El Auge de los Cómics en la Lectura Infantil y Juvenil

Los diversos barómetros, informes y estudios sobre hábitos de lectura de la última década encargados tanto por entidades públicas como privadas coinciden en que, pese a todas las opciones de ocio y entretenimiento existentes en la actualidad, hay un elevado porcentaje de gente menuda que disfruta leyendo en su tiempo libre.

Por otra parte, lo que todos esos estudios también parecen confirmar es que el segmento de población menor de 15 años lee cómics, siendo esa la franja de edad que más se acerca a las viñetas. Esas amenazantes pantallas de las que hablaba Antonio Altarriba en su ensayo La España del tebeo (Grafikalismos) parecen convivir apaciblemente con las tradicionales hojas de papel en su función de acceso a la ficción. Es innegable que el panorama del cómic infantil y juvenil (CIJ) en nuestro país ha dado un vuelco importante en cuanto a oferta y lectores desde 2013.

Datos recientes confirman el creciente interés por el noveno arte. Según el último Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2024, la lectura de cómics entre la población lectora más joven se consolida. Si bien ya destacamos que la lectura de cómics entre la población mayor de 14 años ha sido la que más ha crecido en el último año, superando el 13% de la población, ahora que tenemos acceso a este informe completo podemos afirmar que las viñetas se encuentran también entre las lecturas preferidas de los más pequeños. El informe elaborado por Conecta para la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), con el patrocinio de CEDRO y en colaboración con el Ministerio de Cultura, apunta que el 44% de la población entre 10 y 14 años lee cómics (más de 1 millón de lectores), así como el 19,5% de la población entre 15 a 18 años (medio millón de lectores). Estos datos demuestran el interés creciente de la población hacia el cómic y el importante trabajo que la industria y las instituciones están haciendo por acercar cada vez más el noveno arte a la población.

Un vistazo a la historia del cómic en España. El tebeo o “cómic” tiene su origen en España dentro de la prensa infantil-juvenil y se remonta a 1798 cuando José y Bernabé Canga Arguelles publican su “Gaceta de los niños”. Realmente quien va a dar un empuje definitivo a la historieta es “T.B.O.” revista que dará nombre, con el tiempo, al resto de las publicaciones infantiles de este estilo, las cuales pasaron a denominarse genéricamente “tebeos”. Durante la guerra civil los tebeos adoptan carácter planfletario dependiendo de la zona en que se editan. A partir de 1950, la prensa infantil del Movimiento pierde su influencia y aparecen gran cantidad de títulos comerciales, humorísticos, americanos. A partir de los años 60 y durante la década de los 70, los tebeos van adquiriendo una mayor calidad y perfección técnica ampliándose considerablemente el número de títulos publicados. Será sobre todo a partir de los 80 cuando el nombre “cómic” sustituye al del tebeo comenzando su gran desarrollo hacia el público de los adultos.

La evolución de la oferta y el público. De la caduca identificación del tebeo patrio con títulos de la factoría Bruguera, del erial de las últimas décadas del siglo XX (ese manga y esas franquicias a las que también se vieron abocadas las y los lectores más jóvenes) o del olvido del público infantil consecuencia del movimiento global que trataba de alejarse de esa concepción tradicional, hemos pasado a la consolidación de una amplia oferta de títulos en la segunda década del siglo XXI a partir de la traducción de tebeos provenientes de otros mercados (principalmente el estadounidense y franco-belga) y de la producción propia.

Un panorama editorial diverso. Si nos centramos en los canales tradicionales de edición y distribución, quien quiera estar al día de los títulos de tebeos infantiles que se publican en nuestro país ha de consultar los catálogos de un buen número de editoriales. José A. Lo cierto es que se podría hacer una larga enumeración de las decenas de editoriales que en los últimos años han publicado al menos un cómic dirigido al público infantil. Cabe destacar a la considerada buque insignia del tebeo infantil en nuestro país, Bang Ediciones. No solo por su clara apuesta por esa franja edad desde el sello Mamut (creado en 2008) sino también por publicar títulos producidos por ellos mismos y creados en su mayoría por autores/as de la tierra. En 2015 surge Sallybooks con unas premisas similares: editorial de LIJ y CIJ (años más tarde diversificaría público) que apuesta por la creación propia empleando para ello talento de proximidad. En 2022 ECC reorganizó Kodomo (su sello infantil) dando presencia a la producción propia con títulos de creadoras y creadores españoles. Conforme pasan los años, se aprecia una mayor presencia de autoría nacional, aunque todavía se está muy lejos de alcanzar los números que presenta el cómic infantil que nos llega traducido. Nada nuevo bajo el sol: misma tendencia que la global en la industria del cómic en España.

Otro patrón que se repite es la exportación del talento creativo que vuelve en forma de licencia. ¿Un par de ejemplos? Niko (2023), de Paco Sordo publicado por Kómikids, editorial nacida del acuerdo entre la editorial de LIJ Kókinos y el grupo editorial francés Bayard; Hammerdam (2023), de Enrique Fernández, cuya edición integral nos ha llegado de manos de Astronave, el sello infantil de Norma editorial; o Brujeando.

Un aspecto interesante que requeriría de un análisis más profundo es la presencia en lenguas cooficiales del estado (diferentes del castellano) de títulos dirigidos a un público infantil realizados por autores/as del país para su primera edición por parte de editoriales de ámbito nacional o regional. Bien sea mediante ediciones simultáneas en varios idiomas por diferentes editoriales o en diferido en una misma o en distinta editorial, los tebeos infantiles nacionales se producen y/o traducen en un elevado porcentaje, principalmente en catalán (mayormente), gallego y euskera. Así sucede en editoriales ya mencionadas, como Bang ediciones, Kodomo o Kómikids y, también, en Astiberri, Antela, Xerais, Takatuka, HarperKids, Cruïlla (del grupo SM), Barcanova (del grupo Anaya) o en sellos de los gigantes editoriales Grupo Planeta y Penguin Random House Grupo Editorial.

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Autores y fenómenos nacionales. Paulatinamente, las editoriales han ido importando y licenciando superventas y fenómenos de lectura procedentes de otros mercados: Hilda, de Luke Pearson (2013); Raina Telgemeier (Maeva Young publica sus tebeos desde 2016 y, con ella, inicia la publicación de tebeos para este público en una línea muy reconocible); Dav Pilkey y su Policán, Los diarios de Cereza, de Joris Chamblain y Aurélie Neyret, y Animalotes, de Aaron Babley (2017); Elise Gravel, Narval, de Ben Clanton, y Cloe y su unicornio, de Dana Thomson (2018); Imbatible, de Pascal Jousselin (2019); La terrible Adèle, del exitoso guionista Mr. Tan, Snapdragon, de Kat Leyh (2021), o Tanja Esch (2023). Aunque aquí también contamos con nuestros propios fenómenos. El más paradigmático, sin duda, Artur Laperla y Superpatata (2011-), quien compagina la creación del tubérculo más poderoso del género superheroico con otras series en otras editoriales para más o menos el mismo rango de edad. Un nombre se ha labrado el equipo creativo Jaume Copons y Liliana Fortuny, con especial incidencia en territorio catalanoparlante, gracias a sus series Agus y los monstruos (2014-), una hibridación entre novela y cómic, y Bitmax&Co (2020-), un cómic para primeros lectores, ambas publicadas por Combel. Finalmente, se podría citar a Míriam Bonastre con Hooky (2022-).

Escritores de renombre en la LIJ en nuestro país han probado suerte como guionistas de tebeos infantiles con títulos que han tenido predicamento entre sus lectores/as. Miguel López, el añorado Hematocrítico (profesor y autor de proyectos de humor además de escritor), guionizó los cuatro tomos de la serie Leyendas del recreo (2020-2022), publicada en la colección De Cómic de Anaya y con dibujo de Albert Monteys, uno de los máximos exponentes del humor del Estado español. Mención merecen por sus trabajos dirigidos a prelectores/as y primeros lectores/as autoras como Núria Aparicio, también conocida como LaPendeja (la deliciosa serie de Nuc para Kodomo, 2022-2024), Gómez (Ana Gómez Hernández) con su serie de cuatro números Drila Cododrila que edita Destino (2022-2024), o Katia Klein, con tebeos en la que es responsable absoluta (Lea y los pájaros para Mamut, 2019) o en los que firma el guion y cuenta con la complicidad de Ruth Pedreño al dibujo (el último, La isla de Oko.

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El cómic como herramienta educativa. Según datos del Ministerio de Cultura, el mayor porcentaje de lecturas infantiles se encuentra en los tebeos, lo cual nos lleva a pensar en la importancia que éstos deberían tener en la escuela, para utilizarlos como medio didáctico en las distintas enseñanzas curriculares. Las funciones del tebeo dentro del acto pedagógico son: funciones informativas que ayudarán a alcanzar los objetivos marcados; y por último una función de refuerzo donde el tebeo aportaría una información complementaria a los contenidos estudiados en las distintas áreas y tendría un carácter más relajado. En el área de la lengua y de la literatura, el tebeo puede ofrecer al profesor una amplia gama de posibilidades de trabajo. Entre otras podemos señalar el refuerzo y apoyo en las técnicas de la lectura y por otro el desarrollo del vocabulario y de la ortografía, así como el ir descubriendo las distintas funciones del lenguaje entre las que destacaría la estética.

Beneficios de la lectura de cómics. Entre los beneficios que aporta la lectura de cómics y novelas gráficas cabría destacar el fomento a la lectura, la alfabetización visual y la activación del pensamiento, pero hay estudios que van más allá y señalan la importancia de su lectura en cuanto a la rapidez de procesamiento y retención de información. Un estudio concluyó que los estudiantes que leen siete páginas de un cómic retienen más información sobre lo que han leído que aquellos que han recibido exactamente la misma información, pero en formato texto. Al fin y al cabo, somos seres visuales y más del 50 por ciento de la corteza cerebral se dedica a procesar este tipo de información, por lo que contar historias con imágenes sí que puede ayudar a los niños a retener información.

Las ilustraciones de los cómics no solo motivan al lector reacio, sino que también son fundamentales para promover la comprensión. La obra de arte secuencial es útil tanto para lectores como para no lectores. En un cómic, las ilustraciones son tan importantes para la comprensión como las palabras. Al leer un libro de historietas, los estudiantes deben leer entre líneas. Esta es una manera maravillosa de enseñar a los estudiantes a hacer inferencias y sintetizar información. Los cómics pueden dar sentido al uso de esta estrategia cognitiva. Cuando los estudiantes comprenden el propósito detrás de una estrategia, tienen más motivación para usar la estrategia de forma independiente en una variedad de situaciones de texto. Los libros de historietas requieren que los lectores visualicen. Los estilos de escritura llenos de acción de muchos escritores de historietas hacen que los lectores creen imágenes vívidas en su mente. Las discusiones en clase sobre el arte de la visualización pueden surgir del texto de un cómic. Los libros de historietas hacen que los lectores visualicen sin darse cuenta de que están usando una estrategia cognitiva. Al leer un libro de historietas, los estudiantes deben interactuar tanto con el texto como con las imágenes, y lo hacen con un interés auténtico en el texto, no porque el profesor necesite el proceso. Esta aplicación de estrategias cognitivas es la verdadera lectura.

Infografía sobre los beneficios de la lectura de cómics

El cómic como puente hacia la lectura. Frente a los detractores que ven en él el enemigo del libro, queremos dejar constancia de la necesidad de los niños de leer tebeos si queremos que después lean libros pues el “cómic” es un estadio de contacto con la lectura que si bien no es indispensable para crear el hábito del lector, si ha tenido lugar en el niño puede llevarle al placer posterior que proporciona la lectura de la buena literatura.

La importancia de la multimodalidad en la lectura. Según Svensson (2020), desde hace algún tiempo, en la cultura occidental ha existido una clara preferencia por la mono modalidad, los géneros de escritura más valorados llegaron completamente sin ilustración y tenían páginas impresas gráficamente uniformes y densas. Olson & Augusta (2020), recientemente, definen que este dominio de la mono modalidad ha comenzado a revertirse. No solo los medios de comunicación, las páginas de revistas y tiras cómicas, por ejemplo, sino también los documentos producidos por corporaciones, universidades, departamentos gubernamentales, entre otros, han adquirido ilustraciones en color y un diseño y tipografía sofisticados. Los académicos que juegan un papel decisivo en la configuración del campo de la multimodalidad son los académicos que han dedicado su labor académica al prolífico campo de los estudios del lenguaje y la comunicación. Múltiples modos de comunicación y creación de significado son las áreas de interés exploradas por estos académicos. En el pasado, y en muchos contextos todavía hoy, los textos multimodales se organizaban como jerarquías de modos especializados integrados por un proceso de edición. Gunther Kress y Theo van Leeuwen describen el concepto de multimodalidad. Retan a sus lectores a considerar las diversas formas de creación de significado que se extienden más allá del lenguaje y mejoran el proceso semiótico.

En una era en la que la mono modalidad era una suposición incuestionable, todas las cuestiones se agrupaban en torno a la idea de diseño: una deliberación sobre la elección de los modos de representación y la encuadre para esa representación. El lenguaje era el medio central y único completo de representación y comunicación, y los recursos del lenguaje estaban disponibles para tal representación. Donde ahora se pregunta, ¿Referirse al lenguaje como habla o como escritura?, Entonces estaba simplemente lenguaje. Por supuesto, se prestó atención al "estilo", a la manera en que se utilizarían los recursos del "lenguaje" en determinadas ocasiones Y por supuesto no eran otros modos de representación, aunque generalmente se los consideraba auxiliares del modo central de comunicación y también se los trataba de manera monomodal. La música era dominio del compositor; la fotografía era dominio del fotógrafo, etc. Si bien se reconocía una multiplicidad de modos de representación, en cada instancia la representación se trataba como monomodal: discreta, acotada, autónoma, con sus propias prácticas, tradiciones, profesiones, hábitos.

El cómic y el aprendizaje de la lectura. La lectura es un proceso complejo que involucra habilidades como decodificar, hacer predicciones y hacer preguntas. Enseñar a los niños a leer también es un proceso complejo. Los estudiantes llegan al salón de clases con una variedad de habilidades y estilos de aprendizaje. Los maestros de lectura deben preparar a los estudiantes para interpretar ideas complejas, analizar críticamente argumentos, sintetizar información de múltiples fuentes y utilizar la lectura para desarrollar sus conocimientos. La lectura es una habilidad fundamental que todos usamos todos los días. Enseñar estrategias de lectura para ayudar a los estudiantes de primaria es muy importante. No es ningún secreto que desarrollar habilidades de lectura competentes desde una edad temprana es esencial no solo para el éxito académico, sino también para el éxito en todas las áreas y etapas de la vida.

La comprensión lectora es el acto de comprender lo que está leyendo. Si bien la definición puede expresarse simplemente, el acto no es fácil de enseñar, aprender o practicar. La comprensión de lectura es un proceso intencional, activo e interactivo que ocurre antes, durante y después de que una persona lee un escrito en particular. La comprensión lectora es uno de los pilares del acto de leer. Cuando una persona lee un texto, se involucra en una compleja serie de procesos cognitivos. Al mismo tiempo, utiliza su conocimiento y comprensión de los fonemas, la fonética y su capacidad para comprender o construir el significado del texto. Hay dos elementos que componen el proceso de comprensión lectora: el conocimiento del vocabulario y la comprensión del texto. Para comprender un texto, el lector debe ser capaz de comprender el vocabulario utilizado en el escrito. Si las palabras individuales no tienen sentido, la historia general tampoco lo tendrá. Los niños pueden aprovechar su conocimiento previo de vocabulario, pero también necesitan que se les enseñen nuevas palabras continuamente. La mejor instrucción de vocabulario ocurre en el momento en que se necesita. Los padres y maestros deben enseñar previamente las palabras nuevas que un niño encontrará en un texto o ayudarlo a comprender palabras desconocidas a medida que las encuentre en la escritura.

Además de ser capaz de comprender cada palabra distinta en un texto, el niño también tiene que poder unirlas para desarrollar una concepción general de lo que está tratando de decir. Esta es la comprensión de texto. La comprensión de textos es mucho más compleja y variada que el conocimiento del vocabulario. Los lectores utilizan muchas estrategias diferentes de comprensión de textos para desarrollar la comprensión de lectura. Las estrategias de comprensión lectora deben ser enseñadas durante un período prolongado por padres y maestros que tengan conocimiento y experiencia en su uso.

El cómic como herramienta educativa - En Profundidad - CMM

Lectura por placer y rendimiento académico. Los estudios demuestran que leer por placer marca una diferencia significativa en el rendimiento educativo de los niños. Asimismo, la evidencia sugiere que los niños que leen por placer todos los días no solo obtienen mejores resultados en las pruebas de lectura que los que no lo hacen, sino que también desarrollan un vocabulario más amplio, un mayor conocimiento general y una mejor comprensión de otras culturas. De hecho, es más probable que la lectura por placer determine si a un niño le va bien en la escuela que su origen social o económico.

El cómic como trampolín para la lectura. Los niños coleccionaban tebeos. Recuerdo que en mi infancia dividíamos a los niños en dos grupos: los que se pasaban la tarde jugando en la calle, balón para arriba balón para abajo, y los que se quedaban en casa leyendo tebeos. Yo, he de admitir, pertenecía al segundo grupo. No solo es que aprendiera a leer aquellas historias sencillas y repetitivas, de una o dos páginas, donde todo eran golpes y la catástrofe se mascaba hasta llegar a la viñeta final, es que ese entrañable producto de la cultura popular forma parte de mi educación sentimental. Los tebeos nos han ayudado a todos en el proceso de aprender a leer y escribir. Hay menos letras que en una novela, por lo que «asusta» menos al joven lector. Y los dibujos ayudan a inferir el significado de palabras que no conocemos.

La influencia de los cómics en la educación. El profesor Don Pardino contra los titis (Editorial Plan B) es un cómic con estética de los personajes de Bruguera que nos ayuda a no cometer faltas de ortografía. Sus viñetas aparecieron hace cinco años en redes sociales y hoy han terminado materializadas en un cómic. “La letra con humor entra” es el lema del profesor Don Pardino. Para que haya aprendizaje hace falta motivación. Los chicos que coleccionaban tebeos de Julián M. Recuerdo que en mi infancia dividíamos a los niños en dos grupos: los que se pasaban la tarde jugando en la calle, balón para arriba balón para abajo, y los que se quedaban en casa leyendo tebeos. Yo, he de admitir, pertenecía al segundo grupo. No solo es que aprendiera a leer aquellas historias sencillas y repetitivas, de una o dos páginas, donde todo eran golpes y la catástrofe se mascaba hasta llegar a la viñeta final, es que ese entrañable producto de la cultura popular forma parte de mi educación sentimental. Después de releer una y otra vez esas aventuras y desventuras, copiaba cada uno de los personajes, a veces hasta viñetas enteras, en páginas de un cuaderno.

El cómic como reflejo de la vida. Comparto la visión de los autores de que los cómics, realmente como cualquier otro tipo de literatura, al final acaban siendo un reflejo de la vida. En varios momentos de la novela, se recuerda la famosa de Jack Kirby, «los cómics te romperán el corazón». Porque más allá de romper el corazón, los cómics suponen para los personajes una puerta para la amistad, para convertir una edad complicada, la adolescencia, en algo digno de recordar, a la que volver incluso desde la nostalgia. Compartir la emoción de la búsqueda y el placer de la lectura une mucho. No es necesario pertenecer a la misma generación que los personajes y ni siquiera hace falta tener gustos comunes para sentirse en comunión con esta historia. Por encima de épocas y acontecimientos concretos, por encima incluso de la temática de superhéroes y del fandom, lo que destaca en esta novela es el profundo y apasionado amor hacia el coleccionismo.

Viñeta de

El cómic en las bibliotecas. Si has decidido aprovechar los beneficios de la lectura de cómics (y ganar el don del conocimiento como diría el Doctor Strange) que sepas que en las bibliotecas podrás hacerte con el préstamo de ejemplares. Un perfecto ejemplo de préstamo de cómics en bibliotecas lo encontramos en la Comicteca de la Biblioteca Regional de Murcia. Y si prefieres leer en digital, que sepas también que las plataformas de préstamo electrónico de las bibliotecas disponen de este tipo de lecturas, aunque también la puedes encontrar en otros sitios web donde descargar cómics gratis y de manera legal.

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