendo zapatos. Yukino es una chica de 27 años cuyo pasado parece estar cambiádole el futuro.

Nos encontramos en el mes de Junio, la época de lluvias en la ciudad de Kanto y ambos coinciden bajo el mirador de un fantástico parque. Ella parece no tener responsabilidades, ha dejado de ir a su trabajo y se pasa las mañanas leyendo, bebiendo alcohol y tomando chocolate. Entre ambos surge inmediatamente una estrecha relación que se irá afianzando con el transcurrir de los días, donde ambos intentan mejorar, ayudándose el uno al otro a abandonar la soledad y a emprender un nuevo caminar. Ese encuentro fortuito cambiará sus formas de pensar y les hará crecer pero, ¿Qué pasará cuando se acaben los días de lluvia?

Su manifiesto fundacional llevó por título Other Worlds (Tooi Sekai, 1997). Había vagones de metro -¡por supuesto!-, música de Erik Satie que pretendía dictar sentimientos y dos personajes que parecían estar solos en el mundo. En 90 segundos.

Con una duración creciente de 25, 60 y 90 minutos, para terminar eclosionando en la hora y tres cuartos de Your Name. Empezamos con Voces de una estrella distante (Hoshi no Koe, 2002), en la que Makoto Shinkai ya perfiló lo sagrado del vínculo. Una heroína embarcada en su propio juego de Ender, a ocho años luz del que debería de haber sido su inseparable compañero de instituto. Miembro selecto de un ejército enviado por la ONU para luchar contra un enemigo escurridizo (¿real, siquiera?). Sí, los enfrentamientos al más puro estilo Evangelion se suceden y visitamos por primera vez Agartha, situada para la ocasión en el centro de ninguna parte.

The Place Promised in Our Early Days (Kumo no Mukō, Yakusoku no Basho 2004) le añadía dificultad a la ecuación, convirtiendo el binomio habitual en un triángulo amoroso entre un par de cerebritos con ganas de volar y una bella durmiente cuyo despertar puede, ahí es nada, acabar con el mundo. Había universos coexistiendo -no muy armónicamente-, los ecos de una guerra que dividió Japón a la altura del paralelo 42 y una torre de Babel que se perdía en los cielos. Y había, sobretodo, una promesa. Una promesa que no se podía romper, sin teoría de la relatividad que valiese.

Cinco centímetros por segundo (Byōsoku Go Senchimētoru, 2007) estaba formada por tres instantes suspendidos en el tiempo, fatalmente marcados por el desencuentro. Un viaje en tren bajo una fuerte nevada, una promesa de amor antes de ser abducidos por la vida adulta. ¿Fulgores excesivos, romanticismo histérico? No, Takaki sólo quería despedirse como es debido de Akari. Pero una inclemencia meteorológica conspiró para que eso no ocurriese. El vínculo interrumpido se traduce en una vida sin objetivos. Takaki se nos obsesiona entonces por las estrellas, que en esta mitología adolescente equivale a estar todavía buscando, a no poder olvidar. No quiere tanto ser cosmonauta como alejarse lo máximo posible de una tierra que le duele.

Viaje a Agartha (Hoshi o ou kodomo, 2011), su tercer largometraje, tenía algo de aventura a lo Jean Cocteau, de Orfeo Negro tan ilusionado como desesperado. Una huérfana con una radio capaz de sintonizar el otro lado del cristal y un falso profesor que quiere arrebatarle su mujer a la muerte. ¿Cabe pareja más desesperada? El descenso al submundo funcionaba como respuesta especular a El castillo en el cielo (Hayao Miyazaki, 1986). Reflejo en un lago y reencuentro con otra civilización antigua, con los últimos guardianes de la laguna Estigia.

En el apartado meramente visual, Shinkai rozó la gloria con El jardín de las palabras (Koto no ha no niwa, 2014), un mediometraje que elevaba la animación a nuevas cotas de perfección jamás vistas. Su pasión por el detalle era lo que hacía trascender esta historia pequeña, genuina obra de cámara alrededor de los encuentros furtivos entre un estudiante campanero y una profesora desmoralizada. El primero únicamente quería hacer lo que mejor se le daba (zapatos, sí, ¿qué pasa?). La segunda, en pleno control de daños en lo que a su vida sentimental se refería, se contentaba con encontrar un refugio bajo la lluvia. Un parque, diversas casualidades, un sentimiento latente.

Shinkai no necesita mucho más: todo japonés adulto conoce esa sensación de vértigo, de fracaso en el éxito que prologa el abandono de la demencial enseñanza secundaria y el ingreso en la universidad elegida.

Los cuatro anuncios que hasta ahora ha filmado Makoto también son redondas incursiones en la épica del esfuerzo. Bosphorus Tunnel (Bosuporasu kaikyō ton’neru, 2011), Sri Lanka highway (Suriranka kōzokudōro, 2013) y Vietnam Noi Bai Airport (Betonamu noibai kūkō, 2014) fueron spots para Taisei Corporation, una empresa especializada en obras civiles faraónicas con casi 150 años de historia. Épica para anunciar sus proyectos más ambiciosos: el túnel bajo el Bósforo que conectará Europa y Asia, la primera autopista de Sri Lanka o un nuevo aeropuerto en Vietnam. Para Z-Kai (una especie de CCC a la japonesa, promotora de cursos por correspondencia preparatorios para la Universidad) se marcó Cross Road (Kurosu Rodo, 2014), una loa al esfuerzo individual recompensado en esta ocasión, además, con un encuentro triunfal ella-él (pisotón incluido).

«I love her face when she smiles. But it could be that her smile is a lie that she uses to hide her clenched teeth. I don't understand why she cried. I can't even say, "You'll be all right." But I will always be by your side.»

«I don’t fear death.»

«I couldn’t do anything about her problems.»

«Her, enveloped in the smell of the snow, and her cold fingertips, and the sound of the black clouds drifting through the sky so high above, and her heart, and my feelings, and our apartment. . . The snow soaks up every sound. Only the sounds of the train she rides reach my pricked-up ears. I . . . and probably she, too . . .»

«I'm not going to die.»

«My ears pricked up as her train passed by. The sound of a beating heart that made the world go round. This one unchanging pulse in the ever-changing world was a source of comfort to me.»

«I couldn’t do anything about her problems.»

«When she came home, she smelled the way I like. But . . .»

«I don't fear death.»

«don't forget what you wish for.»

«Certainly, I felt more comfortable working with documents than with people.»

«I love her face when she smiles. But it could be that her smile is a lie that she uses to hide her clenched teeth.I don't understand why she cried. I can't even say, "You'll be alright."But I will always be by your side.»

«I love her face when she smiles.But it could be that her smile is a lie that she uses to hide her clenched teeth.I don't understand why she cried.»

«I love her face when she smiles.But it could be that her smile is a lie that she uses to hide her clenched teeth. I don't understand why she cried.»

«She's always ready with a kind smile for me. But . . . Welcome back.»

Uno de los puntos que, en nuestra opinión, mejor sabe desarrollar Shinkai en sus películas es el tratamiento de los sentimientos, cosa que ya pudimos destacar en otra de sus obras, ‘5 cm. por segundo‘. A ello hay que sumar que Makoto Shinkai siempre nos sorprende mejorando sus anteriores trabajos, añadiendo nuevos enfoques y nuevos elementos que van dando forma a su ya formada personalidad como director.

‘Kotonoha no niwa’ desprende calidad por sus cuatro costados, gracias al maravilloso uso del color y a un empleo de la iluminación como no muchos saben hacer. Gracias a eso y a una buena fusión entre 2D y 3D, ‘El jardín de las palabras’ nos hará dudar en muchos momentos sobre si estamos viendo una película de animación o realmente son planos grabados de la realidad, pues desde luego es innegable el gran realismo con el que han sido tratados los decorados, ya sean paisajes naturales como los del parque o interiores como las habitaciones, la cocina…todos los elementos que acompañan estos lugares han sido detallados al máximo. Algo que es más que evidente y llevado al extremo en los planos de lluvia.

Pero lo mejor de todo es que esta historia se bifurca en dos sentidos, pues no solo nos habla de estos dos protagonistas. Podemos decir que el majestuoso y precioso jardín es un protagonista más de la cinta, pues allí es donde nuestros personajes nos muestran sus facetas escondidas, donde revelan sus secretos, donde se nos muestran tal y como son en realidad.

Por tanto, solo nos queda animaros a que disfrutéis de esta película tanto como nosotros lo hemos hecho. Dejaos llevar por esa preciosa banda sonora donde el piano va marcando el tempo (a veces acelerado, a veces estático) acompañando los acontecimientos de la propia historia. Una historia sencilla en apariencia, pero recordad que las apariencias engañan. Bienvenido de nuevo, Makoto Shinkai.

La película ha sido producida por CoMix Wave Films. Como ya dijimos en reseñas anteriores, más vale tarde que nunca… y Selecta Visión se está poniendo al día rápidamente. Después de traernos ‘Viaje a Agartha’ y ‘5 cm. Una vez más la distribuidora nos presenta dos ediciones para la película en Edición sencilla Dvd y Ed. Como siempre han tenido el detalle de añadir una portada doble -reversible- para que personalicemos la edición con la que más nos guste. Podéis adquirirla en Amazon.es: (Dvd y Ed. Colecc.

La película viene presentada en un formato de pantalla 16:9 1080p en alta definición. Imprescindible. Ese es el término más apropiado que me viene a la cabeza para calificar esta edición. Si, no contamos con muchos extras, pero la calidad de imagen es impresionante. Animación + Makoto Shinkai + Alta definición = calidad asegurada. Si ya tienes Bluray en casa, ni te lo pienses a la hora de hacerte con la Ed. Combo. Los extras cuentan con una resolución de 1080p. La edición cuenta con dos pistas de audio presentadas en DTS HD 5.1: Castellano y Japonés. Buen elenco de dobladores en ambas versiones que hacen un gran trabajo. En nuestro caso ya sabéis que siempre nos decantamos por la versión original en japonés, que si os animáis con ella, solo hay que aplicar los subtitulos en Castellano de los que dispone la edición. Los extras cuentan con una pista Dolby Digital 2.0. Desde este sub-menú podemos seleccionar cualquiera de las 6 escenas en las que ha sido dividida la película. Como contenidos extra la edición cuenta en el Bluray con las habituales Ficha técnica y Artística en la edición DVD, mientras que en el Bluray nos encontramos con una Entrevista al director Makoto Shinkai y el Storyboard animado. Por último contamos con los tráilers de ‘Viaje a Agartha’ y ‘5 cm.

Makoto Shinkai estilo de arte

EL JARDÍN DE LAS PALABRAS CRÍTICA | Manga VS. Película

Con todo este bagaje a rebosar de elementos comunes (esos que conforman el tortuoso mundo de la autoría), llegamos a su enésima consagración taquillera con Your Name. Pero esta vez existen interesantes variaciones que enriquecen sin duda al conjunto, comenzando por la presencia de momentos abiertamente cómicos, contrapunto anhelado a tanto drama desaforado entre mocosos trascendentes. Your Name son también trenes, lluvia y estrellas, incluso lluvia de estrellas. Este volvería a ser el marco incomparable, la temática de los fondos del anime. Pero Shinkai se muestra más ambicioso que nunca, fusionando temas recurrentes en la filmografía no sólo nacional, sino mundial: el enfrentamiento entre lo rural y lo urbano, la relativización del género sexual, la deformación del espacio-tiempo, la inminencia de un cambio, de una catástrofe.

El vínculo entre Mitsuha y Taki nace en un entorno mítico para el joven nipón: las aulas (la ausencia de movimiento) y los medios de transporte (la velocidad). Lo seguiremos a través de tres instantes muy concretos: el inicio de la secundaria, el final de la misma y al término de la formación universitaria. La magia mediante la cuál ambos pueden llegar a comunicarse (aun viviendo en líneas temporales distintas) la desencadena un ritual shinto. El resultado de tanta predestinación será el inopinado intercambio de cuerpos entre los dos jóvenes. Ella será él y viceversa. La habitante de un recóndito pueblo de la prefactura de Takayama vs. el tokiota sofisticado y posero. Pero el vínculo, como ya hemos visto, no se establece para ligar con otros. El vínculo es algo personal e intransferible y exige del conocimiento (o de la voluntad de conocimiento) de ambas partes. Si hasta ahora habíamos visto a nuestros héroes separados por la adversidad, la distancia o la enfermedad, ahora le toca el turno al tiempo. Shinkai afina su sinfonía intergaláctica con videos musicales, fragmentos de cometa, padres resentidos o ausentes y un juego de espejos (ese “¿quién eres?” que funciona casi como motor de la acción) que permite que ambos lleguen a complementarse escuchando los consejos del otro. Un cruce desacomplejado entre Lady Halcón (Ladyhawke, Richard Donner, 1985), Ranma (Ranma ½, Rumiko Takahashi, 1989-1992) y Código fuente (Source Code, Duncan Jones, 2011), entre la maldición, la mera curiosidad erótica y el día de la marmota que te permitirá evitar la hecatombe.

Comparativa de obras de Makoto Shinkai

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