El maestro del terror Junji Ito nos introduce en dos pesadillas que exploran los sentimientos y la coexistencia de dos seres en una misma persona, todo bajo un plano teñido de oscuridad. Estas historias nos llevan a otra dimensión de su mente, confrontando al lector con el miedo, la repulsión y la tristeza.
El Chico Apuesto de la Encrucijada: Esperanza y Desesperación
La primera historia nos transporta a las calles de una ciudad de Japón envuelta en niebla. Bajo esta atmósfera de mal augurio, encontramos a un ser conocido como "el chico apuesto de la encrucijada". Multitud de personas aprovechan los días grises para preguntarle sobre su destino, un destino que dependerá de todo menos de él. Vivo o muerto, este chico es símbolo de esperanza para muchos y de desesperación para otros, como nuestro protagonista.
Lejos de querer saber su propio destino, el único deseo del protagonista es acabar con su tortura mental. La culpa le acecha cada día, llevándolo incluso a dejar a su novia para no hacerle más daño. Parece que la niebla se vuelve más densa y los demonios que atormentan su mente se multiplican, incluyendo a su compañera de instituto. Los remordimientos y el dolor se manifiestan en cada personaje, y la solución parece residir en el enigmático "chico apuesto" de las encrucijadas.
Tras causar suicidios, hostigar a personas y generar una niebla lúgubre en las calles de Japón, todo parece llegar a su fin. El relato, aunque pueda dejar indiferente a algunos, sienta las bases para la siguiente historia.

Ocho años después de su partida, Ryusuke regresa al pueblo de su infancia y se reencuentra con Midori, su primer amor. Sin embargo, este amor no puede florecer, pues el pasado aún atormenta a Ryusuke. En ese pueblo, la adivinación en las encrucijadas es una práctica popular: se espera en una encrucijada y se pregunta a la primera persona que pasa sobre el futuro. Esta actividad ganó popularidad con el rumor de que un chico guapo siempre aparece en ellas. Sin embargo, este chico guapo trae consigo la calamidad y una serie de suicidios comienzan.
Estos suicidios solo atormentan más a Ryusuke, quien se culpa por el primer suicidio ocurrido hace ocho años. Aquella mujer que lo detuvo para preguntar su destino no era otra que la tía de Midori. Sabiendo esto, Ryusuke no podía acercarse a ella. Es así como Suzue decide asistir a una adivinación por el bien de Midori. Suzue se topa con el chico guapo de la encrucijada, quien le dice que mejor se preocupe de su amor, lo que enloquece a Suzue y la obsesiona con Ryusuke. Al no ser correspondida, se suicida, al igual que otras chicas que se han topado con el chico guapo.
Ryusuke decide ponerle fin a esto; su objetivo es encontrar al chico guapo y detenerlo. Midori, que se preocupa por él, lo sigue pero se pierde en el camino, acabando en una encrucijada a punto de toparse con el chico guapo. Por su lado, Ryusuke comienza a encontrarse con los fantasmas de las chicas que se suicidaron. Al correr para huir, termina en la encrucijada de hace ocho años. La mujer que se suicidó estaba allí y guía a Ryusuke hasta Midori, logrando que llegue antes de que ella se tope con el chico guapo.
Hay ocasiones en que buscamos depender de lo paranormal para conocer nuestro futuro. Sin embargo, esto no siempre puede traer las consecuencias deseadas; quizá acabemos conociendo algo que no deseábamos. Depender de poderes que no conocemos puede traernos las peores consecuencias. La incertidumbre sobre el futuro es el motor de los deseos de querer saber. Sin embargo, ese deseo puede ser usado en nuestra contra. Una de las mayores inseguridades sobre el futuro es acerca del amor, sobre todo si nuestro amor es unilateral. Hay una pregunta que nos acosa sin descanso: ¿dará fruto este amor?
El chico guapo de la encrucijada es el verdadero origen del problema; encontrarte con él es una suerte, y sin embargo tu suerte solo empeora. Sus palabras fuertes y su inexpresivo rostro, marcado por esos ojos blancos, solo pueden traer la desgracia. El poder de su sugestión lleva a la locura; el sentido común pierde ante ese poder. Solo se salvarán aquellos que no estén solos, así lo demostró Ryusuke cuando llegó al lado de Midori. Quienes nos aman jamás nos dejan; esa es otra lección que aprendió Ryusuke. La tía de Midori logró guiar a Ryusuke hasta Midori y así prevenir un fatídico final.

Junji Ito Maniac TODOS LOS CAPITULOS EXPLICADOS - Resumen y Analisis | HFLain
La Chica Babosa: Repulsión y Tristeza
Tras una historia que nos puede dejar un tanto indiferentes, pasamos a otra bastante más corta pero con una carga simbólica que no nos dejará apartar los ojos de la pantalla: "La chica babosa". Con ese título, pocas cosas buenas se pueden esperar.
Como cada día, nuestra protagonista acude a la escuela, pero conforme va pasando el tiempo, su comportamiento va empeorando e incluso acaba por dejar de ir. No solo su comportamiento era extraño, sino que de repente, empezó a hablar mal y a trabarse con cada palabra que decía. En su casa empezaron a aparecer miles y miles de babosas en el jardín, y sus padres no llegaban a saber la verdadera causa de esta plaga bastante repelente. Pero esta epidemia tenía una causa más que clara: su hija era "la madre" de todas esas babosas.
No empezó a hablar mal porque estaba enferma, sino porque cada día vomitaba cientos y cientos de babosas por su boca, incrementando cada día su tamaño y haciendo que estas se apoderasen de su cuerpo. Sus padres, ante un intento desmedido de zanjar esta terrible situación, deciden bañarla en sal, pero esta solución acaba en una tragedia peor. Su hija acaba siendo una auténtica babosa, dejando su cabeza totalmente unida a un cuerpo pastoso cual babosa; una cabeza que vagaría hasta su muerte con una mirada triste hacia la mismísima nada.
Yuko, quien era famosa por siempre estar hablando, un día de repente paró. El problema solo escaló a peor cuando dejó de asistir al colegio. Rie, al preocuparse por ella, fue a visitarla a su hogar. Nada la preparó, ni a los padres de Yuko, para descubrir lo que le pasaba a Yuko. De su boca brotaba una babosa; era como si su lengua hubiese sido cambiada por una babosa. Los padres de Yuko decidieron llenar la tina con sal para que así ella se sumergiera dentro.
Las cosas no salen como las planean y, en lugar de deshacerse de la babosa, todo el cuerpo de Yuko se encogió. La babosa sale una vez más de la boca de Yuko, quien ahora solo conserva su cabeza. Esta se convertiría en el caparazón de la babosa que ahora habita en el jardín. Siempre que alguien la ve, los ojos de Yuko le regresarán una triste mirada.
Nuevamente estamos ante una historia que tiene una suerte de ser más grotesca que aterradora. La idea de que una babosa viva en tu cuerpo causa miedo, pero sobre todo asco. La viscosidad de su cuerpo estará perpetuamente en contacto contigo; lo peor de esto es que no puedes gritar. Este ser ocupa toda tu boca a su antojo, evitando que puedas emitir sonido alguno. A pesar del asco que puedas sentir, no podrás vomitar, pues esta cosa ya se ha adueñado de tu cuerpo.
Con una situación de este tipo, solo queda la resignación; la parte más emblemática de esta es la tristeza. Todo aquello que podías hacer, ahora nunca lo volverás a hacer. Solo te resta vivir en la resignación, en la eterna resignación; nada va a cambiar. La única forma de expresar este sentir es a través de tu mirada, lo único que no te robaron. Esa mirada que, en vez de pedir por simpatía, pide por un final. ¿Acaso tú podrías vivir siendo el caparazón de una babosa?

Comentario General
Junji Ito no solo demuestra su habilidad para infundir terror, sino también para generar repulsión y hacernos sentir tristeza. Una grima teñida de melancolía que consigue hacer que esta segunda historia sea, al menos personalmente, mucho mejor que la primera.
Esta semana se nos presentaron dos historias muy diferentes la una de la otra. La primera es una historia misteriosa y temible por su cercanía. La otra es una historia grotesca e inimaginable. "El chico apuesto de la encrucijada" es la historia de lo mal que acaban las cosas cuando no somos cuidadosos con nuestras creencias. Mientras que "La chica babosa" es la inverosímil historia de una fobia llevada al límite.
En ambas historias encontramos miedo, pero a diferente nivel; sin embargo, ambas historias condenan a las palabras. Lo que decimos puede convertirse en cadenas que nos aten. Ryusuke dijo algo que no debió, y las consecuencias fueron horribles. Yuko era una parlanchina, y de su boca brotó una babosa. Como vemos, las palabras son fuertes detonantes de cosas terribles, aunque también pueden salvar a alguien. Pero el lado terrible y grotesco de esta sentencia es perfectamente bien retratado por estas colecciones. Tengan cuidado con sus palabras, no olviden que estas son las cadenas que los atarán; si se pasan de parlanchines, quizá una babosa ya esté creciendo dentro de ustedes.
| Relato | Temática Principal | Emoción Predominante |
|---|---|---|
| El Chico Apuesto de la Encrucijada | Destino, Culpa, Amor Unilateral | Miedo, Desesperación, Melancolía |
| La Chica Babosa | Metamorfosis Corporal, Fobia, Resignación | Repulsión, Asco, Tristeza Profunda |
La muerte, uno de los temas predilectos de Junji Ito, ronda a las hermosas adolescentes del cuento "Morir joven", está relacionada con un misterioso objeto en "Escalofríos", es la protagonista absoluta del cementerio de "Los espantapájaros", aterroriza en "La nota de despedida", y es inminente en "Cuasicolisión". Completan este volumen, entre otros relatos, "La chica babosa", un cuento magnífico que explota el miedo a los insectos por medio de la repugnancia y del humor, y "El extraño cuento del túnel", en el que un joven rememora la tragedia que vivió en su pueblo natal.