Legado de Josei Toda: Inspiración y Esfuerzo en la Soka Gakkai

El camino de la fe y el desarrollo de una organización como la Soka Gakkai se cimienta en el legado de sus líderes y en el esfuerzo colectivo de sus miembros. Josei Toda, una figura central en la historia de esta organización, dejó una huella imborrable a través de sus enseñanzas y su visión.

Shin’ichi Yamamoto, como joven sucesor de Josei Toda, asumió la gran responsabilidad de registrar y transmitir a la posteridad los logros de su maestro y los valores espirituales que lo guiaron. Karuizawa, donde se sitúa el Centro de Conferencias, se convirtió en un lugar emblemático para esta misión. Este centro no solo fue testigo de la profunda conexión entre mentor y discípulo, sino que también se transformó en una fuente de energía para un nuevo desarrollo y creatividad dentro de la organización.

Shin’ichi Yamamoto continuó visitando a los compañeros que, durante muchos años, habían realizado importantes contribuciones al desarrollo del kosen-rufu en sus respectivas comunidades. El 15 de setiembre, el Día del Respeto a los Mayores en Japón, fue a ver a algunos miembros pioneros de la ciudad de Komae. También mantuvo allí una grata conversación con un matrimonio y con su familia, y se tomó una fotografía con ellos. Era la trigésima casa que visitaba desde el mes de mayo. Se dirigió además al Centro Cultural de Komae y brindó palabras de aliento a quienes se encontraban en dicho local ese día.

El Centro de Conferencias de Nagano se encuentra en un sitio muy favorable donde el verano es fresco y se puede apreciar hermosos paisajes. Aquí se congregarán los miembros del Japón y del mundo, y se realizarán muchos cursos de capacitación. Será un lugar al que todos querrán visitar.

La forja de valores humanos empieza depositando, día tras día, semillas de ánimo e incentivo en los corazones de las personas. Durante su permanencia en Nagano, Shin’ichi quería transmitir esto a través de su propio proceder. El 28 de agosto, Shin’ichi regresó a Tokio terminando así los nueve días de entrega total en Nagano, donde se dedicó incansablemente a brindar aliento a los miembros. Su viaje a esta prefectura marcó un trascendental y nuevo comienzo en el avance del kosen-rufu en Nagano y la historia de la Soka Gakkai.

En una de las conversaciones, Shin’ichi le dijo al responsable de la prefectura de Nagano, Takashi Saida: «El Centro de Conferencias de Nagano se encuentra en un sitio muy favorable donde el verano es fresco y se puede apreciar hermosos paisajes. Aquí se congregarán los miembros del Japón y del mundo, y se realizarán muchos cursos de capacitación. Será un lugar al que todos querrán visitar.»

«Me gustaría, por lo tanto, que la Soka Gakkai de Nagano a la que pertenece este Centro aspire también a construir una organización que se destaque en el mundo como modelo de armonía y por la gran cordillera de valores humanos que posee. De modo que sus compañeros de todo el orbe digan: “¡Sigamos el ejemplo de fe de nuestros pares de Nagano!”.»

«Y la única manera de lograrlo es a través de la unión. A través de unir los corazones de los camaradas de Nagano en torno a la causa del kosen-rufu, haciendo relucir, al mismo tiempo, las características particulares de cada localidad al máximo. Para ello, es vital que usted, como responsable de la prefectura, se dedique con todas sus fuerzas a trabajar por la felicidad de sus compañeros. Ellos se mostrarán solidarios con su propósito cuando sientan que son genuinas su preocupación y su entrega al bienestar de los miembros. Así es como nace la unión. »Nadie sigue a un líder indolente e irresponsable. Por lo tanto, es imposible la unión. Además, no sería justo para los miembros que alguien así esté en el liderazgo. La gente confiará en usted viendo la sinceridad y la seriedad de su disposición… Por favor, continúe dando todo de sí mismo».

El orgullo del mentor y discípulo que trabajan unidos como uno solo se transforma en un invencible espíritu de lucha, un faro de valentía y una poderosa fuerza para la victoria.

«En el transcurso de la existencia, puede que suframos fracasos y reveses. Pero, así y todo, tienen que seguir adelante. Sea cual sea la situación en que se encuentren no se alejen nunca de la organización ni dejen de esforzarse en bien de los miembros y del kosen-rufu. »No busquen cosechar elogios o ser reconocidos por los demás. En cambio, tengan la plena confianza de que los budas y las deidades celestiales son conscientes de sus esfuerzos y no desistan en la lucha por el kosen-rufu. Esa es una muestra de auténtica valentía. »Cuando lo hagan, verán resplandecer al máximo su potencial y llegarán a ser supremos vencedores en la vida.

Shin’ichi estaba feliz ante todo de poder dedicar tiempo suficiente a brindar orientaciones personales -algo que había anhelado desde hace mucho- y conversar extensamente con los miembros. El verdadero deleite de las actividades de la Soka Gakkai se encuentra en medio de esos continuos y abnegados esfuerzos.

El kosen-rufu es una empresa de envergadura y alcance sin precedentes, implica un arduo esfuerzo para abrir rutas donde no hay caminos. Para lograrlo, cada uno debe tener una actitud emprendedora y proactiva en la fe, tomando la iniciativa sin depender de nadie. Uno siente gran alegría cuando participa en las actividades estableciendo sus propias metas y trabajando activamente para concretarlas.

Un refrán de Asia Central dice: «El hierro es forjado en el fuego, y las personas, en las adversidades». El desarrollo de la juventud hace que el futuro se presente lleno de brillo y esperanza.

El verdadero deleite de las actividades de la Soka Gakkai se encuentra en medio de esos continuos y abnegados esfuerzos.

Como fundador de la Universidad Soka, las Escuelas Soka de Segunda Enseñanza Básica y Superior, y la Escuela Soka de Enseñanza Primaria de Tokio, Shin’ichi hizo también todo lo posible para asistir a los diferentes actos y eventos. Había decidido que la labor educativa sería la empresa con la que coronaría su vida, y sentía que era el momento de entregar sus mayores esfuerzos.

Sabía lo difícil que era estudiar y trabajar a la vez, porque él también se había desafiado a ello cuando era joven. Después de la Segunda Guerra Mundial, Shin’ichi se graduó en la Escuela Superior de Comercio Toyo (hoy, Escuela de Segunda Enseñanza Superior Toyo) e ingresó en el Taisei Gakuin, ambos en el turno vespertino. Desde enero de 1949, al año de empezar sus estudios en el Taisei Gakuin, empezó a trabajar en la compañía editorial de Josei Toda. En otoño de ese mismo año, los negocios se vieron afectados por la recesión económica de la posguerra. Shin’ichi pasó sus días poniendo en orden los papeles para la liquidación de la empresa por lo que debió interrumpir sus estudios. Para compensarle de alguna manera, Toda comenzó a darle clases particulares intensivas sobre las más diversas disciplinas, formación que Shin’ichi llamó la «Universidad Toda».

Por su experiencia, Shin’ichi era consciente de los desafíos que enfrentaban los integrantes del programa de educación a distancia. Así y todo, no quería que ninguno se diera por vencido en sus estudios. Deseaba que todos persistieran hasta graduarse y conseguir su título.

De la mano del escritor Josep Maria Fonalleras, descubrimos la persona que hay más allá del Presidente, el hombre tras el personaje, con el Barça y Catalunya como base de todo y Cruyff como faro.

Retrato de Josei Toda

Shin'ichi Yamamoto hablando a un grupo de miembros de la Soka Gakkai

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