Ken Kaneki, nacido como un chico ordinario, es uno de los personajes centrales de la aclamada serie Tokyo Ghoul. Su vida dio un giro drástico tras un fatídico encuentro con un Ghoul, del cual recibió un trasplante de riñón y otros órganos digestivos, transformándolo en un Ghoul de un Ojo.
Primeros Años y la Transformación
El padre de Ken falleció cuando él tenía tan solo cuatro años, dejándolo al cuidado de su madre y, posteriormente, viviendo con sus tíos como hijo adoptado. Académicamente, Kaneki era un estudiante destacado, aunque su vida social era limitada. A los dieciocho años, en un período de creciente actividad ghoul en la ciudad, Kaneki se enamoró de Rize Kamishiro, una chica con la que compartía gustos literarios. Tras una cita, Rize reveló ser un ghoul y atacó a Kaneki, causándole heridas graves. Fue llevado de emergencia a un hospital, y al despertar, Kaneki descubrió que había recibido un trasplante de órganos de Rize. La comida humana le sabía a crudo, y tras un intento fallido de comer una hamburguesa, confirmó sus sospechas: se había convertido en un ghoul.

La Vida como Medio-Ghoul y Anteiku
Inicialmente, Kaneki se aferró a su lado humano. Para poder sobrevivir en el mundo humano, comenzó a trabajar a tiempo parcial como camarero en la cafetería Anteiku, estableciendo relaciones con los ghouls que frecuentaban el lugar. Si las personas a quienes apreciaba se veían amenazadas, se esforzaba por protegerlas, llegando a infligir más daño al agresor del que había recibido su amigo o la persona protegida. Su Kagune Rinkaku, heredado de Rize, poseía un factor de regeneración anormalmente alto, superando al de otros Kagune Rinkaku.
Yoshimura, el gerente de Anteiku, le aseguró que tenía un lugar en ambos mundos, afirmándole que era especial por su condición híbrida.
El Impacto del Árbol Aogiri y la Transformación de Kaneki
Tras ser capturado y torturado severamente durante diez días por el Árbol Aogiri, Kaneki experimentó una profunda transformación. Su cabello se volvió blanco, su piel pálida y sus uñas negras, producto del estrés, la ansiedad y la regeneración corporal continua. Adoptó un traje negro ceñido al cuerpo, diseñado para facilitar la activación de su Kagune, y usaba una máscara en combate. Este período marcó un punto de inflexión en su personalidad, pasando de "ser lastimado antes que lastimar a los demás" a jurar destruir a aquellos que amenazaran su lugar. Adoptó el hábito de Yamori de tronarse los dedos y, en su subconsciente, "devoró" a Rize, aceptando y controlando su lado ghoul.

Se volvió más brutal y despiadado para proteger a sus amigos, pero mantenía la cordura. Ya no temía a su lado ghoul, volviéndose más violento en batalla, llegando a comerse el Kakuhou de Yamori para volverse más fuerte y romperle 103 huesos a Ayato sin piedad. Si bien podía mostrar su antigua gentileza con sus seres queridos, se transformaba en alguien implacable y sediento de sangre contra sus enemigos.
Haise Sasaki: La Represión de los Recuerdos
Después de su primer encuentro con Kishou Arima, Kaneki reprimió sus recuerdos y vivió bajo la identidad de Haise Sasaki, un Investigador Ghoul de Clase Especial Asociado. Era ex-miembro del Escuadrón Mado y mentor del Escuadrón Quinx. Como Haise, era una persona de buen carácter, autónomo, digno de confianza, leal y dedicado, con una buena ética profesional. Disfrutaba de leer libros y hacía juegos de palabras. Mostraba respeto y preocupación por sus colegas, especialmente por sus subordinados, a quienes sobreprotegía. A diferencia de Kaneki, Haise rechazaba su lado ghoul, sintiéndose disgustado por él.

Sin embargo, durante la Operación Exterminio de la Familia Tsukiyama, recuperó sus memorias. Tras esto, su apariencia cambió drásticamente. Su cabello recuperó su color original, y llevaba un abrigo negro similar al del Escuadrón Arima, guantes rojos y gafas. Posteriormente, durante la Invasión a la Isla Ru, su cabello volvió a ser blanco tras una batalla contra Arima. Como Rey de un Ojo, adoptó un nuevo traje de pelea ceñido al cuerpo y una gabardina negra.
La Dualidad y la Aceptación Final
Después de ser rescatado del Dragón, Kaneki perdió masa muscular y ganó nuevos órganos no identificados. Su cuerpo estaba cubierto de tejido similar a un Kagune, con crecimientos negros y manos deformes. Su cabello se volvió más largo y su cuello y párpados inferiores mostraban patrones de carne. Tras un salto temporal de seis años, su cabello se acortó, los patrones de piel se desvanecieron y apareció una cicatriz en su rostro.
Kaneki anhelaba fuerza para proteger a otros, volviéndose arrogante y adoptando la ideología de que "el fuerte tiene el derecho a devorar a los débiles". En momentos de hambruna, su personalidad se volvía inestable, imitando a Rize o Yamori y hablando con ellos en monólogos internos sobre la dificultad de resistirse a comer humanos. Tras el ataque al laboratorio de Kanou, comenzó a volver a su antigua personalidad, entrando en un período de búsqueda espiritual para recuperar su lado humano e inseguro del camino que había tomado para volverse más fuerte.
Como Haise, rechazó su lado ghoul, pero tras ser rescatado por Hinami, su perspectiva cambió. Aceptó su lado ghoul para proteger a Hinami y Saiko. Después de la subasta, se volvió más amable con su lado ghoul, aunque Kaneki le advirtió que su relación no podía durar para siempre. Durante el exterminio de Tsukiyama, Haise alucinó recuerdos de abuso físico por parte de su madre, lo que deformó sus memorias. Kaneki le reveló que inconscientemente deseaba morir y que su mayor frustración fue no haber muerto al ser derrotado por Arima. Haise reflexionó sobre ser solo un "sueño feliz" que se desvanecería al despertar.
En contraste, Kaneki adoptó una personalidad fría, despiadada y cruel, atravesando el ojo de Kanae y mostrando desinterés incluso hacia aliados como Shuu. Arriesgó la vida de Tsukiyama para demostrar lealtad al CCG, aunque pudo haber sido para salvarlo. Sin embargo, demostró que aún le importaban sus seres queridos al traicionar al CCG para salvar a Hinami. Durante el ataque a Cochlea, Kaneki mostró su profunda infelicidad, involucrándose en un monólogo interno y revelando sus motivos: quería "salir con estilo".
Tras ser gravemente herido por Arima, Kaneki estaba dispuesto a morir, pero una alucinación de Hide le reprochó su egoísmo. Ganó una nueva voluntad de vivir, volviéndose más reflexivo y cálido, dándose cuenta de que siempre repetía los mismos errores y que personas como Hide o Rize siempre estuvieron dentro de él. Durante su reinado como "Rey de un Ojo", mostró madurez al abordar las preocupaciones de los futuros miembros de Cabra y persuadir a Naki. Al lidiar con el ataque de los Payasos, demostró habilidad para dirigir fuerzas de manera ordenada.
Cuando Cabra se vio obligada a pasar a la clandestinidad, Kaneki se volvió más taciturno, motivado y enfocado en proteger a los ghouls en soledad. Atrapado dentro del Dragón, experimentó una simulación donde Rize se burló de él por la muerte de civiles y ghouls. Se dio cuenta de que, aunque se convencía a sí mismo de querer vivir para los demás, nunca consideró las muertes resultantes de sus acciones. Al ser liberado, se arrepintió del daño causado a Tokyo y a Hide, pero se mantuvo decidido a detener a Furuta y salvar a ghouls y humanos. En su confrontación final con Rize, Kaneki reflexionó sobre su vida, reconociendo...
El viaje del ciempiés | Ken Kaneki
Kaneki es un joven escuálido con una capacidad atlética casi nula. Incapaz de controlar su Kakugan, que solo posee en su ojo izquierdo, utiliza un parche médico para cubrirlo. En su pelea contra Kishou Arima en la prisión ghoul del C.C.G., Kaneki se muestra tímido y reservado, siendo Hideyoshi Nagachika su único amigo cercano. Suele pasar su tiempo leyendo libros. Tras convertirse en medio-ghoul, se aferró más a su lado humano.